Archivo del sitio

04/10/16: conocemos el Chinatown de Bangkok antes de partir hacia Chiang Mai

Día 4: nueva jornada de momentos y experiencias inolvidables…

Hoy nos levantamos pasadas las 8h. Desayunamos, nos arreglamos y cerramos las mochilas. Bajamos a recepción para hacer el check-out y pedimos que nos guarden las mochilas por una hora.

Vamos al cercano templo Wat In o del Gran Buda de Pie. Su entrada es gratuita y además de varios edificios para la oración, cuenta con un gran buda dorado de 32 metros de altura plantado de pie.

Tras la visita, volvemos al hotel a recoger las mochilas y pedimos un taxi que nos lleve a la estación de trenes de Hua Lampong. El trayecto nos cuesta 75 baths. Dejamos las mochilas en la consigna de la estación por 60 baths c/u. Aunque por el tamaño deberían habernos cobrado 40 por cada una, preferimos no decir nada y que nos guarde bien las mochilas…

Más liberados, cruzamos la calle y vamos a la oficina de 12go quiénes nos hicieron de intermediarios para comprar los billetes del tren nocturno a Chiang Mai. Intercambiamos el boucher por los billetes y nos devuelven 200 baths porqué por lo visto al hacer la compra de los billetes salieron más baratos de lo previsto.

Luego caminamos hacia el templo Wat Traimit. La entrada al buda de oro cuesta 40 baths pp y hay que subir 4 pisos para llegar a la sala que lo alberga. El lugar es bonito, bien merece su visita.

Como os decía, alberga un Buda de Oro de 3 metros de alto y 5,5 toneladas de oro macizo. Esculpida en el elegante estilo Sukhotai, la imagen fue “descubierta” hace 40 años bajo una capa de yeso al caerse la grúa que lo trasladaba a un nuevo edificio dentro del recinto del templo. Se cree que el Buda fue construido en Ayutthaya, y para protegerlo del ataque de los birmanos a la antigua capital tailandesa, fue transportado a Bangkok recubierto de una capa de yeso, la cual fue abandonada durante más de 200 años, momento en el que al transportarla hubo el “accidente” y se descubrió el Buda de oro.

Las vistas del templo desde allí arriba también son bien curiosas, y descubrimos que está rodeado de altos edificios.

A pesar de que hace un calor tremendo, decidimos dar un paseo hasta Chinatown. Nos liamos un poco  y vamos por dónde no toca, encontrándonos con unas calles repletas de talleres mecánicos… cuando al fin damos con la calle principal nos encontramos con cientos de puestos de comida y tiendas con productos de medicina tradicional china y encurtidos, al más puro estilo de las calles que recorrimos en nuestro viaje por Hong Kong el año pasado.

Nos llama la atención un puesto en el que elaboran dulces artesanales allí mismo. Tienen buena pinta y por 42 baths nos hacemos con unos cuantos para probarlos.

Entramos en un pequeño templo camuflado entre puestos de comida que nos recuerda mucho a los visitados en Hong Kong el año pasado…

Sobre las 12.40h, volvemos hacia la estación y entramos al metro. Pagamos 19 baths cada uno por recorrer 2 paradas hasta Si-Lom. Es curioso pero la máquina del metro al introducir el dinero te da una moneda de plástico que debes usar para entrar y salir del metro. Se parecen a las fichas que te dan en las ferias 😀

Al llegar a la zona, nos decantamos por un restaurante de noodles, dónde comemos por 350 baths. Con la panza llena, recorremos las calles peatonales elevadas tan típicas de la ciudad. Me encantan las vistas “caóticas” que ofrecen las grandes ciudades del sudeste asiático 🙂

Al salir encontramos un Cat Café al más puro estilo japo 🙂 Nos hace tanta gracia que no podemos evitar entrar. Pedimos un capuccino y un matcha latte frappé por 290 baths y subimos a la zona dónde tienen a los gatos. Aunque la mayoría duermen, el lugar está muy bien, hay poca gente, los tienen bien cuidados y nos recuerda a los Neko Café que visitamos en nuestro 2º viaje a Japón. Pasamos una hora acariciando a los gatitos que nos hacen caso.

Al salir, vamos hacia el parque Lumphini, dónde nos sentamos en un banco junto al estanque a tomar la fresca.

A eso de las 16h, volvemos al metro (19 baths pp) y nos dirigimos a la estación Hua Lamptong. Nos sorprende la poca gente que usa el metro, parece que esté hecho para clases altas -y turistas-.

Una vez en la estación, compramos bebidas para el viaje y recogemos las mochilas de la consigna. Falta 1h 30 para que salga el tren pero estamos agotados, el calor de hoy es mortal y no queremos alejarnos ya de la estación, así que nos sentamos a esperar en la gran sala de espera que tiene el recinto.

A las 17.30h nos dicen que ya podemos subir a bordo y allá que vamos a descubrir nuestro camarote en 1ª clase en el tren nocturno que nos llevará a Chiang Mai.

En el vagón que viajamos hay 12 cabinas de 1ª clase y un par de lavabos solo para los pasajeros de este vagón, uno de estilo occidental y otro tipo letrina con ducha de agua fría, ambos están limpios en todo momento. Nuestra cabina es de primera, no está mal viendo el resto del tren 😛

Salimos puntuales a las 18.15h. Media hora más tarde pasa la azafata comentando que podemos pedir cena en el camarote, son bandejas a escoger con crema, sopa, arroz y carne o pescado con verduras por 170-190 baths. Aunque se puede llevar comida de fuera e incluso ir al vagón restaurante dónde posiblemente sea más barato, optamos por la comodidad. El pack que pedimos cuesta 170 baths c/u. La comida no está mal aunque es bastante picante para mi gusto. Aprovechamos para comernos algunos dulces que compramos en el Chinatown, ¡están bien ricos!

Tras la cena, a eso de las 19,45h pasan a hacer las camas y ya nos dejan el camarote listo para dormir. Aunque tenemos serias dudas de poder dormir esta noche porque el ruido y el traqueteo del tren son importantes. No es nuestro 1r viaje en tren nocturno, ya hicimos un viaje de Barcelona a Oviedo hace años, pero nada tenía que ver aquél tren con este… 😀

Sobre las 21h y agotados de todo el día, nos echamos a dormir. A eso de las 23h, mi marido que va en la litera superior, se baja conmigo porque dice que es imposible estar allá arriba… le parece que se vaya a caer con cada bache :S

Veremos qué tal la experiencia del tren nocturno

Anuncios

03/10/16: recorremos los antiguos templos de Ayutthaya

Día 3: disfrutamos de la magia de Ayutthaya y catamos los grillos a la parrilla en Bangkok

Hoy nos levantamos temprano ya que el plan para hoy es ir a conocer la cercana ciudad de Ayutthaya. Tras tomar el desayuno y arreglarnos, cogemos un taxi hasta Victory Monument, hay muchísimo tráfico y un trayecto de 20 minutos se convierte en uno ¡de 45! Suerte que los taxímetros aquí sólo cuentan distancia recorrida y no tiempo… el trayecto nos sale por 100 THB.

Para ir a Ayutthaya hay dos opciones,  coger un tren desde Hua Lamptong que tarda unas 2h, o bien, tomar una minivan que cuesta 80 baths por trayecto y persona y tarda poco más de 1h. Nosotros nos decantamos por la segunda opción. El taxista nos deja en una callejuela repleta de puestos de minivan que van a distintos destinos. Pagamos al chico del puesto de Ayutthaya y nos dice que en media hora sale la siguiente.
Mientras esperamos voy a un baño público cercano (3 baths) que está bastante limpio y al salir, el chico nos guía hacia la furgo que nos llevará. Somos los únicos occidentales… van unos cuantos locales y un grupo de chinos. Cuesta horrores salir de la ciudad, hay un tráfico tremendo.

Tras hora y media, y un par de paradas en el camino para dejar a unos locales en una universidad que queda de camino, llegamos a Ayutthaya… tienen todo un tinglado montado porque te paran bastante lejos del centro, y aquí ya te esperan unos cuantos tuk-tuk. Negociamos con uno de ellos 3h en las que nos llevará a los templos principales de la ciudad, y nos dejará en el lugar desde dónde salen las furgos de vuelta por 750 baths. Tampoco regateamos demasiado porque aquí no hay más opciones… Una vez cerrado el trato nos montamos en el tuk-tuk y empezamos con la ruta del día.

Situada a 85 km al norte de Bangkok, Ayutthaya fue la capital del Reino de Siam desde 1350 a 1767 D.C. Los restos de esa capital (mayoritariamente templos y estupas medio en ruinas) ocupan un área de 15 km2 y son uno de los lugares históricos más importantes de Tailandia. Fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1991.

El primer templo al que nos lleva el tuk-tukero es el Wat Yai Chai Mongkhon. Pagamos 50 baths pp y entramos. Como casi todos los templos tailandeses está conformado por varios edificios, que se conservan en bastante buen estado, rodeados por un bonito y cuidado jardín. Cuenta con un buda reclinado de 17 metros de alto y 9.5m de ancho del estilo al que vimos ayer en Bangkok.

Construido en el año 1357, el edificio principal del templo cuenta con una gran estupa y está rodeado por Budas cubiertos con paños amarillos como símbolo de pureza.

Subimos a lo alto del edificio y desde allí obtenemos unas bonitas vistas del recinto del Mongkhon.

Tras unos 30 minutos recorriendo el recinto, volvemos al tuk-tuk y seguimos hasta el Wat Mahathat. Pagamos 50 baths pp. Fue erigido en 1374 durante el reinado de Borom Rachathirat I, el templo está prácticamente en ruinas tras los saqueos birmanos, y casi todos los Buda están decapitados… aún así es curiosa su visita y la recomiendo.

Este templo cuenta con uno de los lugares más fotografiados de Tailandia, es famoso por albergar una cabeza de buda entre las raíces de un árbol.

Seguimos hasta el Wat Phra Si Sanphet. La entrada también cuesta 50 baths por persona y es interesante por albergar tres grandes estupas con las cenizas de los tres Reyes más importantes de la ciudad.

Situado dentro de los terrenos del Palacio Real, el templo se usaba para importantes ceremonias reales como juramentos de lealtad y como capilla privada de la familia real. En el año 1.500, el Rey colocó en uno de los santuarios del templo una imagen de Buda en bronce recubierto con 250 kg de oro y de 16 metros de altura, a la que llamó Phra Si Sanphet y por la que tomó ese nombre el templo. Pero Ayutthaya fue saqueada en 1767 por los birmanos, y quemaron el lugar y robaron las estatuas de oro, incluido el Buda de 16 metros. Aun así, es otro de los imprescindibles en la ruta de templos ya que sus tres chedis son las más fotografiadas de Ayutthaya.

Tras un rápido recorrido porque hace un calor terrible, volvemos al tuk-tuk que nos lleva al Wat Lokayasutharam con el buda reclinado de 17 metros de largo por 7 de alto, y que sin duda inspiró al creador del juego Street Fighter. No hay que pagar entrada.

El tuk-tukero nos pregunta qué más templos queremos ver de entre los más importantes de la ciudad, descartamos el Wat Phra Ram que es el más caro y el que menos nos llama la atención. Proseguimos la ruta hasta el Wat Phu Khao Thong un monasterio en forma de estupa que me recuerda ligeramente al Borobudur de Indonesia. La entrada es gratuita y se pueden subir unos cuantos escalones para llegar a lo más alto, aunque las vistas deben ser geniales no queremos que nos dé una insolación, así que nos conformamos con la vista desde el suelo.

El siguiente en la ruta es el Wat Thummikarat, un recinto que cuenta con varios templos y bonitos budas.

Y el último de la jornada será sin duda el que más nos sorprenda. Se trata del Wat Na Phra Men, un pequeño templo que cuesta 20 baths y que parece poco visitado por turistas.

Cuenta con una gran buda de oro de 16 metros en la sala principal y con otro de bronce algo más pequeño en la sala secundaria.

En ésta última hay un monje junto al buda. Como siempre al entrar en un templo budista hacemos una reverencia al buda y el monje al vernos, nos pide que nos arrodillemos frente a él con las palmas de las manos unidas, de repente empieza a orar algo en tailandés y a bendecirnos, y luego nos regala un amuleto a cada uno. ¡Nos quedamos alucinados! Son éstas cosas las que marcan los viajes y te hacen crecer… 🙂

IMG_0031 còpia

Tras un montón de agradecimientos y una propina de 20 baths nos vamos de vuelta al tuk-tuk que nos lleva al punto de salida de las minivan hacia Bangkok. Le pagamos los 750 baths acordados más 10 de propina.

Cuando llegamos a la mini-van, empieza a chispear y una vez en la furgo, mientras esperamos a la hora de la salida, empieza un diluvio que no tiene pinta de parar… ¡qué cantidad de agua cae en este país cuando llueve!

A las 14.10h y con la furgo a tope, salimos hacia Bangkok. Éste conductor va más rapidillo y no hace paradas por lo que en una hora estamos en el punto de partida junto al Monumento a la Victoria. Pagamos los 80 baths pp de la vuelta y vamos a buscar dónde comer.

Vemos que allí al lado está el Centro Comercial One Centre y como empieza a chispear aquí también y tiene pinta de venir tormenta, no nos lo pensamos mucho… en la planta superior hay varios restaurantes, nos decantamos por uno italiano. Pedimos una pizza, un bistec con guarnición y dos refrescos por 430 baths. ¡Comemos de vicio, mientras vemos cómo cae la del pulpo!

Tras la comida, bajamos al hall y tras ponernos las chaquetas y proteger la mochila dónde llevo la cámara y los objetivos, salimos a la calle a buscar un taxi. El primero que para se hace el tonto cuando le pido el taxímetro, como si no me entendiera… tras repetírselo 3 veces señalando al aparato y todo, desisto. Cierro la puerta y llamo al siguiente. Éste al vernos empapados por completo, enciende el taxímetro sin pedírselo y nos dice que subamos. Nos lleva al hotel por 90 baths pero le pagamos 100 por habernos parado y haber sido amable con nosotros…

Aprovechamos para descansar un poco mientras cae agua como para parar un tren y cuando amaina un poco, salimos a comprarnos un chubasquero en una tienda cercana que vimos ayer (40 baths c/u) por lo que pueda pasar… Pasamos también por el 7/11 a comprar agua y desayuno para mañana, y algunas cosillas para picar.

Dejamos las cosas en el hotel y viendo que ha parado de llover, salimos a dar un paseo. Llegamos hasta Rambuttri Rd dónde decidimos hacer un reto que teníamos para este viaje: comprar unos grillos a la parrilla y probarlos. Por 20 baths y con mucha pimienta, el hombre nos sirve unos pocos. Preparamos la cámara e inmortalizamos el momento. No están malos pero tampoco matan, así que con uno para hacer vídeo nos basta 😀

Tras la coña, decidimos cenar en el restaurante que hay frente al hotel dónde ayer comimos de vicio. Nos tomamos unos rollitos, un arroz frito, un pad thai, un refresco y una cerveza Chang por 360 baths. Cenamos entre risas viendo la reacción de los nuestros comentando el vídeo del grillo por el Whatssap 😀

Volvemos al hotel y decidimos aprovechar al máximo la bañera hidromasaje de la habitación, nos damos un buen baño relajante… hacemos las mochilas que mañana cambiamos de zona y a dormir que el día ha sido agotador…

**********

Actualización 2017: las minivans ya no salen desde Victory Monument, sino desde 3 nuevas localizaciones, según el destino: Morchit 2 para ir al Norte, Noreste y centro del país; Sai Tai Mai (Southern Bus Terminal) para ir al Sur y el Oeste; y Ekkamai para ir hacia el Este. Más información.

24/09/15: visitamos el MET y nos vamos de compras a Times Sq y 5th Ave!

Día 6: mañana cultural en el MET y tarde de compras 🙂

Nos levantamos tranquilamente a eso de las 8,40h. Desayunamos las provisiones que tenemos en el apartamento y nos ponemos en marcha. Es nuestro último día completo en esta fascinante ciudad… ¡qué rápido pasan los días cuando estás de viaje!

Cogemos el metro hasta la parada 86 Street para ir al Metropolitan Museum of Art, más conocido como el MET.

img_7973-copia

Este es otro de los grandes museos de la ciudad de New York y necesitaréis un buen rato para visitarlo. Lo ideal, hacer como nosotros y visitar su web previamente para programar un poco la visita e ir al grano para ver aquello que más os interese.

Pagamos 20$ los dos por la entrada y nos vamos derechos al ala derecha dónde se encuentra la colección de arte egipcio. Los que me conocéis, ya sabéis que el antiguo Egipto es otra de mis pasiones junto a Japón 😉 Lo primero que encontramos al entrar en la zona es el templo egipcio de Dendur, ¡alucinante! ¡Qué cantidad de recuerdos me vienen en estas salas de mi viaje a Egipto en 2005! Tengo pendiente explicaros mi primer gran viaje, en el que me picó el gusanillo viajero 🙂

img_7993-copia

¿Y qué hace un templo egipcio en un museo de NYC? Para aquellos que os hacéis esta pregunta, contaros que cuando Egipto construyó la presa de Asuan para formar el lago Nasser en el río Nilo, muchos templos iban a quedar cubiertos por el agua y antes de perder todo ese patrimonio, decidió regalarlos a distintos países del mundo con los que tenían relaciones diplomáticas. Aquí tienen uno de aquellos y si vais a Madrid podréis visitar el templo Debod. Los llevaron pieza a pieza hasta el país de destino y los reconstruyeron allí. Y aquí estamos, frente a un templo, decenas de esculturas, sarcófagos, jeroglíficos, joyas y figuras mortuorias… ¡qué pasada! Cada vez con más ganas de poder repetir aquél viaje, ésta vez con mi marido 🙂

img_7981-copia

img_7983-copia

img_7986-copia

img_7987-copia

Tras un buen rato en las salas de arte egipcio, nos vamos hacia la zona dónde exponen armas de todo tipo y de todo el mundo. El arte de la guerra… aquí encontramos armaduras, caballeros, espadas, rifles, e incluso el primer revólver Colt de primeros de 1800.

img_8001-copia

img_8002-copia

con esta nos reímos al recordar a Jaime Lannister de Juego de Tronos 😛

 

img_6670-copia

 

img_8008-copia

algunas empuñaduras son verdaderas obras de arte…

 

img_8003-copia

 

img_8013-copia

el mítico Colt

Y de las armas americanas sobretodo, pasamos a las armas niponas… y es que entramos en las salas de arte asiático dónde encontramos verdaderas obras de arte en forma de katana y armaduras samurai…

img_8022-copia

img_8023-copia

img_8027-copia

img_8028-copia

Tras las armas, pasamos a las salas dónde se encuentra una exposición de pintura japonesa. Estoy disfrutando de lo lindo en este museo 😛 Encontramos una colección de pintura Ukiyo-e del artista japonés Hokusai de 1830 a 1833, entre sus pinturas más famosas se encuentran la Gran Ola de Kanawaga y 36 vistas del Monte Fuji, ambas utilizadas para el Japan Rail Pass nipón 🙂

img_8041-copia

img_8042-copia

Os dejo enlace a la entrada del 2º viaje a Japón dónde podréis ver una imagen de los Japan Rail Pass de 2011 y de 2013 con estos dibujos… 🙂

Como os decía, nos deleitamos con el arte japonés un buen rato. Entre las obras también encontramos una sala con tatami y algo de Ikebana.

img_8036-copia

img_8043-copia

Antes de irnos, subimos a la azotea desde dónde se tienen unas bonitas vistas de Central Park y el skyline de la ciudad 🙂

img_8044-copia

img_8047-copia

Tras más de 2h en el museo, decidimos finalizar la visita e ir a ver más lugares emblemáticos de la ciudad. Así que salimos y cogemos el metro hasta la parada West 4 St. – Washington Sq. Caminamos las pocas calles que separan el metro de la plaza Washington Square dónde vamos a visitar un lugar algo friki… y es que en esta plaza está la fuente que usaron para grabar la intro de la serie Friends.

La verdad es que cuesta imaginarse que esa fuente sea la misma de la serie… entre que está abarrotada de gente y que tomaron un plano muy concreto de ella… pero aún así me hace ilusión estar aquí porque era muy fan de esa serie de los 90 🙂

img_8055-copia

Son algo más de la 1h y empezamos a tener hambre. Decidimos que no nos podemos ir de esta ciudad sin comernos unas hamburguesas del Shake Shack… así que tomamos el metro hasta Times Sq y vamos al local que tienen en la 43 St. con la 8th Ave. Os dejo el enlace a su web para que podáis localizar sus restaurantes…

img_6676-copia

Tenemos que esperar unos 30 minutos y cuesta encontrar un sitio dónde sentarse… pedimos un par de ellas con unas patatas y refrescos por 28$, y disfrutamos de ¡¡las mejores hamburguesas que hemos comido en la vida!!

img_6677-copia

Sobre las 15h terminamos de comer… la verdad es que da hasta pena terminar de lo ¡buenas que estaban! Decidimos aprovechar la tarde para pasarla por Times Square e ir a comprar algunos souvenirs. La ciudad tiene lugares increíbles pero yo creo que Times fue de lo que más me impactó…

img_8062-copia

img_8063-copia

img_8065-copia

img_8070-copia

Entramos en varias tiendas, en algunas solo miramos y en otras compramos… Nos hacemos con un monito de peluche para mi sobrino, una sudadera que me encargó mi hermana, 2 vasos de chupito para los padres y un par de imanes para la colección…

img_6699

img_6722

img_6723

img_6724

Tras un buen rato de compras, nos tomamos un café en el Starbucks. Y al salir, nos encontramos con el Naked Cowboy… todo un personaje del que os dejo más información en el enlace.

img_8072-copia

A eso de las 16,30h decidimos volver al apartamento e ir a echarnos un rato. Tras una siesta, preparamos las maletas y recogemos las cosas… mañana ya nos vamos 😦 Pero no queremos pasar toda la tarde en el apartamento, así que a las 19h cogemos el metro hasta Penn Station y nos deleitamos con las vistas del Empire State iluminado, hoy con tonos rojos.

img_8074-copia

Caminamos por la 34 St mirando escaparates. Entramos en uno de los centros comerciales más famosos, el Macy’s. Damos una vuelta pero no nos acaba de convencer nada. Al salir de nuevo a la 34, encontramos un Uniqlo. Esta cadena japonesa me encanta y hay pocas ciudades dónde puedas encontrar una tienda, así que entramos de cabeza. Me compro 4 camisas 😛 Para los que os guste esta tienda, deciros que está previsto que abran una en Barcelona en 2017 😀

img_6726

Son algo más de las 20h cuando decidimos dar por finalizadas las compras y volver al apartamento. Así que entramos al metro. Hoy se acaban nuestras metrocard, así que al salir recargamos las tarjetas con 2,75$ cada una, así mañana no tendremos que preocuparnos de ello yendo cargados con las maletas.

Bajamos en la parada 42 PABT y salimos de nuevo hacia Times Square dónde echamos unas últimas fotos de los grandes carteles y sus luces de neón.

img_8076-copia

img_8081-copia

Compramos en un puesto callejero unas porciones de pizza y unos refrescos por 9$ y con pesar, volvemos al apartamento a eso de las 21,30h. Nos tomamos la cena, ducha y a dormir no muy tarde que mañana nos espera un largo camino de vuelta…

 

19/09/15: día de “contrastes” en que conocemos las oficinas de los Cazafantasmas!

Día 1: hacemos el tour contrastes de NY, recorremos Litle Italy, Chinatown, High Line Park y Times Sq!

A las 7h nos despertamos… Vaya nochecita… A pesar de ser un piso alto, hay muchísimo ruido por la noche y los bomberos montan unas porcatas alucinantes… Han pasado como 4 o 5 camiones con las sirenas y las bocinas a todo trapo, ¡e incluso cuando volvían a la estación! que desgraciadamente está en la calle de al lado.

Desayunamos tranquilamente los cupcakes que compramos ayer, y a las 8,20h salimos a la calle. Paseamos por las calles aledañas hasta llegar a Times Sq de nuevo. Aún nos falta un ratillo hasta la hora de recogida para el tour, así que damos una vuelta y alucinamos al ver una sede de la Cienciología…

img_6959-copia

img_6963-copia

img_6962-copia

A las 8,45h vamos a la cafetería Carve en la 8th Ave donde empieza el tour de contrastes que reservamos por internet. Son unas 5h en bus con guía hispano y recorriendo los barrios de Harlem, Bronx, Queens y Brooklyn por 59$/pp, mientras recorremos las calles de New York haciendo paradas en los puntos más interesantes.

Pagamos el tour y subimos a la mini-van. Somos unas 10 personas, la mayoría españoles. Cuando estamos todos, arranca y nos dirigimos al norte de Manhattan pasando junto al río Hudson. La primera parada es junto al Cotton Club. Éste situado en la 125 St data de 1978, pero el original de 1920 abierto en Harlem fue un mítico local de la noche neoyorquina que incluso se resistió a cerrar en la época de la ley seca y dónde algunos de los grandes de la música hicieron sus pinitos como Louis Armstrong.

p1100756-copia

Volvemos a la furgo y la siguiente parada es la Riverside Chuch, construida gracias a la aportación económica de John D. Rockefeller Jr y el pastor Fosdick en 1920. De estilo neogótico ha acogido grandes discursos de personalidades como Martin Luther King, Nelson Mandela e incluso Fidel Castro.

 

p1100770-copia

img_6971-copia

 

Su interior sorprende, es mucho más bonita de lo que parece desde fuera. Lo siento, no dejaban hacer fotos ya que estaban celebrando un evento religioso.

Salimos y cruzamos la calle hacia el General Grant National Memorial. Se trata del mausoleo dónde se encuentra enterrado el General Ulysses S. Grant, uno de los grandes protagonistas de la Guerra de Secesión y el 18º presidente de los EEUU.

p1100764-copia

Es un lugar realmente impresionante… pero a mi me llaman mucho la atención unos bancos que hay en el parque a los lados del mausoleo, al más puro estilo de Gaudí. La tierra tira, qué le vamos a hacer 😛

img_6983-copia

La siguiente parada del tour, es la Columbia University. Es la institución de educación superior más antigua del estado de Nueva York, la quinta más antigua de Estados Unidos, y fue fundada en 1754 como “Colegio del Rey” por carta real de George II de UK. Hoy en día es una de la universidades de mayor prestigio del país y nos flipa un montón poder ver su campus principal, aunque sea de un vistazo desde su parque.

img_6991-copia

img_6992-copia

Seguramente reconoceréis el edificio principal -que aparece en la foto sobre estas líneas- ya que ha salido en multitud de películas y series…

La siguiente parada es un poco más adelante. Visitamos la St John the Divine Cathedral, en la Amsterdam Ave, que data de 1892 aunque a lo largo de su historia ha estado en construcción (ha sufrido varios incendios, dos guerras mundiales de por medio, cambios radicales en su estilo…) por lo que los neoyorquinos la conocen como la Catedral inacabada o de interminable construcción 😛

p1100773-copia-2

Se trata de una de la catedrales anglicanas más grandes del mundo, con una superficie de más de 11.000 m². Entramos y alucinamos al contemplar los casi 40 metros de altura que tiene su nave principal. Apenas tenemos 5 minutos para verla, así que no nos da para mucho… pero si tenéis tiempo, recomiendo su visita.

img_6999-copia

img_6998-copia

Tras echar un vistazo, volvemos a la furgo y hacemos una pequeña parada para ver las Brownstone, casas “en serie” de fachada recubierta de piedra arenisca marrón muy típicas del Upper West Side y que reconoceréis de muchas pelis y series 🙂

img_7039-copia

Tras unas fotos, volvemos a la mini-van y nos dirigimos hacia Harlem. La primera parada es el Teatro Apollo, uno de los clubs de música popular más famosos de EEUU y uno de los más relevantes de la historia de la música afroamericana en el país ya que en él dieron sus primeros pasos grandes intérpretes como Ella Fitzgerald, Stevie Wonder o Michael Jackson.

img_7021-copia

Frente a la entrada del teatro, hay en el suelo baldosas con los nombres de los grandes de la música que han pasado por su escenario, el estilo del paseo de la fama de Hollywood. Me encantaría poder entrar a ver un espectáculo en este sitio tan mítico… aunque nos conformamos escuchando a una banda que hay tocando junto a la entrada.

img_7024-copia

p1100779-copia

img_7022-copia

Tras unos minutos aquí, volvemos a la furgo y avanzamos hacia el norte, cruzando el río Harlem y de camino al Bronx mientras nos va explicando datos sobre la historia de la ciudad, el carácter de los neoyorquinos, su cultura y costumbres, curiosidades, etc. En unos 20 minutos, llegamos al estadio de los New York Yankees, uno de los mejores equipos de béisbol del país.

img_7052-copia

img_7054-copia

Aquí el guía nos da media hora para poder ir al baño y comer algo. Nos acercamos a un McDonald’s cercano dónde compramos algo de bebida y vamos al baño, y en un puesto callejero, compramos unos cacahuetes para matar el gusanillo (3$). Luego dedicamos el tiempo que nos queda a admirar la zona, nos llama mucho la atención las vías del metro elevado… al más puro estilo hollywoodiense.

img_6526-copia

p1100793-copia

p1100790-copia

Retomamos el tour y volvemos a la furgo, pasamos por delante de los Juzgados y de Forth Apache, la principal comisaria del Bronx y que también ha sido escenario en múltiples películas ambientadas en el famoso barrio.

img_7064-copia

El guía hace especial hincapié en el tema droga… En algunas calles no nos deja hacer fotos porqué dice que allí la gente es agresiva y podemos tener problemas, yo echo alguna con la cámara compacta de forma disimulada, igual que la mayoría del grupo y es que nosotros no vemos tanto peligro como él dice, de hecho apenas hay gente por la calle…

img_7068-copia

Tampoco nos deja bajar en ningún momento de la furgo y dice que si lo hacemos debe ser bajo nuestra responsabilidad. Uno del grupo le pregunta si alguna vez les ha pasado algo con algún grupo y el guía en plan dramático le dice que si, que una persona se empeñó en bajarse y lo dejaron allí… Nos quedamos sin palabras, que bajara y lo dejaran allí no quiere decir que le pasara nada, y de hecho tampoco vemos pintas por la calle ni trueques… sí algún yonki puesto hasta arriba pero que no parecía que pudiera dar problemas mientras lleve el colocón. No sé todos tenemos la impresión de que el tipo exagera para darle este toque de “peligro” extra al barrio, yo tengo la impresión que es como en todas partes, si usas el sentido común y no te metes en líos, podrías caminar por la calle sin demasiado problema teniendo en cuenta que estamos a plena luz del día… no digo que por la noche no sea más complicado el tema…

Mientras avanzamos por Grand Concourse y Westchester Ave hacia el sur del barrio, nos va explicando historias del lugar, de asesinatos, mafias y peleas entre bandas contrarias, y nos enseña varios puntos dónde ha habido tiroteos y aún se conservan los agujeros que dejaron las balas sobre edificios.

Llegamos a la zona de graffitis y aquí nos deja bajar pero sin separarnos del grupo y tan solo unos minutos. La mitad de la gente van acongojados con todas las historias que ha explicado, algunos ni siquiera quieren bajar de la mini-van… A mi me alucina un montón ver esas canchas de baloncesto que tanto aparecen en las pelis y hay algunos graffiti realmente bonitos.

img_7073-copia

img_7082-copia

Tras unos 10 minutos a modo “rebaño”, volvemos a la furgo y nos dirigimos hacia el distrito de Queens al otro lado del río East, cruzando por el puente Throgs Neck Bridge. Éste es el condado étnicamente más diverso del mundo; con una población de 2,3 millones de habitantes, es el segundo distrito más poblado en la ciudad de Nueva York.

Pasamos frente a un enorme club de golf propiedad de Trump, y diversos barrios residenciales con unos casoplones alucinantes… La primera parada en Queens es en el parque Flushing Meadow Corona, dónde se celebró la 2ª Expo de NY en 1964 y que sirvió de escenario para la peli Men in Black del 97 🙂

img_7104-copia

El Corona es el segundo parque más grande de la ciudad de Nueva York después de Central Park, cuenta con una superficie de 5 km², aunque tan solo conserva el globo terráqueo, los “platillos” y el edificio principal, que actualmente alberga el Museo de Arte de Queens y que fue sede de las Naciones Unidas antes de trasladarse a Manhattan.

img_7101-copia

En el mismo parque se encuentra el estadio de los Mets y el estadio abierto dónde se celebra el US Open de Tennis. Nos deja unos 20 minutos para dar una vuelta por el parque que aprovechamos para sentarnos en una sombra a tomarnos los cacahuetes, son algo más de las 13h y empieza a apretar el hambre… y hace demasiado calor para pasear a la solana.

Tras esos minutos, volvemos a la mini-van y nos ponemos en marcha hacia el distrito de Brooklyn. Pasamos junto a un gran cementerio, el guía nos dice que se trata del Calvary Cementery, el mayor cementerio de la ciudad. La verdad es que son varios kilómetros de tumbas y panteones. La foto no es muy buena ya que íbamos en movimiento con la furgo pero para que os hagáis una idea…

img_7111-copia

Nos dirigimos al barrio de Williamsburg donde se concentra la mayor comunidad de judíos jasídicos Satmar de EEUU, una variante de judíos ortodoxos. De camino ya nos advierte que podremos bajar del coche y caminar junto a él unas cuantas calles, pero nos pide que no nos separemos del grupo y que no hagamos fotos, sobretodo a la gente. Nos explica que una vez tuvo problemas con un turista por intentar ayudar a una mujer de la comunidad que se había caído al suelo. Según su cultura todo aquél que no practique su religión es impuro, y por tanto nosotros no podemos tocarlos… se ve que se armó una buena e incluso acudió la poli. Pero aquí igual que en el Bronx somos varios los que echamos alguna foto de las casas de forma disimulada cuando no hay nadie por la calle, y es que si algo distingue a este barrio, además de sus gentes, es que tienen rejas en las puertas y ventanas de las casas.

img_7115-copia

 

Son una comunidad muy estricta en cuanto a vestimenta y formas de hacer… se dedican sobretodo a negocios de electrónica y joyería, los hombres, porque las mujeres deben quedarse en casa a trabajar sus labores y cuidar de los hijos. Os dejo un enlace a un blog en el que explica varias curiosidades sobre ellos por si queréis saber más.

Hoy está todo cerrado ya que es sábado y celebran el sabbat, su festivo semanal religioso… una pena, porque tiene pinta de ser un barrio bullicioso y repleto de comercios.

Tras unos minutos caminando por el barrio, volvemos a la furgo y nos dirigimos al último punto del tour, al mirador de Dumbo, con esas fantásticas vistas al skyline más famoso del cine. Aparcamos en Main St y caminamos con la vista puesta en el Manhattan Bridge hacia el Main Street Park.

img_7117-copia

Las vistas del puente de Manhattan y del Brooklyn Bridge con el skyline de la ciudad son alucinantes y ya tenemos claro que aquí hay que volver con más calma a disfrutar del lugar.

img_7124-copia

Pasamos unos 20 minutos echando fotos y disfrutando a tope, y finalmente, volvemos a la furgo con la que cruzamos por los carriles más altos del puente de Manhattan hasta Chinatown, dónde termina el tour a eso de las 15,15h. Las vistas desde lo alto del puente no tienen desperdicio, aunque al estar en movimiento las fotos no son muy buenas, sorry!

img_7127-copia

p1100798-copia

p1100799-copia

El guía nos deja en Canal St. De allí caminamos hacia Little Italy dónde todas las calles están adornadas ya que hoy terminan las fiestas de San Genaro, el patrón del barrio.

img_7132-copia

Tenemos un hambre atroz y vemos una pizzeria con cierto encanto, a la que no dudamos en entrar. Comemos unas pizzas deliciosas con unos refrescos (42$) en San Vicenzo. El local tiene las paredes empapeladas de fotos de personalidades que han comido allí.

img_6537-copia

img_6535-copia

Ya con la tripa llena, paseamos un poco por la feria que han montado en Herter y Murray St. Luego seguimos a pie entrando de nuevo en Chinatown dónde no queda duda que aquí viven muchos chinos, ya que todos los carteles están en inglés y en chino.

img_7138-copia

Seguimos hasta la Hook & Ladder 8, la estación de bomberos que sirvió como cuartel de los Cazafantasmas en la peli 🙂 Aunque es una frikada, nos hacía especial ilusión venir hasta aquí ya que esas pelis marcaron nuestra infancia 😛

img_7145-copia

Y cuál es nuestra sorpresa cuando vemos que están recogiendo el plató de grabación de la nueva peli que estrenan en 2016… Lástima no haber llegado un ratito antes, quizá podríamos haber visto cómo grababan… Pero bueno, como recompensa le pedimos a los bomberos que hay en la estación si podemos pasar un momento para hacer una foto al logo de la peli que hay allí dentro. Se enrollan y nos dejan pasar un segundo en el que ¡me hago con la instantánea! Vemos que también tienen un altar en honor a los compañeros que fallecieron el 11S.

img_7150-copia

Tras el momento friki y más contentos que unas pascuas, cogemos el metro en Franklin Sta hasta la parada 14 St (línea roja) y tras usurpar wifi en la Apple Store para mandarles una foto de la estación a los nuestros, pasar frente a la sede de Google, y comprar dos botellas de agua grandes (5$), entramos al Chelsea Market.

img_6539-copia

El mercado de Chelsea mola un montón cómo lo tienen decorado. Es un antiguo almacén de los muelles restaurado, repleto de tiendas y zonas de restauración de todo tipo.

img_6541-copia

Salimos por el otro extremo del mercado y aquí subimos al High Line Elevated Park. En los años 30 se construyó una línea ferroviaria elevada a 10 metros para desarrollar el lado oeste de Manhattan evitando atascos y accidentes, y proteger la zona más industrial de la ciudad en aquella época. En 1980 cesó el tráfico de trenes y los terrenos quedaron desocupados hasta que en 2006 se desarrolló su rehabilitación como espacio urbano, creando un parque elevado en la ciudad de unos 2km de longitud en el que no solo puedes disfrutar de un bonito parque y de las vistas de la ciudad, si no que además, puedes tomar algo en los puestos o en las tiendas que hay a lo largo del recorrido, o asistir a los múltiples eventos que allí se organizan.

img_7159-copia

 

img_7158-copia

 

nfzi10alsig1o8facpeina_thumb_1497c

Nosotros lo recorremos desde la 15 St hasta la calle 23 dónde bajamos para ir a buscar el metro con el mismo nombre, pero el parque llega hasta la calle 34 y sigue creciendo. Os dejo enlace a su web por si queréis echar un vistazo a los eventos que organizan.

Caminamos unas calles hasta la estación de metro 23 St alucinando con los bloques de pisos con las escaleras de incendios por la fachada que tanto vemos en las series y pelis ambientadas en NYC. No me importaría nada vivir en un lugar así 🙂

img_7047-copia

Tomamos la línea E hasta 42- Port Authority y de nuevo nos acercamos a Times Square.

img_6538-copia

Una vez en Times Sq entramos al Toys’r Us para ver esa noria que tienen dentro, y a Disney Store para comprarle algo de Mickey a mi sobrino que le pirra, pero no veo nada que me guste o que no pueda encontrar en la tienda de Barcelona… Nos flipa un montón poder estar en Times Square… y no puedo evitar pensar en toda esa gente que se reúne cada Nochevieja aquí para celebrar la entrada del nuevo año frente a la “bola”.

img_7171-copia

img_7172-copia

img_7173-copia

img_7162-copia

Alucinamos también con los personajes disfrazados que encuentras a cada paso, y con las matrículas tan remolonas que llevan en los coches, ¡yo quiero una así para el mío! 😀

img_6542-copia

img_6988-copia

Sobre las 19,30h volvemos hacia el apartamento, estamos realmente cansados tras la caminata de hoy… Antes, pasamos por un súper cercano a hacer la compra. Cogemos cosillas para los desayunos y cenas de los próximos días, y refrescos y picoteo, así como sushi para hoy por 77$ todo. ¡Nos vamos bien cargados! Al llegar al apartamento, duchita, cena rica y a las 21.30h planos en la cama tras la jornada intensa de hoy…

img_6545-copia

P.D: comentaros que nuestra idea era hacer un tour caminando/metro por los barrios de Harlem, Bronx, Long Island y Brooklyn con un guía hispano llamado Andrew, como me habían recomendado un par de parejas que han hecho el tour con él (os dejo enlace al blog de una de ellas dónde explica su experiencia). Pero Andrew me comentó que no estaba en la ciudad los días que nosotros la visitábamos, así que no pudo ser. De modo que buscamos opiniones por internet y dimos con la alternativa que contratamos. El tour no estuvo mal, pero el guía no nos acabó de convencer… demasiado dramático con todo y apenas daba tiempo para visitar los lugares de interés. Si no tienes más opciones, lo recomiendo. Pero si puedes escoger a Andrew, seguro que es mucho mejor.

21/11/15: recorremos la zona de Central y nos lanzamos al regateo en Temple Street

Día 4: recorremos la isla de HK y nos echamos unas risas con las compras del día…

Hoy nos levantamos con calma, hemos dormido algo mejor que las noches anteriores pero aún así tenemos sueño acumulado y estamos de vacaciones… tras tomar el desayuno en el bufet del hotel, decidimos que hoy destinaremos el día a conocer aquellos lugares más emblemáticos de la isla de Hong Kong. Así que bajamos hasta la parada de metro Jordan y allí lo tomamos hasta la estación Central.

————————————————————————————————————————

Tomada por los ingleses en 1840, la isla de Hong Kong es la zona más moderna de la ciudad y concentra la mayor parte de las empresas de la región administrativa de Kong Kong. En el norte de la isla se encuentra la Bahía Victoria, donde se localizan los edificios más famosos de Hong Kong. Cuenta con uno de los skylines más impresionantes del mundo y resulta un auténtico
placer contemplarlo tanto de día como de noche.

————————————————————————————————————————

Esta zona es muy diferente a Kowloon, con altos edificios, calles nuevas bien pavimentadas y mucho más limpias. Caminamos por el paso elevado entre los edificios hasta llegar al Two International Finance Centre.

Su construcción finalizó en 2003, y cuenta con 415 metros de altura en 90 plantas.  Fue el edificio más alto de Hong Kong hasta la reciente construcción del International Commerce Centre en Kwoloon. En el cine es conocido por ser escenario en Tomb Raider y en El Caballero Oscuro.

img_9255-copia

En la planta 55 se encuentra la sede de la Autoridad Monetaria de Hong Kong, el banco central del país que además de ofrecer una exposición de billetes y monedas a lo largo de su historia, cuenta con una pequeña exposición fotográfica de cómo era la bahía hace años y, cuenta con unas vistas excelentes de la zona.

Subir al mirador de la planta 55 es gratis, pero debes solicitar una tarjeta de visitante en la recepción del edificio. Es imprescindible presentar el pasaporte original ya que la tarjeta es nominativa. Tras hacer el trámite, pasamos por el control de bolsos y detector de metales, y subimos con el ascensor que nos indican. El edificio se nota que es nuevo y que cuenta con varias plantas de oficinas, porque hay un montón de gente trajeada por aquí… Recomiendo ir vestido “decente”.

La exposición de monedas y billetes está bien, con muchísima información en inglés, no solo a nivel de moneda si no que también de la economía del país y cuenta algo de historia también. Pero lo que realmente merece la pena son las fabulosas visitas de la isla de Hong Kong y de la bahía que hay desde aquí arriba 🙂

img_9236-copia

img_9235-copia

img_7245-copia

Y el “antes” y el “ahora” de la isla impacta de veras…

img_9239-copia

img_9247-copia

Una vez recorremos la exposición, volvemos a la calle y seguimos conociendo la zona de Central. Vamos caminando hasta la Catedral de St John, hay un paseo de unos 15 minutos. Decidimos seguir caminando por el paso elevado y vemos que éste se introduce en centros comerciales y los altos edificios y que los cruza por sus hall.

img_7246-copia

Los centros comerciales son una pasada y realmente te das cuenta que el consumismo aquí, al igual que en Japón y seguramente en las otras grandes ciudades chinas, está por las nubes… puedes encontrar de todo en sus CC, incluso un ¡gran carrusel!

img_7247-copia

Tras el paseo entre tiendas y coches de lujo y mucha gente trajeada que va de allá para acá, llegamos a la elegante y antigua Catedral de St John que entre tanto rascacielos, choca muchísimo encontrar este edificio rodeado de un bonito parque.

img_9256-copia

La catedral ha desempeñado un papel simbólico y perenne en la historia de Hong Kong. Se trata del edificio eclesiástico occidental más antiguo que queda en la ciudad. La primera piedra fue colocada por el Gobernador Davis sólo seis años después de que los Británicos tomaron posesión de Hong Kong. Desde entonces, la “isla estéril” que China cedió a Gran Bretaña en 1841 se ha convertido en uno de los principales centros de comercio del mundo. St John sigue sirviendo con diligencia su importante congregación anglicana, resguardada por los rascacielos del distrito financiero.

Los comentarios que habíamos visto por internet decían que el lugar merece la pena ser visitado, que su estilo anglicano es digno de una visita, pero nosotros nos encontramos con que se está celebrando un entierro de un párroco… por lo que nos parece totalmente fuera de lugar entrar. Así que la rodeamos para verla por fuera y seguimos con la ruta prevista para hoy, antes por eso, nos sentamos 10 minutos en un banquito del parque a descansar un poco del calor bochornoso que hace entre los edificios.

img_9278-copia

Seguimos con la ruta hacia el Bank Of China, que también cuenta con un mirador en su planta 43 de acceso gratuito y que tan solo necesitarás el pasaporte para acceder. Pero cuál es nuestra sorpresa cuando llegamos y vemos que está cerrado…

El edificio fue construido en 1989 según los planos del arquitecto chino Leoh Ming Pei, con un asombroso diseño y una iluminación espectacular. Mide 367 metros de altura, tiene 72 plantas y está construido con aluminio y cristal. Cuando finalizó su construcción se convirtió en el edificio más alto de Asia, récord que se mantuvo hasta 1992 cuando finalizó la construcción del Central
Plaza. También fue el primer rascacielos fuera de Estados Unidos en superar la barrera de los 300 metros.

La gran torre es fácil de reconocer por las líneas que recorren el edificio con formas romboides y triangulares y es uno de los que más resalta por la noche.

img_9254-copia

Hacemos parada en un combini cercano a comprarnos unas bebidas frescas por 11,50 HKD que pagamos con las tarjetas Octopus del metro, ¡me encanta ese sistema por que te olvidas de tener que llevar moneda pequeña!

Tras hidratarnos entramos en uno de los centros comerciales adheridos a la estación de metro Admiralty para parar en boxes y luego cogemos el primer metro que pasa hacia Sheung Whan. Caminamos un par de calles y llegamos a la entrada del Templo Man Mo, escondido entre altos edificios.

img_9272-copia

Se trata del templo taoista más importante de Hong Kong, fue construido en 1847 por mercaderes chinos en honor a los dioses de la literatura (Man) y de la guerra (Mo) y sirvió como tribunal arbitral para las disputas locales. Fue el centro de la vida civil de la isla en el S. XIX, cuando el nivel de confianza entre lugareños y colonos era mínimo ya que los británicos habían impuesto una
política de segregacionismo para evitar que los chinos se mezclaran con ellos.

Si no estás acostumbrado a visitar templos taoistas como es nuestro caso llama mucho la atención… con esas cientos de lámparas de incienso colgando del techo y dando aroma al lugar, ahora asmáticos andaos con cuidado porque la humareda es considerable… Hay varios altares repartidos por el edificio, con tiendecitas de amuletos, y también cuenta con la puerta original del templo en su interior.

img_9263-copia

 

img_9261-copia

 

 

img_9259-copia

img_9267-copia

Tras la visita al templo, nos dirigimos a la cercana calle de Cat Street, dónde se encuentra el Mercado de Antigüedades que reúne tiendas de antigüedades,  galerías de arte, pequeñas tiendas y puestos de amuletos y de objectos de segunda mano que permiten encontrar muebles, elementos decorativos,  artículos artesanales y algunas piezas de jade o productos bordados y de seda. La pega es que hay cosas de dudosa autenticidad… así que a pesar de que echamos un vistazo a fondo a distintas tiendas, finalmente no compramos nada aquí.

Nos acercamos dando un paseo de unos 15 minutos hasta la zona de muelles. Decidimos entrar en el centro comercial que hay junto a la terminal del ferry a Macau, dónde buscamos sitio para comer. Nos decidimos por un restaurante dónde comemos dos platazos de arroz con verduras y unos niguiris la mar de ricos por 250 HKD.

img_7250-copia

Tras la comida, vemos que tenemos el metro de Sheung Whan al lado, así que allí lo cogemos y volvemos a Admiralty. Desde allí caminamos hasta llegar junto a la bahía dónde se encuentra el Centro de Convenciones y Exhibiciones de Hong Kong, un gran auditorio que en parte recuerda a la ópera de Sidney. Están celebrando un evento y no podemos acercarnos demasiado al edificio.

En esta zona también encontramos grandes rascacielos y tenemos una buena vista del sur de Kowloon. De todos modos, visto desde aquí, el centro no impresiona tanto y llegamos a la conclusión que mucho mejor verlo desde la otra orilla, sobretodo si dispones de poco tiempo. Entramos en un Starbucks a tomarnos un frapuccino bien fresco y después volvemos al metro.

img_9274-copia

Cogemos el metro directo hasta Jordan y volvemos al hotel a descansar un poco. Llevamos horas caminando bajo un sol abrasador y un bochorno importante…

La idea era ver hoy el espectáculo de luces nocturno, pero nos quedamos dormidos y cuando llegamos es tarde y ya ha terminado. Vigilad si queréis verlo porque apenas dura unos minutos y hay que ir con tiempo para encontrar un hueco (aquello de llena de ¡hordas de gente!). Damos una vuelta por la zona y de nuevo disfrutamos de la vista del skyline con todos sus edificios iluminados en la noche.

img_9283-copia

img_9286-copia

img_9298-copia

img_9302-copia

Entramos en el CC iSquare pero no nos llama ningún restaurante para cenar, así que decidimos coger el metro y volver a Jordan, e ir a Temple Street Market.

Hoy si que nos lanzamos al regateo y a las compras y nos hacemos con una figura de un león Fu tallada en madera y 2 reposa-palillos por 125 HKD (la figura costaba 180 y lo otro 10 c/u).

img_9833

Y después de un buen rato de regateo, compramos dos monederos -suponemos que de imitación, aunque está muy lograda- de “marca” Jimmy Choo por 120HKD cada uno (partíamos de 90 HKG por cada uno) 😛

img_7259-copia

Cuando nos damos cuenta, son las 22.30h y ahora si, aprieta el hambre. Damos una vuelta por los puestos de comida callejera del mercado pero no nos inspiran mucha confianza… así que vamos a un combini y compramos cena, una cerveza y una cola por 50 HKD. Lo bueno de los hoteles asiáticos es que generalmente tienes hervidor de agua en la habitación, así que te puedes apañar alguna cena en la habitación comprando por ejemplo cajas de fideos a los que solo hay que  echarles agua hirviendo para prepararlos.

img_7255-copia

Tras la cena, nos echamos unas risas grabando un vídeo para los nuestros al estilo “El precio justo” enseñándoles los monederos que hemos comprado e intentando que averigüen si son de verdad o imitación y el precio que hemos pagado… 😀 Tengo que decir que pensé que por  7€ los monederos apenas me durarían… pero estaba equivocada, llevo encima desde entonces el gris y está impecable y el lila lo guardo de reserva envuelto en su funda y lo mismo 😀

A lo tonto, son las 24h cuando nos vamos a dormir, por suerte mañana no tenemos pensado madrugar demasiado 🙂

15/10/13: ¡¡Habemus Doraemon!! … Sayonara Baby, volvemos a casa.

Día 19: emprendemos el viaje de vuelta a casa tras 20 días fabulosos por el país del sol naciente…

Con un sueño terrible y una pena aún más grande, nos levantamos a las 4,30h. Volvemos a casa. Trist Recogemos las cuatro cosas que quedan por meter en la maleta, cerramos las mochilas con las bridas y nos aseguramos de no dejarnos nada. Bajamos al hall dónde hacemos el check-out al estilo nipón y de la forma más rápida posible: dejando la llave de la habitación en una urna Mr. Green

Vamos hacia la estación JR Shimbashi, dónde tomamos la línea JR Yamanote hasta Nippori (160¥ pp). Ayer agotamos el saldo de las tarjetas pre-pago ICOCA con la intención de traérnoslas de souvenir y usarlas en el próximo viaje… si, si lees bien: no sabemos cuándo, pero seguro que habrá un tercero Aplauso Así que pasamos los tornos de entrada y a la salida, antes de volver a pasar la tarjeta por ellos, hacemos el ajuste en las máquinas que hay.

En Nippori nos dirigimos a la zona de la estación de la empresa Keisei -están adheridas una a otra- y compramos los billetes para ir al aeropuerto de Narita (2200¥ pp) con el Skylinner. Ésta es la opción más económica para llegar al aeropuerto sin el JRP activo (a fecha de 2013… desconozco cómo está actualmente).

Compramos algo de desayuno en la estación y esperamos al siguiente tren que sale a las 6,03h. Por suerte no falta mucho para que llegue, ¡menudo sueño tenemos! sleep Una vez colocamos todos los bultos que llevamos con nosotros, nos acomodamos y mientras el tren nos lleva al aeropuerto de Narita aprovechamos para desayunar y despedirnos de esta fascinante ciudad. Heart

A eso de las 8h y poco ya estamos en el aeropuerto, en seguida localizamos dónde hacer la facturación y vamos directos a descargar. Con Lufthansa nos entran dos maletas de 23kg por pasajero, así que soltamos las dos maletas y las dos mochilas, y nosotros nos quedamos sólo con una bolsa de mano cada uno dónde llevamos la documentación, el iPad, las cámaras de fotos y las chaquetas. Hasta las 9,45h no sale nuestro vuelo a Frankfurt así que nos entretenemos mirando tiendas de camino a la puerta de embarque que está en la otra punta del edificio. Sigo sin ver un peluche de Doraemon, yo que me quería traer uno de recuerdo y otro para mi primer sobrino que viene en camino (y que supimos justo antes de partir) 😦 Compramos algunos dulces típicos para el viaje y alguna revista para pasar el tiempo entretenidos.

Al fin llegamos a nuestra puerta de embarque y no me puedo creer lo que ven mis ojos en una tienda justo delante de la puerta… ¡¡¡¡DOS PELUCHES DORAEMON!!!! Aplauso Aplauso ¡¡Casi lloro de la emoción, juasss!! Mr. Green Mr. Green Con las vueltas que hemos llegado a dar por todo Tokyo buscando el peluche y parece que me estuvieran esperando justo antes de marcharme de Japón… Riendo aunque hay personal dentro de la tienda aún está cerrada, así que me planto en la puerta a esperar a que abran, ya no me voy de aquí sin él, ¡si hace falta pierdo el vuelo! Mr. Green ¡¡jaja!! En cuanto abren la persiana me cuelo dentro, solo tienen dos peluches, uno chiquitín (1300¥) que será el primer regalo que tendrá mi sobrino Heart y otro más grandote (3500¥) para mi colección de peluches molones 🙂 De verdad que me hizo tanta ilusión dar con ellos al fin que me dio igual lo que costaran Sacando la lengua Compramos también unos dulces de té verde que a mi marido le pirran y así gastamos los pocos yenes que nos quedan (500¥).

thumb_IMG_6167_1024

Más contenta que un niño con zapatos nuevos nos tomamos un zumo antes de embarcar. Este viaje de vuelta ya no será tan duro con mis Doraemon en posesión ¡jajaja! Además tiene un incentivo que nos llama mucho y es que volaremos con la “bestia parda”, el A380. Es la primera vez que subimos en uno y nos hace ilusión, llamadnos frikis Mr. Green Con puntualidad nipona abren la puerta de embarque a la hora prevista y subimos a bordo. Nos acomodamos al más puro estilo japonés: fuera bambas, calcetines gordotes, mantita doble para no coger frío y botellín de agua, iPad y revistas varias a mano… ¡Si es que todo se pega! Riendo

Y con toda la calma que podemos, afrontamos el largo de viaje de vuelta a Europa… el A380 está equipado con varias cámaras (en cabina del piloto, en la panza del avión y en el flap superior) de modo que a lo largo del despegue, vuelo y aterrizaje puedes ir viéndo en directo.

Nos sirven desayuno y comida más que decente, y continuamente pasan ofreciendo bebidas y snacks. En este vuelo vimos un par de enfrentamientos entre pasajeros… la primera fue cuando un europeo con pinta de alemán echó su respaldo atrás, al japonés que iba detrás le pareció mal y empezó a golpear el asiento de delante hasta que el alemán se levantó con muy mala leche, le dijo cuatro frescas que no entendimos y llamó a la azafata que tuvo que explicarle amablemente al japonés que el señor de delante tenía todo el derecho de echarse atrás… me llamó la atención ver a un japonés comportarse de forma tan desagradable. Chocado La segunda fue tras una de las comidas que aproveché para ir al WC y había una cola terrible. Pues bien, un señor japonés algo mayor llegó el último y pretendía entrar el primero, éramos como 7 personas haciendo cola… unos chicos que iban delante mío (europeos también) le llamaron la atención y viendo que no hacía caso, una señora japonesa mayor le pegó un tirón del brazo echándolo al final de la cola. Me sorprendió mucho ver a una japonesa reaccionando así teniendo en cuenta la cultura tan machista que hay en Japón. Casi la felicito y todo  Aplauso

Cuando aún faltaban un par de horas largas para llegar a Frankfurt me empecé a encontrar muy mal… con mucho dolor e inflamación en todas las articulaciones, yo tengo una enfermedad artrítica pero no me había pasado nunca tan fuerte. Ya me había tomado un par de analgésicos además de mi medicación y seguía cada vez peor, así que me fui a buscar a las azafatas y les pedí otro analgésico, les expliqué lo que me pasaba y que soy enfermera, y no me pusieron ningún reparo. Cada “x” tiempo se acercaba alguna de ellas a mi y me preguntaban cómo estaba y si necesitaba algo más. Fue un gesto que agradecí, ¡se portaron genial!

Cuando faltan apenas 30 minutos para llegar, el piloto informa a los pasajeros del vuelo a Barcelona que se ha adelantado unos 30 minutos la hora de salida, y que han cambiado la puerta de embarque, ya vemos que nos va a tocar correr en Frankfurt… Chocado A las 14,05h aterrizamos en tierras alemanas, menuda impresión ver cómo el avión toca suelo a través de las cámaras 🙂 Decir que me pareció un avión muy cómodo. Con mucho aplomo, apenas se mueve y no notamos ninguna turbulencia en todo el vuelo. El personal de 10 y la comida buena, que ya es decir en un avión Sacando la lengua Recomiendo la compañía sin lugar a dudas.

Intentamos bajar del avión cuanto antes, son casi las 14,35h.! Tal y como ponemos pie en el aeropuerto de Frankfurt aceleramos el paso ya que contamos con apenas 1h para hacer la entrada al espacio europeo, control de seguridad y llegar a la siguiente puerta de embarque. Cuando vemos la interminable cola que hay para hacer el control de pasaportes ¡casi nos da un jamacuco! Chocado Chocado Me quedo haciendo cola en una de las filas mientras mi marido va a preguntar al personal, le cuesta un poco dar con alguien que hable inglés pero al fin obtiene información y viene a buscarme, como tenemos pasaporte europeo y vuelo de conexión en media hora, nos dirigen a una cola específica al fondo de la sala, solo tenemos 4 personas delante así que va rápido.

El Polizei me da las “buenas tardes” en español y todo, ¡qué majo! Hecho el trámite, salimos pitando hacia el control de seguridad. Aquí me pasó algo muy bueno… dejo la bolsa con las cámaras y la bolsa con los Doraemon en la cinta del scanner y paso por el arco, veo que el funcionario pasa la bolsa de la cámara sin remirar demasiado -menos mal porqué no pagué las tasas Sacando la lengua – pero la bolsa del peluche la pasa por el scanner como tres veces, se mira muy atento la pantalla con cara de ¿¡y esto qué es?!, me fijo en la pantalla y veo que la imagen que da el scanner son como puntos pero no la imagen del peluche definida… así que le digo que abra la bolsa para mirar que no me importa -prefiero que abra la bolsa a que me retenga aquí más rato y perder el vuelo de conexión- y cuando ve lo que es me mira con una sonrisa y me devuelve la bolsa sin dejar de sonreír… ¡¡si es que Doraemon es internacional!! Avergonzado Mr. Green Mr. Green Salimos pitando de allí y llegamos a la puerta de embarque con el tiempo justo de ir al baño y embarcar, ¡ufff, qué estrés!

IMG_1345

A las 16,05h despega el último vuelo de la jornada, el que nos lleva a casa 🙂 Éste se hace menos pesado, solo son un par de horas y ¡hasta nos dan merienda! A nuestro lado va sentado un chico que nos pide información turística de Barcelona, así que pasamos el tiempo entretenido explicándole cosas de nuestra ciudad Muy feliz

No sé si os ha pasado alguna vez, que después de tantos días fuera de casa cuando llegas a Barcelona y ves la ciudad a tus pies se te ilumina la mirada, ¡ya estás en casa! A las 18h ponemos fin a un laaarguísimo día de viaje, agotados, contentos de estar de vuelta pero a la vez tristes por dejar de nuevo un país tan fascinante como Japón.

Nuestro equipaje sale de los últimos… como el enlace en Frankfurt fue tan corto, ya nos veíamos reclamando, pero al fin aparecen las dos maletas y las dos mochilas. Aplauso

IMG_2857

Cargados como mulas entre bolsas de mano, compras, mochilas, chaquetas y maletas y agotados tras el largo viaje, nos vamos en busca de un taxi para ir a casa… ¡¡hogar dulce hogar!! Llamada a los nuestros, ducha, pedimos cena y a dormir hasta que el cuerpo diga basta.

¡Sayonara baby! Amistad

14/10/13: Last day in Tokyo… Entre Ronin, compras y un tifón amenazante…

Día 18: día inolvidable entre descendientes Ronin…

¡¡Qué dolor hoy cuando al despertar nos damos cuenta que mañana ya volvemos a casa!! Chocado Chocado Nos levantamos tranquilamente a eso de las 9h, bajamos a desayunar y nos ponemos en marcha.

Al bajar a los túneles que conectan el hotel con las estaciones JR y de metro, notamos un señor temblor y además nos zumban los oídos. Oímos como el edificio entero cruje… ¡alucinante! Chocado No es nuestro primer terremoto en Japón y apenas dura unos segundos… tras los cuales, seguimos nuestra ruta como tal cosa. Mr. Green

Tomamos la Asakusa Line hasta la parada Sengakuji, en el distrito de Shinawaga. Amantes de la historia samurai, no nos podía faltar la visita de hoy en este segundo viaje. A pocos metros de la estación ya vemos la gran puerta de madera que marca la entrada al Templo Sengaku-ji, más conocido por el Templo de los 47 Ronin.

P1090731 copia

Este templo, de entrada gratuita, en si es poca cosa… una puerta de madera, un pequeño templo, una lámpara de piedra a su entrada… pero en su cementerio están enterrados los 47 Ronin, los cuales continúan siendo uno de los relatos históricos más populares en Japón sobre la lealtad, la resistencia y la fuerza de voluntad, características altamente respetadas en la cultura nipona.

IMG_0293 copia

En marzo de 1701, el señor Asano Takuminokami de Ako (actual Prefectura de Hyogo) provocado y tratado con arroganci,a atacó al señor Kira Hozukenosuke en el castillo de Edo. El mismo día, Asano fue condenado a cometer seppuku (ritual suicida), mientras que Kira no fue castigado a pesar de la costumbre de castigar a ambas partes en este tipo de incidentes. Además, toda la familia Asano fue relevada del poder, dejando a los samurai de Asano sin señor y por tanto, convirtiéndolos en Ronin. Durante más de un año y medio, los samurai de Asano prepararon la venganza de su maestro injustamente castigado, hasta que el 14 de diciembre de 1702, el grupo de los 47 Ronin bajo su líder Oishi Kuranosuke, lograron finalmente vengar a su amo matando al señor Kira. Llevaron la cabeza de Kira al templo Sengakuji, lugar dónde la enterraron y dónde posteriormente, fueron sentenciados por las autoridades a realizarse el seppuku (los 47) por el asesinato de Kira.

Y es en este templo, dónde siguen estando enterrados los 47 y dónde sus familiares a día de hoy mantienen sus tumbas limpias, con agua e incienso y dónde se siguen dejando las cenizas de los descendientes de éstos.

IMG_0291 copia

Cuando entramos al cementerio, escuchamos a un grupo de gente siguiendo unas oraciones cantadas por un sacerdote y nos damos cuenta que se trata de un funeral. Nos parece de mala educación estar allí así que nos damos media vuelta como para alejarnos hasta que terminen, pero uno de los allí presentes nos llama con insistencia para que pasemos. Así que con una reverencia y todos nuestros respetos, pasamos hacia la zona del cementerio del templo. ¡Alucinante poder ver un funeral de un descendiente de los Ronin! Chocado

Un funeral budista es algo muy curioso de ver… hay máximo respeto y silencio, nadie llora, todos siguen los cánticos del sacerdote y siguen una serie de rituales (echar agua, echar humo, poner un bol de arroz con inciensos clavados en él…) a los que aquí no estamos acostumbrados. A pesar de que nos han invitado a pasar, nos parece feo estar ahí, así que muy discretamente nos adentramos en el cementerio para poder ver las tumbas de los Ronin. Tan solo algunas son accesibles, otras están cercadas por una valla de piedra. Es de mala educación hacer fotos a las tumbas… por lo que solo tengo dos fotos que hice al finalizar el funeral y quedarnos solos.

IMG_0296 copia

P1090733 copia

P1090735 copia

Aquí podéis ver la distribución de las tumbas.

Tras una visita de lo más inesperada, vamos dando un paseo de unos 15-20 minutos hasta la estación JR Shinawaga mientras vamos comentado la experiencia vivida.

Allí tomamos la linea circular JR Yamanote hasta… ¡¡Ikebukuro!! ¡Si, otra vez! Pero esta vez vamos dando un paseo por las calles de alrededor de la estación buscando tiendas de segunda mano de cámaras y objetivos. Entramos en varias, pero no acabamos de ver claro el comprarla de este modo, así que vamos en busca de un objetivo nuevo… y de mi peluche Doraemon Sacando la lengua Se hace la hora de comer, y decidimos volver a una pizzeria en la que estuvimos cenando una noche en el 1r viaje.

IMG_2850 copia

Tenemos que hacer cola de unos 10 minutos para conseguir mesa, ¡está a tope! Y es que han cambiado un poco de formato desde nuestra primera visita. Para las cenas siguen haciendo a la carta, pero al mediodía han montado un buffet de pizzas y pastas más bebidas y postres (también pizzas pero dulces) por 1300¥ (los dos). Comemos hasta los topes, todo está riquísimo 🙂 Probamos pizzas que aquí no veremos ni de coña, como una que había con shiitake y algas nori Riendo

Tras una buena comida, volvemos a la estación JR Ikebukuro para tomar de nuevo la línea JR Yamanote e ir a otro de los distritos “clásicos” y que aún no hemos pisado en este viaje: ¡Shinjuku!

IMG_0298 copia

Pero esta vez, como ya conocimos el barrio en el 1r viaje, nos vamos derechos a las calles de la electrónica que hay en los alrededores de la estación en busca y captura de un nuevo objetivo para mi cámara Sacando la lengua Entramos de nuevo en varias tiendas de segunda mano… en algunas nos miran hasta raro… debieron pensar “qué hacen estos gaijin aquí” Chocado y en otras vimos verdaderas reliquias dignas de museo de historia Sacando la lengua Finalmente, vamos a las tiendas clásicas tipo Yodobashi… comparamos precios y en Big Camera encontramos una buena oferta (70% de descuento) en un objetivo nuevo de larga distancia que va derecho a la saca no sin antes hacer el papeleo para el Dutty Free. Aprovechamos para comprar unas bridas para cerrar con más seguridad las mochilas ya que hemos decidido que debido a la carga en compras realizadas, y aprovechando que con Lufthansa podemos facturar dos maletas por pasajero, mandaremos también las mochilas a la bodega.

Por más que miramos en distintas tiendas de juguetes, no hay forma de encontrar el dichoso peluche de Doraemon, así que con mucha frustración, me quedo sin él… Mi marido se compra una bandolera de piel en una tienda de ropa de chico (no recuerdo el nombre) en la misma estación y así compartiremos bultos para el equipaje de mano… ¡qué fuerte! tras 19 días de viaje ya estamos distribuyendo el equipaje y pensando en el viaje de vuelta que es ¡¡¡MAÑANA, qué horror!!! Chocado Confundido Por un lado tenemos ganas de volver, son muchos días fuera de casa, pero por otro nos fascina tanto este país que nos entra la depre Trist

Cuando llegamos a la estación de Shimbashi, vemos que ya ha anochecido. Hace días que nos llama la atención un reloj enorme que se ve en la 1ª planta del centro comercial Caretta y no nos podemos ir con la intriga, somos así de curiosos. Así que subimos y vemos que es un gran reloj hecho de metal a los pies de la Nippon TV Tower…

IMG_0308 copia

Decidimos ir hacia el hotel por las calles elevadas que comunican todo el Shiodome Building. Echamos unas fotos de los rascacielos de esta zona tokyota. Sabemos que no impresionan tanto como los rascacielos de otras ciudades, pero aún así tienen su encanto y además desde aquí se ve la Tokyo Tower iluminada de rojo.

IMG_0305 copia

IMG_0320 copia

IMG_0321 copia

IMG_0310 copia

IMG_0309 copia

Nos encontramos haciendo estas fotos, cuando oímos el sonido de una súper sirena tipo alarma, pero un sonido espantosamente llamativo… ¡nos asustamos un montón! No sabemos de dónde procede y por unos momentos nos quedamos petrificados intentando averiguar si se trata de un terremoto más intenso que el de esta mañana… Chocado Chocado ¡pero nada tiembla! Vemos a gente correr en dirección al reloj y allá vamos nosotros también no vaya a tratarse de algo serio… ya sabéis que “dónde fueres, haz lo que vieres…” Ojos que se mueven y cuál es nuestra sorpresa al ver que la sirena y todo el mundo corriendo es porque el reloj al marcar las 18h hace un espectáculo de música, luces y hay figuras en movimiento como un carrusel al ritmo de la música… ¡¡la leche, pa’matarlos es poco!! Bueno, pues ya que estamos, nos quedamos a verlo… Mr. Green

IMG_0317 copia

IMG_0318 copia

El espectáculo del reloj dura como 5 minutos, al acabar, vemos una tienda de chuches dónde nos compramos algunas para el viaje de mañana. Bajamos al Familiy Mart a comprar algunos dulces y galletas para traernos y para desayunar mañana, y unos refrescos. Y con las manos bien cargadas, nos vamos al hotel a hacer las maletas… ¡qué dolor!

Nos encontramos a medio hacer las maletas cuando haciendo zapping en la tele vemos que sacan imágenes de un tifón que se acerca a Japón… tras ver la misma noticia en varios canales, interpretamos que a eso de las 12h tocará suelo justo en ¡¡¡Tokyo!!!

IMG_2852 copia

Nuestro vuelo sale a las 10,30h, esperemos no tener problemas para partir… Ojos que se mueven

Bajamos a cenar al centro comercial que hay junto al hotel unos buenos ramen para despedirnos de Japón. Echamos unas últimas fotos desde la habitación, hablamos con los nuestros para decirles que estamos bien, tristes pero bien… Y acabamos de preparar las cosas, y a dormir pronto que mañana toca madrugar y nos espera un laaaargo viaje de vuelta… sleep

13/10/13: de Harajuku a Odaiba en busca de Cosplays

Día 17: conocemos algunos “clásicos” en la capital nipona y dedicamos el resto del día a las compras y el ocio…

Hoy es domingo y ¿¡a dónde se va los domingos en Tokyo?! ¡¡A Harajuku!! Aplauso Nos levantamos con la calma, desayunamos y nos ponemos en marcha. JR Yamanote hasta Harajuku y conforme nos vamos acercando a nuestro destino el tren se va llenando más y más hasta que ya no cabe ni un alfiler… en Harajuku bajamos toda la marabunta, creo que el vagón ha subido medio metro al bajar todo el mundo 😛

Nos dirigimos en primer lugar al santuario de Meiji Jingu, de entrada gratuita, es uno de los más populares en Japón y de los más importantes de Tokyo. Dedicado a los espíritus deificados del emperador Meiji y su esposa, la emperatriz Shoken. La construcción del santuario finalizó en 1920, ocho años después de la muerte del emperador y seis después de la muerte de la emperatriz. El santuario fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial, pero fue reconstruido poco después. El Emperador Meiji fue el primer emperador del Japón moderno, nació en 1852 y ascendió al trono en 1867, en el pico de la Restauración Meiji, cuando la era feudal llegó a su fin y el emperador fue restablecido en el poder. Durante el período Meiji, Japón se fue modernizando y occidentalizando para abrirse a las principales potencias mundiales. Falleció en 1912.

Y tras un poco de historia, continuo con el relato 🙂 Cruzamos una gran torii de piedra y en seguida encontramos algunos toneletes de sake ofrecidos por los fieles, así como unos barriles de madera repletos de arroz.

IMG_0146 copia

Seguimos paseando por un camino empedrado y rodeado de un frondoso bosque. Tanto el Meiji Shrine como el adyacente parque Yoyogi constituyen una gran zona boscosa dentro de la ciudad. Vemos las indicaciones para el jardín privado y la casa del tesoro pero no los visitamos… nos llama la atención la cantidad de niños y niñas vestidos con trajes tradicionales, así como el montón de familias que llevan a sus bebés para “bautizarlos”. Me encanta esa mezcla de modernidad y tradición que tiene la cultura japonesa 🙂

IMG_0166 copia

Al llegar a las puertas del santuario vemos un montón de turistas en modo paparazzi… y es que hay una boda tradicional sintoísta. Ei pues yo no voy a ser menos Mr. Green Algunas invitadas llevan kimonos realmente bonitos, otras van con vestidos de fiesta como los nuestros, eso sí todos elegantísimos/as. Me acuerdo del capítulo de Callejeros Viajeros que mostraban bodas japonesas y de los costes que conllevan, mucho más elevados a los que nos gastamos aquí.

IMG_0153 copia

IMG_0151 copia

Los novios y la comitiva nupcial entran al interior del edificio principal y cierran las puertas, así que nos quedamos sin poder visitarlo. Vemos el resto de edificios y los patios que los rodean y disfrutamos de los pequeños detalles…

P1090679_1024

IMG_0164 copia

Tras un ratito aquí, desandamos nuestros pasos hasta la entrada principal junto al puente de Harajuku y entramos al parque Yoyogui a ver si hay suerte y encontramos algún cosplay y/o rockabilly que en el anterior viaje no hubo manera 😛 Nos compramos unos helados y nos sentamos en un banquito a descansar. Hay grupos de chicos y chicas que ensayan bailes musicales y obras de teatro, algún personaje disfrazado… pero poca cosa. ¡Vaya chasco! Es la segunda vez que vamos al Yoyogui en su busca y nos quedamos con las ganas. Así que con el intento frustrado 2, nos vamos hacia Takeshita Dori. Algo en el cielo nos llama la atención: ¡es un mini zeppeling!

P1090686 copia

Esta calle estrecha y de unos 400m de largo, está llena de tiendas y cafeterías dirigidas a los adolescentes, se dice de ella que es un símbolo de Harajuku y el lugar de nacimiento de muchas de las tendencias de la moda tokyota. Ya desde el principio de la calle vemos que está abarrotada, se hace difícil poder andar por ella… entramos en algunas tiendas de juguetes en busca de mi peluche de Doraemon pero no hay suerte… desde luego, si te gusta ese estilo de ropa puedes encontrar ¡verdaderas gangas!

P1090687 copia

P1090689 copia

Tras recorrer la calle, nos dirigimos a Omotesando. Esta arbolada avenida de 1km de largo es conocida como los Campos Eliseos de Tokyo ya que cuenta con tiendas de grandes marcas y restaurantes y hoteles de alto standing. Aquí tenemos dos objetivos, entrar al Kiddy Land y al Oriental Bazar para hacer algunas compras.

En el Kiddy no acabamos de encontrar nada que nos guste y no tienen Doraemons… pero en el Bazar ¡arrasamos! Es una de las tiendas de souvenirs más grandes de Tokyo y puedes encontrar de todo en ella, la mayoría de cosas a un precio muy asequible. Compramos un juego de té, unos posa-palillos, un par de marca-páginas, unos posa-vasos de bambú, unas esterillas individuales y dos maceteros con semillas de bonsái de sakura y de arce, ¡todo por 4 duros, digo yens! Me llevo el hanami y el momiji a casa Heart

souvenir

Al salir, topamos con el colegio oficial de enfermería de Tokyo y deformación profesional… pero me hace ilusión 😀 foto de recuerdo y para enviársela a mis compis Mr. Green

P1090696 copia

Como vamos cargados, decidimos volver al hotel a dejar las compras. Así que cogemos la JR de nuevo hasta Shimbashi y descargamos. Aprovechamos que es la hora de comer para entrar al centro comercial que hay junto al hotel, el Caretta. Nos decidimos por un restaurante de tonkatsu, en el que por unos 2500¥ los dos, ¡comemos hasta reventar! -literalmente- unos menús de sopa con bol de tonkatsu con col y arroz y té de cebada caliente gratuito para beber.

Aprovechando que estamos en el triángulo JR-metro-Yurikamome, nos dirigimos hacia la estación del Yurikamome para ir a Odaiba, ¡otro de nuestros barrios favoritos en Tokyo! Nos bajamos en la parada que hay junto al Venus Fort (trayecto 360¥ pp). Ya de camino hemos visto que hay como una exposición de coches de rally, así que luego iremos a echar un vistazo.

Entramos en el centro comercial Venus Fort, la otra vez sólo lo vimos por fuera, y nos quedamos flipados con ese techo falso pero que parece ¡¡¡muy muy real!!!

IMG_0177 copia

IMG_0179 copia

Damos un paseo y ¡vaya flipe de sitio! De nuevo nuestro lema del viaje sale de nuestras bocas: ¡¡“es muy friki pero mola” jaja!! Es como si emularan una ciudad italiana, con sus suelos de adoquines, su fuente y hasta con iglesia ¬¬’

IMG_0181 copia

IMG_0182 copia

Cogemos un mapa del lugar ya que es enorme y nos dirigimos hacia la exposición de coches antiguos que hay con entrada gratuita. Menudos coches tienen aquí…

IMG_0185 copia

IMG_0189 copia

IMG_0200 copia

Pero mi marido ya lo flipa del todo cuando vemos que hay un ¡¡¡DeLorean!!! La carrocería es de acero como el de la película y está muy bien conservado… solo se fabricaron unos 8000 en todo el mundo, así que ver uno es todo un lujo.

IMG_0194 copia

IMG_0198 copia

Después de hacerle mil fotos desde todos los ángulos, seguimos viendo el resto de exposición. Me hace gracia ver un Mazda Carol, éste es tocayo mío Sacando la lengua También tienen una exposición de maquetas de coches y motos, así como información sobre la historia del motor japonés. Antes de salir, de nuevo nos acercamos al DeLorean, mi marido disfrutó como un niño Mr. Green

Miramos algunas tiendas y entramos a todas las jugueterías pero sigo sin encontrar el peluche de Doraemon… empiezo a pensar que lo han retirado del mercado hasta que se acerquen las olimpiadas del 2020…

Cambiamos de edificio y vemos de pasada la exposición gratuita de Toyota, no hacemos demasiado hincapié puesto que ya estuvimos aquí en el primer viaje. Cruzamos hacia el Leisureland y entramos. Es una sala de recreativos enorme y tiene algunas “atracciones” al estilo del Joypolis, vemos que hay una que es un castillo ninja, nos acercamos con intención de entrar pero todos los carteles están en japonés… preguntamos a uno de los empleados y como puede nos dice que no está en inglés… así que nos quedamos con las ganas… Pero nos damos un masajito de pies por 200¥ cada uno en las máquinas que ya probamos en el primer viaje, ¡nos sabe a gloria!

P1090719 copia

En la sala hay un montón de rockabillies y de cosplay… ¡Ah, ¿así que están aquí?! Al salir del Leisureland, miramos los precios para subir a la noria pero vemos que ¡¡hay una cola de 1h!!, así que pasamos de largo.

IMG_0209 copia

En los jardines que rodean el centro comercial vemos que hay un montón de grupos de cosplays por lo que llegamos a la conclusión que se han movido de barrio… supongo que en Harajuku se debían sentir un poco “observados” por los guiris y buscan aquí su rinconcito.

P1090721 copia

Vamos dando un paseo hasta el Divercity, otro gran complejo de ocio, con tiendas y restaurantes y… ¡¡¡su Gundam escala 1:1!!! ¡Alucina! Está rodeado de gente echando fotos y “midiéndose” con él… pero vaya que los más altos apenas éramos como sus pies de altos o_O’

IMG_0219 copia

IMG_0221 copia

P1090726 copia

Antes de entrar al centro por eso, nos acercamos a una exposición de coches de rally que hay al lado y vemos que también hay pistas dónde hacen derrapes y alguna carrera de karts.

P1090723 copia

Y ahora si, entramos al centro. Nos miramos las tiendas, vemos algunas de las marcas habituales que tenemos por aquí y como no, entro a todas las jugueterías que pillo en busca de un peluche de Doraemon, de nuevo intento fallido… Entramos a la tienda Kitty que hay y me enamoro al instante de un gorrito de punto, y eso que yo no soy de Kitty… así que a la saca para mi “sobrina” postiza recién nacida y que conoceré cuando volvamos a casa… uff qué poquito queda para la vuelta, ¡madre mía! Chocado

Tras la compra, nos tomamos un cafelillo de verdad en un Starbucks y salimos hacia las playas que hay en la bahía con intención de ver el atardecer desde allí. Pasamos por delante del Joypolis y estamos más que tentados de volver a entrar, pero decidimos no hacerlo porqué si no nos pueden dar las uvas allí ¡jajaja! ¡¡¡¡Odaiba es el distrito del vicio!!!! Avergonzado Mr. Green

Llegamos a la bahía y nos sentamos junto a una de sus playas para ver cómo cae el sol sobre la bahía de Tokyo, con el Rainbow Bridge, la Tokyo Tower y el Skytree sobresaliendo del skyline de la ciudad.

IMG_0240 copia

IMG_0241 copia

Es bonito ver cómo va cayendo el sol. Mientras en la playa algunos juegan a béisbol, unas chicas intentan hacerse una foto saltando, otros pasean de la mano… y nosotros pensamos en lo lejos que estamos de casa en estos momentos, de lo mucho que hemos disfrutado de Japón en estos 18 días.

IMG_0229 copia

IMG_0245 copia

Cuando empieza a anochecer, decidimos volver pero antes echamos un vistazo al ToysR’us por si por un casual hubiera un Doraemon para mi… pero tampoco… ¡qué mala suerte! ¿Cómo puede ser que no haya ni uno solo? Ojos que se mueven Vemos de nuevo a la Estatua de la Libertad nipona que está junto a la tienda y con la sede de la televisión japonesa de fondo 🙂

IMG_0252 copia

IMG_0248 copia

IMG_0262 copia

Tras las últimas fotos, cogemos de nuevo la línea Yurikamome y volvemos a la estación de Shiodome (360¥ pp). Una vez allí decidimos coger el metro Asakusa Line e ir a echar unas fotos nocturnas del Senso-ji. Así que en pocos minutos estamos frente al santuario… ¡wow qué recuerdos del primer viaje otra vez! Lástima que la gran lámpara de papel está cubierta por una lona, pero por suerte ya la vimos en el 1r viaje Muy feliz

Entramos al recinto y miro por las tiendas que venden peluchitos a ver si encuentro un Doraemon… veo uno en un escaparate pero ya han cerrado el puesto, ¡no me lo puedo creer!

Seguimos recorriendo la calle comercial hasta el santuario. Si ya nos gustó a la luz del sol en su día, visto de noche con todos los edificios y la pagoda iluminados ¡nos gusta más! Además no hay mucha gente a éstas horas por lo que podemos echar unas fotos sin agobios y disfrutar del lugar tranquilamente.

IMG_0284 copia

IMG_0270 copia

IMG_0278 copia

IMG_0283 copia

Y tras la visita, volvemos al metro, línea Asakusa hasta Shiodome de nuevo. Estamos verdaderamente cansados, menudo tute nos hemos pegado hoy… así que para no romper con las costumbres, compramos cena en el Family Mart y nos vamos al hotel a descansar que ya toca… sleep

12/10/13: Redescubriendo Tokyo con una cena en un restaurante español de ¡10!

Día 16: día recorriendo Shiodome, Ginza, Ikebukuro, Kanda, Akiba, Shibuya… descubriendo nuevos lugares y disfrutando de otros ya conocidos.

Es sábado, y se va acercando el final del viaje pero tenemos unos días para disfrutar de Tokyo. El planning para los últimos tres días estaba pensado para visitar algunos imprescindibles que nos faltaban, repetir lugares que nos gustaron del primer viaje y sobretodo, perdernos por sus calles y con sus gentes. Evidentemente, el planning que terminamos haciendo no tenía nada con el ideado y… ¡ésto es lo que más me gusta de viajar por libre! Poder hacer o deshacer el planning según lo que más nos apetezca hacer en cada momento del viaje 🙂

Nos levantamos con calma a eso de las 9h, bajamos a desayunar de los últimos y empezamos la ruta de hoy con un imprescindible que tenemos a pocos pasos del hotel, los jardines imperiales de Hama Rikyu (500¥ pp). Estos jardines se construyeron como residencia en Tokyo de un señor feudal y albergaba cotos de caza reales en el período Edo, pasando a ser un palacio imperial más tarde. Se trata de uno de los jardines más grandes del centro del Tokyo y se encuentra entre los edificios de Shiodome Building, Ginza y la bahía de Tokyo.

Damos un paseo por los jardines, entre sus estanques y sus jardines repletos de flores y viendo el contraste que hace el jardín con los grandes edificios de Shiodome. ¡Me encantan los contrastes que ofrece Japón!

P1090617 copia

Al fondo la Tokyo Tower entre los edificios de Shiodome

P1090622 copia

P1090614

Estamos apenas una hora ya que hace un calor insoportable… vamos buscando las pocas sombras que hay, parece mentira que estemos en octubre, nosotros pensábamos que haría más fresco pero es como el agosto de España… Vemos que están preparando un evento en la sala de té pero se paga a parte y toda la información está en japo así que no nos enteramos muy bien de qué va la cosa, así que decidimos huir de la chicharrina que cae en el jardín y adentrarnos en la ciudad de nuevo.

En un principio teníamos pensado subir a la Skytree pero al final decidimos pasar de ella, ya habíamos subido a tres miradores en el primer viaje y 3000¥ por persona nos parecía excesivo, así que cambiamos sobre la marcha el planning y nuestro siguiente punto en la ruta de hoy sería uno de los distritos que no visitamos en el primer viaje. En menos de 15 minutos a pie, estamos en las calles del exclusivo distrito de la moda y de las grandes marcas: Ginza.

P1090628 copia

Su calle principal es conocida como los “campos Eliseos” tokyotas. Aquí tenemos como interesante algunos centros comerciales, pero lo que realmente nos interesa es algo muy friki a los pies del Sony Building y el Hibiya Chanter: ¡¡la estatua de Godzilla!! Mr. Green Paseamos durante más o menos una hora por sus calles, repletas de tiendas de todo tipo, pero sobretodo de grandes marcas.

P1090627 copia

Pero aunque teníamos la ubicación en el mapa de la estatua de Godzilla, ¡no hubo forma de localizarla! Nos dio mucha rabia, es una parida pero nos hacía gracia 😛 A los pies del Sony Bld. estaban grabando un spot publicitario y no sabemos si es que estaba tapada/escondida entre las cámaras o es que la han retirado ya… Ojos que se mueven con un buen chasco por perdernos ese momento friki, decidimos coger el metro allí mismo y movernos de barrio.

De nuevo rompemos los planes previstos (pensábamos ir a Roponggi y al templo Zozoji a los pies de la Tokyo Tower, quedarán para el próximo viaje) pero en lugar de eso, decidimos volver a uno de los barrios que más nos gustaron en el 1r viaje: Ikebukuro.

En unos 20-30 minutos (190¥ pp el trayecto en metro) nos plantamos allí. Llevábamos anotada la dirección de una tienda que recomendaban en varias webs de cámaras y objetivos de segunda mano, pero de nuevo nos llevamos un chasco al ver que la han traspasado y que ahora hay una cafetería, ¡hoy no es nuestro día! Así que cogemos una de las calles principales y nos vamos al centro comercial Sunshine City.

A la entrada, había un grupo de chicos y chicas grabando un vídeo musical. Estuvimos un rato viéndolo y luego entramos al centro. Ya son cerca de las 14h y tenemos hambre, así que después de mirar los “escaparates” de varios restaurantes nos decantamos por uno con planchas en las mesas para preparar yakisoba y okonomiyakis. ¡¡¡Riquísisisimos!!! Nos ponemos como las botas (aprox 2000¥ los dos con refrescos) y con la panza llena, nos ponemos en marcha de nuevo. Recorremos varias tiendas de la Kitty y jugueterías en general, tengo que llevar algo de la Kitty a una amiga súper fan de ella que tuvo a su niña durante nuestro viaje y no me puedo ir de Tokyo sin comprar un Doraemon de peluche ¡jeje! Pero está claro que hoy no es nuestro día porqué no encuentro nada mono ni ningún Doraemon en ningún sitio… Confundido

Salimos del Sunshine y junto a él está el Tokyu Hands, entramos en busca de sus jugueterías y viendo que no tenemos éxito acabamos en la última planta entrando a un Neko Café que habíamos visto por internet 😀 Pagamos unos 300¥ por persona y tenemos una hora para jugar con los gatitos. ¡¡Qué monada!! Algunos duermen, otros juegan… hay muchos niños que disfrutan un montón de los gatitos y nos llama la atención un chico que lleva hasta juguetes gatunos para entretenerlos, debe ser un asiduo porque nada más entrar muchos gatos se le acercan a saludarlo.

P1090631 copia

En este Neko también puedes adoptar algunos de los gatos que tienen e incluso tienen tienda de accesorios y comida. Tras un ratito ahí, cogemos de nuevo el metro y vamos hacia la Kanda Second-hand Book Area, entre los distritos de Akiba, Kanda y Chiyoda.

Este es un barrio algo particular, nada más salir del metro, cruzamos un puente y encontramos unas calles que están cortadas al tráfico y en las que hay un montón de casetas dónde hacen manualidades para adultos y niños, juegos de todo tipo, marionetas… nos recuerda un poco al encanto de Gràcia en Barcelona Sacando la lengua

P1090638

Recorremos sus calles hasta toparnos con una catedral ortodoxa, ¡esto si que no nos lo esperábamos!

P1090644 copia

P1090640 copia

Intentamos entrar pero está cerrada y aún falta más de 40 minutos para que vuelvan a abrir por lo que no nos esperamos… Seguimos callejeando hasta la zona de las librerías de segunda mano y vamos entrando en ellas a echar un vistazo.

P1090637 copia

Es curioso de ver. Aunque solo tienen libros en japonés, hay librerías que tienen libros muy muy antiguos, algunos ¡incluso con manuscritos! También hay tiendas de discos y de cómics. Nos tomamos un café decente en Starbucks y de paso descansamos las piernas un rato, y luego seguimos hacia Akihabara. Vemos en el mapa que queda un buen trozo, así que nos dirigimos a la parada de metro más cercana, así nos ahorramos un trozo de caminata.

P1090647 copia

Salimos de nuevo a la calle y vamos por las tiendas pequeñas que hay detrás de la estación JR para echar un vistazo a las de segunda mano. Mi idea era comprarme otro objetivo, pero de segunda mano… lo malo es que muchos de los dependientes de estas tiendas hablan muy poco o nada de inglés y sin poder preguntar nada no me atrevo a comprar… así que echamos un vistazo en las tiendas más grandes para ojear los que tienen nuevos. Me encanta pasear por este barrio, tan dinámico y juvenil, tan electrónico y anime a la vez…

P1090648 copia

Cuando empieza a anochecer, volvemos a la estación JR y tomamos el tren de nuevo hacia un nuevo destino para este día de pateo: ¡Shibuya! El que fue nuestro barrio en el primer viaje merece una visita de sábado noche 🙂 Ya desde la estación podemos ver lo abarrotado que está el paso de peatones. Aunque en el anterior viaje lo vimos casi a diario, ¡no deja de sorprendernos la cantidad de gente que pasa por él cada vez que el semáforo se pone en verde!

P1090652 copia

P1090653 copia

P1090654 copia

P1090655 copia

P1090657 copia

Mucha gente va al Starbucks a hacer las fotos pero por lo visto se acumula demasiado gente cámara en mano y al personal del local no le gusta que la gente vaya a ello sin consumir… Una buena alternativa es la estación JR, también queda elevada y es gratis Sacando la lengua

Tras un buen rato ensimismados viendo al gentío, salimos a la calle y de nuevo vemos la estatua del perro más fiel: Hachiko. No repito la historia… pero la tenéis en la entrada de la primera visita al barrio en 2011.

P1090659 copia

Tras la foto de rigor, disfrutamos de la sensación de cruzar de nuevo por el paso más transitado del mundo sin que nadie, absolutamente nadie ¡te roce! Son cerca de las 21h y tenemos hambre. Se me ocurre que podemos ir al restaurante español que probamos en el primer viaje, ¿qué mejor forma de celebrar el día de la hispanidad? A mi marido le parece genial la idea así que ¡allá vamos! El restaurante está muy cerca del hotel dónde nos alojábamos y nos hace especial ilusión recorrer esas calles, pasar por delante de tiendas y restaurantes dónde estuvimos hace dos años y mil recuerdos vuelven a nuestra mente. En apenas 5-10 minutos llegamos al restaurante y aunque está hasta los topes el dueño nos hace sitio para poder cenar. ¡¡Qué gracia ver algo escrito en español después de tantos días!!

P1090667 copia

P1090668

Como la vez anterior, pedimos unas copas de vino (un ribero y un rioja) y hacemos tapeo. Patatas bravas, champiñones al ajillo, lomo frito, jamón ibérico, lomo ibérico, tabla de quesos… ¡¡todo riquísimo!!

P1090666 copia

P1090671 copia

El dueño es un japonés que estuvo en Gràcia (Barcelona) en una escuela de cocina e importa todos los ingredientes desde España. El hombre se interesa por nosotros y más cuando le decimos que somos de Gràcia 🙂 nos habla en español e incluso nos dice alguna cosa en catalán, es un encanto. Le contamos que ya estuvimos allí hace dos años y aún se emociona más al saber que volvemos a su restaurante. Nosotros hemos hecho tapeo, pero el tipo prepara guisos españoles y unas paellas y fideuás ¡que huelen estupendamente!

Parece curioso lo bueno que sabe comer como en casa estando al otro lado del mundo y después de casi tres semanas por tierras niponas 😀 El sitio es algo carillo, pero entendemos que es un premium (un buen restaurante japonés en España también lo es), además nos tomamos un par de copas de vino cada uno que nos sabe a gloria. Por algo menos de 5000¥ comemos y bebemos de vicio, así que no nos escuece ¡la verdad! Nos despedimos del dueño con varios gracias, gràcies y arigato, y volvemos hacia la estación JR Shibuya.

Cogemos la línea circular JR Yamanote de vuelta a Shimbashi y de ahí hacia el pasadizo subterráneo que lleva al hotel. Estamos realmente cansados, ha sido un día de mucho caminar pero estamos contentos de haber descubierto rincones nuevos y de haber vuelto a sitios que nos encantaron y que a día de hoy, ¡aún nos gustan más! Heart Heart

08/10/13: Matsumoto, su castillo cuervo y de vuelta a la gran metrópolis

Día 12: visitamos Matsumoto y regresamos a… ¡¡Tokyo!!

Hoy nos levantamos muy temprano para cambiar de nuevo de destino: nos vamos a Matsumoto y después a la big city Aplauso Aplauso

A pesar de que seguimos con el JRP activo, decidimos hacer el trayecto de Takayama a Matsumoto con los buses de la compañía Nohi ya que nos acorta en más de 2h el tiempo de viaje. Ayer preguntamos en la estación de buses y nos dijeron que no era necesario reservar asiento. Por lo que madrugamos bastante, desayunamos en la habitación lo comprado ayer, recogemos las cosas, hacemos el check-out estilo Japón (dejar la llave en una cesta en recepción) y nos vamos para la estación de buses.

Compramos los billetes (3100¥ pp) y a las 7,50h ponemos rumbo a Matsumoto. El trayecto, a pesar de ser largo, se hace ameno. Pasamos por zonas boscosas en las que se empieza a ver el momiji y el contraste de colores en el follaje de los árboles, lagos, ríos y cascadas humeantes. A mitad de camino, el bus hace una parada en una zona de onsens y nos dan 15 minutos para poder ir al baño. Aprovechamos para ir al WC y comprarnos un cafelillo en las máquinas. Tras la pausa seguimos el camino. A las 10,10h llegamos a Matsumoto. Nos acercamos hasta la estación JR Matsumoto (frente a la estación de buses) y dejamos las mochilas en una consigna (400¥) así podremos hacer la visita sin cargas.

Matsumoto (松本): Es la segunda ciudad más grande de la prefectura de Nagano. Conocida por Matsumoto-jo, uno de los castillos que se conservan de origen en Japón. Podrás disfrutar de un ambiente relajado y cosmopolita a la vez.

A pesar de que hay varias cosas por visitar en Matsumoto, decidimos ver lo más imprescindible y coger el tren de mediodía para poder llegar a Tokyo a media tarde. Así que nos hacemos con un mapa de la ciudad en la oficina de turismo que hay en la misma estación y nos ponemos en marcha. No hay demasiada distancia entre la estación y los sitios que queremos visitar por lo que prescindiremos del transporte público. Caminamos durante unos 15-20 minutos hasta llegar al castillo. De nuevo me maravillan las artísticas tapas de alcantarilla de Japón Heart

P1080956 copia

La construcción del Castillo data de la era Sengoku, por Toyotomi Hideyoshi entre 1594-1597 como un fuerte bajo el nombre de Castillo Fukashi. En 1872, siguiendo la restauración Meiji, el castillo fue vendido en una subasta, y corrió riesgo de ser desmantelado. Hoy día, es considerado Tesoro Nacional y es conocido como el Castillo de los Cuervos por el color negro de sus muros, es uno de los mayores exponentes del arte hirajiro (castillo construido sobre una llanura y no sobre una colina).

P1080962 copia

Pagamos la entrada que incluye el City Museum (600¥ pp). Nos maravilla el entorno dónde está construido el castillo, situado en la llanura de Matsumoto y rodeado de un gran foso. Dicen que las tierras sobre las que se posa, son tierras pantanosas que obligaron a los constructores a hacer estructuras muy sólidas, usando largos maderos fijados en el suelo y apoyarlo sobre muros de piedra de 7 metros. Su altura alcanza 30m distribuidos en seis plantas.

P1080964 copia

Vemos que en los alrededores del castillo están montando casetas como para una feria o un mercadillo que dificulta la visita… así que nos vamos directos hacia los jardines del castillo. A pesar de que una de sus torres está tapada por una lona (están haciendo trabajos de restauración), disfrutamos de su bella vista.

P1080965 copia

P1080966 copia

Nos acercamos hasta el edificio y entramos en su interior tras descalzarnos. Vamos subiendo plantas y visitando las exposiciones de armas, artefactos y armaduras que se exponen. La mayoría de las explicaciones están en japonés, pero encontramos algunos carteles en inglés. Me llama la atención este kit para quitar metralla… deformación profesional ¡jaja!

P1090014 copia

P1090009 copia

P1090006 copia

Es increíble, caminar por los suelos de madera pulida e ir subiendo por las distintas plantas a la vez que piensas en cómo debía ser estar en el castillo en aquella época. A pesar de que hemos estado en otros castillos japoneses, éste nos gusta mucho y nos gusta saber que es uno de los tres que se conservan de origen.

P1080996 copia

P1080988 copia

La vista de los jardines desde las ventanas empieza a ser bonita, y podemos ver con detalle los tejados y su elaborada ornamentación.

P1090002 copia

P1090037 copia

Para acceder a los últimos pisos hay un poco de cola ya que los escalones son muy empinados, ¡casi 60cm de altura entre escalones por lo que cuesta subirlos! Al fin, llegamos a lo más alto desde donde hay unas vistas estupendas de la ciudad, del puente de madera lacada (que están reconstruyendo) y de los alpes japoneses.

P1090035 copia

P1090031 copia

P1080990 copia

Bajamos de nuevo hacia los jardines. Sabemos que hay alguna cosa más para ver en el recinto del castillo, pero como están haciendo obras en algunas torres y en el puente dificultan el acceso al resto de jardines, por lo que decidimos dar por concluida la visita… Salimos del jardín y volvemos a la zona del foso. Hay un gran parque junto al castillo pero no nos podemos acercar bien por las casetas que están montando -entendemos que celebrarán algo en breve-, así que nos conformamos con ver el castillo desde este punto, nos echamos unas fotos y nos deleitamos con las vistas de la construcción.

P1090043 copia

P1090070 copia

Vamos al Museo y la chica nos dice que solo podemos ver dos plantas con la entrada combinada del castillo, si queremos ver más tendremos que pagar un extra. Mientras nos lo pensamos, accedemos a la parte que si podemos visitar. Hay una exposición de armas y armadura, alguna maqueta del castillo y planos de su construcción, así como las estatuas de pececillo que hay en lo alto del castillo. Toda la información está en japonés, lo cuál dificulta la visita.

P1090045 copia

P1090046 copia

P1090047 copia

P1090049 copia

 

También se exponen objetos antiguos, cosas sobre el kabuki, amuletos, dioses, navegación y ¡hasta un camión de bomberos de época!

P1090052 copia

Como toda la información está en japo no nos enteramos de mucho, por lo que decidimos no pagar el extra e ir hacia la calle comercial. De camino a ella encontramos un edificio muy tradicional entre bloques, así como algunos amuletos.

P1090075 copia

Visitamos un santuario de camino, el Yohashira Jinja, dedicado a los Zouka Sanshin o los tres dioses creadores. Tiene una gran torii de metal a la entrada que es feucha, pero el santuario me pareció bonito y muy tranquilo, apenas había visitantes.

P1090076 copia

P1090078 copia

P1090077 copia

Seguimos hacia la calle comercial Nakamachi-dori, conocida como la calle de las ranas y que cuenta con varias tiendas de artesanía y restaurantes.

P1090083 copia

P1090084 copia

Y ¿porqué tantas ranas? La calle se llama “kaeru”, que en japonés tiene muchísimos significados entre ellos “rana”, “volver/regresar” y “poder comprar”, como véis el idioma japonés tiene muchísimas palabras homófonas. Los locales usan el nombre de la calle con los tres significados, por ese motivo la calle está repleta de estatuas de ranas, de tiendas donde comprar y al final del paseo vuelven a casa. A raíz del juego de palabras que supone “kaeru”, es costumbre llevar una ranita en el monedero o cartera para que “el dinero que se gasta, regrese”. Como podéis ver, ¡los japos son muy supersticiosos!

Y ahora si, tras unos 10 minutos de paseo y encontrándonos hasta con un tablao flamenco, llegamos a la estación JR Matsumoto de nuevo.

IMG_2784

Miramos los horarios de los trenes y vemos que hay uno para Shinjuku directo a las 13,47h y ese es nuestro objetivo. Aprovechamos que nos falta 1h para ir a comer unas tempuras con su arroz y su sopa de miso riquísimas en la misma estación (1600¥ los dos).

Sin mucha demora recogemos las mochilas de la consigna y nos vamos hacia los andenes. Aquí pasamos un poco de mal rato porqué las indicaciones de los trenes (tanto en el suelo del andén como en las pantallas) sólo está en japonés. Por suerte, mi marido que es un amante de los trenes, reconoce el modelo del tren que tenemos que tomar y allá que vamos hacia las señalizaciones correctas en el suelo del andén. Cuando llega el tren, le preguntamos a un supervisor de Japan Railways por los vagones de no reservado y subimos. Nos acomodamos y puntual como todos los transportes en Japón, salimos hacia nuestra nueva nueva base, ¡¡¡Tokyo!!! Mr. Green

P1090087 copia

Interior del tren

De camino, dormimos un ratito y nos despertamos ¡¡¡¡justo a tiempo de ver el Fuji, menuda alegría!!!! Aplauso Aplauso Aplauso Las fotos no son de muy buena calidad, pensad que estaba lejos, con el móvil de la época y en movimiento… pero para que os hagáis una idea y podáis distinguirlo vosotros también si viajáis en tren por la zona.

P1090089 copia

P1090098 copia

Reconocemos la estación de Odawara de nuestro primer viaje cuando fuimos a Hakone… y conforme el tren se acerca a Tokyo nos entra la emoción de nuevo… saber que volvemos a Tokyo, que disfrutaremos de nuevo de la ciudad e ir reconociendo edificios en Shinjuku… ¡¡los pelos de punta!! Heart

Tokyo (東京): Es la capital de Japón y una de las ciudades más pobladas del mundo. Consta de 23 distritos centrales y varias ciudades anexas. Conocida como Edo antes de 1868, y convertida en 1603 en el centro político de Japón, cuando Tokugawa Ieyasu estableció su gobierno feudal allí. Con la Restauración Meiji de 1868, el emperador y la capital se mudaron desde Kyoto a Edo que pasó a llamarse Tokyo (“capital del este”). Grandes partes de Tokyo fueron destruidas en el gran terremoto de Kanto de 1923 y en los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Hoy, la metrópolis ofrece una selección ilimitada de compras, entretenimiento, cultura y restaurantes, a la vez que conserva partes con mucha historia, así como grandes zonas verdes.

A las 16,39h llegamos a la estación JR Shinjuku y nos os podéis imaginar qué sensación Heart A pesar de ser la estación que más miedo da a los viajeros por ser la más transitada del mundo a nosotros nos encanta estar aquí y como peces por el agua, en seguida damos con la línea JR Yamanote para ir hacia el hotel. La experiencia es un grado y aquí se nota ¡mucho! Riendo

Qué pasada volver a estar en esta línea de tren, vamos viendo las estaciones y los edificios por dónde pasa, y vamos recordando cosas del primer viaje… “aquí compramos esto… aquí vimos aquello… ¿te acuerdas de esta tienda?… aquí fue dónde…” ¡Nos pasó igual que en Kyoto! Tras unos 30 minutos de viaje, llegamos a la estación JR Shimbashi. Salimos hacia Shiodome por el túnel subterráneo que comunica ambas estaciones para llegar hasta nuestro hotel. Para la estancia en Tokyo, nos decantamos por el hotel Villa Fontaine Shiodome (por 105000¥ en habitación doble con desayuno incluido por 7 noches) y en el cual habíamos pasado la última noche de nuestro primer viaje y en el que estuvimos la mar de a gusto. Además está muy bien comunicado con varias líneas de metro y tren JR, y rodeado de restaurantes y centros comerciales.

De nuevo, mil recuerdos vienen a nuestra mente mientras recorremos este pasillo subterráneo y llegamos al hotel… hasta que nos viene a la cabeza la pregunta del millón: ¿¡habrán llegado las maletas y el sake?! Mr. Green Nos dirigimos a la recepción para hacer el check-in. Recordaros que es costumbre en Japón pagar la estancia en los alojamientos al hacer el check-in, lo cuál agiliza luego la salida el último día. La chica de recepción nos dice que tenemos en nuestra habitación las maletas y un paquete esperándonos. ¿¿¡¡He dicho ya que adoro este país??!! Aplauso Aplauso

Alucinamos un montón y es que nos han dado casi la misma habitación, mismo número pero en un piso menos que la otra vez, estamos contentos porqué disfrutaremos de las mismas vistas sobre las múltiples líneas de tren que pasan por delante, viendo trenes de todo tipo 🙂

IMG_2791

¡¡nuestro sake!!

 

Descargamos las mil cosas que llevamos encima y aprovechamos el wifi de la habitación para mirar el correo a ver si Augusto (de Rutafujitours) nos ha escrito… y efectivamente, tengo un mail suyo en el que nos dice que se prevé mal tiempo para el día que tenemos reservada la visita a la zona del Fuji y nos pregunta si podemos cambiarlo al jueves, le contesto que sin problema y sin perder tiempo nos vamos a disfrutar de Tokyo.

Primera parada: ¡Akihabara! Mr. Green ¿¡Cómo no?! Tras un corto trayecto con la línea JR Yamanote, llegamos al barrio de la electrónica, el cómic, el ocio y el vicio en general 🙂

P1090099 copia

La idea es comprar una cámara de fotos réflex aprovechando que el cambio con el yen está genial. Nos recorremos varias tiendas (Yodobashi, Map Camera, Big Camera, Tokyu…) así como tiendecitas pequeñas de primera y segunda mano, comparando precios y modelos, me voy anotando aquellos que me interesan y tras una comprobación por internet en los próximos días iré a por ella.

Tras más de 2h de caminata, mirando y remirando, decidimos cenar en un McDonnalds (1300¥ los dos) y volver al hotel que entre el madrugón, el tute de bus y tren, y la caminata de todo el día estamos cansadísimos… Llamadita a los nuestros para contarles lo emocionados que nos sentimos de volver a estar en Tokyo, ducha y a dormir sleep