Archivo del sitio

01/10/13: Kumamoto… ¡Kumamon y su castillo!

Día 5: hoy descubrimos Kumamoto 🙂

Empezamos mes y a nosotros aún nos quedan muchos días por delante en Japón 🙂 La noche de hoy también la pasaremos en Kumamoto así que tenemos todo el día para ver la ciudad sin estrés. Desayunamos en el hotel lo comprado anoche en el kombini y salimos hacia el primer destino del día.

Ayer ya nos percatamos, y hoy lo vemos por todas partes… hay un oso (que mi marido dice que le recuerda al osito pedófilo del manga de los 90, el Pedoear) Mr. Green  y está en todas la tiendas, carteles, restaurantes…

P1070686 copia

… y es que resulta que es la mascota de la ciudad ¡jaja! Todas -o casi todas- las ciudades niponas tienen una mascota que la usan para promocionarse al resto del país. En internet podéis encontrar vídeos sobre ellas, yo comparto con vosotros uno Kumamon, la mascota de Kumamoto 😀

De nuevo me llaman la atención las tapas de alcantarilla. No sé si lo he comentado alguna vez, pero todas las ciudades de Japón tienen las tapas de alcantarilla decoradas de distinta forma. Algunas tienen el sello o escudo de la ciudad, otras un símbolo que las distinga, otras una flor típica de la zona… ¡las de Kumamoto me gustan mucho!

IMG_2675 copia

Nos dirigimos hacia el Kumamoto-Jo, el Castillo de la ciudad que queda a unos 5 minutos a pie del hotel. Entramos por una de las puertas de la muralla (640¥ entrada combinada para el castillo más la villa samurai cada uno) y vamos recorriéndola hasta llegar al castillo. En la zona de la muralla hay un parque enorme, algunos jardines de peonías (qué pena que no sea el tiempo porqué es una de mis flores favoritas) y cuervos, ¡muchos cuervos! No os extrañéis cuando visitéis el país al verlos por todas partes ya que son considerados como algo sagrado en el sintoísmo, son los acompañantes de este mundo al más allá.

P1070719 copia

El castillo, construido originalmente por Kato Kiyomasa de 1601 a 1607, es considerado uno de los tres castillos fortificados más importantes y mejor conservados de Japón. Cuenta con un avanzado diseño de arquitectura e ingeniería para la época en que fue construido, aportando el diseño de murallas inclinadas hacia dentro, lo que lo hacía casi inexpugnable, sobretodo por los ninjas, magníficos escaladores y muy bien preparados físicamente, que encontraban más dificultades durante el asedio y que poco a poco se fueron añadiendo a todos los castillos ya construidos. Fue incendiado durante la rebelión de Satsuma.

P1070687 copia

Kato Kyomasa

P1070724 copia

Murallas curvadas

P1070714 copia

una de las torres de vigilancia

El castillo es realmente bonito y está muy bien conservado. Esa madera oscura combinada con la piedra con la que está construido le da un aire de poder increíble. Nos deleitamos con la vista mientras nos tomamos unas bebidas fresquitas a la sombra de unos árboles… ¿¡he dicho ya que en Kyushu hizo un calor terrible?!

P1070733 copia

Vemos que hay un tipo disfrazado de “osito pedófilo” -lo llamábamos así siempre que lo veíamos- que intenta escalar el muro del castillo, y hay otro chico que lo graba todo por lo que deducimos que debe ser alguna coña…

P1070745 copia

Recorremos la explanada que hay frente a esta parte del castillo y nos vamos a visitar la torre más antigua que se conserva de origen del castillo.

P1070747 copia

Se puede entrar en ella e ir subiendo por sus empinadas escaleras hasta la última planta, desde la cual hay unas vistas geniales del castillo y de la ciudad. En todas las plantas, encontramos carteles en inglés con explicaciones de cómo era la vida en el castillo… ¡si, no nos lo podemos creer, hay info en inglés!

P1070762 copia

P1070769 copia

P1070772 copia

P1070780 copia

Tras recorrer la torre, vamos a visitar el castillo por dentro. Para llegar a él, primero hay que pasar por un pasillo bajo los muros de la muralla interior en los que tomas consciencia de lo amplios que son los muros en realidad…

P1070786 copia

Y sales de nuevo a otra explanada ajardinada. En ella, hay varios chicos disfrazados de ninja y de samurai con los que te puedes hacer fotos. También hay una especie de photocall dónde colocas tu cara y tienes el castillo al fondo.

P1070790 copia

Y tras hacer un poco el pavo, entramos al Kumamoto-Jo. Aquí también encontramos algunos carteles con información en inglés sobre lo que se expone en las distintas plantas del castillo, a qué estaban destinadas cada una de las salas, tácticas de defensa, la historia de la rebelión de Satsuma… vamos subiendo y al llegar a los últimos pisos hay una cola tremenda para subir. La escalera aquí es más más empinada, y es que hay  algunos escalones de medio metro de alto cada uno, así que os podéis imaginar la dificultad para subir… Desde aquí arriba también hay unas vistas geniales y además es súper agradable andar por los suelos de madera pulida descalzos. No permiten hacer fotos dentro del castillo, así que no os puedo mostrar nada de lo que vimos, pero sí deciros que valió la pena su visita 😉

P1070787 copia

Tras un último vistazo al edificio principal del Castillo nos dirigimos a la salida recorriendo de nuevo el parque entre las murallas. Ésta vez vemos a decenas de estudiantes sentados en el suelo pintando el paisaje. Aquí veo algo que me pone de muy mala leche… un chico de unos 12 años le está poniendo una bolsa en la cabeza a un compañero, hay como 30 y pico grados de temperatura y está con una bolsa en la cabeza… debe estar medio asfixiado porque apenas se mueve y nadie le dice nada ni hace nada por evitarlo, ¡¡¡hasta las profesoras miran hacia otro lado!!! Me parece increíble y me dan unas ganas terribles de ir a darle una colleja al criajo ese… Sé que en Japón el moving escolar está en apogeo, pero verlo en vivo y no poder hacer nada por evitarlo me puso de muy mala baba Malvado o muy loco

En fin, salimos del castillo y nos vamos a tomar un heladito. Hace un calor y una humedad terribles… llevamos las camisetas y el pelo chorreando y tenemos hasta sensación de mareo… Ojos que se mueven nos tomamos un helado de leche de soja riquísimo en una sombra y luego seguimos con la visita prevista para hoy. Vemos en el mapa que hay que rodear el castillo por un parque para llegar a la residencia samurai (para la que tenemos la entrada combinada). Así que vamos rodeando el castillo, lo primero que vemos es un pequeño parque y un santuario shinto chiquitín, el Kato Shrine, pero con una gran torii de piedra.

P1070801 copia

En el parque que rodea al castillo es dónde se dice que tuvo lugar la última batalla samurai, y cuenta con una gran extensión de cerezos y azaleas, así como un museo sobre la batalla y un monumento a los más de 14000 soldados que murieron aquí que no logramos encontrar porque el parque es enorme. La guerra civil de Seinan, tuvo lugar entre 1874 y 1877, y en la batalla se enfrentaron las fuerzas de Satsuma, lideradas por Saigo Takamori y las fuerzas del gobierno central comandadas por el general Nogi. La batalla más famosa fue la de Tabaruzaka, conocida también como “la batalla del último samurai”, en la que después de 17 días de asedio, comenzó un ataque frontal en el camino de Tabaruzaka. Esta batalla es conocida porque Hollywood la llevó a la gran pantalla con Tom Cruise como protagonista.

