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04/04/16: se acaban unos días geniales por París…

Día 4: volvemos a casa

Nos levantamos a las 8h. Cerramos las maletas. Hacemos el check-out y vamos hacia la parada del RER B Luxembourg. Antes paramos en un Brioche-Dorée a desayunar (2 cafés y 2 pastas, 8€).

Compramos los billetes en la máquina (10€ pp) y en unos 30 minutos llegamos al aeropuerto Charles de Gaulle. Aquí ocurre algo confuso y es que teóricamente el tren llega hasta la terminal 2 del aeropuerto, pero en la 1 nos hacen bajar del tren y cambiar a otro que hay en el andén 23 para llegar a la última parada de la línea. No sé si es algo habitual o se debe a una incidencia en el servicio…

Una vez en nuestra terminal, nos dirigimos directos a los controles de seguridad que pasamos sin problema. Para estar en estado de emergencia nivel V de alerta anti-terrorista no me parece que miren mucho más que en Barcelona… Pensaba que serían más estrictos.

Compramos un libro en francés para poder seguir practicando con el idioma y luego nos tomamos unos cafés mientras esperamos a que sean las 12,05h, hora del embarque.

Volamos con Air France y hoy también sale el vuelo con ¡1h de retraso! Además es un follón el embarque porque hacen Praga y Barcelona por la misma puerta por lo que os podéis imaginar el gentío que se forma… Una vez dentro, separan a la gente hacia su vuelo. Me parece un sistema bastante confuso la verdad… porque al entrar en el avión vuelven a comprobar todos los billetes para asegurarse que ningún despistado cambia de destino.

Aún tardamos bastante en despegar… con la broma salimos 1h y 40 minutos más tarde de lo previsto. Durante el vuelo nos dan un tentempié y llegamos a Barcelona a las 15.30h. Desde luego esperábamos que al ser una de las grandes compañías mirarían más la puntualidad, pero nos ha decepcionado bastante. Suerte que no tenemos más planes para hoy que descansar… pero como alguien tuviera vuelo de conexión le habrá tocado correr de lo lindo, si no lo ha perdido… Nosotros cogemos un taxi hasta casa y podemos decir aquello de ¡home, sweet home! 😉

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03/04/16: re-descubrimos los grandes monumentos de París

Día 3: bonito día en la ciudad del amor…

Hoy nos levantamos sin despertador a eso de las 8,45h. No tenemos plan cerrado para hoy por lo que pensamos en dormir un rato más que ¡se note que estamos de vacaciones!

Tras un sueñecito más, nos arreglamos y salimos a desayunar a la misma boulangerie de ayer. Tomamos una tarta de queso con un capuccino cada uno por 9€.

Con la tripa llena, decidimos empezar por un gran monumento, muchas veces olvidado en las visitas de París y que tenemos justo al lado del hotel: el Panteón. El edificio por fuera ya merece una visita…

Pagamos (8€ pp) y una vez dentro aún queda más claro que ésta debe ser una visita imprescindible. Construido entre 1764 y 1790, fue destinado a varios fines desde religiosos hasta políticos hasta que bajo la Tercera República y coincidiendo con el funeral de Víctor Hugo, el Panteón se convirtió en un edificio destinado a albergar los cuerpos de los hombres ilustres de Francia. El edificio es inmenso, con unos techos altísimos y unas bonitas columnatas. En el centro de la nave principal encontramos un enorme péndulo de Foucault.

Tras recorrer la nave principal, bajamos a la cripta dónde están enterrados los grandes de la historia del país como Voltaire, Braille, Rousseau, Monnet, Marie Curie, Braile, Dumas, Victor Hugo… Recorremos las grandes tumbas y algunos panteones familiares. Me hace especial ilusión visitar la tumba de Marie Curie, la primera mujer en descansar entre los grandes ilustres de Francia 🙂

Tras una buena visita, salimos en dirección a Nôtre-Dame. Construida entre 1163 y 1245 la Catedral de Nôtre-Dame es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. Queríamos haber subido a sus torres que fue lo que nos faltó en el 1r viaje pero hay más de 2 horas de espera para ello, así que nos conformamos con las vistas del majestuoso edificio.

Pasamos frente a la Sainte Chapelle, la iglesia construida por el rey Luix IX 1242 y 1248 para albergar las reliquias de la Pasión de Cristo, compuestas por la Corona de Espinas y un trozo de la Santa Cruz.

Y cruzamos el río Sena por el puente de Nôtre-Dame para recordar las bonitas vistas sobre la Conciergerie que hay desde aquí. Construida como residencia real y sede del poder de la monarquía francesa en 1392, y reconvertida en una de las prisiones más duras del medievo francés.

Cogemos el metro para ir a otro de los lugares que no pudimos visitar en el 1r viaje, el Cementerio de Père Lachaise. Se trata del cementerio más grande de París y de uno de los más conocidos del mundo. Está situado en el número 16 de la Rue du Repos (calle del reposo), no le va mal el nombre de la calle…

Es un cementerio curioso, en el sentido que no sólo hay cristianos enterrados aquí, si no que también judíos, musulmanes, chinos… Y entre los seres que descansan aquí hay algunas personalidades importantes. Los más reconocidos son los músicos Jim Morrison y Edith Piaf, o el arquitecto Lesseps el cuál nos hace gracia porque durante mucho tiempo vivimos muy cerca de la plaza que lleva su nombre en Barcelona 🙂

A nosotros la que nos llama la atención visitar es la tumba de Jim Morrison y vamos “callejeando” hasta dar con ella. Se nota que vienen muchos fans a visitar su tumba porqué hay un montón de “ofrendas” en ella.

Tras algo más de 1h recorriendo el lugar, salimos a buscar el metro y vamos hasta la Défense, el moderno barrio financiero. También nos faltó visitar su Grande Arche (o Arco de la Defensa) en el 1r viaje, la pena es que han cerrado el mirador que había en lo más alto del arco…

Paseamos un poco por sus calles bordeadas por altos edificios modernistas, centros comerciales y gentes de negocios yendo de aquí para allá.

Son las 14h y aprieta el hambre. Echamos un vistazo a los restaurantes que hay por la zona pero nos parecen carillos para lo que ofrecen, así que decidimos cumplir con la tradición de “Mcdonnals por el mundo” y nos tomamos un par de menús (14€).

Hacemos un poco de sobremesa mientras pensamos a dónde dirigirnos después… Y pensamos que no nos podemos ir de París sin ver a su top 1 de nuevo, así que cogemos de nuevo el metro y bajamos en Trocadéro. Si, vas bien… ¡Volvemos a visitar la Tour Eiffel! Ese mastodonte de hierro de 324 metros construida para la Exposición Universal de 1889. ¿Sabíais que originalmente el Sr Eiffel quería construir su torre en Barcelona? Pero por lo visto el diseño no emocionó a los mandantes del momento y se fue a probar suerte a París…

Se nota que es domingo y que hoy hace bueno porqué hay muchísima gente en los parques. Vamos bajando desde Trocadéero hacia la Torre y a sus pies alzamos la vista arriba.

Aunque no subimos porque ya lo hicimos en el 1r viaje, nos quedamos un buen rato admirándola de cerca de nuevo 😀 Vemos unos imanes muy chulos en un puesto a los pies de la torre y nos hacemos con uno, ¡ya tenemos el imán para la colección! que nos faltaba 😛

Luego seguimos caminando hacia el parque Champ de Mars. Este inmenso parque a los pies de la torre en la que hay muchísima gente aprovechando el domingo en familia y entre amigos. Hace buen día, luce el sol -cosa rara- y los parisinos lo aprovechan al máximo 🙂

De allí seguimos hasta el Hôtel National des Invalides, que vemos desde otra perspectiva ya que la primera vez lo vimos desde la parte que da hacia el río. Mandado construir por el Rey Luis XIV entre 1671 y 1676 como hospital-hospicio para los grandes inválidos, combatientes heridos o mutilados en guerra. Actualmente además alberga el Ministerio de la Defensa, el Museo de la Armada, el museo de la Orden de la Liberación y dos iglesias: la Iglesia del Dôme con la tumba de Napoléon I y la Iglesia Saint-Louis des Invalides.

Estamos agotados de tanta caminata y tampoco nos apetece entrar al monumento, así que vamos a buscar el metro y nos volvemos al hotel. De camino entramos en un badulaque a comprarnos un poco de picoteo para merendar. No podemos resistirnos a los encantos de una siesta…

A las 21h salimos a cenar. Nos decantamos por un bistro que hay cerca. Cenamos una hamburguesa y una omelette con unas copas de vino y un helado de caramelo de postre por 40€.

Esta noche no hace demasiado frío aunque chispea un poco, aprovechamos que es nuestra última noche en la ciudad para salir a dar una vuelta por los alrededores del hotel. Debo decir que la ciudad mejora iluminada en la noche 🙂 Subimos hacia el Sena cruzando por la Ille de la Cité, pasando frente al Palacio de Justicia y llegamos hasta la Place du Châtelet, desde dónde vemos la Conciergerie, el Teatro y el Pont Neuf. Desde allí también se asoma entre los edificios la Tour Eiffel.

Théâtre de la Ville

la gran Nôtre-Dame

Bordeamos la isla y bajamos pasando junto a Nôtre-Dame. Nos desviamos un poco ya que para mi, la mejor vista de la Catedral está desde atrás y no me la quiero perder iluminada en la noche.

Vamos bajando por el barrio Latino hasta el Panteón y de allí ya vamos al hotel que queda a unos 3 minutos a pie.

Al llegar al hotel nos relajamos con una buena ducha tras la caminata del día, cerramos las maletas que mañana ya dejamos la ciudad, y ¡a dormir! Hoy ha sido un bonito día 🙂

02/04/16: visitamos el inmenso Châteaux de Versailles y el Centre Pompidou

Día 2: día de caminata sin pausa y de visitar lugares que quedaron en el tintero…

Esta noche ha sido genial, ¡nada de tos! Que viva la droga que me dio el farmacéutico 😛 Nos levantamos a las 8,30h y tras arreglarnos y taparnos un poco porque todavía hace frío en París, salimos a desayunar.

Hoy vamos a una pastelería que hay cerca del hotel dónde tomamos un menú de 4,5€ pp que incluye café con leche, zumo y dos croissants que ¡están de vicio!

Cogemos el RER en la estación de Luxembourg hacia Châtelet y allí hacemos transbordo hacia la línea C con dirección a Châteaux de Versailles – Rive Gauche (aprox 4€ pp). En unos 35 minutos llegamos al primer destino del día y que quedó en el tintero la primera vez que visitamos la ciudad, vamos a visitar el Palacio de Versalles 🙂

Caminamos unos 5 minutos desde la parada del RER siguiendo a toda la troupe que se dirige hacia allá, menuda rasca hace hoy… El cielo está bien encapotado, esperemos que no llueva…

¡desde aquí ya se ve inmenso!

Compramos la entrada por internet hace unos días (25€ pp todo), así que podemos entrar directamente por la zona A sin hacer colas. A pesar de que recomiendan visitar el palacio a partir de las 12h para poder disfrutarlo con menos gente, hace bastante frío, por lo que decidimos empezar por aquí y esperar que al salir hacia los jardines haya subido un poco la temperatura.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco hace más de 30 años, el Châteaux de Versailles constituye una parte importante de la historia de Francia, sede oficial del poder francés hasta 1789. Construido originalmente como pabellón de caza por el Rey Luis XIII, en 1682 su hijo Luis XIV los transformó y renovó con gusto creando el Palacio que es hoy, e instaló la Corte y el Gobierno de Francia. Desde entonces y hasta la llegada de la Revolución Francesa, distintos monarcas se fueron sucediendo en el trono y embelleciendo su palacio hasta crear la joya que es hoy.

