Archivo del sitio

como no hay 2 sin 3… ¡volvemos a Japón!

Empieza la cuenta atrás para el gran viaje del 2018, un destino ya conocido, pero muy muy esperado, y es que como decía en el título…

¡¡volvemos a Japón!!

La idea inicial para este año, era recorrer Argentina, todo un sueño viajero que tendrá que esperar porque tanto por libre como por agencia local, ascendía a muchos miles de euros y nos pareció una burrada… Así que después de mucho mirar y mirar, decidimos volver a nuestro país favorito. Los que nos conocéis, sabéis que desde que lo visitamos por primera vez para nuestra luna de miel en 2011, Japón siempre está la lista de posibles grandes viajes, año tras año 🙂 Volvimos en 2013 y aunque nuestra idea era no volver hasta que pasaran las olimpiadas de 2020, ¡ya no podemos esperar más! Además, este año nos apetecía algo relajado, en el que pudiéramos desconectar al máximo y dónde disfrutáramos como niños, y ¿¡qué mejor lugar que la tierra del sol naciente?! 😀 Lee el resto de esta entrada

Anuncios

03/10/13: Kyoto & Osaka

Día 7: día de grandes templos en Kyoto, y tarde de ocio en Osaka

¡¡A las 5,30h amanece un nuevo día, horror es demasiado temprano!! Ojos que se mueven el ryokan no tiene persianas, tan solo unas puertas de papel correderas opacas que dejan entrar la luz y como estamos en el país del sol naciente pues amacene temprano como podéis ver… Para algunos esto no será un problema pero para mi marido si, ¡y grande! Suerte que llevaba un antifaz para el avión en la maleta, y con él puesto y yo tapada hasta las cejas pudimos dormir un par de horitas más. Muy feliz

Esta noche hemos dormido bien en el “doble” futón que nos hicimos 🙂 La mar de cómodos. Desayunamos en el ryokan lo comprado el día anterior en el konbini y salimos hacia la estación JR Kyoto para coger un tren regular de la línea JR Nara Line (de los que paren en todas las estaciones), hasta la JR Tofukuji. Como llevamos los JRP activos, tan solo tenemos que enseñárselo al revisor de la entrada a la zona de vías de la estación y pasamos. Llevamos con nosotros los paraguas ya que el día empieza algo lluvioso y muy nublado…

Hoy vamos a visitar algunos de los templos considerados imprescindibles en Kyoto y que no visitamos en el primer viaje. El primero de la lista para hoy está a unos 10 minutos a pie desde la estación JR Tofukuji, pero decidimos tomar otro camino para ir viendo algunos de los templitos que hay por la zona. Empezamos encontrándonos con el Taiko-an, de la rama Rinzai del budismo.

P1080009 copia

A pocos pasos, se encuentra el Dojuin Temple. En el que se encuentran un montón de Jizo’s, ¿¡he dicho ya que me encanta este buda?! Es el protector de los niños pero también de los viajeros, ¿será por eso que me inspira simpatía? 🙂

P1080014 copia

P1080013 copia

P1080018 copia

Y tras unos pocos metros más, encontramos un camino cubierto de madera en medio de un pequeño bosque que nos adentra hasta el Templo Tofukuji.

P1080019 copia

P1080020 copia

Se trata de un conjunto de templos, fundado en 1236 a instancias del clan Fujiwara y su nombre es la combinación de los dos grandes templos de Nara: el Todaiji y el Kofukuji. Éste ha sido históricamente uno de los principales templos Zen de Kyoto, y es de los principales de la escuela Rinzai. Hay varias partes del recinto que son de acceso gratuito. Algunos son estructuras del periodo Muromachi y son raros ejemplos de arquitectura zen superviviente de la época.

P1080024 copia

P1080026 copia

P1080027 copia

Sin embargo, hay dos zonas que se deben pagar para poder acceder a ellas: el jardín Hojo y el Puente Tsutenkyo, y el Kaisando Hall. En primer lugar, pagamos (400¥ pp) para acceder al puente de madera Tsutenkyo que conduce hasta el Kaisando Hall, lugar que sirve como mausoleo del primer sacerdote principal del templo. El camino de piedra frente al Kaisando está flanqueado por impresionantes jardines a ambos lados, un jardín de piedra seca a la izquierda y un estanque a la derecha. El Kaisando y sus jardines fueron reconstruidos durante el último período Edo (1603-1867).

P1080039 copia

P1080045 copia

Volvemos nuestros pasos y nos dirigimos al Hojo, (400¥ pp), las antiguas dependencias de los sacerdotes, rodeadas de unos jardines espectaculares que combinan agua, rocas, piedra y musgo. En el interior del edificio no se pueden hacer fotos, pero si en los jardines.

P1080063 copia

P1080052 copia

P1080055 copia

P1080057 copia

Salimos del Hojo y nos tomamos un café de las máquinas que hay a la entrada por unos pocos yenes.

P1080065 copia

Cruzamos la gran puerta Sanmon, la puerta zen más antigua en su estilo, con 22m de altura y que data de 1425.

P1080072 copia

De camino hacia la estación JR, encontramos un par de templitos más, a los que solo nos asomamos y en menos de 10 minutos estamos de nuevo en el tren de la línea JR Nara de vuelta a Kyoto. Debo decir, que hay mucha gente que visita el Tofukuji aprovechando el camino a Nar, al igual que Fushimi Inari ya que caen de camino y es la misma línea de tren la que lleva a ambos. Nosotros en su día preferimos disfrutar de Nara y de Fushimi Inari tranquilamente por lo que los visitamos en días distintos.

Al llegar a la estación JR Kyoto, compramos el bono diario para el bus (500¥ pp) y tomamos la línea 5 para ir a los templos Eikando y Nanzenji, en la zona del sendero de la filosofía. Bajamos en la parada Nanzenji-Eikando-michi y en seguida empezamos a recordar que hace dos años y unos meses paseábamos por esta bonita y tranquila zona de Kyoto, en el barrio de Higashiyama.

Nos acercamos hasta el templo Eikando porque tenemos dudas de si lo visitamos en el primer viaje, y sólo con verlo por fuera ya nos queda claro que si lo vimos (el mismo día que visitamos Fushimi Inari y que estuvimos recorriendo la zona por la tarde), así que seguimos caminando unos metros más por el sendero de la filosofía hacia el sur y a pocos minutos llegamos al templo Nanzenji, otro de los grandes que nos faltaron la primera vez ya que estaba en obras de restauración.