P1070850 copia

Seguimos paseando unos 30-45 minutos, suerte que hay alguna sombra… hasta que damos con la residencia samurai Hosokawa Gyobutei. Más tarde descubriríamos que habíamos salido por el lado equivocado (dando una vuelta hiper-larga) y que además hay un bus que te lleva de un punto a otro de interés dentro del recinto del parque del castillo por 100¥. Pero bueno, el paseo nos permitió ver un parque la mar de mono y el santuario. La residencia Hosokawa Gyobutei, es una gran villa samurai con unos jardines exteriores e interiores espectaculares así como una casa de té, construida para uno de los clanes samurai más poderosos de Kumamoto, los Hosokawa.

P1070808 copia

P1070826 copia

La villa cuenta con varios edificios dónde vivían todos las familias que conformaban el clan, cuenta con un edificio destinado a las cocinas, a los baños, la “escuela”, las dependencias privadas y el edificio para recibir audiencias. Se puede entrar en casi todos ellos y además hay exposiciones (de vajillas, muebles, ropas…).

P1070816 copia

P1070820 copia

Cuando estábamos en lo alto del castillo, ví que había muy cerca un par de santuarios, así que tras la visita a la villa, seguimos con un paseo de unos 10-15 minutos más junto a las murallas para llegar a éstos. El primero, el Kumamoto-Daijingu, tiene una gran torii de piedra con banderines a la entrada, y es curioso verlo tan cerca del castillo. Algo que me llama mucho la atención es que se pueda acceder a él con coche y que haya viviendas y restaurantes en su recinto.

P1070855 copia

El segundo que visitamos, ya más cerca de la zona comercial de la ciudad, está dedicado al dios sintoísta Inari y se trata del Santuario Kumamotojo-Inari. Tiene una gran torii de madera lacada en roja que marca su entrada y cuenta con varios edificios, un cementerio y varios símbolos shinto.

P1070865 copia

P1070864 copia

Cruzamos el círculo enzo haciendo la forma del infinito dos veces según marca la tradición, y encendemos unos inciensos siguiendo su ritual para atraer nuestra buena suerte.

P1070869 copia

De ahí nos dirigimos hacia Shimotori Arcade, las calles comerciales cubiertas en busca de sombra y comida, que es medio día y el hambre aprieta y el sol más. Hay multitud de restaurantes pero nos llama la atención uno que es restaurante, tienda de souvenirs, sushi para llevar y pescadería, todo en el mismo local Chocado Muy feliz

Nos pedimos un menú de pescado empanado que está riquísimo y no podía ser más fresco… ¡vimos como lo sacaban de una pecera vivo y nos lo preparaban en un momento! Acompañado con un arroz gohan (arroz blanco), y una rica sopa de miso. La camarera nos explica como puede (su inglés es escaso) que hay buffet de ensaladas japonesas y bebidas (té, zumos, cafés y agua) gratis. Éste será, uno de los sitios dónde mejor comimos, por 1500¥ los dos. Tengo que decir además, que seguramente no hubiéramos entrado en un sitio así en nuestro primer viaje, pero en este segundo ya íbamos con más confianza y con ganas de descubrir el verdadero Japón Heart

Tras una comida fantástica, de esas que te apetece desabrochar un botón de lo mucho que has comido Mr. Green , vamos a buscar el tranvía para ir al Suizenji Koen. Tengo que decir, que hay un pase de tranvía diario por unos 500¥, pero nosotros no lo compramos, pues al tener el hotel tan céntrico sólo hicimos uno o dos trayectos al día por lo que no nos compensaba… Pagamos 150¥ pp del tranvía (es tarifa plana, da igual la distancia que siempre vale lo mismo) y bajamos en la parada más cercana al jardín.

La entrada al Suizenji son 400¥ pp. Éste es el mayor parque de la ciudad y tiene una reproducción de las 53 estaciones de la ruta Tokaido, incluida una miniatura del Mt Fuji,  e incluye un salón de té y dulces que fue trasladado desde el Palacio Imperial de Kyoto, así como un gran lago en el centro. ¡Nos encanta este lugar! Como todos los parques japoneses está muy bien cuidado, todo súper limpio y cuidado al detalle, y se agradece muchísimo las sombras que hay. Dentor del parque hay un santuario, el Izumi Shrine. Construido en 1878 en reconocimiento al liderazgo cultural, moral e intelectual del Clan Hosokawa.

P1070887 copia

Empezamos a recorrer el parque y nos reímos un rato con el mini Mt Fuji, ¡parece cualquier cosa menos un Mt Fuji! Sacando la lengua  (es el montañuco verde del fondo de la siguiente foto).

P1070879 copia

A mitad de recorrido, nos cogemos unas bebidas de unas máquinas (100¥ cada una) y no sentamos a una sombra a descansar un poquito. E aquí la lata de la bebida energética que se tomó mi marido Mr. Green

IMG_2689 copia

El parque es muy curioso, encuentras réplicas de lugares importantes de la ruta Tokaido, algunas más logradas que otras, pero el entorno es de lo más agradable.

P1070900 copia

Tras un paseo de una hora más o menos, volvemos hacia la calle principal para tomar el tranvía de vuelta al hotel. Queremos aprovechar que esta noche también dormimos aquí para poner unas lavadoras, que la ropa de Sakujima apesta y, disfrutar de los baños después de la caminata monumental de hoy 🙂

Así que después de poner las lavadoras, nos enfundamos el yukata, cogemos las toallas y nos vamos a los baños públicos que hay en los pisos superiores del hotel. Como la mayoría de los baños públicos, son separados por sexos. Como estoy sola en el de chicas, aprovecho para sacar unas fotos. Están genial, hay una zona de vestuario con tocadores con todo tipo de amenities y unos cestos para dejar la ropa, de ahí pasas a la zona de las duchas con cubilete incorporado y luego tienes una sauna, dos baños interiores (uno de agua helada y otro de agua hirviendo) y por último un baño exterior de agua menos caliente. Las fotos no son muy buenas porqué el móvil de aquella época no mataba con la cámara, pero para que os hagáis una idea servirán 😉

IMG_2692

IMG_2691 copia

el baño exterior

IMG_2690 copia

uno de los baños interiores

Recordad que si visitáis estos baños hay unas normas a seguir.  La primera es prohibido hacer fotos si hay gente, al estar sola pude aprovechar. La segunda es que primero hay que lavarse en las duchas y aclararse el jabón. Una vez limpios y aclarados, se puede pasar a los baños a relajarse y disfrutar de la experiencia. Se ruega silencio ya que es un lugar tranquilo, aunque decir que los onsen también se usan como lugar para socializar y cerrar tratos entre empresas por lo que es posible que haya jolgorio… Algo importante a saber, es que normalmente está prohibido entrar en baños públicos si tienes tatuajes. Ésto es porque los tattoo se relacionan con la mafia japonesa Yakuza y están mal vistos por la sociedad nipona, también hay que decir que con los años se van acostumbrando a que los gaijin lleven tattoos y cada vez son más permisivos con el tema, pero creo que no está de más preguntar antes de entrar si llevas uno. ¡Ah!, y hay que estar completamente desnudo, no vale llevar traje de baño ni ropa interior, está mal visto.

Cuando llevo unos 20 minutos de relax total y absoluto allí sola, llega una japonesa y se queda flipando de ver una gaijin (extranjera) disfrutando del baño 😛 De echo, creo que flipa muchísimo porque apenas está unos minutos en el de agua caliente y se va, así que me vuelvo a quedar sola. ¿¡Igual pensaba que le iba a decir algo?! Cuando ya estoy más arrugada que una viejita, salgo y me reúno con mi marido en la lavandería para pasar la ropa de la lavadora a la secadora y nos vamos a la habitación. ¡¡Nos ha sentado de maravilla ese baño!!