Se pueden visitar la mayoría de las estancias, las más famosas la capilla y los grandes aposentos del Rey y la Reina. Pero sin duda hay una sala realmente importante aquí y es la Sala de los Espejos, una impresionante galería de 73 metros de longitud que posee 375 espejos, y lugar en el que en 1919 se pondría fin a la Primera Guerra Mundial con la firma del tratado de Versalles.

Capilla

una de las estancias de las infantas

Es un poco rollo hacer la visita con tantísima gente porque tienes que hacer cola para poder ver cada sala, pero aún así el Palacio es realmente bonito y nos gusta poder visitarlo. Si me tengo que quedar con una estancia, es la Sala de los Espejos sin duda. ¡Es impresionante!

P1110327 còpia

A eso de las 12h salimos hacia los jardines. Ya desde la explanada del Palacio nos queda claro que se trata de una basta extensión. Nada más que unas 800 hectáreas ¬¬’

Las obras para su creación se iniciaron en 1661, aunque costó 40 años poder finalizarlas y es que el terreno estaba ocupado por bosques y pantanos por lo que se necesitó del trabajo de miles de hombres para transportar tierras, crear los distintos parterres y jardines que hay, y plantar las variedades de árboles de todo tipo que encuentras en los jardines del Palacio.

al fondo, el Gran Canal

Visitamos los parterres y los bosquetes de la derecha del Palacio hasta llegar al inicio del Gran Canal. Muy cerca de aquí encontramos una pequeña cafetería y nos compramos un par de cafés para entrar en calor (4€) porque hace bastante frío a pesar de ser mediodía y además empieza a chispear…

Tras otra buena caminata, llegamos al Pequeño Trianon. Madame de Pompadour, que quería “distraer al rey”, fue la instigadora de este pequeño palacio edificado por Ange-Jacques Gabriel entre 1763 y 1768. Para complacer a la marquesa, siempre a la vanguardia de la moda, el arquitecto del rey rompió con la estética de la época y lo construyó con forma cúbica y líneas puras, al más puro estilo griego que empezaba a despuntar entonces. Hacemos una pequeña visita a las salas más importantes del “pequeño” Palacio.

Decidimos no visitar los el resto de Palacios de Trianon a pesar de tenerlos incluidos en la entrada, estamos un poco saturados a estas alturas 😛 Así que nos vamos derechos a la Dominio de la Reina María Antonieta. Se trata de una aldea al estilo inglés la mar de bonita dónde la esposa de Luis XVI, María Antonieta, poco amante de las grandes pomposidades disfrutaba de una vida sencilla y campestre. La verdad es que debía estar bien tranquila la Reina en esta zona del Palacio 🙂

La casa principal está en obras de restauración por lo que no se puede apreciar… pero si disfrutamos del resto de edificaciones que hay aquí.

En condiciones normales, hay varias entradas al parque y los distintos puntos de interés, pero hace pocos días hubo un nuevo atentado terrorista en la ciudad y está activado el Estado de Emergencia anti-terrorista en nivel V, por lo que tan solo hay un acceso de entrada y salida del recinto…, así que nos toca volver hacia el Palacio. La verdad es que estamos cansadísimos, hemos andado ya varios kilómetros hoy y no tenemos ganas de caminar los 2-3 km de distancia que hay de aquí al Palacio, así que pagamos 4€ c/u y subimos al trenecillo que une los distintos puntos (si haces i/v son 7€). Se puede subir y bajar tantas veces como quieras.

Decidimos bajarnos junto al Gran Canal para echar alguna foto ya que antes no lo hicimos porqué había un pelotón de turistas aquí…

se pierde la vista…

Cuando acabamos, faltan todavía 20 minutos para poder coger el siguiente tren, así que decidimos ir a comer a un restaurante que hay frente a la parada ya que son más de las 14h y hace horas que desayunamos. Tomamos un fish & chips y un bistec por 29€, aunque no mata demasiado, nos saca del apuro.

Salimos del restaurante cuando justo llega un trenecillo y allá que vamos sin pensarlo para que nos acerque al Palacio. Una vez en el edificio principal, caminamos hasta la salida y de vuelta a la estación del RER. Compramos el billete de vuelta (7€ los dos) y en unos 35 minutos estamos en París de nuevo.

Son las 16h y aprovechando que el tren para en Châtelet-Les Halles, decidimos ir a ver esta tarde el Museo Nacional de Arte Moderno, más conocido como Centre Georges Pompidou.

Tenemos que hacer un poco de cola para acceder porque hay controles de seguridad anti-terrorista aquí también, pero una vez pasado, compramos las entradas en las máquinas (14€ pp) y accedemos a la gran galería de arte que es el Pompidou.

Mi marido es muy fan de Jackson Pollock, así que le localizo sus cuadros en la app del museo y allá que vamos ¡sin dudarlo!

El museo es enorme y cuenta con muchísimas salas de exposición, echamos un vistazo a las obras más relevantes que acoge. A eso de las 18,30h y agotados tras todo el día de pie y caminando, decidimos darnos un capricho. Nos tomamos un capuccino y un pastel de zanahoria buenísimo en la cafetería del museo (12€).

Luego salimos a la calle, está chispeando de nuevo pero aún así decidimos ir hasta el hotel dando un paseo y disfrutando de poder volver a recorrer estas calles tan entrañables del centro de París. Entramos en algunas tiendas a chafardear, y vamos reconociendo calles y lugares visitados durante el 1r viaje.

A eso de las 20h llegamos al hotel. Subimos a descansar un poco y a las 21,15h bajamos a cenar. Ahora llueve un poco más y hace bastante más frío, así que nos decantamos por un restaurante chino que tiene buena pinta y que está justo la lado del hotel. Cenamos la mar de bien, unos platos que nos recuerdan a los que comimos en Hong Kong por 34€. Tras la cena, regresamos al hotel. Toca ducha y un merecido descanso tras todo el día de pateo.

01/04/16: la magia de Disney y mi amiga nos esperan :)

Día 1: volvemos a ser niños por un día en Disneyland Paris

Vaya nochecita de tos he pasado… Apenas hemos podido dormir, ¡uff! Debí coger frío en el avión y me levanto con una buena galinpandria… Aún así hoy nos espera un día muy guay y es que nos vamos a … ¡¡Disneyland Paris!!

Nos levantamos a las 7,15h y tras arreglarnos salimos a desayunar. Vamos a una cafetería entre el hotel y la parada del RER Luxembourg que tenemos al lado. Tomamos un par de capuccino y unos muffin buenísimos por 12€.

Bajamos a la estación del RER y compramos los billetes hasta Disney. (7,5€ pp). Debemos hacer transbordo en la parada de Châtelet, hacia la línea A, una vez allí son unos 45 minutos del centro de la ciudad al parque. Se nos pasa el trayecto bastante deprisa, vamos animados viendo las caritas de los niños que suben al tren disfrazados de sus personajes de Disney favoritos y con esa ilusión en la mirada 🙂 Yo debo estar igual, después de muchos meses me voy a rencontrar con mi mejor amiga que vive aquí y trabaja en el parque desde hace unos años.

Al llegar a la estación de Disney, ella ya nos espera con los brazos abiertos 😀 Tras unos achuchones de bienvenida nos da la buena noticia que ¡entraremos gratis a los dos parques! ¡Esto si es una suerte porque la visita a los dos parques son 90€ por persona! Empezamos la jornada por el parque Walt Disney Studios y tras dar una vuelta, Sandra nos recomienda subir a la atracción Studio Tram Tour que muestra algunos de los efectos especiales que utilizan para sus pelis de acción. Es la mar de curiosa, os la recomiendo 😉

Al bajar de la atracción caminamos hasta el parque Disneyland. Hace un frío tremendo pero el lugar merece una visita 🙂 Decidimos empezar por la atracción que más nos llama, la Space Mountain (15 minutos de espera). Aunque no se puede comparar con las grandes montañas rusas de Port Aventura a las que estamos acostumbrados, es de lo más curioso el hecho de ir a oscuras mientras la vagoneta avanza.

Pasamos por las calles principales de Main Street y vemos su gran castillo en el centro. Una curiosidad, ¿sabíais que es el único castillo de Disney que no es blanco? Si os fijáis es de color rosa y esto es para que destaque en el cielo gris de París. Y es que la lluvia y el mal tiempo en París es bastante más habitual de lo que se sabe… Siempre digo que es el secreto mejor guardado de los parisinos 🙂

Después seguimos recorriendo el parque hasta llegar a la zona de Adventureland, dónde subimos a la “montaña rusa” de Indiana Jones (30 minutos de espera), y la pongo entre comillas porque es para niños, y si te van las atracciones de alto voltaje como a nosotros pues te parecerá una parida de atracción 😛

Intentamos entrar a hacernos una foto con Mickey pero hay 1h de cola…  lo siento, no soy tan fan suya 😛 Después del “fiasco” de la última atracción, decidimos dedicar el tiempo a pasear por el parque más que a subir a atracciones, primero porque hace frío para estarse quieto haciendo cola. Segundo, porque son atracciones para ir con niños y sin ellos das el cante en la mayoría 😀 Pero disfrutamos de la ambientación del parque y de sus decorados, están muy logrados, y sobretodo de la compañía de nuestra amiga a quién hace varios meses que no veíamos.

Se nos hace mediodía y decidimos ir a comer a una cantina mexicana, 3 menús nos cuestan 32€ con el descuento para trabajadores, ¡un lujo! Pasamos un buen rato de sobremesa charlando y poniéndonos al día.

De allí nos vamos de nuevo a Walt Disney Studios, dónde subimos al Hollywood Tower (45 minutos de espera). Esta atracción nos gusta muchísimo y si no fuera por la cola que hay, repetiríamos sin duda. Es una atracción de caída libre, pero en lugar de ser como las típicas que te sueltan y ya, esta va subiendo y bajando de forma totalmente inesperada, además está súper bien ambientada como si fuera un antiguo hotel en ruinas con sus fantasmas y demás seres, así que nunca sabes cuál va a ser el siguiente paso. Totalmente recomendable 😉

Entramos en algunas tiendas y con su descuento me compro un pañuelo para el cuello que agradezco un montón porque hace frío a pesar de estar en abril y mi trancazo va en aumento por momentos… y un peluche del Rey León para mi colección de peluches viajeros 🙂

Volvemos al parque principal y vamos a hacer un café mientras esperamos a que sean las 17.30h para ver la cabalgata con los personajes Disney que hacen en Main Street a diario.

no me canso de mirar el castillo 🙂

La cabalgata es muy entretenida, en ella están los clásicos de Disney como Blancanieves o la Cenicienta, algunos de “edad media” como el Rey León, y también personajes más nuevos como Olaf. La canción es súper pegadiza, y aviso que acabarás cantándola tú también 😀 Lo mejor del momento, es ver las caritas de los más peques disfrutando mientras saludan a sus personajes al pasar, me acuerdo un montón de mi sobrino y me encantaría haberlo traído (modo amor de tía ON) 🙂

la carroza del Rey León es la que más me gusta y me traslada a mi infancia 🙂

Tras ver todas las carrozas, subimos a la atracción de Piratas del Caribe en la que no hay nada de cola. Y resulta ser ¡de lo más divertida!

Luego caminamos hasta Frontierland y entramos a la Phantom Manor, la casa del terror.  No es que dé demasiado miedo pero está muy bien ambientada y eso hace que mole un montón. También la recomiendo 😉

Damos una vuelta por las áreas que aún no hemos recorrido para ver la ambientación de todas, está muy currado todo. Nos hacemos algunas fotos divertidas como por ejemplo frotando la lámpara del genio de Aladdin 🙂

A las 19,30h empieza a oscurecer y a hacer más frío, mi tos va a más y el cansancio hace mella. Así que con mucho pesar, nos despedimos de Sandra hasta su próxima visita y vamos a buscar el tren (7,5€ pp hasta París). Antes echamos un último vistazo a Mickey y su castillo 🙂

Hoy ha sido un día muy chulo y seguro que siempre lo recordaré 😀

Al salir del RER, veo una farmacia y vamos a comprar medicinas para la tos o esta noche tampoco dormiremos… El farmacéutico muy amable me da un jarabe y unos caramelos. En estos momentos agradezco enormemente hablar francés para poderme entender con él.

Vamos a cenar a un italiano que hay cerca del hotel. Lo bueno de estar alojados junto a la universidad más importante del país es que en los alrededores encontramos un montón de restaurantes y muchísimo ambiente. Tomamos unas pizzas riquísimas con una cerveza por 44€.

Tras la cena, volvemos al hotel. Ducha, charla con la familia y antes de ir a dormir me tomo un chupito del jarabe que me han recomendado en la farmacia cruzando los dedos para que esta noche podamos dormir…

31/03/16: con bastantes dificultades volvemos a París 8 años después :)

Hace ya un tiempo que este viaje está el tintero, compartí con vosotros los preparativos justo antes de partir, y hoy comienzo el diario de ruta con todo los momentos. Recordad que era nuestra segunda visita a la ciudad del amor, así que muchos de los imprescindibles no estarán en este viaje ya que los visitamos en 2008 -os lo explicaré también- 🙂

El 1r susto lo tenemos a 3 días de nuestro viaje, cuando nos escriben desde Airbnb diciendo que han cancelado la reserva del apartamento que teníamos hecha ¡OMG! Por suerte encontramos una oferta en Booking y reservamos un hotel de 2* en el barrio latino, justo al lado de la Universidad de la Sorbonne por 333€ las 4 noches.

Día 0: en medio de una huelga general en Francia se nos ocurre ir a su capital…

Hoy hemos trabajado, pero conseguimos salir un poco antes y como dejamos las maletas hechas ayer, salimos directos hacia el aeropuerto del Prat dónde llegamos sobre las 17,30h. Pasamos el control de seguridad sin incidencias y vamos a tomar un café.

Malas noticias para nosotros, esta misma semana han convocado huelga general en Francia para hoy y ya veremos si conseguimos llegar al país vecino… este viaje empieza un poco accidentado, ¡esperemos que mejore! Por suerte volamos con Air France y ante cualquier imprevisto al no ser una low cost nos dicen que se harían cargo de la cancelación/retraso. Nos dicen que está previsto que podamos embarcar a las 21h, así que decidimos cenar ya por lo que pueda pasar. Nos zampamos un par de hamburguesas en el McDonald’s de la terminal 1 y esperamos cruzando los dedos, las piernas y todo lo que podemos para que salgamos como está previsto…

Por suerte, ¡conseguimos salir a las 21h como nos dijeron! Durante el vuelo nos dan un tentempié que nos guardamos para más tarde porque después de la hamburguesa no tenemos demasiado apetito ahora. El avión va bastante vacío y podemos ir los 2 en una fila de tres, así que vamos bien anchos y aprovechamos para dar una cabezada ya que llegaremos tarde y hoy hemos madrugado.

Llegamos a las 22,30h al aeropuerto Charles de Gaulle en París. Intentamos coger un tren que nos lleve al centro pero no hay servicio de transporte público por la huelga, ni servicios mínimos… Así que no queda más remedio que coger un taxi. Tienen una tarifa plana de 55€ del aeropuerto al centro, con maletas y plus nocturno incluidos. Es algo caro pero no tenemos otra opción, aún dando gracias de que hay taxis.

Tardamos casi 45 minutos en llegar, hay bastante tráfico a pesar de la hora que es… vaya que nos dan casi las 24h cuando llegamos al hotel Cluny Sorbonne. Hacemos el check-in, y tras avisar a la familia, nos damos ducha y a dormir que mañana toca madrugar… y tras varios meses, volver a reencontrarme con mi mejor amiga 🙂

30/09 y 01/10/16: con unas ganas enormes ponemos rumbo a… ¡Tailandia!

Día 0: embarcamos…

Tras unos meses de preparativos por fin ha llegado el gran día. Nos quedan por delante muchas horas de viaje para llegar a nuestro destino pero ya casi podemos tocarlo con los dedos… Como os explicaba en el post de los preparativos, este viaje tiene una novedad para nosotros y es que viajamos por primera vez con mochila. Como os comentaba compramos un par de mochilas, de 44L y 40L con medidas que nos permitan usarlas como equipaje de mano. Pero os quiero hablar de una de ellas en concreto y es que es poco conocida entre los viajeros pero para mi es un puntazo: la Tortuga; una mochila creada por viajeros, para viajeros. La compramos online, pedimos solo una para probarla y fue todo un éxito, es muy cómoda de llevar aunque vaya hasta los topes, caben muchísimas cosas, puedes sujetarlas y lo mejor es que no se abre por arriba si no por el lado como una maleta, lleva un chubasquero que la cubre al 100% y queda bien ajustado y, cuenta con un montón de bolsillos que van bien para guardar documentos. Sin duda, para el próximo viaje pedimos la otra. Os dejo enlace a su web por si queréis echarle un vistazo.

Y ahora si, como iba diciendo… ¡llegó el gran día!
Nos levantamos a las 7h. Tras desayunar y ultimar las mochilas, salimos en taxi hacia el aeropuerto del Prat (33€). Como no tenemos que facturar ya que las  mochilas cumplen con el tamaño de equipaje de mano, vamos directos al control de seguridad que pasamos sin problemas, esta vez es a mi marido al que le hacen el control de drogas (en el último año cada vez que he pasado el control me lo han hecho a mi…), pasando sin problemas 😀 Una vez dentro, vamos a tomar un café mientras esperamos la hora que falta para el embarque a París, que se nos pasa volando pensando en el fabuloso destino que nos espera y lo muy necesitados de vacaciones que estamos a estas alturas del año…

A las 9,45h abren la puerta de embarque y con puntualidad francesa salimos según lo previsto a las 10,15h. De nuevo volamos con Air France. Comentar que para los últimos vuelos estamos llevando la tarjeta de embarque en el móvil y es mucho más cómodo, te olvidas de los papeles, así que lo recomiendo sin duda.

A bordo nos sirven un tentempié, un zumo y una galleta bien rica. Y antes de darnos cuenta, llegamos al aeropuerto de Charles de Gaulle a las 12,10h.

Vamos hacia la zona de conexión en la misma terminal (2F), y tras pasar el control de pasaportes para salir del espacio Schengen, nos dirigimos a la puerta 32L. De nuevo tenemos 1h de espera hasta el próximo embarque que se nos pasa volando hablando con los nuestros vía whatsapp gracias al wifi gratis del aeropuerto y comiendo unas chuches que he comprado (2€) mientras vemos cómo preparan nuestro avión. Esta vez no nos preocupamos por si cargan o no nuestro equipaje porque lo tenemos con nosotros.

A las 13,45h comienza el embarque hacia Bangkok. Decir que pagamos un pequeño extra para poder tener asientos de 2 en lugar de 3 y con algo más de espacio para las piernas. El asiento parece cómodo y el hecho de estar los dos solos le da un punto de confort.

Al poco tiempo de vuelo nos sirven una buena comida y luego intentamos dormir un poco, ya que llegaremos a destino a las 6,30h y hasta las 14h no podremos hacer el check-in en el hotel. Pero cogemos bastantes zonas de turbulencias lo que nos dificulta el sueño…

Día 1: tras muchas horas de viaje… ¡llegamos a Bangkok!

Aunque para nosotros aún son las 24h, en Bangkok ya son las 5h y tan sólo falta 1h y media para llegar, ¡por fin! Nos sirven un desayuno de lo más completo y pacientemente esperamos a llegar. Yo he podido dormir unas 4h pero mi marido nada, ni con “ayudita”… pobre tiene cara de estar ko.

Conforme vamos perdiendo altura, podemos disfrutar de las vistas que ofrece el lugar… campos de arroz por doquier cubiertos por un sol que empieza a despuntar 🙂

Son las 6,30 hora local cuando aterrizamos en el aeropuerto internacional de Suvarmabhumi en Bangkok.

Tardamos casi 1h 30 desde que aterrizamos hasta que salimos a la zona común del aeropuerto tras pasar el control de inmigración. Sacamos dinero de un cajero y también cambiamos unos dólares que teníamos en casa de nuestro viaje a New York. El cambio hoy está a 1€=36,42 THB. Luego compramos una tarjeta local para 15 días de internet ilimitado y 100 baths en llamadas por 599THB.

Y ahora si, nos vamos a buscar un taxi para ir al hotel. Hay una fila única para coger los taxis oficiales de la ciudad, coges tiquet y te indican a cuál debes subir. Aquí ya íbamos en pre aviso que a pesar de ser taxis oficiales algunos te preguntan si quieres pactar precio, nosotros preferimos que ponga el taxímetro por recomendación de otros blogueros. Durante el trayecto vamos viendo altos edificios rodeados de casas más bajas y un tráfico tremendo para entrar a Bangkok, con la peculiar forma de conducir en plan banzai del sudeste asiático 😀 Tardamos unos 35 minutos en llegar y la carrera nos cuesta 402 baths (peaje de la autopista incluido).

el interior del taxi con su altar y sus amuletos

Para nuestra primera estancia en Bangkok escogimos el hotel Chillax Resort ubicado en la zona antigua de la ciudad y a pocos minutos a pie de la famosa Kao Shan Road. En el hotel nos dicen que hasta las 14h no podemos hacer el check-in, afortunadamente nos guardan las mochilas. Decidimos ir a visitar un par de templos cercanos al hotel mientras hacemos tiempo.

Como primera curiosidad, el nombre completo de la ciudad de Bangkok es: Krung Thep Mahankhon Amon Rattanokosin Mahinthara Ayuthaya Mahadilok Phop Noppharat Ratchathani Burirom Udomratchaniwet Mahasthan Amon Piman Awatan Sathit Sakkathattiya Witsanukam Prasit. ¡Toma ya! 🙂

Una vez en la calle nos damos cuenta de que estamos en el ¡Sudeste asiático de nuevo y se nota! Casas cochambrosas, tiendas y puestos de comida por doquier, calles y aceras atrotinadas, tráfico caótico, olores y un bochorno increíble… y con todo, nosotros estamos felices de estar aquí 😀

Tras unos 5 minutos, llegamos al Pom Phra Sumen. Construido en 1783 como fuerte marítimo para defenderse de posibles invasiones navales y nombrado para el mítico Mt Meru (Phra Sumen en tailandés) de la cosmología hindú-budista, el bunker octogonal fue una de las 14 torres de vigilancia de la ciudad que puntuaron la antigua muralla junto a Khlong Rop Krung, siendo el único que se mantiene en pie todavía.

Tan solo se puede ver por fuera, pero aún así merece la pena. Tiene un pequeño templo cerca y un bonito parque alrededor con banquitos dónde nos sentamos unos minutos a tomar la fresca brisa que corre aquí junto al río Chao Phraya, pero ¡uff nos dormimos!

De allí vamos caminando hasta el Wat Bowonniwet Vihara Rajavaravihara conocido coloquialmente denominado Wat Bowon. Se trata de un gran templo budista y sede nacional de la tradición Dhammayuttika Nikaya, con una gran estupa dorada  que alberga en su interior una imagen de Buda creada alrededor de 1357.

Lo vemos un poco de pasada porqué están celebrando oraciones y no queremos molestar a los feligreses del templo.

Habíamos pensado acercarnos hasta Kao Shan Road, pero hace un calor terrible y estamos agotados, así que aunque solo son las 11h, decidimos ir hacia el hotel y aunque no nos den aún la habitación al menos allí estaremos frescos.

Nos tomamos un par de batidos bien fresquitos en el bar del hotel por 220THB, que nos saben a gloria con el calor que traemos.

Veo que la gente que va llegando a la recepción ya les dan la habitación, así que nos acercamos a recepción y tenemos suerte ¡porque ya la tenemos! Nos acompaña un botones a nuestra habitación, le damos una propinilla sin saber demasiado si es lo correcto o no… la habitación es enorme, la cama también y tiene un jacuzzi con una pinta tremenda para darnos un baño esta noche cuando el jet lag esté haciendo todavía más estragos 😛

Una vez acomodados y sin dudarlo, nos damos una ducha rápida y a ¡dormir! Aunque ponemos una alarma a las 14h, tenemos más sueño que hambre, así que seguimos durmiendo un par de horas más. Cuando nos levantamos, ya mucho más descansados, nos ponemos el bañador y vamos a disfrutar de la súper piscina que hay en el ático.

A las 17,30h y ya con el sol cayendo decidimos ir a dar una vuelta a Kao Shan Road e ir a comer algo que ahora si que aprieta el hambre. Así que nos cambiamos y tras unos 5 minutos a pie llegamos a la mítica calle de los mochileros, repleta de tiendas de souvenirs y puestos de comida.

Fichamos los puestos dónde venden bichos a la parrilla para mañana probar alguno pero para hoy nos decantamos por cumplir con nuestra tradición viajera de “McDonnalds por el mundo” (esa tradición en la que probamos los menús Big Mac de allá dónde vamos para ver si es verdad lo que dicen en la compañía que los menús son iguales sea cuál sea el país dónde los comas). Cogemos dos menús grandes por 290THB.

Tras la cena acabamos de recorrer la calle, alucinando con el ambiente que hay y volvemos hacia el hotel, la bañera de hidromasaje ¡¡nos espera!! De camino al hotel paramos en un 7/11 antes a comprar provisiones para la noche por si nos entra hambre y para desayunar mañana.

Tras un baño relajante en el maravilloso jacuzzi, y hablar un poco con la familia para explicarles las primeras impresiones de la ciudad, nos vamos a dormir antes de las 22h, estamos ¡ko!

Resumen del 2016 viajero…

Otro año que está a punto de terminar y que a mi me ha pasado volando… ¿os pasa lo mismo? Tengo la sensación de que ayer mismo comíamos las uvas y deseábamos un feliz 2016 y ya casi, casi que ¡lo despedimos!

Este año no teníamos grandes planes viajeros… cambié de trabajo el año pasado, éste empezaba un proyecto laboral nuevo que ha requerido de muuuchas horas, y si además añadimos asuntillos personales… pero la verdad es que buscando en la fototeca del 2016 me he sorprendido al ver que a pesar de solo haber hecho un par de viajes al extranjero, hemos recorrido muchos puntos de Catalunya y hemos tachado otra isla del archipiélago canario. ¡Nada mal!

El invierno lo pasamos entre sábados de esquí en Vallter 2000 y Port Ainé, y excursiones por nuestra tierra… Tavertet, Rupit i Pruït, Guimerà, etc.

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Llegó la primavera, el buen tiempo, y con ello una excursión que hacía tiempo teníamos pendiente por el Congost de Montrebei.

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Primeros de abril y con un mono tremendo, al fin subimos a un avión y volvemos a visitar la ciudad de Paris. Con un incentivo extra y es que tengo a mi mejor amiga de toda la vida trabajando en Disneyland Paris, así que excusa perfecta para visitarla a ella y a Mickey 😛 Aprovechamos que ya conocíamos la ciudad, para acercarnos también al Chateaux de Versailles.

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Y con el verano, hacemos de nuevo las maletas y visitamos la isla de Lanzarote. Hacía tiempo que queríamos visitarla y aprovechando que necesitábamos relax a tope, cogimos un todo incluido para una semana… aunque luego no sabemos parar quietos, y alquilamos un coche para poder recorrer la isla y descubrir todos sus rincones 🙂

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A la vuelta, hicimos hicimos un poco más de turismo catalán… La Pobla de Lillet, Sant Joan de les Abadesses, Castellar de N’Hug, el nacimiento de los ríos Ter y Llobregat, caminatas por el Montseny, y el Castillo de Montesquiu. Además de días de playa aprovechando que vivimos en la costa, claro…

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Otoño, época de caminar por el monte… y nosotros nos acercamos un día a Àger a hacer un intento de coger setas, pero estaba el bosque reseco y no hubo éxito -este año han salido bastante más tarde de lo habitual, cosas del cambio climático…-, pero disfrutamos de un día en familia.

Y con el otoño también nuestras merecidas vacaciones… esta vez hacemos las ¡mochilas! y nos vamos a conocer otro pedacito del Sudeste asiático 🙂 15 días por Tailandia en los que recorremos Bangkok, Ayutthaya, Chiang Mai y Railay con alguna excursión a islas del mar de Andamán. Tengo pendiente explicaros este viaje, lo sé… es mi propósito de año nuevo 😛

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Y antes de acabar el año, hemos visitado algún punto más de nuestra tierra como el Castillo y la Montaña de Sal de Cardona, y de nuevo nos hemos calzado los esquís aprovechando que ¡este año ha nevado pronto!

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Y por supuesto, no hemos dejando de conocer rincones que esconde nuestra ciudad, Barcelona 🙂

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¿Qué os parece? ¡¿No ha estado nada mal, eh?!

Y el 2017, ¿qué? ¡Pues aún ni idea! Nos apetece seguir conociendo nuestra tierra, con su patrimonio y su historia… conocer alguna ciudad europea más… quizá repetir alguna… y sigo pensando en Asia para las vacaciones 🙂 Aunque creo que yo nunca dejo de pensar en Asia nunca… 😛 Pero quién sabe, empezamos el año embarcándonos en un gran proyecto personal -no, aún no hay criatura a la vista, nos hemos comprado un piso a reformar…-, así que de momento sin planes, pero siempre pensando en futuros viajes 😉

¿Nos acompañarás a seguir Creciendo con mis viajes? ¡Espero que si!

¡¡¡Feliz 2017 y a por muchos viajes más!!!

 

Carol

Nuevo destino a la vista, nos vamos a…

Ha empezado un nuevo año y nosotros ya tenemos nuevo destino a la vista. Se trata de un lugar mágico, soñado por grandes y pequeños, y que desde que mi mejor amiga de toda la vida trabaja allí, era un lugar que debíamos visitar sí o sí… así que cogemos de nuevo las maletas y nos embarcamos con destino a…

¡¡DISNEYLAND PARIS!!

 

foto que me envían para ir abriendo boca 🙂

Si, si, como lees… el sueño de todo niño/a se hará realidad en breve, lo sacaremos a pasear y a disfrutar como un cochino y además contaremos con la mejor guía personalizada que nos mostrará cada uno de los rincones e historias del parque 🙂

La verdad es que este viaje nos sale genial en todos los sentidos… os cuento.

Tras el viaje a Hong Kong, en la encuesta de satisfacción de KLM escribí las incomodidades que tuve durante el viaje y es que mi asiento no se podía reclinar y ni la pantalla de entretenimiento ni el audio iban bien, así que ese viaje de chorrocientas horas se convirtió en una pesadez. No contaba con ninguna respuesta, lo escribí como sugerencia de mejora, pero cuál fue mi sorpresa cuando mes y medio después me llega un email de KLM diciéndome que como compensación por las molestias derivadas de aquello y entendiendo que fue un vuelo largo que se me haría eterno, me hacen un bono de descuento por el valor de 75€ para usar en el próximo año para la compra de un vuelo con KLM, Delta o AirFrance. ¡Genial!

A la hora de buscar vuelos a Paris, estuve mirando como siempre las compañías lowcost y costaban unos 200€ la pareja i/v y los horarios no nos casaban mucho. Así que se me ocurrió mirar a través de la web de KLM y descubrí que nos iba genial de horario y que usando el bono nos salía por 119€ los dos i/v con la ventaja de que no es una lowcost y que tendremos mayor espacio en el asiento y un piscolabis a bordo que al final todo cuenta :p El vuelo estará operado por AirFrance.

¡Así que contamos con 4 noches/4 días para volver a visitar la ciudad de l’amour!

Con los vuelos comprados, le di la noticia a mi amiga, os podéis imaginar la ilusión que le hace que vayamos a visitarla 🙂 ¡qué ganas de verla! Además nos guarda una grata sorpresa y es que tendremos entrada gratis (o descuento, aún por confirmar) al trabajar ella allí, ¡toma!

El siguiente punto en la lista de los preparativos es buscar alojamiento. Los hoteles como ya sabía, tienen precios desorbitados… estuve mirando y para las fechas en que viajamos los hoteles de 2-3* no bajan de 100-150€ la noche y eso que es temporada baja… así que tras la buena experiencia en New York con el alquiler del apartamento a través de Airbnb, decidí buscar esta opción también para Paris. Así encontré un apartamento super bien ubicado para lo que queremos hacer durante estos días en Paris. Situado entre las estaciones de metro Rambuteau, Étienne Marcel y Arts et Métiers, y la estación de RER Châtelet-Les Haulles, y muy muy cerquita del Centre Pompidou, del Ayuntamiento y del río Sena. Las 4 noches nos salen por 324€ (con tasas turísticas incluidas) y la anfitriona parece muy agradable, ya nos ha enviado 24 recomendaciones de “qué hacer en Paris” 🙂

Como os decía, ya conocemos Paris. Fue el 1r viaje que hice con mi pareja al extranjero en 2008 (ay madre cómo pasa el tiempo…). En aquella ocasión pasamos 5 días/4 noches y recorrimos prácticamente toda la ciudad. Pero siempre quedan cosas en el tintero, así que la idea es hacer 1 día completo en Disneyland, hacer una visita de un día al Château de Versailles y el otro día y medio que nos quedará, acabar de conocer algunos rincones de la ciudad como el barrio de la Défense que no nos dió tiempo a visitar en el 1r viaje y entrar a algún museo como el Centre Pompidou o algún monumento más de la ciudad, como la Conciergerie o Les Invalides que se quedaron pendientes.

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¡Ah! ¡Y esta vez no me puedo volver sin el imán para la colección! :p

Así que con unas ganas locas ya, en menos de dos meses volveré a poner mi francés en práctica y diremos eso de…

oh, la, la Paris!

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