Situado en la base de las boscosas montañas de Higashiyama, es uno de los templos zen más importantes de Japón. Fue construido como casa de retiro para el emperador Kemayama, convirtiéndose más tarde en el templo zen. El Nanzenji lo componen varios edificios (la puerta Sanmon, el Hojo, el Konchi-en, el Nanzenji como tal y el Tenjuan), así como un par de grandes jardines. El acceso al patio principal es gratuito, pero cada edificio tiene su entrada propia de pago así que decidimos que sólo entraremos a aquellos que realmente nos interesan. Lo primero que nos encontramos es la gran puerta de entrada Sanmon, construida en 1628 como homenaje a los soldados que murieron en el asedio del castillo de Osaka en 1615. La entrada son 500¥ para subir a lo más alto, pero nos conformamos con verla desde el suelo y disfrutar de cruzar a través de sus grandes columnas.

P1080081 copia

Este templo cuenta con algo extraño de ver por estos lares: un acueducto de ladrillo al más puro estilo romano que cruza los terrenos. Fue construido durante la época Meiji (1868-1912), forma parte de un sistema de canales que se construyó para llevar agua y mercancías entre Kyoto y el lago Biwa, en la vecina prefectura de Shiga.

P1080085 copia

De ahí nos fuimos hasta el Hojo, la residencia del ex-jefe del sacerdote y la sala principal del Nanzenji. Famoso por su jardín de rocas, de las que se dice que se asemejan a tigres y sus cachorros cruzando a través del agua.

P1080086 copia

Pagamos su entrada (600¥ pp) y nada más acceder al edificio ya puedes disfrutar de su arquitectura, así como de las pinturas de tigres hechas en pan de oro que hay en las puertas correderas, de los suelos de madera y tatami y de un fantástico comedor con vistas a un jardín zen que ya lo quisiera para mi, ¡sobretodo por las vistas!

P1080099 copia

Disfrutamos de sus jardines en los que se respira una gran paz. El delantero es el zen con la representación de las rocas simulando los tigres (que nosotros no fuimos capaces de ver esa similitud la verdad… 😛 ) y el trasero, combina musgo con piedras rastrilladas y vegetación.

P1080090 copia

P1080091 copia

Son casi las 13h, así que decidimos desandar lo andado por el sendero de la filosofía y dirigirnos hasta la gran torii que marca la entrada al Santuario Heian, ya que no encontramos ningún bus ni metro cercanos que nos fuera bien para ir a la zona que habíamos pensado visitar por la tarde, así que nos toca caminar unos 20-30 minutos a pie desde el templo… Se ha despejado el día y hace un calor y una humedad terribles, pasamos una buena chicharra durante el paseo ¬¬’ Así que una vez junto a la gran torii, decidimos aprovechar el pase diario que llevamos y coger el primer bus que pase para acercarnos un poco a la zona de Pontocho para comer. Nos bajamos justo antes de cruzar el puente y entramos al primer bareto que vemos. En la puerta vemos fotos de unas bandejas de tonkatsu y boles de arroz de esos que llevan de todo a buen precio y allá que vamos. Al entrar, todo el mundo nos mira. Somos los únicos gaijin del local y está lleno de abueletes y trabajadores en su hora de comer. La mujer que lleva el local nos acompaña a una mesa y nos trae una carta medio en japonés, medio en inglés pero que nos sirve para pedirle por señas lo que queremos. Comemos de fábula por unos 1500¥ los dos y ¡hasta nos invitan a un chupito de shochu! Este es uno de esos lugares que en el primer viaje no hubiéramos entrado por miedo a no aclararnos, pero que la veteranía de un segundo viaje te lo permite, y resulta ser de esos lugares en los que mejor comes y que años después aún recuerdas 🙂

Ya con la panza llena, nos acercamos de nuevo hasta la torii en un paseo de unos 10 minutos, y de camino entramos a un par de templos que nos encontramos medio escondidos entre las casas.

P1080102 copia
Cruzamos el puente de madera lacada que cruza el río y nos maravillamos de nuevo con la vista de ¡¡la madre de las torii!!

P1080108 copia

P1080109 copia

Solo hay que fijarse en la altura de los coches o de los árboles que hay en la zona para valorar su inmensidad…

El Santuario Heian, pese a ser uno de los más importantes de Kyoto, no lo visitamos en el primer viaje, así que no nos podíamos ir de la ciudad sin disfrutar de su visita y sin cruzar “las zamburguesas” de sus jardines 🙂 El Santuario Heian fue construido para celebrar el 1100 aniversario de la fundación de la capital de Kyoto y está dedicado a los espíritus de los primeros y últimos emperadores que reinaron la ciudad (Kammu y Komei). Heian es el antiguo nombre que tenía Kyoto.

P1080116 copia

El acceso al santuario es gratuita. Y de nuevo, hay un montón de escolares por el patio interior… se nota que es uno de los grandes porqué está a rebentar igual que ayer el Kiyomizu.

P1080121 copia

Nos deleitamos con la arquitectura de las torres y sus tejados, ¡¡qué pasada!! Ese contraste del rojo y el verde hace pensar en templos más de estilo chino…

P1080122 copia

P1080125 copia

Nos acercamos hacia la entrada a los jardines que si son de pago (600¥ pp) y nada más entrar ya se respira paz, mucha paz. A diferencia del santuario, aquí hay muy poca gente recorriendo el parque y hay sombra (¿¿¡¡he dicho ya que pasamos mucho calor??!!) así que nos deleitamos con las vistas. Y como una imagen vale más que mil palabras, ahí van algunas fotos de los jardines que sin duda no hacen honor a la belleza del vivo y directo…

P1080131 copia

P1080157 copia

P1080139 copia

P1080140 copia

Como anécdota contar que hubo una señora japonesa que casi se cae al agua al cruzar las piedras, ya que era muy bajita y no llegaba, ¡pobre! lo pasó mal cruzando pero nosotros también por si la teníamos que rescatar 😦 pero finalmente pudo cruzarlas todas y sonriente llegó al otro lado 🙂 Y cuando me disponía a cruzar yo (grabando mientras lo hacía), un señor mayor que había haciendo fotos en el parque me pidió permiso para hacerme una foto cruzando. Así que la menda está entre las fotos de aquel buen señor… Mr. Green

P1080160 copia

P1080163 copia

P1080164 copia

Al salir de parque son algo más de las 16h y aunque la idea inicial era escaparnos a conocer Kobe, pensamos que la visita a Osaka del primer día nos supo a poco, así que decidimos volver a Osaka y ver la zona comercial de Dotonbori y dejar Kobe para otra ocasión con más calma. Cogemos el bus 100 hasta la estación JR y allí un tren local con el JRP que aún tenemos activo hasta Shin-Osaka.

Una vez en Shin-Osaka, tomamos el metro hasta Shinsaibashi (no recuerdo el precio del trayecto pero creo que fueron unos 200¥ pp) y nos adentramos por las calles comerciales de la ciudad dando un paseo, entramos en algunas tiendas, nos miramos las cámaras y objetivos en otras, compramos alguna bebida y llegamos hasta los “iconos” de la ciudad, como el corredor de Glico y el pulpo de un restaurante de Takoyaki (bolas de pulpo típicas de la ciudad).

P1080176 copia

P1080175 copia

Llevamos un buen día de caminata y estamos cansadísimos. La idea era cenar en Osaka y luego volver a Kyoto, pero estamos tan ko que finalmente, decidimos caminar otros 5 minutos hasta la parada Namba del metro, volver a Shin-Osaka y coger el primer shinkansen que salga a Kyoto. Una vez en nuestra ciudad base, compramos cena y desayuno para mañana en un Family Mart (1500¥) y nos vamos al ryokan. Cena, ducha y ¡caímos rendidos en el futón, agotados pero super felices por todo lo visitado hoy! sleep sleep

02/10/13: ¡de vuelta a nuestra ciudad favorita del mundo: Kyoto!

Día 6: Volvemos a visitar Kyoto y sus templos…

Hoy es un día importante, y es que ¡¡¡volvemos a Kyoto!!! Nos levantamos de un salto, desayunamos, recogemos las cosas y nos vamos a buscar un tranvía que nos lleve a la estación JR Kumamoto. Sudamos un poco la gota gorda para bajar del tranvía tan cargados… tienen la puerta de salida súper estrecha y con unos escalones altísimos,  y nosotros vamos cargados con las maletas y las mochilas, ¡imaginaos el cuadro!

Habíamos reservado estos trayectos la noche que llegamos y suerte que lo hicimos porqué el tren se fue llenando a base de bien.

P1070932 copia

Nos encantan los shinkansen 🙂

Salimos a las 9,05h hacia Shin-Osaka. El trayecto, aunque es larguillo se hace ameno. Vamos recordando lo vivido estos días por Kyushu, aún alucinando con el Sakurajima, y estamos deseando volver a Kyoto, ¡la ciudad que nos cautivó en el primer viaje! Llegamos a Shin-Osaka a las 12,20h. Tenemos  20 minutos de trasbordo que nos pasamos bien entretenidos viendo como la gente alucinaba con la decoración de nuestro tren… ¡y es que mola mucho, jaja!

IMG_2701 copia

Tras esos 20 minutos en los que cambiamos de andén, tomamos otro Shinkansen que nos lleva caminito de la capital cultural nipona.

Kyoto 京都: el alma de la cultura tradicional japonesa y el escenario sobre el que ha tenido lugar gran parte de la historia nipona. Esta ciudad con 17 lugares designados Patrimonio Mundial por la Unesco, más de 1600 templos budistas y 400 santuarios sintoístas, es una de las más ricas del mundo en lo que a cultura se refiere.

Tras 14 minutos de trayecto llegamos a la estación JR Kyoto. ¡¡¡Qué ilusión!!! Riendo nos sentimos de una forma muy similar al día de llegada a Japón por segunda vez, una emoción tremenda nos embarga, reconocemos tiendas, restaurantes y sitios de la estación del primer viaje y un sinfín de imágenes y recuerdos nos vienen a la cabeza… el primer viaje fue algo especial, no sólo conocimos por primera vez el país nipón si no que además era nuestra luna de miel 🙂 Vemos por una de las ventanas de la estación el Hotel Vista, dónde nos alojamos en el primer viaje, ¡qué gracia nos hace! Mr. Green

Decidimos pasar un momento por la oficina de turismo para recoger un par de mapas de la ciudad y de los buses, y salimos hacia la calle por la salida de la Kyoto Tower para ir al ryokan. ¡¡No os podéis imaginar la ilusión que sentimos al volver a recorrer estas calles!! Vamos caminando y vamos diciendo “aquí cenamos tal día, aquí compramos esto, aquí vimos aquello…” ¡más mola! Aplauso

Para el alojamiento en Kyoto, nos decantamos por el ryokan Matsubaya Inn (42.840¥ – 3 noches los dos). Se trata de un ryokan con más de 100 años de experiencia y con algunos premios Trip Advisor y, muy recomendado por algunos foreros de Los Viajeros. Está a unos 10 minutos a pie de la JR Kyoto y cuenta con metros y buses en las cercanías. Hacemos el check-in y aunque aún no podemos subir a la habitación, el hijo del Sr Matsubaya nos enseña el ryokan y nuestra habitación (la están limpiando en ese momento), nos explica cómo conectarnos al wifi y nos da una tarjeta del ryokan con los datos de contacto por si hubiera algun problema. El chico es súper majo y habla bien en inglés. Le pedimos dejar las maletas allí y salimos a buscar un lugar para comer.

Decidimos acercarnos a la JR Kyoto de nuevo, ya que luego cogeremos allí el bus para ir a los templos que tenemos planeados visitar esta tarde. Además es una zona con un montón de sitios para comer. Decidimos entrar al Centro Comercial Yodobashi Camera y nos vamos hasta la última planta dónde hay varios restaurantes de todo tipo. Nos decantamos por uno de fideos (2300¥ los dos). Es un lugar curioso, tú escoges qué quieres comer, ellos te sirven los ingredientes y tú tienes que cocinártelos sobre una plancha que hay en la mesa. Para mi no fue un problema porque desde nuestro 1r viaje cocino algunos platos japoneses en casa, y los yakisoba están entre ellos, pero en caso de no saber por dónde empezar, te echan un cable. ¡¡Riquísimos, esos fideos nos saben a gloria!! Y me encanta poder hacer los yakisoba sobre una de esas planchas, como una auténtica japo.

P1070939 copia

Una vez llenado el buche, salimos hacia la estación de buses, adherida a la JR Kyoto. Compramos en la máquina un pase diario de bus (500¥ pp) y cogemos el bus 206 hasta la parada del Sanjusangendo. Éste fue uno de los templos que no visitamos en el primer viaje ya que estaba en obras de restauración por aquél entonces. Pagamos (600¥ pp) y entramos. Ya desde fuera nos parece chulísimo. Se trata de un edificio de 118m de longitud, y está como considerado el templo construido en madera más largo del mundo.

P1070951 copia

Nos quitamos los zapatos, los dejamos en las taquillas que hay junto a la entrada, y entramos al hall del edificio principal. ¡¡Es realmente impresionante!! Lástima no poder hacer fotos en el interior… la imagen principal es una Kannon Bodhisattva sentada, que simboliza la paz y la compasión, y está considerada como un Tesoro Nacional. El efecto se multiplica por las miles de estatuas antiguas de Kannon que llenan el resto de la sala, así como con los soldados de la compasión, que flanquean la imagen principal distribuidos formando cincuenta columnas de diez filas de profundidad, talladas en ciprés y cubiertas con pan de oro. Cada una tiene más de veinte pares de brazos, y se dice que son responsables de salvar muchos mundos. En 1249 hubo un incendio que destruyó el edificio original, pero se consiguieron salvar 124 de esas estatuas, las restantes datan del siglo 13. También hay 28 estatuas de deidades guardianas con expresiones intensas. Abrumador. Espectacular. Heart

Os dejo una foto extraida de Google:

sanjusangendo6

Salimos del hall y vamos hacia los jardines. Hay una campana y un santuario junto al templo, así como un pequeño estanque y un bonito jardín.

P1070941 copia

P1070945 copia

P1070943 copia

Tras un buen rato recorriendo el recinto del templo, volvemos a la calle principal y tomamos de nuevo el bus 206 hasta la parada Gojo-zaka. Callejeamos un poco, recordando que la última vez que estuvimos aquí caía un diluvio por un tifón que no dejaba ver a dos metros de ti…, y tras un corto paseo lleno de recuerdos, llegamos al  Kiyomizu-Dera, un lugar que nos impresionó en el primer viaje y que no pudimos disfrutar del todo por culpa de la lluvia que caía aquel día. Así que aquí estamos de nuevo, con un sol espléndido y con ganas de ver lo que nos faltó la otra vez. Pagamos (300¥ pp) y entramos. Os dejo aquí el link del relato de nuestra 1ª visita en 2011.

P1070957 copia

Ya en la entrada vemos que hay un montón de grupos de escolares… pero pese a que hay un gentío considerable, no hay sensación de agobio.

P1070961 copia

El Kiyomizu-Dera o Templo del Agua Pura, aunque se trata de un templo budista fundado en el año 778, alberga en su interior un santuario sintoísta, el santuario Jishu. Un templo que incluya un santuario shinto es algo bastante peculiar y difícil de encontrar… pero creo que de ahí radica la magia de este lugar.

P1070965 copia

P1070967 copia

tablas ema

Volvemos a recorrer el recinto del templo, disfrutando de las vistas de la ciudad que hay desde aquí.

P1070970 copia

P1070969 copia

Recorremos de nuevo el pabellón principal con su balcón de madera a 13m por encima de la colina que se sustenta sobre vigas de madera, de las que se dice que no usaron clavos para sujetarlas. En éste edificio se conserva una estatua con las 11 caras de Kannon.

P1070988 copia

Vemos que la otra balconada de madera está completamente tapada por toldos y andamios, qué pena, de ahí había unas bonitas vistas del balcón de madera con Kyoto de fondo… En el 1r viaje, vimos la zona del Santuario Jishu, dedicado al amor, así que esta vez bajamos las escaleras y vamos hacia la cascada Otowa, a la base del edificio principal y que diverge en tres chorritos de agua considerada sagrada, de los que se puede beber. Se dice que según del chorro que bebas, tendrás una vida amorosa afortunada, éxito en los estudios o longevidad. Nos ponemos a la cola y como no acabamos de tener claro qué chorro es cada cuál, bebemos del primero que queda libre, ya se verá con los años de cuál bebimos, ¿no? Sacando la lengua

P1070985 copia

De ahí recorremos un pequeño sendero hasta la Pagoda Koyasu, la visita a ésta dicen que ayuda a lograr un parto fácil y seguro, así que ya voy servida para cuando llegue el momento Sacando la lengua Vale mucho la pena acercarse hasta aquí, hay unas bonitas vistas del templo y no hay nadie, ¡¡la vemos a solas!!

P1070990 copia

A las 17h, empieza a sonar la campana que anuncia el cierre del templo, así que nos quedamos con las ganas de ver la sala dónde dicen que hay 200 estatuas de Jizo, una pena porqué este buda me inspira simpatía, es mi buda favorito Muy feliz Salimos del templo por una de las calles comerciales, la Matsubara Dori. ¡Ahí si que hay un montón de gente!

P1070997 copia

Entramos en algunas tiendas a mirar cosillas, y en una de ellas compro un jizo monísimo (1000¥) ¡me encanta! Muy feliz Mi marido se mira las katanas, pero se nota mucho que son baratijas (las verdaderas no se pueden sacar del país ya que están consideradas Tesoro Nacional) por lo que al final pasamos de largo.

IMG_0547 copia

mi Jizo

Lo que más me gusta de Kyoto es que puedes encontrar templos en cualquier rincón… así como estatuillas de la suerte por doquier.

P1070998 copia

P1070956 copia

Vamos dando un paseo a lo largo de la calle, disfrutando del entorno y del ambiente, hasta llegar a Higashi Oji-Dori, dónde tomamos de nuevo el bus 206 que nos llevará de vuelta a la estación JR Kyoto.

Ya expliqué en el diario del primer viaje cómo funcionan los buses en Japón así que no me voy a repetir, pero si recordar que en la zona del centro de la ciudad los buses tienen una tarifa plana de 220¥ y en caso de salir de esa zona, veréis que junto al conductor hay una pantalla dónde indica el precio que debes pagar en función del número de parada que has subido. Sabrás el número de parada que se trata ya que al subir (por la puerta de atrás) te sale un papelillo con el número. En caso de llevar un bono diario (500¥, de viajes ilimitados) no debes pagar nada al bajar siempre que te muevas por la zona de tarifa plana, si sales de ella, deberás abonar la diferencia de precio antes de bajar.

Una vez en la JR, entramos al Map Camera y al Yodobashi, queremos comprar una cámara de fotos réflex que ya me quedé con las ganas en el primer viaje… Miramos varios modelos y nos encontramos con que tan solo se pueden poner los menús en español en algunas máquinas Sony. Las Canon y Nikon aceptan inglés o japonés y en el resto, sólo japonés… ¡ya les vale! Me apunto las que me interesan para comparar precios.

Volvemos a la estación JR y bajamos a las plantas -1 y -2, dónde hay un supermercado enorme dónde venden bentos, sushi y comida preparada para llevar, y conforme se acerca la hora de cierre bajan los precios como si fuera una lonja, ¡truquillos que aprendimos en el primer viaje! Mr. Green Las chikagai o ciudades subterráneas son algo que me gusta mucho de Japón, aprovechan el subsuelo para construir centros comerciales inmensos. Compramos la cena y también el desayuno para mañana. En una parafarmacia de la estación, compramos un protector solar en spray. ¡¡Una maravilla!! Ya compramos uno allí en el primer viaje y esta vez me llevo dos, van de fábula porque protegen pero no dejan la piel pringosa y son muy cómodos de aplicar Riendo Y ahora ya si, volvemos al ryokan, ya es hora de descansar.

P1080001 copia

la Kyoto Tower es mucho más bonita de noche que de día…

La habitación es la mar de amplia y cómoda. Tan solo hay un par de cosas que no me acaban de gustar de los hoteles tradicionales y tenemos que preguntar si en sus casas también lo tienen así… lo primero es la mesa con las sillas al suelo -sin patas-, supongo que si estás bien de la espalda se lleva bien, pero en mi caso que la tengo hecha polvo, es súper súper incómodo… ¡no sé ni como ponerme! Lo segundo es algunos futones… según la tradición, cuanto más dura es la superficie dónde duermes más rectitud aprendes, a mi esto no me convence y siempre busco en el armario, dónde los suelen guardar, otro futón para ponerlo debajo y que sea más blandito Sacando la lengua Algo que si me encanta son los suelos de tatami, son súper cómodos y me encanta andar por ellos Heart Y me llaman la atención los pequeños altares que siempre encuentras en algún rincón de la sala. Aquí además encontramos uno libro con los textos del Dharma.

P1080004 copia

altar de la habitación

IMG_1294

los futones esperan a ser montados…

Después de cenar, llamamos a los nuestros vía internet, echamos un vistazo a las redes sociales, duchita y a dormir que al fin nos espera un buen futón.

28/09/13: ¡nos vamos a Kyushu!

Día 2: vamos a conocer una región poco visitada… viajamos a Fukuoka

Hoy nos levantamos bien temprano ya que a las 7,36h sale nuestro Shinkasen hacia la primera parada en Kyushu. En un primer momento habíamos pensado enviar las maletas de Osaka a Kyoto, pero luego decidimos que serían demasiados días para llevar la ropa en la mochila así que nos las llevamos con nosotros. Hacemos el check-out del hotel y bajamos a la estación.

Hoy es nuestro primer día con el Japan Rail Pass (JRP) de 14 días. Tomamos un tren de la JR Kyoto Line para llegar a la estación de Shin-Osaka desde dónde sale nuestro Shinkansen, pero antes nos compramos desayuno en el Starbucks para tomarlo en el tren. En la estación vemos algún tren molón… muy ¡kawaii!

IMG_1253

¡Nos hace una ilusión tremenda volver a subir en un Shinkansen! Podréis pensar que en España también tenemos trenes “bala” pero es que el modelo japonés alcanza altas velocidades sin notarse ni una sola vibración, este en concreto llegó a alcanzar los 302km/h -medido con GPS-. Mr. Green

IMG_1250

El trayecto dura unas 2,30h desde Osaka. Hasta Hiroshima vamos reconociendo ciudades y lugares que habíamos visto en el 1r viaje, y al parar en Hiroshima nos vienen un montón de recuerdos… de nuevo nos entra la venilla nostálgica de nuestra Honeymoon  😛 pero esta vez vamos más allá y llegamos a la estación JR Hakata tras haber cruzado el estrecho de Kanmon o Shimonoseki.

Tengo que hacer un alto porqué esto es algo muy curioso, Fukuoka (capital de Kyushu) era en un principio una ciudad señorial que contaba con un castillo y a pocos kilómetros se encontraba la aldea de Hakata. Con los años, ambas crecieron tanto que en 1889 acabaron fusionándose, pero los japoneses son mucho de recordar por lo que decidieron mantener ambos nombres, aunque se usa Hakata para la estación de trenes y Fukuoka para nombrar a la ciudad oficialmente, así como su aeropuerto.

Fukuoka (福岡): La cercanía con Corea, ha tenido a lo largo de su historia casi tantas influencias coreanas como japonesa, aunque es considerada el lugar de nacimiento de la civilización japonesa. Kyushu, fue el primer punto de contacto de Japón con el resto de civilizaciones asiáticas ya que era considerado un lugar de fácil acceso para los conquistadores que procedían de Europa ya en el siglo XVI. Hoy en día es la capital de la isla de Kyushu.

En Fukuoka nos alojamos en el Hana Hostel Fukuoka por 6800¥ los dos en habitación doble con baño privado. Se puede ir andando desde la estación JR Hakata en un paseo de unos 15-20 minutos, pero como vamos bien cargados decidimos coger el metro para acercarnos un poco, así que lo cogemos hasta la parada de Gion (200¥ cada uno, 5 minutos de trayecto) y desde allí seguimos las indicaciones que dan en la web para llegar andando, en unos 5 minutos nos plantamos allí. El hostal se encuentra al principio de una calle comercial cubierta que nos recuerda mucho a la que vimos en Kyoto en el 1r viaje…

P1070349 copia

Hacemos el check-in y aunque no podemos subir a la habitación aún, nos guardan las maletas hasta que podamos entrar a mediodía. La chica de recepción, que es súper amable, nos dice que en la cocina hay café y té gratis, así que nos tomamos uno antes de ponernos en marcha. La chica me pregunta cómo se pronuncia mi nombre es castellano, le digo “Carolina”, a lo que ella contesta “en Japón: Carolina-San”, os podéis imaginar que aquí mi marido ya me bautiza de por vida como “Carol-SanMr. Green

P1070380 copia

la cocina del hostal

Tras el cafelillo y una corta conversación con la chica, nos ponemos en rumbo. Lo primero que visitamos es un pequeño templo que hay a pocos pasos del hostal (no recuerdo su nombre…).

P1070321 copia

 

Después seguimos hacia el complejo de templos sintoístas, Kushida Shrine, dedicado a la diosa sintoísta Amaterasu, que literalmente significa “la que brilla en el cielo” y considerada diosa del sol y del universo.

P1070323 copia

Junto a su entrada hay una carroza de procecioes o Matsuri que impresiona por su altura.

P1070327 copia

Es media mañana y hace un calor terrible ya… así que nos tomamos unas bebidas de las máquinas que hay junto a la entrada y seguimos con la visita. Nos encontramos un pequeño pasillo de toriis rojas que llevan a un templo dedicado a Inari (al más puro estilo Fushimi Inari en miniatura).

P1070340 copia

Al edificio principal del santuario no nos acercamos demasiado ya que están haciendo una celebración. Comentaros que el santuario data del año 757.

P1070331 copia

P1070333

P1070335

De ahí, desandamos nuestros pasos y volvemos a Kawabata, la calle comercial cubierta dónde encuentran varios restaurantes, tiendas y hoteles/hostales.

P1070350 copia

La recorremos de punta a punta hasta cruzar con la calle Meiji-dori con la intención de coger un bus hasta el Ohori Koen, pero no nos aclaramos en la parada del bus puesto que TODO está en japonés, preguntamos a un par de personas y ni por señas nos aclaramos, y aquí ya nos empezamos a oler que va a ser difícil entenderse en esta ciudad… así que viendo que está la estación de metro Nakasu-Kawabata, decidimos entrar en él e ir hasta la parada Ohoki-Koen (200¥ cada uno). Nos sorprende encontrarnos un mural de Miró en la estación del metro…

P1070351

Salimos hacia el parque Ohori y nos encontramos en seguida con un gran lago, con un paseo dónde hay gente sentada en bancos, otros paseando, en bici, pescando y niños correteando.

P1070353 copia

P1070352

plano del parque

Es la mar de agradable… si no fuera por el calor espantoso que hace ¡hasta en la sombra! Tomamos el sendero que se supone que lleva a las ruinas del Castillo y tras más de 1h andando siguiendo las indicaciones y sin ver más que algunas piedras que se supone que son “tramos” de muralla con cuatro tristes piedras y achicharrados de calor, decidimos que pasamos de largo… según las guías aún quedaba algo decente que visitar pero esto es un fiasco. Además aún nos acusa el cansancio del viaje y el jet-lag y acabamos un poco hasta los mismísimos Confundido Recorremos otro buen trozo de parque hasta que conseguimos salir a una calle principal. Sinceramente, suerte que llevábamos el mapa que nos habían dado en el hostal y un mapa off-line en el móvil que nos ayudó a orientarnos porqué si no esta ciudad ¡parece un laberinto y el parque más! Caminamos unos 20 minutos más hasta llegar a una avenida dónde vemos indicaciones para el metro.

Vemos un McDonald’s y viendo que son más de las 14h y que no podemos andar más (¡¡llevamos más 2h desde que llegamos a Ohori bajo una solana tremenda!!) nos metemos de cabeza a por unas hamburguesas. Nos pedimos un par de menús que nos cuesta lo suyo hacernos entender porqué curiosamente ni señalando la foto del menú… (1200¥ los dos). Fue un momento crítico… hasta ahora no nos había gustado nada de lo que habíamos visto, nos parecía una ciudad anodina, muy difícil de comunicarnos con la gente y mal indicada, por no decir fatal ya que no había ¡¡nada en inglés!! y a punto estuvimos de irnos al hotel a dormir hasta mañana y listos 😦

Pero al final, decidimos darle una segunda oportunidad, así que después de comer cogemos el metro hasta JR Hakata (200¥ cada uno) y de ahí, vamos dando un paseo de unos 15 minutos hasta el Santuario Sumiyoshi. La entrada al templo es gratuita (100¥ para el jardín privado, pero no entramos). Éste está considerado como el origen de los santuarios dedicados a Sumiyoshi Taisha.

P1070362

P1070363 copia

P1070355 copia

Agradecemos esta visita ya que entre los árboles del santuario hace un poquito más de fresco y hay algún banquito dónde sentarse a la sombra, de verdad que hace mucho calor y además es muy húmedo por lo que la sensación térmica es mayor. No puedo imaginar lo que debe ser visitar esta ciudad en agosto…

De aquí, vamos dando un paseo de unos 10 minutos hasta llegar a la zona comercial de Canal City. Miramos de refilón alguna tienda y nos vamos para el hostal. Literalmente no podemos más, tanto por el cansancio como por el calor, así que nos vamos a echar un rato. Monto los futones y a dormir una horita para recuperar algo de fuerzas.

IMG_2618 copia

Tras recuperarnos un poco, salimos de nuevo a la calle. Ahora si se puede estar… ¡ya no hace esa chicharrina! Cenamos en una taberna que hay justo enfrente del hostal. Aquí no hablan ni papa de inglés pero al menos si tienen la carta traducida. Pedimos y al poco empiezan a traerno platos y más platos de comida… resulta que todos los platos se acompañan de arroz y sopa pero el tío de la taberna no nos dijo nada ni intentó siquiera que pidiéramos menos, así que no os podéis imaginar la cantidad de comida que viene Confundido  Sabemos que en Japón es de mala educación dejarse comida, es un desplante muy grande pero tenemos que hacerlo o ¡morimos de indigestión! Por suerte nos sale barato y es que comemos hasta reventar por unos 2000¥ los dos, y estaba todo riquísimo, ¡qué placer volver a tomar auténtica comida japonesa! 😀

A pesar de que estamos súper cansados, damos un paseo por la calle comercial, los templos y los alrededores del hostal para bajar la comida, cualquiera se mete en la cama después de semejante atracón…

P1070370 copia

la carroza de Matsuri

 

P1070372 copia

el santuario Kushida

P1070374 copia

una de las entradas a Kawabata

Tras el paseo, regresamos al hostal. Nos damos una ducha y a dormir que estamos realmente agotados.

P.S: Ahora que ya os he hecho el relato de este día, deciros que nosotros no recomendamos para nada visitar esta ciudad. No le encontramos nada destacable, nos pareció una ciudad de lo más anodina. El transporte es complejo, ya que el bus sólo está en japonés y el metro son dos líneas que recorren las afueras de la ciudad por lo que no abarcan el centro, así que casi todos los trayectos los tendréis que hacer a pie como nos pasó a nosotros. Aunque las distancias no son muy grandes, los 15-20 minutos a pie para ir a cualquier punto no os los quita nadie… y claro, ¡id sumando! Por otra parte, aunque en el 1r viaje no tuvimos ningún problema, aquí nos costó horrores comunicaros con ellos ya que nadie habla más de dos palabras seguidas de inglés y tampoco vimos que se esforzaran en hacerse entender como ocurre en la mayoría de las ciudades de Honsu. En todo caso, recomendaría una parada en Dazaifu -lo explico en la siguiente etapa-, pero vaya, que si tuviera que volver a planear un viaje a Kyushu, pasaría de largo de esta ciudad.

27/09/13: ¡¡Estamos de vuelta en Japón!!

Día 1: primera toma de contacto con Osaka

Como comentaba en la entrada anterior, a las 7,30h aterrizábamos en el Aeropuerto Internacional de Kansai, en Osaka, lo cuál quiere decir que ¡¡ESTAMOS DE VUELTA EN JAPÓN!! No os puedo explicar con palabras la emoción que sentimos en este momento… todo un mar de recuerdos de nuestro primer viaje llegan a nuestras mentes y a pesar del cansancio acumulado del viaje, tenemos una ilusión tremenda por acabar cuanto antes con la “burrocrácia” y empezar a sentir de nuevo lo que es estar en este fantástico país 🙂

Pasamos sin problemas los controles de inmigración y bajamos a la zona de recogida de maletas. Aquí pasamos un tanto de estrés… a todo el mundo le salía su maleta menos a nosotros, así que se nos empezaron a poner por corbata… Ojos que se mueven Cuando apenas quedábamos unas cinco personas esperando equipaje, vi aparecer por la cinta nuestras maletas y casi lloro de la emoción ¡jaja! Mr. Green Ya me veía reclamando equipaje, ¡uff!

Tras recoger las maletas, hay que pasar por los controles de aduanas. Allí puedes tener la suerte de que sólo te hagan algunas preguntas o bien, que te hagan abrir la maleta y pases otro poco de estrés.

En este viaje me tocaba llevar medicación inyectable -problemillas de salud que tiene una…- por lo que unos meses antes del viaje tuve que pedir un permiso para poder entrarla en el país, enviado un informe médico e información de la medicación que iba a entrar a la oficina del Ministerio de Sanidad japonés en Osaka, la “Kinki Regional Bureau” Mr. Green A las pocas semanas me llegó una carta a casa con la documentación que debería presentar en la aduana en caso de inspección para que los agentes vean que está certificada la entrada con toda la info en japonés y en inglés. Si tenéis que entrar medicación inyectable, derivados de los opioides (como el tramadol) o de la epinefrina  (común en muchos antihistamínicos), deberéis hacer esta solicitud ya que son fármacos prohibidos en el país.

kinki

Como os decía, la medicación la llevo en la maleta ya que para evitar problemas en Frankfurt la facturé, pero os podéis imaginar que a la hora de pasar por aduanas llevo ya la documentación con la autorización en la mano pensando que sí o sí me harían abrirla y empezar a explicar, incluso llevaba las frases en japonés en el móvil para ayudarme a explicarlo, pero no hizo falta. Tan solo nos preguntaron cuántos días íbamos a estar, qué zonas recorreríamos y nos dieron la bienvenida de nuevo a Japón 🙂

Y ahora sí que sí, salimos de la zona de seguridad y vamos en busca de una oficina de cambio. Cambiamos 2000€ para 20 días a 1€=128,9¥, ¡nada mal en comparación con el 1r viaje!

Pero aún nos falta una pequeña burocrácia, así que nos dirigimos hacia la estación Japan Railways (JR) del aeropuerto. En la oficina cambiamos nuestro vale del Japan Rail Pass de 14 días por el pase propiamente dicho, con fecha de activación de mañana.

IMG_8216

el talonario del JRP que envían a casa

Vemos que han cambiado el formato del JRP y también el dibujo, antes llevaba la ola de un tsunami y por respecto a las víctimas del de 2011, ahora usan un dibujo del Mt Fuji.

JRP 2011

el JRP hasta 2011

 

JRP 2013

el JRP tras el tsunami de 2011

También compramos dos tarjetas de prepago y de contactless ICOCA por 2000¥ cada una (500¥ de los cuales son el depósito que si devuelves la tarjeta te los retornan). Y ya aprovechamos también para reservar los asientos del Shinkansen que nos llevará mañana hasta Hakata. En este viaje tenemos previsto usar más tiempo el metro ya que hoy no tenemos el JRP activo aún y nos quedarán unos días en Tokyo fuera del pase, así que decidimos ir a por la comodidad de las tarjetas de contacto. Japón tiene un sistema de metro dónde tienes que comprar los billetes en base a la estación por la cuál accedes y la que sales, por lo que cada trayecto es de un precio distinto. Si llevas tarjetas de contacto sólo tienes que pasarla al entrar y al salir, y la máquina te va descontando. Hasta hace unos años, cada región tenía su propia tarjeta y solo te servía en esa zona determinada, pero esto lo cambiaron y ahora puedes usar cualquier tarjeta por todo el país, lo único es que si la quieres devolver, si que deberá ser en la región dónde la has comprado, pero para nosotros eso no es problema porque nos las llevamos para un tercer viaje 😛

IMG_8215

Tras todos los trámites, entramos a la estación de tren del aeropuerto y tomamos el primer tren Rapid Service que pasa, y que por 1160¥ cada uno y en unos 70 minutos nos deja en la estación JR Osaka, dónde tenemos nuestro hotel. Para esta noche escogimos el hotel Granvia Osaka, adherido a la propia estación JR Osaka por 12353¥ (habitación doble). Ya conocemos esta cadena hotelera del primer viaje y aunque es algo carillo, es un buen hotel y tiene la comodidad de estar en la misma estación, así que para esta noche no nos importó pagar un poco más en pro de tener mayor comodidad. Dejamos las maletas en consigna ya que hasta las 15h no podemos hacer el check-in y empezamos con la ruta 🙂

Osaka (大阪), es la tercera ciudad más grande de Japón (por detrás de Tokio y Yokohama) y la principal de la región de Kansai, así como uno de los puertos y centros industriales más importantes del país. A pesar de no ser un lugar demasiado turístico, lo cierto es que merece la pena pasar al menos un día en la ciudad para disfrutar de su gente (mucho más directa y ruidosa que la de otras regiones de Japón) y disfrutar de su comida (los osakenses son unos locos del buen comer), y darnos cuenta de cuán diferente es del resto de ciudades japonesas…

La ciudad de Osaka cuenta con ocho líneas metro que cubren el área metropolitana. Las líneas de tren JR West operan una extensa red de cercanías en el área de Osaka, así como la línea circunvalación de la ciudad, la equivalente a la línea Yamanote de Tokyo. JR también opera líneas con el aeropuerto de Kansai, Kobe y Kyoto. Puede parecer complicado, pero moverse en metro/tren por la ciudad es de lo más fácil… el contra es que la estación JR Osaka es una de las estaciones centrales de la ciudad y pasan por ella prácticamente todas las líneas, así que imaginad el tamaño de la estación y multiplicadlo por 3 😛

Desde la estación JR Osaka, tomamos la JR Loop Line (la circular) hasta la parada JR Osaka-jo-koen. Vamos a visitar el parque del Castillo de Osaka. Durante este corto trayecto en tren tenemos que hacer grandes esfuerzos por ¡¡no dormirnos, uff!! Estamos cansadísimos… así que gracias a que estamos en Japón y hay máquinas de bebidas por doquier, nos compramos en la misma estación unas bebidas energéticas que nos tomamos de un sorbo y luego vamos dando un corto paseo hasta el parque.

P1070252 copia

Me encantan las tapas de las alcantarillas de Japón

Al poco de adentrarnos en el parque ya podemos ver parte del tejado del castillo y apunta a que es bien chulo 🙂 En uno de los puentes que cruzan el foso y que te adentran hacia el castillo, vemos que hay un grupo de chicos y chicas vestidos con camisetas de un equipo de fútbol japonés y un chico (al que todos le piden autógrafos después, por lo que deducimos que es un jugador famosete) corre con la bandera de Japón entre ellos y a lo largo del puente. Como buenos “guiris” nos paramos a grabar y echar unas fotos ¡jaja!

Seguimos con el paseo por el parque hasta llegar al castillo. En el primer viaje, sólo vimos el Castillo Nijo de Kyoto y la torre reconstruida del de Hiroshima, así que éste nos llama mucho más la atención porque éste si es de construcción típica.

P1070268 copia

Lo flipo con los japos que van de turismo cargados con la maleta :S ¿!no han descubierto las consignas?!

El castillo de Osaka también está reconstruido de hace poco tiempo y no podemos evitar echarnos unas risas con el ascensor que le han puesto en un lateral, ¡toma yoya a la tradición! Por lo que comentan en las guías, mientras asciendes a lo alto del castillo dónde hay un bonito mirador vas visitando una exposición sobre la historia del castillo y de la ciudad, pero estamos agotados y pensamos que no disfrutaremos de la visita, por lo que decidimos no entrar. De todas formas le damos una vuelta al castillo para no perder detalle desde ningún ángulo 🙂

P1070274 copia

P1070276

Junto al Osaka-Jo encontramos un edificio de arquitectura europea y que vemos que se trata de un museo de guerra, así como la estatua del emperador Toyotomi Hideyoshi y junto a ella, el Hokoku Shrine tras una pagoda de piedra.

P1070277

P1070281

Es un bonito templo shinto construido en 1879, en plena era Meiji. ¡¡Qué alegría volver a sentir la magia de estos lugares!!

P1070285 copia

Tras recorrer el templo, nos dirigimos hacia el “dique seco” y luego hacia el estanque del parque desde dónde se distinguen algunos edificios de oficinas de la ciudad.

P1070280

P1070291

Nos cuesta mantener los ojos abiertos, así que decidimos volver hacia la zona del hotel para comer algo e intentar que nos den la habitación algo antes de las 15h, entre el porrón de horas que llevamos sin dormir y el jetlag (son +8h respecto a España en esta época) estamos literalmente agotados. Tomamos de nuevo la Loop Line hasta JR Osaka, dónde comemos unas pizzas en el primer chiringo que encontramos y nos vamos hacia el hotel. Son las 14,40h y son benevolentes con nosotros, creo que nos ven la cara de “no puedorrr con mi alma” y nos dejan hacer el check-in Aplauso Nuestras maletas y mochilas ya las han subido a la habitación, se agradece el gesto 🙂 La habitación está la mar de bien, cuenta con baño privado y cama doble. Así como conexión por cable a internet. Enchufamos nuestro punto wifi portátil y creamos una red local para poder avisar a los nuestros de que estamos sanos y salvos en tierras niponas, y nos echamos a dormir una siestecilla… de un par de horas Mr. Green

Tras descansar un poco, hacemos un esfuerzo sobre-humano para salir de la cama e ir a ver alguna cosilla más de la ciudad. Nos decantamos por el Umeda Sky, aprovechando que está a pocos minutos a pie del hotel. Pagamos 700¥ cada uno y subimos a lo más alto del edificio. La escalera que te lleva hasta la parte alta del mirador es muy psicodélica 🙂

P1070315 copia

Ya es de noche, por lo que tenemos unas vistas nocturnas sobre la ciudad de Osaka ¡la mar de chulas! Y nos hacemos una idea de lo grande que es la ciudad… tan solo hemos recorrido una pequeña parte hoy con el tren desde el aeropuerto y luego yendo hacia el castillo, pero desde aquí arriba queda claro que ¡Osaka es mucha Osaka!

P1070309 copia

P1070295

Recorremos los 360º del mirador y nos hacemos la primera foto friki del viaje, en un corazón luminoso que hay 😛 Veo que hay estampillas con el sello del mirador y allá que voy a por la mía 🙂

IMG_2613

Después de la visita, volvemos caminando de vuelta a la estación de Osaka y le echamos un vistazo a las plantas superiores de la estación dónde hay varios restaurantes. Nos decantamos por uno de tonkatsu dónde comemos de fábula, qué placer tan grande volver a comer aquí 🙂  Además la señora que lleva el restaurante es super mona y nos pregunta de dónde somos y al decirle que es nuestra segunda vez en Japón se pone super contenta y nos invita a un chupito de umeshu (licor de ciruela). La cena cuesta unos 2600¥ (los dos). Tras pagar, nos vamos de vuelta al hotel. Ducha rápida y eso de las 21h… ¡ya estamos durmiendo!

Nota mental: no volver a llegar a destino por la mañana en viajes largos, es matador intentar aguantar el sueño todo el día… para la próxima vez, coger vuelos que lleguen por la tarde 😛

26/09/13: ¡3, 2, 1… allá vamos!!

Día 0: ¡¡empieza el viaje!!

Como en el anterior viaje, decidimos dormir la tarde de antes y mantenernos despiertos durante la noche para empezar a adaptarnos a la diferencia horaria ya que llegaremos allí por la mañana. Pasamos la noche despiertos como podemos, viendo a Sandro Rey y a toda esa cuadrilla en la TV -porque a partir de cierta hora ya no echan nada…- y a las 5,30h nos ponemos en marcha hacia el aeropuerto de Barcelona.

Nada más llegar, vamos directos a los mostradores y facturamos nuestras maletas directas a Osaka, pasamos el control de seguridad y nos vamos a desayunar a la zona de embarque mientras hacemos tiempo para el embarque. En esta ocasión, volamos con Lufthansa vía Frankfurt. Tengo que decir que recomiendo al 100% esta compañía aérea y estoy segura de que volveremos a volar con ellos.

Salimos de Barcelona a las 8,10h llegando a Frankfurt a las 10,25h y tras un par de horas de escala que pasamos picando algo y aprovechando para despedirnos de los nuestros con el wifi gratuito del aeropuerto (por cierto, ¡qué maravilla de aeropuerto!), embarcamos en el avión que nos llevará de vuelta a Japón… ese viaje que tanto hemos soñado con repetir y que está a punto de comenzar 🙂 Mientras cargan el avión, cruzamos los dedos para que nuestras maletas vayan también a bordo Mr. Green

IMG_2604

preparan nuestro avión…

Un truquillo para escoger un buen asiento en el avión es usar la web Seat Guru dónde te avisa de los asientos más estrechos, zonas de paso o más afectas por ruido o movimiento de pasajeros. Nosotros la usamos siempre a la hora de escoger asientos, sobretodo para los vuelos largos y siempre nos ha ido bien con sus recomendaciones.

Durante el viaje nos alimentan bien y van sirviendo bebidas y snacks continuamente. Echamos alguna cabezada pero no acabamos de dormir bien ya que algún listillo de otra zona del avión ha decidido venir aquí con su bebé que no deja de llorar 😦 al final unos cuantos pasajeros se quejan a la tripulación y éstos muy educadamente mandan al tipo de vuelta a su zona  Aplauso pero vaya, aún así siempre nos cuesta dormir en un avión, sobretodo a mi marido, y el vuelo se hace muuuuy largo… 12h son muchas horas.

IMG_1239

me encanta la vista desde allá arriba…

IMG_1242

Tras lo que parece una eternidad, encienden las luces, sirven el desayuno y reparten los documentos a rellenar para presentar en inmigración y con un suave aterrizaje llegamos a las 7,30h del 27/09 al Aeropuerto Internacional de Kansai, en Osaka… y ahora si que si, ¡¡empieza la nueva aventura nipona!! Aplauso

A %d blogueros les gusta esto: