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22/09/17: nos despedimos de Xi’an y volamos a Chengdu, nuestro próximo destino en China

Día 10: con buen sabor de boca dejamos Xi’an… Chengdu y sus pandas ¡nos esperan!

Hoy nos levantamos pasadas las 9h. Desayunamos en la habitación lo comprado ayer y después de cerrar las maletas, hacemos el checkout. En el hostal nos guardan las maletas hasta las 12.30h que sale el transporte hacia el aeropuerto que contratamos con ellos por 30Y pp.

Decidimos acabar de conocer los alrededores. Comenzamos visitando un templo budista que está junto al hostal (sorry no recuerdo el nombre, pero era el templo del barrio). Los locales nos miran extrañados hasta que ven que me sumo a sus rituales de oración. No deben estar muy acostumbrados a ver a una occidental budista por estos lares 🙂

El lugar es muy tranquilo, alberga estatuas realmente bonitas y se respira una paz inmensa 🙂

Luego cruzamos la muralla y vamos dando un paseo por el parque que hay junto a la muralla de estilo zen repleto de madres con niños pequeños y abuelas haciendo yoga.

Se está muy a gusto en este lugar, y nos sentamos en un banco a contemplar el vaivén de los locales 🙂 Son estos ratitos los que más me gustan de los viajes, el poder observar otras formas de hacer, otras culturas y ¡aprender de todas ellas!

Seguimos con el paseo y llegamos hasta la Yongnig Gate o puerta sur, y vamos al centro comercial que hay en frente a tomar algo. Entramos en una cafetería y tomamos un par de capuccinos con un tiramisú de té verde (86Y). Pasamos el resto de la mañana aquí ya que hoy estamos cansados y no nos apetece hacer más, además en un ratito habrá que volver al hostal…

A las 12.30h volvemos al hostal y en seguida llega una van que nos lleva hasta otro hotel dónde nos juntan con más pasajeros, y en una hora y media desde que salimos del hostal llegamos a la terminal 2 del aeropuerto.

La verdad es que cuando preparaba el viaje, en muchos blogs y foros la gente explicaba que Xi’an solo valía la pena por los Guerreros y que como mucho se le dedicara una noche. Después de haber estado, hubiera alargado alguna noche más de las que estuvimos para conocer mejor la ciudad, estuvimos muy a gusto.

Es pronto para hacer la facturación, así que decidimos comer un par de platos de comida local por 96Y mientras pasa la media hora que falta para que abran el mostrador. Aunque está buena, pica tanto que se hace difícil poder terminar los platos…

Hacer la facturación aquí es sencillo, debes ir a los mostradores de la compañía, en este caso Air China, y enseñar los pasaportes. A partir de ahí te pesan y marcan las maletas (tenemos hasta 20kg de equipaje permitido cada uno), y hecho el trámite te devuelven el pasaporte con los billetes impresos. No es necesario mostrar voucher ni reservas, con el pasaporte les basta.

Pasamos los controles de seguridad y pasaporte sin problemas, y accedemos a la zona de embarque. Tomamos un par de cafés por los que nos sablan 80Y. Pagamos casi lo mismo que por la comida, pero es la única cafetería de la terminal y no hay más opciones…

preparan nuestro avión

Conseguimos embarcar con bastante retraso a las 16,45h y después de hacernos cambiar de puerta de embarque a toda prisa. Nos llama la atención que a bordo te hacen apagar los móviles y comprueban cómo lo haces, por lo visto no se fían del modo avión porque algunos modelos de fabricación china aunque estén en modo avión, siguen emitiendo datos… sin embargo te dejan ir al baño aunque la luz del cinturón esté encendida… ¡cosas de chinos!

A medio vuelo nos sirven un bocata súper picante que soy incapaz de comer y un botellín de agua fresca. Sorprendentemente y a pesar de haber salido con casi 1h de retraso, llegamos puntuales a Chengdu. Las maletas salen sin problemas por las cintas, y viendo que llueve, decidimos coger un taxi. Para ello vamos a la parada oficial en la que hay una cola enorme pero que avanza rápido, y tomamos el que nos indican.

Os recomiendo hacer la cola de los taxis oficiales porque son los únicos que usan el taxímetro, el resto de taxis van a precio pactado y te suelen cobrar hasta 3 veces lo que cuesta la carrera.

Le muestro la dirección del hotel en chino al taxista y enciende el taxímetro. Hay bastante tráfico, tardamos unos 45 minutos y nos cuesta 55Y (había leído que del aeropuerto al centro costaba unos 80Y). Otra recomendación si cogéis un taxi en China es llevar el nombre del lugar al que quieres ir en chino, e ir siguiendo la ruta que hace con alguna aplicación de mapas ya que muchos te pasean para subir la factura… este fue honrado y casi un milagro, ¡conduce calmado y no en modo temerario como es la norma!

El hotel ya desde fuera se ve genial. Escogimos el Fraser Suites Chengdu para nuestra estancia de 3 noches en la ciudad. Ubicado entre dos paradas de metro y a pocos minutos a pie de la plaza más neurálgica de la ciudad. Hacemos el checkin y nos informan que como pedimos habitación para no fumadores nos han ascendido la categoría y nos ubican en un piso más alto por el mismo precio. La habitación es tipo apartamento y está en el ¡piso 26!

Cogimos este hotel que calidad-precio estaba genial, con la ventaja que al ser tipo apartamento podremos lavar la ropa (tiene lavadora en la habitación, y así poder reducir equipaje) y cargar un poco las pilas en su spa. Estamos a la mitad del viaje y necesitamos un poco de calma 🙂

Nos damos cuenta que son las 21h y no hemos cenado. Cruzamos la calle y vamos a un centro comercial que tenemos enfrente. Después de darle una vuelta a los restaurantes que tiene, nos decantamos por un restaurante japo dónde tomamos unos noodles, unos dumpling y un pollo teriyaki por 91Y. Está todo muy bueno pero de nuevo, demasiado picante para nuestro gusto.

Vemos que hay un Carrefour en el centro comercial pero ya están cerrando. Mañana vendremos a hacer la compra 😉 Volvemos al hotel y nos vamos a dormir pronto, mañana comenzaremos a descubrir la capital de la región de Sichuan.

 

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21/09/17: visitamos al imponente ejército de Terracota de Xi’an

Día 9: impresionante la visita a los guerreros y tarde de compras en el Mercado Musulmán

Hoy es uno de esos días chulos en los que se cumplirán deseos… cuando era niña y veía en los libros los Guerreros de Terracota pensaba en que algún día yo iría a verlos, y hoy es ese día.

La noche no ha sido de las mejores… se nota que es un hostal dónde estamos alojados y hubo ruido de ir y venir de gente hasta tarde. Nos levantamos a las 8h, tomamos el desayuno que compramos ayer en la habitación y salimos a la calle. Cogemos el bus 258 en la parada frente al hotel (2Y) hasta la estación de autobuses dónde cogemos el bus 306(5) que va directo a los Guerreros. El trayecto dura alrededor de 1h y cuesta 7Y pp.

Vigilad aquí porqué hay muchos piratillas que intentarán que vayáis en su autocar que según ellos es mejor pero que en realidad hace el mismo trayecto en el mismo tiempo por muchos más yuanes… fijaros bien en que sea el bus 306(5) de color blanco, los de color son más caros.

Una vez en el bus tuvimos un momento de confusión porqué una mujer iba pasando por todos los asientos ocupados y a muchos les cobraba algo. En un inicio pensamos que sería el billete y nos extrañaba mucho que a nosotros no nos cobraran nada, pero como solo hablaba chino y éramos los únicos occidentales a bordo pues estuvimos así un buen rato. Justo antes de arrancar, vemos que esa chica se bajaba… y así estuvimos hasta que una vez ya en marcha, pasó un tipo vestido de revisor y ahora si, nos cobró el billete según habíamos visto los precios por internet.

El viaje transcurre tranquilo, y cuando llegamos a destino, vemos que para en una explanada dónde hay algunas tiendas. Tienes que cruzar el parking siguiendo las señales de ticket office hasta llegar a las taquillas. Los buses de vuelta salen del mismo punto, así que habrá que volver aquí para el regreso a Xi’an.

La entrada a las excavaciones cuesta 150Y pp, aunque es carillo, lo pagamos con gusto, ¡estoy impaciente por ver a los Guerreros al fin! Al igual que pasaba en la Ciudad Prohibida de Beijing, aquí también piden el pasaporte para comprar la entrada.

Este ejército de las tinieblas fue descubierto en 1974, cuando 3 campesinos excavaban un pozo al sur de su aldea. Encontraron una figura humana de tamaño natural vestida con armadura y lanza, tan real que se asustaron, y muchos creyeron que habían ofendido a algún espíritu y esto les traería mala suerte, por lo que los escondían o rompían hasta que llegó la voz del descubrimiento al Gobierno y enviaron a un grupo de arqueólogos a comprobar el descubrimiento declarando el lugar zona protegida. Considerados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1987, este lugar impresiona de veras.

imagen del lugar en el momento de su descubrimiento que encontramos en el museo

Existe la opción de coger unos buggie que te acerca a la zona de las galerías por 5Y pero preferimos caminar hasta allí por un bonito camino ajardinado (10 min).

Una vez allí, decidimos comenzar la visita por la galería 3, la más pequeña en la que apenas hay unas 70 figuras pero en la que te das cuenta por primera vez del tamaño del complejo y la belleza de los Guerreros. Hay pocas figuras porque es la excavación menos explorada, llevan pocos años descubriendo el tesoro oculto bajo la tierra.

Luego pasamos al Qin Shi Mausoleum Museum School, dónde se explican curiosidades sobre antigüedades chinas encontradas en la zona, algunas tienen ¡más de 2000 años! Y podemos ver unas pocas figuras completamente restauradas, incluido el color, lo que les da mayor belleza.

Entramos a la galería 2, todavía menos explorada que la 3 aunque de un tamaño considerable. Aquí muestran cómo se llevan a cabo las excavaciones… pero quedan años para saber todo lo que esconde el lugar.

Y por último, entramos a la fosa 1 la más grande e impresionante… mirad la vista del pabellón por fuera…

¡¡Es una auténtica pasada poder estar delante del gran ejército de terracota!!

La fosa 1 es la más famosa de todas ya que cuenta con una mayor extensión y acoge a más de 8000 guerreros y carros de combate tirados por sus caballos. Realmente parecen guerreros de verdad, cada uno con su ropa, sus detalles, sus expresiones… cada uno de ellos parece una persona distinta y tienes la sensación que bajo la terracota encontrarías a una persona de verdad… las fotos no hacen honor a lo que se siente estando frente a ellos pero os dejo algunas para que os hagáis una idea 🙂

Siento una gran emoción en estos momentos por poder estar disfrutando de la vista de este lugar tan impresionante. Y me siento afortunada, ¡muy afortunada! Un sueño de niña más cumplido en mis viajes 🙂

Justo al final del pabellón encontramos la zona de restauración y etiquetado de piezas. Aquí te das cuenta de porqué cuesta tanto la restauración de las piezas que conforman el mausoleo, ya que realmente los campesinos dejaron las figuras hechas añicos…

Son las 13h cuando acabamos la visita… la verdad es que me cuesta irme de aquí, es impresionante, estoy sin palabras…

Salimos hacia la zona comercial y después de un duro regateo con una local compramos una figura de terracota por 30Y (la mitad de lo que nos pedía). Aunque somos conscientes que en Xi’an la encontraríamos a mejor precio, me hace ilusión llevármela de aquí y tampoco supone un gran gasto extra.

el guerrero que tenemos en casa 🙂

Compramos también un par de aguas por 4Y que estamos secos, y buscamos sitio dónde comer. Nos decidimos por uno que ofrecen pizzas junto a la salida de las galerías. Tomamos un par con unos refrescos por 104Y.

Con las pilas cargadas de nuevo, volvemos al punto dónde nos dejó el bus, y allí encontramos de nuevo el 306(5) que por 7Y pp y una hora de trayecto, nos deja en la estación de autobuses de Xi’an de nuevo. Allí caminamos unos metros hasta la parada del bus 258 que nos deja en la puerta del hostal. Estamos ko, hemos pasado un calor tremendo y en el bus nos ha entrado morriña, así que decidimos echarnos una siesta.

Después salimos a buscar un bus que nos deja frente a la Torre del Tambor en 2 paradas (2Y) y caminamos por una callejuela repleta de tiendas que va paralela a la Mezquita que a estas horas ya está cerrada, una pena porque dicen que es una visita curiosa. Recorremos las callejuelas que conforman el Mercado Musulmán de Xi’an mientras echamos un vistazo a las artesanías que venden.

Compramos un par de platillos de cerámica por 25Y, dos frascos pequeños de bálsamo del tigre por 15Y y un huevo de cristal pintado a mano en el que la artista añade mi nombre en chino por 75Y. Este último me duele regatearle demasiado porque realmente es un trabajo de chinos el que hace la mujer para pintarlos y solo le bajo 10Y respecto a lo que pide.

 

Acabamos de recorrer la calle y salimos a la de los puestos de comida que recorrimos anoche. Aquí compramos una especie de turrón de almendras que hacen en un puesto por 15Y que ¡está delicioso!

Caminamos hasta el centro comercial que hay junto a la Torre de la Campana y buscamos sitio dónde cenar. Nos decantamos por un japo en el que por 102Y comemos de maravilla y hasta los topes.

Cogemos el metro hasta la puerta sur de la muralla y aprovechamos que está iluminada para hacerle unas fotos. Las ciudades chinas ganan mucho por la noche porque se esmeran con la iluminación de sus edificios y monumentos 🙂

Hay un paseo junto a la muralla la mar de chulo… caminamos unos metros y pensamos que mañana no hay que madrugar, por lo que decidimos tomarnos una cerveza belga en un bar con música en directo junto a la muralla; un par de Delirium Tremens nos cuestan 85Y y pasamos un rato bien ameno recordando que la primera vez que probamos esta cerveza estábamos en Argelès-surMer, pasando un fin de semana en el sur de Francia hace ya algunos años 🙂

A las 23h decidimos volver al hostal a descansar, nos damos una buena ducha para quitarnos el calor del día y nos vamos a dormir, mañana conoceremos un nuevo destino en nuestra ruta por China 😉

20/09/17: vamos a conocer la bella Xi’an, con sus torres y su muralla

Día 8: nuevo destino en la ruta, visitamos Xi’an

Nos levantamos a las 7.30h, desayunamos las galletas y el café que compramos ayer, y estamos ya terminando cuando el dueño del hostal nos trae unas manzanas, un par de tazones de gachas típicas de la zona y una especie de torta de anís… picoteamos un poco porque estamos ¡hasta los topes! El señor es muy amable porque la habitación no incluía desayuno…

Cerramos las maletas y a las 8,30 como acordamos, nos viene a buscar el transporte para ir a la estación de trenes y es que de nuevo cambiamos de zona. El dueño se despide de nosotros regalándonos dos botellines de agua y un dibujo típico de su ciudad. Han sido muy amables, el hotel estaba bien ubicado y hemos estado confortables, así que sin duda recomendamos el Pingyao Xiangshengyuan Guest House.

Tardamos una media hora en llegar a la estación en coche puesto que está a las afueras de la ciudad. Tras despedirnos del conductor que no habla ni papa de inglés, entramos a la estación y pasamos sin problemas el control de seguridad. Seguidamente validamos los billetes con los pasaportes y accedemos a la gran sala de espera de la estación de trenes de Pingyao, se nota que es bastante nueva. Tenemos una hora hasta que salga el tren. Poco a poco se va llenando la estación de gente… y a las 9,45h abren el acceso al andén. Vemos señalizado el número de vagón en el suelo de éste y nos situamos en el que marca nuestro billete. La verdad es que el transporte que hemos utilizado hasta el momento (trenes y metro en Beijing) es muy del estilo al nipón. A estos chinos les gusta copiar 😛

De nuevo suerte que nos ponemos pronto en la fila para pasar a la zona de andenes porque el tren para poco tiempo y si no subes de los primeros a tu vagón vienen los empujones, tan típicos en China y que yo tanto odio…

Una vez aposentados en nuestros asientos tenemos por delante 3h de viaje. De nuevo la velocidad del tren no pasa de los 245km/h, lo que muestra que es eso, una copia del transporte nipón 😛 Lo siento sabéis que soy una gran fan de Japón y no puedo evitar hacer comparaciones, 😀

Nuestro nuevo destino en esta ruta que nos llevará a conocer un pedacito de China es Xi’an, considerada el extremo oriental de la ruta de la seda, es la capital de la provincia de Shaanxi y cuenta con una población de algo más de 3 millones de habitantes. ¿Y porqué venimos hasta aquí? pues creo que no necesita mucha presentación… a parte del gran patrimonio que tiene la ciudad, a sus afueras están los archiconocidos Guerreros de Terracota, todo un sueño viajero que pronto se verá cumplido 😀

A las 13,03h llegamos a la estación del norte de Xi’an. Allí mismo compramos los billetes para el metro (2Y c/u) en una de las muchas máquinas y hacemos el transfer hacia la línea 2 (roja) de metro.

Bajamos en la parada Yongnig Gate, junto a la puerta sur de la antigua muralla de la ciudad con la que nos topamos nada más salir a la calle. Nos dirigimos hacia el Xing Long nº 37 Hostel, nuestro alojamiento para las próximas dos noches. Caminamos unos 15 minutos hasta el hotel pero está muy escondido, en un callejón secundario y nos cuesta horrores encontrarlo… intentamos preguntar a algunas personas pero es imposible, nadie habla ni media palabra de inglés… se nos ocurre desandar unos pasos hasta la oficina de turismo que hemos visto hace un momento, y aquí si nos indican bien dónde está el hostal. Son las 15h cuando por fin damos con él.

Hacemos el check-in y la recepcionista nos da bastante información en inglés de la ciudad y de los buses que podemos tomar para ir a conocer los lugares top de Xi’an. Dejamos las cosas en la habitación y salimos a comer que estamos hipoglucémicos ya… en los alrededores del hostal no entramos nada abierto, así que decidimos volver a la parada de metro dónde vimos un gran centro comercial. Como pensábamos, en la planta baja hay varios restaurantes. Nos decantamos por un Subway (de los pocos restaurantes que hay abiertos teniendo en cuenta que son las 16h) dónde tomamos un par de bocatas con unas patatas chips y dos refrescos por 50Y.

Con las pilas cargadas de nuevo comenzamos a descubrir la ciudad y comenzamos por uno de los puntos más importantes: su muralla. Pagamos 54Y pp y accedemos a ella por la impresionante Yongnig Gate o puerta sur. Y ya alucinamos antes de entrar porque nos topamos con un “ejército” que hace una entrada triunfal en la gran puerta Yongning.

La Muralla de Xi’an construida en la dinastía Ming (1374-1379), con un perímetro de 13,74 kilómetros, con 12 metros de altura y, 14 metros de ancho en la parte superior y 18  en la base, es considerada como la mejor conservada del país, y está bordeada por un gran foso. Nada más cruzar el puente levadizo y la gran puerta, encontramos un gran patio entre murallas que nos maravilla. Además tienen una música tradicional de fondo en todo el recinto que le de un aire más místico a la visita 🙂

Es alucinante estar entre estos grandes muros con tantos años de historia. Ascendemos hasta lo más alto y recorremos unos kilómetros entre la torre de vigilancia de la torre sur y la siguiente que encontramos en el camino mientras disfrutamos de lo lindo de la gran vista que ofrece la muralla en si y las casas tradicionales que encontramos en los alrededores que hacen contraste con la zona comercial de las afueras. Y como una imagen siempre vale más que mil palabras, aquí tenéis algunas que no hacen honor a la belleza real del lugar.

En la torre de vigilancia encontramos una curiosa exposición de bicis antiguas. Hay alguna con varios centenares de años construida en madera 🙂

Nuestra idea inicial era haber recorrido todo el perímetro de la muralla en bici pero como subimos a ella con solo 1h hasta el cierre, preferimos acotar el tramo visitado y disfrutar bien del lugar. Así que cuando llegamos a la torre, como no falta mucho para que cierren, decidimos desandar lo andado y volver a salir por la puerta sur. Es realmente impresionante lo bien conservada que está. Al salir de la muralla, cruzamos de nuevo su puente levadizo y volvemos al metro.

Cogemos de nuevo la línea roja y bajamos en la parada Zhonglou Zhan (2Y). Desde la misma estación se accede a distintos centros comerciales y a las Torres de la Campana y del Tambor.

Pagamos 35Y pp y accedemos a la Torre de la Campana. Existe un pase combinado para acceder a ambas campanas, pero es tarde y leímos que ésta es la mejor… así que allá vamos. Y la verdad es que nada más salir a la calle nos topamos con una vista del edificio que ¡nos encanta!

Construida en 1384 a comienzos de la Dinastía Ming, es un símbolo de la ciudad de Xi’an y uno de los mejores monumentos de China. Contiene varias grandes campanas de bronce de la Dinastía Tang, la mayor fue construida en el año 711 y tiene 2,47 m de altura y pesa 6500 kg.

La Torre se construyó en el centro de la ciudad y desde ella se puede vislumbrar la muralla que bordea Xi’an. Su base es cuadrada y tiene una superficie de 1377 m². La construcción se hizo con ladrillo y madera, y tiene casi 40 metros de altura. Cuenta con dos plantas visitables, aunque sin duda la más bella es la superior, tanto por dentro como por fuera.

Desde aquí podemos ver la vecina Torre del Tambor y las 4 puertas principales de la muralla.

Pasamos un buen rato aquí observando lo peculiar que es la conducción en China, por no decir ¡caótica!

Bajamos de la torre y nos acercamos a un Starbucks entre las dos torres a descansar un poco mientras esperamos a que anochezca y poder disfrutar de las Torres iluminadas. Pedimos dos frapuccino de té verde (52Y) que nos saben a gloria.
Sobre las 19h y ya poniéndose el sol salimos de nuevo a la calle y nos acercamos hacia el Barrio Musulmán que se encuentra a pocos pasos de la Torre del Tambor mientras vemos cómo van iluminando las torres… Si China de por si es caótica y ruidosa, ¡aquí lo es más! ¡Qué locura!

Xi’an cuenta con la mayor comunidad musulmana de China y en la ciudad tiene un barrio repleto de tiendas y puestos de comida realmente bullicioso, sobretodo cuando cae el sol. Pero no nos entusiasman demasiado los puestos de comida que vemos ni los olores (mezcla de pescados y carnes crudas que tienen aquí con la sangre que hay acumulada en el suelo), así que apenas pasamos media hora aquí.

Volvemos a la zona de las torres y si de día son bonitas, ¡de noche son toda una maravilla!

Torre del Tambor

Torre de la Campana

Decidimos volver hacia la Torre de la Campana y entrar a algún centro comercial a buscar donde cenar. La idea era cenar de los puestos del Barrio Musulmán pero la comida que vemos allí no nos entusiasma nada… Tras dar una vuelta nos decantamos por un McDonalds, vamos a lo seguro 😛 Después de cenar, echamos una última foto a las torres iluminadas desde el Centro Comercial.

Volvemos al metro hasta la parada Yongnig Gate de la línea roja (2Y). De camino al hostal vemos la puerta sur y un pedazo de muralla iluminada, ¡cómo les gustan las lucecitas a los chinos! 😀

Pasamos por un súper a comprar desayuno (14Y) y ahora si, ¡de cabeza a la ducha y a la cama!

Un nuevo destino a la vuelta de la esquina… ¡nos vamos a conocer el Gigante Asiático!

Avanza el verano y nosotros tenemos a la vuelta de la esquina un nuevo destino a la vista… y es que en pocas semanas nos vamos a conocer un pedacito de…

¡China!

El Gigante Asiático era nuestro destino para 2015 pero por motivos laborales tuvimos que hacer un cambio de planes, no estuvo mal ya que conocimos Hong Kong aquél año, pero esta vez, recorreremos durante 23 días un trocito de China. Y digo un trocito porque es ¡inmensa!

A primeros de mayo cuando vimos que este año podríamos disfrutar del mes entero de vacaciones no dudamos en mirar precios de vuelos para China, esa asignatura viajera pendiente. Encontramos buenos precios con la alianza Skyteam: 793€ los dos entrando por Beijing vía París con Air France y, saliendo por Shanghai vía Ámsterdam con KLM. Últimamente hemos hecho los grandes viajes con ellos y la verdad es que la experiencia es buena, personal excelente, confort y escalas en Europa con la comodidad que ello conlleva.

Empezamos a pensar en una ruta y esta es la parte más complicada con un país tan grande y con tanto patrimonio… al final nos decidimos por combinar grandes ciudades con zonas más rurales y esto es lo que salió:

día 0: Barcelona – Paris
día 1: llegada a Beijing (Wanfugjing y su mercado de los bichos)
día 2: Beijing (Ciudad Prohibida, Tian’namen Sq, Colina del Carbón, y hutongs)
día 3: Beijing (Gran Muralla -sector Muntianyu- y Parque Olímpico de Beijing)
día 4: Beijing (Templo de los Lamas, Templo de Confucio, Templo del Cielo y Qianmen Street)
día 5: Beijing (Palacio de Verano, Wanfugjing y Tian’namen)
día 6: Beijing – Pingyao (mañana en un cat café en el Fensiting Hutong de Beijing y tren bala a Pingyao) 
día 7: Pingyao (Old Town Pingyao)
día 8: Pingyao – Xi’an (Muralla, Torre de la Campana y Barrio Musulmán)
día 9: Xi’an (Guerreros de Terracota y compras en el Barrio Musulmán)
día 10: Xi’an – Chengdu (recorremos el parque de la muralla de Xi’an y volamos a Chengdu)
día 11: Chengdu (visita al Panda Base y tarde de relax)
día 12: Chengdu (Gran Buda de Leshan)
día 13: Chengdu – Guillin (volamos a Guilin y visitamos las pagodas del Sol y la Luna)
día 14: Guillin (Reed Flute Cave y vistas del río desde su orilla)
día 15: Guillin – Yangshuo (crucero por el río Li)
día 16: Yangshuo – Shanghai
día 17: Shanghai (ciudad antigua, Concesión francesa y Nanjing East Rd)
día 18: Shanghai (miradores del Pudong, Century Park y compras en mercado A. P. Plaza)
día 19: Shanghai (Día Nacional Rep. Popular China: Pudong, West Nangjing, Cat Café y templo Longhua)
día 20: Shanghai (acuario, Parque río Huangpu, Nangjing East, Plaza del Pueblo)
día 21: Shanghai (Shanghai 1933, Concesión británica y últimas compras en el mercado A.P. Plaza)
día 22: Llegó el momento de volver a casa y reflexiones de un viaje alucinante…

A los pocos días caímos en la cuenta que nuestra parte final del viaje cae en la Fiesta Nacional China (esos días del año en que miles de millones de chinos hacen fiesta…), así que espabilamos a coger el hotel de Shanghai que es dónde estaremos esos días, y poco a poco fuimos reservando el resto a través de Booking. Al ser cliente Genius tengo buenos descuentos y por precios muy asequibles hemos cogido hoteles con puntuaciones por encima de 9, con algún capricho 🙂  Éstos son los alojamientos que hemos reservado:

Beijing: Park Plaza Beijing Wangfujing
Pingyao: Pingyao Xiangshengyuan Guest House
Xi’an: Sing Long No.37 Hostel
Chengdu: Fraser Suites Chengdu
Guilin: Guilin Sky Garden Hotel
Yangshuo: Yangshuo Mountain Retreat
Shanghai: Shanghai Fish Inn East Nanjing Road

China es enorme, así que las distancias son grandes… para movernos entre ciudades hemos comprado algunos vuelos internos a través de la web de Air China, que permite comprar online con tarjetas europeas y que muestra la información en inglés. Volaremos entre Xi’an y Chengdu, de Chengdu a Guilin, y de Guilin a Shanghai. Dos de los trayectos entre ciudades los haremos en tren bala. Es complicado comprar los billetes desde aquí ya que te piden una tarjeta de crédito china para ello, así que mirando en blogs vimos que recomendaban a una pareja de australianos afincados en China que tienen la agencia de viajes China DYI Travel para tramitar la compra de los billetes, así que contactamos con ellos y tras intercambiar algunos mails, nos compraron los billetes de tren entre Beijing y Pingyao, y de Pingyao a Xi’an por 155$ todo. Además nos han pasado un montón de información útil que se agradece un montón, sin duda los recomiendo.

El siguiente paso fue preparar toda la documentación para el visado. China es de los pocos países que requieren sacarse el visado antes de viajar al país. Caduca en 3 meses, así que recomiendan tramitarlo un mes antes del viaje. Los que vivimos en Barcelona lo tenemos un poco más fácil ya que el Consulado que hay aquí lo tramita, tan solo necesitas dos días, uno para llevar la documentación y otro para recoger el visado, y pagar 60€ por persona. Para el resto de la península, debéis enviar toda la documentación requerida por correo a la Embajada de China en Madrid.

Quiero hacer un punto y a parte sobre la obtención del visado en Barcelona. Para solicitarlo debéis tener comprados los vuelos de ida y vuelta, y todos los hoteles reservados en destino puesto que solicitan las reservas. En la web del Consulado obtendréis el formulario a rellenar y deberéis presentarlo presencialmente lunes, miércoles o jueves en las oficinas. Ojo, la foto que hay que hacerse para adjuntar debe ser siguiendo las instrucciones que aparecen en la web, son bastante estrictos y hacen mucho hincapié en que sobretodo se vean las orejas, pelo recogido y que no se lleven gafas ni pendientes/piercings. A alguno lo hicieron recular para repetir la foto.

Es importante ir antes de la hora de apertura ya que las colas son considerables, yo llegué allí a las 8,20h y ya había gente esperando… y a los pocos minutos ya tenía detrás a decenas de personas.

Y recordad llevar toda la documentación (original y copia de DNI y Pasaporte, resguardo de compra del vuelo y reservas de todos los hoteles, formulario relleno y la foto). Si vivís fuera de Cataluña deberéis enviar la misma documentación a la Embajada en Madrid porque aquí solo aceptan a residentes catalanes.

¡Ah! Y no os espantéis, se quedarán vuestros pasaportes hasta el día de la recogida ya que pegan en él el documento del visado.

Muy importante, el pago se debe hacer antes de la recogida en un cajero de BBVA. En una semana estará listo para su recogida. Deberéis presentar el documento que os dan ellos con el número de gestión y el recibo del ingreso en el banco para recuperar vuestros pasaportes. ¡Las colas para recogerlo van más rápidas!

Y ya con el visado aprobado, contratamos un seguro de viajes a través de World Nomads para poder viajar con tranquilidad durante los 23 días que estaremos en China, aprovechando que tengo un 5% de descuento en la contratación (es lo que tiene ser “reincidente”) y que las coberturas que ofrecen son realmente buenas.

Antes de partir también hemos visitado el Centro de Salud Internacional ya que algunas vacunas recomendadas como la del tifus nos había caducado, y además de re-vacunarnos nos dieron algunas recomendaciones que siempre vienen bien.

Y ahora si, con todos los preparativos lo que queda es acabar de empaparse de información sacada de webs, blogs y foros para preparar nuestra ruta personaliza, ver qué nos interesa más de cada lugar que vamos a visitar, y poder hacer nuestra guía personalizada, que como siempre, llevamos la información pero no los días cerrados, así podemos hacer y visitar aquello que más nos apetezca en cada momento.

Empieza la cuenta atrás, ¿nos acompañas una vez más? 😀

los Reyes Magos nos han traído…

¡¡¡¡DOS VIAJAZOS PARA EL 2015!!!!

 

reyes

 

¡Ya tenemos plan de viaje para el 2015: New York y China! ¿Nada mal, eh?

La idea es disfrutar de una semana completa en New York en mayo o junio. Aún no hay nada atado ya que dependerá de cuándo nos den en el trabajo esa semana de vacaciones, pero ya hemos empezado a pensar qué queremos ver. ¿Imprescindibles? ¡Por supuesto! visitar la zona cero del 11S, subir a lo alto del Top Of the Rock para tener unas buenas vistas del Empire State, echar la fotos por excelencia de un viaje a NY: La Estatua de la Libertad y el puente de Brooklyn, entrar al MOMA …, y sobretodo, perdernos por sus calles, mezclarnos con su gente y disfrutar de las vistas hacia arriba que nos ofrecerá la ciudad.

Para el segundo viaje de 2015 tampoco hay nada atado ni preparado, también dependerá de las fechas de las vacaciones de verano de este año, pero nuestra idea es pasar unos 15-18 días recorriendo una parte de China en septiembre. Hemos visto buenos precios para los vuelos con Qatar, rondando los 450€ entrando por Beijing y saliendo por Shanghai desde Barcelona con escala en Doha. Será una buena opción, pero hasta que no tengamos fechas confirmadas no compraremos vuelos. ¿La idea de ruta? ¡Ya está en mi cabeza dando vueltas! 🙂 La idea es entrar  por Beijing para disfrutar de los tesoros que esconde la antigua capital imperial: la Gran Muralla de China, la Ciudad Perdida o Palacio Imperial, el Templo del Cielo, el Palacio de Verano… y de ahí empezar una ruta que sí o sí, debe incluir Xian y sus guerreros de terracota, Datong y sus templos colgantes en lo alto de sus montañas, y la región de Guillin con un crucero por el río Li para disfrutar de las fantásticas vistas de las montañas Karst en Yangshuo, y acabar el itinerario en la gran ciudad de Shanghai, con su templo Buda de Jade, los jardines de Yuyan y los templos de la cercana Suzhou.

Por supuesto, me quedan unos meses por delante para preparar por libre ambos viajes. Ya he empezado a mirar blogs amigos como Viajar Code: Verónica, Mi Mundo en una Maleta y Una Vida de Viaje para coger ideas para New York de sus viajes y, del blog En Beijing y de la web del Instituto Cervantes de Beijing que ofrece guías gratuitas de Pekin y Shanghai para los preparativos de China, así como del foro Los Viajeros dónde siempre encuentro muuucha información para preparar mis viajes por libre.

¡Os iré contando conforme cojan forma estos dos grandes destinos que nos esperan! Of course, se aceptan sugerencias ¡¿Eh?!

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