Una vez tenemos la ropa lista, nos vamos a probar algo que tenemos muchas ganas y que no hicimos en el primer viaje: ¡¡vamos a un Neko Café!! Aplauso Mi marido estuvo buscando anoche en internet y recomendaban uno en la zona comercial de Shimotori, así que allá vamos. Pagamos unos 1000¥ (incluye consumición) por persona y podemos disfrutar de 30 minutos de compañía y juego con los gatitos que tienen en el local. Nos costó un poco aclararnos con los chicos del local porque su inglés era escaso, pero uno de ellos abrió Google Translate y se acabó el problema, ¡jaja! Solo tienen bebidas naturales, así que nos pedimos unos zumos de naranja que están riquísimos.

El de la corbata es súper gracioso, seguro que es el boss del local… De nuevo perdonad la calidad de las fotos, pero solo llevaba el móvil y su cámara era justita…

P1070909 copia

Al principio, estaban todos los gatos durmiendo y pasando de nosotros…

P1070906 copia

… hasta que el chico nos dio unos frasquitos con unos “caramelos” para gatos. ¡¡No os podéis imaginar lo interesados que son!! En el mismo momento que abrimos el frasco, se empiezan a desperezar y vienen a buscar su caramelo de ipso-facto ¡jaja!  Y aquí mi marido con sus nuevos amigos, ¡los interesados! 😛

P1070919 copia

P1070921 copia

Algunos quizá piensen que esto es maltrato animal, pero yo no lo creo para nada. Los gatos campan a sus anchas por el local, que es grande para los estándares de Japón. Se les ve sanos y bien alimentados y están tranquilos, los chicos nos explican que tienen normas de conducta estrictas para la gente y pueden echar a todo aquél que crea que les puede hacer daño a sus gatos, además los llevan regularmente al veterinario y la pareja vive allí, por lo que los gatos siempre están acompañados por sus dueños.

Pasamos un buen rato, y los chicos del local son la mar de majos. Pasado el tiempo que teníamos pagado, salimos de nuevo a la zona comercial.

P1070924 copia

el nombre del Neko

Después de esta experiencia que seguro repetiremos, buscamos un kombini dónde compramos algo de cena y desayuno para mañana (1300¥ todo), estamos realmente agotados y nos apetece relajarnos, así que nos vamos al hotel a cenar. Es lo bueno de los alojamientos nipones que siempre hay neverita y hervidor de agua en la habitación, algunos incluso cuentan con cocina o microondas comunitarios por lo que te facilita que puedas comer allí.

Hoy ha sido un buen día y Kumamoto también nos ha dejado buen sabor de boca, ¡lo recomendamos! Heart Heart

P.S: El pasado 16/04/2016 dos grandes seísmos azotaron la región de Kumamoto, con una magnitud de 7,3 en la escala de Richter, la misma magnitud que el gran terremoto de Tohoku. En 48h se han registrado réplicas de entre 4,5 y 6 grados de magnitud. Las autoridades niponas han notificado la muerte de 40 personas, más de 800 heridos y al menos 100 desaparecidos en la isla de Kyushu. Hubo incluso alerta de tsunami pero por suerte no ocurrió, pero los seísmos provocaron una pequeña erupción en el cercano volcán Aso y más movimiento del habitual en el Sakurajima. Acabo de saber que la ciudad de Kumamoto ha sido una de las más afectadas por derrumbes y corrimientos de tierra. En el castillo por ejemplo, se han derruido algunas murallas y han caído un par de torres de vigilancia, así como algunos techos. Estos derrumbes han afectado también a los santuarios que hay en los alrededores del castillo. Os dejo una foto sacada de prensa:

Está claro que la actividad sísmica de la tierra no se puede controlar, y cuando se “despierta” hace daño, mucho daño. Siento un gran pesar por todos los afectados y por sus familias. Y siento una gran pena por la pérdida de un patrimonio cultural e histórico tan bonito y tan bien conservado como el que tenían en Kumamoto.

Explicaros hoy este relato de nuestro viaje en 2013, es mi pequeño homenaje a todas las víctimas del gran terremoto de Kyushu de 2016.

30/09/13: el chispeante Sakurajima… ¡una de las mejores experiencias viajeras!

Día 4: hoy conoceremos de cerca el chispeante Sakurajima.

Hoy es un día muy especial en la ruta y hasta el mismo día no supimos si podríamos hacer la excursión programada para hoy: ¡¡la visita a la isla de Sakurajima!! Aplauso

Pero lo primero, cargar las pilas… tenemos el desayuno incluido, así que hoy no nos tenemos que preocupar por buscar kombini para ello. Después hacemos el check-out y les pedimos si nos pueden guardar las mochilas hasta la tarde y liberados de tener que llevar carga, salimos a la calle. En Kagoshima hace sol pero ya se ve a lo lejos que el Sakurajima sigue humeando igual que ayer… esperemos que podamos hacer la excursión tal y como estaba previsto… Cogemos un tranvía en la puerta del hotel (160¥ pp) hasta la parada Suizokukan-guchi. Seguimos por la calle perpendicular durante unos 5 minutos a pie en dirección al mar para ir a la terminal de Ferrys.

Sakurajima (桜島): Se trata de un estrato volcán activo, situado en el sur de la isla de Kyushu. Hasta 1914, Sakurajima era una isla pero debido a una gran erupción se unió a la península de Osumi. La actividad volcánica continua a día de hoy en activo. Su cima está dividida en tres picos: el Kitadake o pico norte, el Nakadake o pico central y el Minamidake o pico sur, activo actualmente. Su punto más alto es el Kitadake, a 1117m sobre el nivel del mar.

Tomamos el primer ferry que parte hacia la isla, salen cada 10-15 minutos y tardan más o menos lo mismo en hacer la travesía. Navegamos en el Cherry Queen 🙂

P1070458 copia 2

Es curioso ver que sobre Kagoshima hay un cielo despejado y en cambio, sobre Sakurajima una humareda que parece el fin del mundo…

P1070464 copia

P1070456 copia

P1070471 copia

El trayecto del ferry se paga al llegar a la terminal de Sakurajima (150¥ pp). Una vez allí, cogemos un mapa en la oficina de turismo y bajamos a la calle. Nada más salir, ya se nota el humo en el ambiente y alucinamos al ver todo el suelo y objetos completamente cubiertos por cenizas…. ¡¡woooow impresionante!!

Hay dos opciones para visitar la isla: una es comprar el tour con Sakurajima Regular Sightseeing Bus que sale desde la estación JR Kagoshima Chuo y que te lleva hasta el ferry y luego recorre la isla, vas con guía japonés pero te dejan un librito en inglés con las explicaciones por 2000¥/persona (también se puede comprar en la terminal del ferry ya en Sakurajima por 1700¥). O bien, tomar el Sakurajima Island View bus por 500¥/persona (pase diario ilimitado) e ir haciendo la ruta circular (mucho más corta que el otro bus), con la posibilidad de ir bajando en cada parada para visitar el lugar con detalle.

P1070587 copia

La ruta roja es la del Island View y la ruta azul que recorre toda la isla, la del Sightseeing Bus.

Decidimos comprar el pase para el Sakurajima Island View (500¥ pp). El trayecto dura unos 60 minutos y hace una ruta circular. También se pueden pagar los trayectos entre paradas por separado, pero si quieres hacer recorrido completo o usarlo en más de una ocasión merece la pena el pase. Además tienes descuento de 30¥ en el ferry, que algo es algo 😛 Hay algunas paradas dónde sólo se detiene si la pides y otras dónde tiene un tiempo establecido para que la gente pueda bajar y hacer fotos.

El bus sale del puerto de Sakurajima y la primera parada es Hinoshima Megumikan Rest Shop, una zona de restaurantes dónde también hay un kombini. La siguiente, Rainbow Sakurajima Inn, situada junto a un complejo hotelero con onsen y tiendas… Sakurajima Visitor Center es la siguiente parada, pero decidimos seguir hacia el Observatorio Karasujima dónde estaciona 5 minutos para poder disfrutar de las vistas del lugar.

Volvemos al bus y nos dirigimos al Akamizu View Park dónde estaciona durante 8 min. Situado al sur del centro de visitantes se encuentra el observatorio desde donde se puede ver la colada de lava de 1914 que sepultó la pequeña isla que antes estaba a 500m de la costa y se tragó tres pueblos, destruyendo más de mil hogares. Se trata de un observatorio a pocos metros del mar, desde el cual se puede ver una panorámica de la ciudad de Kagoshima, así como del volcán -¡que humea que da gusto!-. Hay una escultura hecha en piedra volcánica en honor a un concierto benéfico que se organizó en la isla.

P1070492 copia

P1070484 copia

Veréis que muchas fotos tienen una especie de velo… no es fallo de la cámara ni del enfoque, es por la cantidad de ceniza que llovía en algunas zonas. En esta foto podéis ver cómo está la flora local… llena de cenizas y quemada por el calor de éstas…

P1070488 copia

Volvemos al bus y tras un buen rato de subida por una carretera de Dios, llegamos al Observatorio de Yunohira. Aquí tenemos 15min. para flipar en colores literalmente, y digo flipar en colores porqué nada más llegar, nos topamos con un montón de humo, llueve ceniza a tutiplén y pican los ojos y la boca que da gusto por el azufre que hay en el ambiente. Chocado Ojos que se mueven Estamos a unos 2,5 kilómetros del volcán que no deja de humear y se nota. Mi marido decide entrar a la tienda que hay en el observatorio a ver si encuentra mascarillas (¡ante todo nuestra salud!) y yo me quedo haciendo fotos. Las vistas desde aquí son increíbles, tanto de la costa, como del volcán. Este observatorio se encuentra a unos 350m sobre el nivel del mar.

P1070498 copia

Alrededor del edificio, hay un balcón con carteles dónde señala puntos importantes de cada zona, así como información sobre las distintas erupciones que ha habido en la historia del Sakurajima. En su interior, encontramos un mini museo con más información.

P1070505 copia

Aquí podéis ver cómo se acumula la ceniza por doquier…

Quedan pocos minutos para volver al bus cuando mi marido sale de la tienda con su objetivo cumplido: ¡¡ya tenemos mascarillas!! Nos las ponemos y él echa un vistazo rápido. Justo en el momento que le estoy haciendo una foto, sale un “puff” enorme y muy negro del volcán, todos los allí presentes nos quedamos helados… todo el mundo mira en dirección al volcán con los ojos muy abiertos… ¡¿eso es bueno, normal o malo?!

IMG_2666 copia

P1070521_1024

Volvemos al bus que regresa al puerto. En 15 minutos he quedado bien llena de cenizas. Si, dejamos el paraguas en el hotel… ¡qué listos! ¬¬’

Una vez de vuelta en el puerto, cogemos de nuevo el bus y ésta vez paramos en la parada Rainbow. Vemos un muelle que da a una playa volcánica, ¡mola!

P1070541 copia

Entramos en las tiendas que hay aquí para hacer parada en boxes. Compramos unas bebidas y visitamos el Toto. En una de las tiendas veo unos imanes súper cuquis hechos con piedra volcánica y no puedo resistir la tentación de comprarlos 🙂 (200¥, 2 imanes). No sé a vosotros, pero a mi me recuerdan a Epi y Blas 😛

IMG_0556 copia

Recorremos un trocito del Paseo de Lava, junto a la costa.  Se trata de un pequeño sendero en el que hay acumulados muchísimos restos de la lavada que convirtió la isla en península. Es impresionante ver esas rocas y esas cenizas por doquier…

P1070543_1024

ooh yeah!! 😛

 

P1070566_1024

P1070567_1024

Tras pocos minutos, llegamos a los baños de pies 🙂 Se tratan de unos baños de pies públicos y al aire libre, de aguas termales que vienen del interior del volcán. Nos descalzamos sin pensarlo y metemos los pies… ¡¡mmm, qué a gusto!!

P1070549_1024

P1070559 copia

Es súper relajante estar ahí, con el volcán humeando, el sonido de las olas y completamente solos con los pies en remojo en agua calentita Heart No vemos el momento de sacar los pies de ahí… ¡hasta que se pone a llover! ¡No fastidies! Se me rompió el rollo zen al momento Mr. Green por suerte hay una especie de cobertizo y nos metemos ahí hasta que a los pocos minutos deja de llover. Es como la típica tormenta de verano y suponemos que es por el acumulo de ceniza en el ambiente…

Vamos al Centro de Visitantes de la isla. Se trata de un museo/tienda de entrada gratuita con información e imágenes de la historia de la isla y de las distintas erupciones del volcán.

P1070573 copia

Tras la visita se acerca la hora de comer, así que nos vamos al Family Mart que habíamos visto antes y que está a menos de 5 minutos a pie del Centro y comemos allí mismo (1200¥ los dos) con vistas al volcán. Puede parecer que al ser comida pre-cocinada que te calientan allí estará malo o “revenío” pero ¡para nada, está todo riquísimo y es bien barato!

IMG_2665 copia

Mientras comemos comentamos lo alucinados que estamos con éste lugar y mi marido dice de coger el bus que hace la ruta larga y pasar más tiempo aquí antes de irnos a Kumamoto. Como solo es la 1h y sé que el bus sale sobre las 14h nos vamos con calma hacia el puerto, pero antes visitamos el Santuario Tsukiyomi. Mientras vemos el santuario, el volcán hace otro nuevo “pufff” más grande que el de antes… uy, uy…

P1070578_1024

El santuario es un bonito lugar, todo de madera roja lacada, rodeado de árboles y con esas vistas… está dedicado a los dioses del volcán para proteger a los ciudadanos de la isla de su furia.

P1070583 copia

P1070585 copia

P1070599 copia

Salimos de nuevo a la carretera y en seguida llegamos al puerto. Compramos los billetes para el tour (1700¥ pp) y esperamos a que sean las 14,20h. Al subir al bus, nos entregan un librito en inglés con todo el recorrido que hace y con información sobre la isla y las paradas. Somos unas 8 personas, solo 2 japoneses y el resto somos extranjeros (¡esto si que es raro!). El tour dura unas dos horas y media.

El bus sale del puerto y la primera parte es el mismo recorrido del Sakurajima Island View sólo que va directo al observatorio de Yunohira dónde hace la primera parada. Durante todo el trayecto del tour, vemos varios “pufff” del volcán y cada vez que hay uno la guía grita un “uuuhg” señalando al volcán y con cara de flipe, por lo que empezamos a pensar que ver tantas explosiones en un mismo día no es muy normal… Chocado Os aseguro que vimos un montón, a cuál más impresionante y que por lo que hemos podido ver en internet no es habitual. ¡Es que perdimos la cuenta!

P1070589 copia

Desde el Observatorio de Yunohira se puede ver el cráter de uno de los volcanes inactivos.

P1070596 copia

P1070518_1024

Creo que mi cara muestra el alucine vs acongoje del momento (aunque solo se me vean los ojillos)

De ahí vamos hacia la costa norte de la isla y vamos recorriendo una carretera junto a la costa y desde dónde vemos varias playas de ceniza y piedra volcánica, la más importante es la Saido Beach.

Por la parte de atrás del volcán, la que aún no habíamos visto, se ven con mayor claridad las explosiones del Minami-dake.

P1070624 copia

P1070625 copia

Desde el bus vemos la torii enterrada del Santuario Kurokami. Es una muestra de la magnitud de la erupción de 1914, la misma erupción que causó la conexión de tierra de Sakurajima a la península de Osumi y que cubrió esta torii de 3m de altura con lava y cenizas, dejando sólo el tercio superior visible. Los vecinos de la zona intentaron desenterrarla pero finalmente no lo hicieron, y decidieron conservarla así como recuerdo de lo ocurrido.

P1070637 copia

Hacemos una parada en una tienda para poder ir al baño los que quieran y dónde nos dejan probar los rábanos típicos que cultivan en la isla (son los más grandes de Japón), los tienen dulces, encurtidos… y además nos invitan a un chupito de Sochu, ¡riquísimo! Vemos que tienen guardadas algunas rocas que han salido disparadas de las erupciones del volcán… ¡alucina!

P1070641_1024

Compramos un paquete de rábano dulce que a mi marido le pirra y salimos hacia un patio trasero que hay. Recuerdo haber leído en algún blog que aquí te traen para hacer negocio y que el sitio merecía la pena por tener una torii enterrada mucho mejor que la del Kurokami. ¡Y así es! Hay una torii de madera lacada que marca el punto de acceso a un pequeño cementerio (deducimos que de la familia) y una torii de piedra enterrada, al fondo podéis ver que el volcán sigue a lo suyo…

P1070642 copia

Volvemos al bus y nos dirigimos hacia el Observatorio de lava Arimura, uno de los mejores lugares para observar el humeante Minami-dake y su flujo de lava constante. La zona tiene una serie de puntos de observación que están conectados por senderos pavimentados por los que se puede dar un pequeño paseo y unas vistas del océano fantásticas con trampas para ostras que por lo visto también son típicas en la zona.

P1070619 copia

Aquí nos hacen una foto de grupo que nos ofrecen comprarla al llegar al puerto. Como no nos interesa, ni recuerdo cuánto costaba…

Junto al mirador hay una serie de tiendas con productos locales, unos baños y uno de los muchos refugios que hay en la isla. Hay un sistema de detección de erupciones bastante complejo en la isla. Hay unos sensores que se encuentran repartidos por todo el terreno, a unos cuantos metros de profundidad que detectan el menor cambio de temperatura o movimiento sísmico. Así como detectores de azufre en aire y estos refugios por si el volcán expulsara piedras de gran tamaño. Además, en los últimos años no dejan acercarse a la zona de los cráteres (hay un perímetro de seguridad) para poder evacuar con mayor facilidad en caso necesario.

P1070666 copia

Volvemos al bus y de camino hacia el puerto pasamos por un lugar que nos deja totalmente anonadados. Chocado Chocado Se trata de un barrio llamado Higashi-Sakurajima, dónde cae continuamente una cantidad impresionante de ceniza de forma que aquello parece Silent Hill, ¡todo está completamente cubierto! Cuesta ver por la cantidad de humo y ceniza y vemos que la gente va cubierta con chubasqueros/capas, mascarillas o paños sobre la cara y con gafas que cubren los ojos por completo. ¡¿Pero cómo pueden vivir aquí y así?! ¡¡Alucinamos!! Ojos que se mueven Lo siento, no tengo foto porqué fui incapaz de hacer nada más que alucinar viendo aquello 😛

Llegamos al puerto y bajamos del bus. Como compramos el billete del bus en Sakurajima, tenemos que cruzar por nuestra cuenta con el ferry. Así que subimos a la terminal y cogemos el primero que parte (120¥ pp, tenemos 30¥ de descuento cada uno).

Realmente no nos arrepentimos para nada de haber venido hasta aquí ni de haber pagado los dos buses. Ha sido una experiencia increíble que jamás olvidaremos y algo muy muy recomendable Heart

Eso si, si decidís venir a este lugar tenéis que tener la precaución de traer ropa que no os importe que se ensucie mucho (por la ceniza), mascarillas si el humo es importante, paraguas para evitar la lluvia de ceniza y ¡vigilad las cámaras! A la mía le costaba mover el objetivo, por no hablar de la cantidad de ceniza que se le coló por todas partes y que me vi negra para limpiar… ah y si lleváis lentillas, no os recomiendo usarlas ese día… pasé un buen rato intentando quitarles la ceniza y al final, las tuve que tirar porque no había manera ¬¬’ pero todo ello mereció la pena, sin duda.

Llegamos de nuevo a Kagoshima y nos dirigimos a la parada del tranvía (160¥ pp) para volver al hotel a recoger nuestras cosas. En unos 10’ ya estamos allí, recogemos las cosas de la recepción y les damos mil arigato por guardárnoslas gratis 🙂 Salimos de nuevo a la calle y caminamos unos 10 minutos hasta la estación JR Kagoshima-Chuo, dejamos con pesar esta ciudad y cogemos un Shinkansen a las 18h que en algo menos de hora y media nos lleva al último destino en Kyushu: Kumamoto.

P1070685 copia

Kumamoto (熊本): puerta de entrada a la región de Aso, fue la ciudad que inventó el kobori (forma de nadar erguido portando la armadura samurai), ahora es más conocida por su castillo.

Nos alojamos en el Dormy Inn Kumamoto por 14600¥ (dos noches los dos) y también cuenta con baños públicos. La verdad es que esta cadena hotelera no la conocíamos pero la habíamos visto recomendada en el foro Los Viajeros y decir que me sumo a la recomendación. Son de los de BBB (bueno, bonito y barato) y la mar de cómodos; están bien comunicados con las estaciones JR y tienen siempre buses, tranvías o metros cerca.

Sobre las 19,30h llegamos a Kumamoto, lo primero es tomar un tranvía para llegar al hotel, cerca de la parada Karashima-cho. Tardamos unos 10-15 minutos en llegar. Aquí ya empezamos a pensar “por favor, por favor que estén las maletas!” 😛 Efectivamente, al hacer el check-in nos informan que nuestras maletas nos esperan en la habitación, ¡¡oleeeee!! ¿¡He dicho ya que me encanta la eficiencia nipona?! Aplauso Aplauso

Decidimos salir a dar un paseo por los alrededores, hemos visto desde la parada del tranvía que hay unas calles comerciales cubiertas con buena pinta, así que allá vamos. Nos recuerdan a la zona de Nishiki de Kyoto, y aunque es tarde ya, hay bastante ambiente. Encontramos varias tiendas de todo tipo, restaurantes, kombinis… decidimos dejar un poco de lado la dieta local y vamos a cenar unas hamburguesas (1200¥ los dos). Compramos desayuno y agua en un 7/11 y nos vamos de vuelta al hotel que ya es hora de descansar. De camino podemos ver un trocito del castillo iluminado, y es que estamos alojados muy cerca. Pero eso ya queda para mañana, hoy estamos ko. sleep

30/05/2011: el caprichazo del viaje está aquí… ¡nos vamos a Hakone a disfrutar del onsen privado!

Día 15: recorremos la zona del Mt Hakone, divisamos el Mt Fuji y disfrutamos de la mejor experiencia nipona…

Hoy nos levantamos bien temprano y de un salto. Nos espera un día muy emocionante y muy esperado en nuestra luna de miel y es que ¡¡nos vamos a Hakone y el super ryokan nos espera!! Heart Heart

Bajamos a desayunar y al terminar subimos a buscar las maletas ya que toca hacer el check-out del hotel Granbell de Shibuya. Hemos estado muy a gusto en este alojamiento y lo recomiendo. Anoche finalmente, decidimos que enviaríamos nuestras maletas hacia el hotel dónde pasaremos la última noche en Tokyo, e irnos a Hakone solo con las mochilas con ropa para dos días y todos los gadgets, para poder ir más cómodos.

Quizá os suene extraño eso de enviar las maletas, pero cuando viajas a Japón es algo habitual. Hay un par de empresas que se dedican al envío de maletas por todo el país, un servicio que aporta comodidad y practicidad muchas veces y que además está súper bien de precio. Queda claro nuevamente que Japón es un país práctico y que piensa en la comodidad Mr. Green

Bajamos a recepción, hacemos el check-out y la recepcionista nos gestionará el envío de las maletas con la empresa Yamato, nos ayuda a rellenar el formulario de envío con nuestros datos, las direcciones de origen y destino, y además llama al hotel dónde las enviamos para avisarle que nuestras maletas llegaran mañana y que nos las guarden en recepción si son tan amables.  Una vez hecho el trámite, nos despedimos de ella con un gran “domo arigato”.

La empresa más conocida y recomendada es Yamato Transport (recientemente han abierto una oficina en Barcelona) que se identifica por el logo de un gato que porta a un gatito. Os dejo el ejemplo de cómo se rellena el formulario de envío que aparece en su web. Si vais a enviar las maletas con ellos, os recomiendo llevarlo encima porque aunque los japos estarán siempre dispuestos a ayudaros, en algunas zonas el inglés es limitado y podéis pasar un mal rato. Se rellena el formulario por cada bulto que envíes, se paga en el lugar dónde lo depositas (ya sea en la recepción de un hotel, un combini o la oficina) y te quedas con una copia del formulario y del recibo del pago por si hubiera que reclamar.

rellenar yamato

Y tras este truco, continuo con el relato…

Nos dirigimos a la estación JR Shibuya dónde cogemos la línea circular JR Yamanote para ir hacia la estación central de Tokyo, dónde tomaremos el Shinkansen hasta Odawara. Habíamos reservado los asientos la noche anterior, asegurándonos poder ir sentados en nuestro último trayecto en Shinkansen y es que hoy se nos termina el tiempo de uso del Japan Rail Pass. Para ir de Odawara a Hakone y los pueblecitos de la zona, hay montada una ruta en tren, tranvía, funicular, teleférico, barco y bus… y para tomar todos estos transportes de forma econónima han creado el Hakone Free Pass, un pase de dos días que te incluye el trayecto en todos los transportes de la zona. Puedes comprarlo en la oficina que tienen en la estación JR Odawara, o bien en la estación JR Shinjuku en Tokyo y que incluya el trayecto en tren hasta la zona de Hakone (para aquellos que no tengan el JRP activo).

Una vez en Odawara, nos compramos unas bebidas en una máquina para tomarlas mientras esperamos el siguiente tren  (ya drentro del pase) para ir a Hakone-Yumoto, dónde haremos el primer transbordo. Tomamos un tren tipo cercanías, el trayecto dura unos 30 minutos. Al llegar a Hakone-Yumoto, buscamos el andén desde el cual sale el siguiente tren hacia Gora y nos quedamos alucinados al ver el tren en qué montaremos… ¡¡es del año de María Castaña!! :O

P1020999

P1020998

mosaico en el suelo de la estación de Gora

Pero aún alucinamos más cuando iniciado el trayecto vemos por dónde está construida la línea del tren. Y es que la vía pasa a través de un bosque un tanto frondoso, lleno de pendientes, dónde las ramas de los árboles tocan los cristales del tren continuamente… vamos el tren de Lleida a la Pobla de Segur es una maravilla al lado de esta 😀 Pero también hay que reconocer que ésta línea nos sube unos 300m de altitud y tiene su encanto 🙂

P1030005

Tras unos 35 minutos de trayecto por la montaña llegamos a Gora. Nada más bajarnos del tren ya vemos las indicaciones para tomar el funicular hasta Sounzan. ¡Éste sube 211 metros de desnivel en 1,2km! ¡Menuda pendiente! En unos 10 minutos llegamos a Sounzan dónde haremos el siguiente transbordo y es que ahora nos toca el teleférico 😀

P1030006

¡¡Qué pasada de vistas!!  Se ve todo el valle de Hakone desde las alturas y por lo que leíemos, en días despejados se puede ver el Monte Fuji desde aquí, pero nosotros tenemos un nubarrón justo dónde se supone que está el volcán más famoso de Japón por lo que de momento no lo podemos ver… Este lugar es impresionante y debe ser parada obligatoria para todos los amantes de la naturaleza, aunque reconozco que tienen montada una turistada tremenda con todo el tema de los transportes. ¿Turistada? Si, pero mola mucho 😛

P1030011

El teleférico tiene una parada a medio camino, dónde hacemos un alto para disfrutar de las vistas sobre el cráter creado en la última erupción del Monte Hakone hace ya 3000 años. Desde el teleférico ya podemos a ver las chimeneas sulfurosas y las minas de azufre que hay allí.

P1030016

P1030019

Llegamos a Owakudani, el área alrededor del cráter dónde se pueden tomar los famosos huevos negros (cocidos en agua volcánica). Es una tradición japonesa venir al menos una vez en la vida hasta aquí para comerlos. Dicen que por cada huevo negro cocido que te comes vivirás 7 años más. Si te comes dos huevos vivirás 14 años más;  si te comes 3, 21 años; pero cuidado que si te comes 4 huevos tu hígado puede sufrir lo suyo… 😛 Es por esta tradición que esta zona se conoce como el Valle de la Longevidad.

Bajamos del teleférico, y nada más salir a la calle ya se puede notar el olor a azufre tan característico en el ambiente. Menudo olor a rancio, ya nos pica la lengua.

P1030029

En esta zona hay un ruta de unos 10 minutos a pie que permite acercarte más a la zona volcánica y situarte junto a las fumarolas. Pero por normativa de seguridad, hay un semáforo que indica los niveles de azufre en el aire y  sólo se puede hacer la ruta en función de lo que marque éste. Hoy no tenemos suerte y el semáforo está en rojo, por lo que no se permite el paso… tenemos que conformarnos con verlas desde la entrada al camino que se encuentra vallado.

P1030036

P1030035

P1030039

una de las muchas fuentes con agua termal que hay en la zona

Entramos en una de las tiendas dónde nos compramos un helado. Yo quiero probar los huevos pero los venden en paquetes de 4 y como a mi marido los huevos no le gustan, pues decido comprar un paquete de 6 que viene envasado al vacío para llevármelo a casa de mis padres y probarlos con ellos a la vuelta 🙂

Me siento en una de las mesas a comerme mi helado mientras mi marido va al baño y cuál es mi sorpresa cuando en menos de 2 minutos, el nubarrón que hay sobre el Mt Fuji desaparece y ¡¡se deja ver!! ¡¡Qué pasada!! Esto si que ha sido toda una suerte 🙂  Todos los allí presentes desenfundamos las cámaras para llevarnos una instantánea Guiño En esas que llega mi chico y cuando lo ve se emociona un montón también. Es difícil de explicar pero sabes que estás viendo todo un icono nipón, con todo el simbolismo que tiene el Fuji para los japoneses, y una emoción te embarga.

P1030040

Aunque estamos casi en junio la cima aún está nevada

Llevamos unos 30 minutos en esta zona y ya nos pica la lengua un montón y nos empieza a doler la cabeza por el azufre, así que decidimos volver al teleférico y seguir con la ruta.

Subimos de nuevo a una cabina y esta vez en lugar de subir, bajamos hacia la zona del Lago Ashi, en Togendai. De nuevo disfrutamos del trayecto con unas fabulosas vistas, con el lago allá abajo y el Fuji al frente. Este día está resultando uno de los más chulos del viaje. Al llegar a Togendai vemos atracado en el embarcadero el barco “pirata” que recorre el Lago Ashi de orilla a orilla tal y como ponía en la guía. Nos dirigimos al embarcadero para tomar el barquito, el siguiente transbordo en la ruta circular que recorre Hakone.

P1030045

¡¡Qué pasada, menudo lugar!! Sin duda me quedo con las vistas desde el barco, con todo el lago iluminado por los rayos del sol, rodeado de montañas arboladas, con el Fuji al fondo… ¡Realmente bonito! Además hace un día estupendo (tras el diluvio de anoche en Tokyo vaya gusto) por lo que en la cubierta del barco se está de lujo Heart

P1030057

Tras una media hora de travesía llegamos al otro extremo del lago, a la pequeña población de Hakone-Machi.
P1030076

Al fondo y a la izquierda, medio tapado por nubes se aprecia el Mt Fuji con su pico nevado

 

thumb_P1030073_1024

 

Desembarcamos, y de allí vamos dando un paseo de otros 35 minutos hacia Moto-Hakone. De camino, encontramos el Hakone Check-point, un importante punto de control de tráfico a lo largo de la ruta Tokaido, la antigua vía que unía Edo (Tokyo) con Kyoto durante el período Edo. Hace unos años lo restauraron y crearon el Museo Sekisko Shioryokan, un museo al aire libre representativo del antiguo punto de control de Hakone y que muestra objetos relacionados con la vía de paso.

 

P1030083
No me pareció una visita imprescindible pero si recomendable, no solo por conocer un poco más sobre el periodo Edo si no por las fabulosas vistas del lago que hay desde aquí 🙂
P1030103
Al terminar la visita nos compramos unas bebidas en una máquina y seguimos con el paseo hacia Moto-Hakone siguiendo la antigua ruta Tokaido, la Old Tokaido, una ruta rodeada de cedros milenarios que antiguamente unía las dos capitales niponas. Qué paz se respira en este lugar, es increíble. Sin duda fue todo un acierto decantarnos por hacer esta excursión, y la volvería a hacer sin dudarlo… y eso que aún no hemos estado en el ryokan 🙂
P1030118
P1030127
P1030124
Llegamos a Moto-Hakone, dónde continuamos deleitándonos con las vistas del lago desde el embarcadero, el Monte Fuji se esconde de nuevo entre nubarrones… Es una pasada verte rodeado de tanta naturaleza después de varios días por la gran metrópolis.
P1030132
Junto a la estación de autobuses de Moto-Hakone, encontramos una gran torii que marca la entrada al pueblo.
P1030134

 

Son las 13,30h y empezamos a tener hambre. Ayer quedamos com los dueños del ryokan que llegaríamos sobre las 15,30h, así que decidimos buscar un sitio para comer antes de ir hacia allá. Nos decantamos por un pequeño restaurante con vistas al lago en el cuál vemos en su escaparate que tienen unos ramen con muy buena pinta. Entramos al restaurante y vemos que la planta baja es una tienda de productos locales y que el pequeño restaurante está en el primer piso.

Una vez pedida y servida la comida, la dueña nos viene con un recipiente lleno de cubiertos, no habla inglés pero se hace entender. Los descartamos pero como vemos la cara de la señora que no queda muy convencida, le mostramos que sabemos comer con palillos y nos aplaude ¡jaja qué maja!

Comemos con calma, disfrutando de la comida que está deliciosa y de las vistas sobre el lago que hay desde aquí. Tras la comida, la señora nos sirve un vaso de té verde buenísimo y que está incluido en el precio.

Sobre las 14,30h, nos despedimos de esta gente tan maja con un sonoro “domo arigato” (muchas gracias en japonés) y vamos hacia la estación de autobuses de Moto-Hakone. No nos acabamos de aclarar porqué en el mapa de las paradas que hay, no sale la que nos indicaban en la web del ryokan, así que entramos a preguntar al revisor que muy amablemente nos explica que recientemente han cambiado el nombre de la parada. Nos indica la línea que tenemos que tomar y nos marca en un mapa la ruta que seguirá el bus… ¡vamos como para perdernos! Le damos las gracias y salimos a esperar el bus que nos ha dicho el señor.

En esas que llegan dos buses a la vez y exactamente iguales, y nosotros pensamos “¡¿y ahora cuál es?!”. En esas que sale el hombre corriendo de la estación para decirnos cuál de los dos debemos tomar, e incluso avisa al conductor de la parada en la que tenemos que bajar por si nos despistamos. Nosotros alucinamos, ¿¡cómo pueden ser tan sumamente amables?! De verdad que tanta amabilidad hay momentos como este en que nos abruma, aquí no hace nadie eso ni de coña… Nuevamente un “domo arigato” junto a una gran reverencia porque no sabemos otra forma de agradecerle toda su ayuda. Sin él aún estaríamos dando vueltas…

Subimos al bus, y vemos que todo el mundo nos mira… y es que somos los únicos guiris que hay a bordo del bus. A estas alturas del viaje ya no nos extraña esta situación puesto que nos ha pasado en varias ocasiones a lo largo de estos 15 días que llevamos en Japón, es la repercusión turística del accidente nuclear. Muchos extranjeros han dejado de visitar el país por miedo a lo desconocido, nunca podrán imaginar el daño que hizo a este nivel el accidente de Fukushima y la gran repercusión mediática completamente errónea que hubo en occidente…

Cuando nos acercamos a la parada que nos dijo el hombre de la estación, la solicitamos por si el conductor no se acuerda, pero al bajar como debemos pasar junto a él para pasar el Hakone Free Pass por la máquina y validar el viaje, nos dice que él ya estaba pendiente de pararnos aquí, qué mono. Le damos las gracias y bajamos… hemos llegado al ryokan 🙂

La parada del bus está en la carretera, y queda justo al lado de la entrada del alojamiento. Ostras qué ganas teníamos de llegar a aquí 🙂 Pero vemos que son las 15h y nos sabe mal llegar antes de lo previsto, así que decidimos dar un pequeño paseo por los alrededores del ryokan para ver qué hay por aquí. En esas que veo un cartel indicando WC. Alucino un poco porqué estamos en medio del campo, pero seguimos las indicaciones y llegamos una pequeña caseta y ante todo pronóstico de “no creo que este lavabo en medio del monte esté limpio…” , me sorprendo gratamente al verme reflejada en su suelo de lo limpio que está O_O Nuevamente alucino con la limpieza y pulcritud de los baños públicos. Vemos que junto a la caseta del “TOTO”, hay un pequeño claro con una fuente natural y un estanque de agua caliente.

 

thumb_P1030141_1024

 

Nos dirigimos hacia allá y otra vez alucinamos al ver que en un claro en medio del bosque han colocado dos bancos dónde poder sentarse y… ¡¡una máquina de bebidas!! ¡Estos japos son la hostia! O_O Así que nos sacamos un café calentito de la máquina y nos sentamos a disfrutar de las vistas y escuchar los sonidos de la naturaleza.

 

P1030146

Son las 15,20h cuando vemos que se acerca un nubarrón terrible, se avecina un tormetón… Así que nos acabamos el café y nos dirigimos al ryokan. Qué emoción poder estar aquí, el caprichazo de nuestra honeymoon está a punto de verse cumplido 🙂
P1030148

Volvemos a subir hacia la carretera, la cruzamos y entramos a los jardines del Mikawaya Ryokan. Tiene una fuente preciosa frente a la entrada y el edificio es de construcción típica japonesa. Subimos las escaleras de la entrada y no nos da tiempo a llegar a la puerta que ya nos la abren con mil reverencias y palabras de bienvenida en inglés y en japonés, ¡madre mía! Les decimos que tenemos una reserva y en seguida llega la encargada del ryokan a recibirnos. Nos indica que nos quitemos las bambas y nos pongamos unas zapatillas que nos presta para ir por el ryokan. Al quitarme las bambas hago intención de agacharme a cogerlas y antes de que me dé tiempo, la señora me lo impide y llama a un botones para que nos las recoja y nos las guarde. Nos dice que si tenemos que salir a la calle las pidamos en recepción que nos las guardan allí… Ay madre que me veo volviendo a Tokyo con sus zapatillas de estar por casa, ¡jajaja!

Nos llevan a una sala con vistas a los jardines y nos pide que esperemos allí un momento. De nuevo siento que tanta amabilidad me abruma, desgraciadamente no estamos acostumbrados a este nivel…

Contaros que un ryokan es un alojamiento típico japonés. Hay diferentes modalidades, tipo albergue, casa privada con alquiler de habitaciones o tipo hostal/hotel. Puedes encontrarlos con habitaciones completas o que tengas que compartir el baño, éste puede ser termal o artificial, que estén en la calle o en una sala, de uso privado o público. Los precios son muy variables, todo depende de las comodidades del lugar y de las estrellas… los hay bien baratos, pero también los hay de gama alta como es el caso del Mikawaya.

Vuelve a venir la señora -nos dice su nombre pero no lo recuerdo-, comprueba que en la reserva que hicimos esté todo correcto, y nos explica los horarios de la cena, del desayuno y del check-out. Hacemos el check-in y luego nos lleva a hacer un tour por el ryokan. Nos enseña las diferentes estancias y salas compartidas (sala de lectura, comedor, salón…), los diferentes pisos y los baños termales. Entramos en el de mujeres y me explica cómo funciona y los pasos que hay que seguir para darte un baño típico japonés. Salimos y luego entra al de hombres con mi marido para explicárselo a él también, después de dar un grito en varios idiomas avisando que entra, no vaya a ser que haya algún hombre en pelota picada 😛

De allí nos lleva a nuestra habitación, la “Hanna 1”. Al entrar a la habitación, vemos que hay una pequeña sala intermedia, como un descansillo dónde nos dice que debemos dejar las zapatillas ya que en la habitación hay que ir descalzos puesto que el suelo es de tatami y es muy delicado. Es nuestro primer ryokan y al entrar a la habitación alucinamos en colores, ¡qué pasada, es como estar en casa de Doraemon! 😀

En el centro de la sala hay una mesa bajita con dos sillas, pero unas sillas peculiares ya que no tienen patas, solo asiento y respaldo y están sobre el suelo. Lor armarios son con puertas correderas de papel. Hay una especie de galería con una mesa y dos butacones desde los que se puedes disfrutar de la vista de la terraza y el jardín del ryokan. En esta zona, hay un lavamanos y un cuartito dónde está el TOTO, dónde hay unas zapatillas de uso exclusivo para el lavabo.

 

P1030159

tampoco a este TOTO le faltán sus botoncillos 🙂

 

Y después de enseñarnos esta parte de la habitación, salimos a la terraza. En ella hay una ducha con un cubilete y el onsen, el baño con agua termal natural proviniente del Mt Hakone.

 

P1030155

P1030157
La señora nos explica que el agua del onsen está a unos 40ºC así que tenemos que tener la precaución de abrir un grifo de agua fría antes de meternos para evitar quemarnos e ir removiéndola de vez en cuando con una especie de pala de madera que hay para que se vaya mezclando y no nos achicharremos. Nos explica de nuevo que también aquí hay que ducharse antes de meterse en el onsen.

Nos pide que la esperemos un momento y en seguida llega con dos yukatas (kimono de estar por casa), y nos enseña a ponérnoslo correctamente ya que cada sexo lo cruza hacia un lado. Sale de nuevo, y vuelve con una chica más joven, quién nos dice que se encargará de nuestra habitación y que si necesitamos alguna cosa contactemos con ella en un número de teléfono. También nos explica que será quién nos traiga la cena y el desayuno de mañana y, quién nos prepare el futón para dormir. A las 19,30h servirán la cena y nos pide que estemos preparados cuando llegue esa hora. Nos dejan con un té verde y un dulce japonés para merendar y nuestro onsen esperándonos :p

Madre mía, qué mujer más amable… Los japoneses lo son, pero esta mujer supera la media ¬¬’ Una vez se marchan, nos ponemos cómodos y nos tomamos la merienda que nos han servido… y en cuanto acabamos, ¡¡nos vamos de cabeza a probar el onsen!!

Las vistas desde la terraza hacia el bosque son fantásticas. Hace fresquito en la calle y da no sé qué saber que te estás duchando en medio del bosque pero son costumbres del lugar y nosotros nos adaptamos a todo.

P1030156

las vistas desde la terraza de nuestra habitación

Una vez bien duchados y aclarados, nos metemos en el onsen y… ¡oh my good, pero qué a gusto se está! Heart Es increíble la sensación de estar oyendo caer la lluvía y tu estar en remojo en el agua calentita, menudo relax 🙂

En la habitación tenemos un panfleto con todas las propiedades terapéuticas del agua termal de Hakone.

 thumb_P1030160_1024

Nos pegamos 2h metidos en remojo en el agua caliente… se nos ha hecho de noche incluso, pero es que no hay quien salga de allí, se está súper a gusto. Verdaderamente ha valido la pena venir hasta aquí hoy y más aún dejar la visita a Hakone para el final del viaje, así nos recuperamos del cansancio de todos estos días y renovamos las pilas.

Finalmente, decidimos salir del agua que no es plan que venga la chica a servir la cena y nos pille en pelotas 😀 Nos vestimos con los yukatas que nos dejó la dueña, anda que no molan 🙂

A las 19,30h en punto, llaman a la puerta. La chica nos prepara la mesa para la cena. En un santiamén nos traen un montón de platos típicos, se trata de una degustación. Le pedimos que nos traiga un umeshu de la zona para acompañar la cena. Estamos de luna de miel, hemos podido cumplir un sueño y hay que brindar por ello 😉
P1030178
Aunque hay un par de platos que nos nos gustan, en general cenamos a las mil maravillas… podemos probar el shabu-shabu con carne de Kobe que está delicioso 🙂 Nos damos cuenta de que hay muchos platos de la cocina japonesa que aún no habíamos probado, y el umeshu que nos ha traído entra genial…

Después de cenar, vuelve la chica a retirar la mesa y las sillas, monta los futones para que los tengamos listos cuando queramos ir a dormir  y nos dice que mañana volverá a recogerlo. También nos dice que si necesitamos alguna cosa durante la noche que la llamemos al número que nos dijo antes y vendrá, ¡nos sentimos como reyes en este lugar!

Una vez se despide, no nos lo pensamos dos veces y volvemos al onsen. ¡Qué pasada¡ Menuda paz, qué relax, qué bien se está metidos en el agua calentita viendo las estrellas… hace fresquito pero al estar metidos en el agua apenas se siente. Tras otra buena hora y pico en remojo, y ya más arrugados que dos abuelos centenarios, salimos del onsen y nos vamos a dormir que hay que probar la experiencia del futón 🙂

 P1030179
Hoy ha sido un día agotador pero a la vez muy gratificante, sin duda ha pasado directo al top ten de nuestras mejores experiencias viajeras y no nos cabe duda que este día lo recordaremos con gran cariño.
A eso de las 23h, nos acostamos pensando en si mañana encontraremos nuestras maletas cuando lleguemos al hotel Mr. Green
A %d blogueros les gusta esto: