Archivo del sitio

23/11/15: descubrimos la pintoresca isla de Cheung Chau y rematamos las compras

Día 6: recorremos la cercana isla de Cheung Chau y ultimamos compras…

 

Hoy es nuestro último día completo en Hong Kong, los días nos han pasado volando y hemos disfrutado muchísimo del destino.

Nos levantamos tranquilamente a eso de las 9,30h y vamos a desayunar al bufet del hotel. La idea para hoy era ir a visitar el cercano país de Macau, pero mirando información anoche, vimos que el precio del ferry es alto y que salvo un par de monumentos, tampoco tiene gran cosa que no sean casinos y centros de ocio. Así que buscamos una alternativa para hoy y, salimos a la aventura…

Cogemos el metro hasta la parada de Central y de allí vamos caminando hasta la zona de muelles mientras disfrutamos de nuevo de las vistas que ofrece esta zona de Hong Kong.

img_9493-copia

 

Llegamos al Pier 5 y compramos los billetes para el ferry a la cercana isla de Cheung Chau, dónde pasaremos la mañana, por 13,8HKD en ferry ordinary, es decir, en el más sencillo. Cuando zarpamos alucinamos con las vistas que hay desde el mar, con Kowloon a un lado y Hong Kong al otro 🙂

img_9494-copia

 

img_9501-copia

El barco tarda 55 minutos en llegar y mientras, observamos la cantidad de islas que conforman el país, todas ellas montañosas.

img_9506-copia

—————————————————————————

Puede que sea pequeña, pero la isla de Cheung Chau es uno de esos lugares que no deja a nadie indiferente… Además de ser la sede del Festival anual de los Bollos, la isla de Cheung Chau, con sus templos, marisquerías, playas, e incluso un refugio de piratas, constituye un atractivo lugar durante todo el año.

—————————————————————————

Cuando llegamos a la isla, vemos que hay bastante turismo en la zona, sobretodo interior. El muelle está abarrotado de barcos pesqueros y frente a él, hay una calle repleta de tiendas y restaurantes, sobretodo dónde sirven marisco.

 

img_9523-copia

 

Callejeamos y damos un paseo hasta la playa, en el otro extremo de la isla. No nos lo pensamos demasiado, nos quitamos las bambas, nos remangamos los tejanos y metemos los pies en el mar 🙂 ¡¡El agua está buenísima!! Lástima no tener toalla y bañador porqué me daba un baño muy a gusto 🙂 No hay nada de olas ni corrientes…

img_7321-copia

Nos sentamos un rato en la arena hasta que se nos secan los pies para poder ponernos las bambas de nuevo, ¡se está de lujo aquí! 🙂 Vaya acierto hacer esta escapada hoy…

img_9509-copia-2

img_9508-copia

Callejeamos un poco por el pueblo, compramos un Aquarius por 10HKD, y vemos los dos templos más importantes que tiene la isla. El primero es el templo de Pak Tai, levantado por los habitantes de Cheung Chau hace 200 años en honor de Pak Tai, el Dios del Mar del Taoísmo que también recibe el atractivo título de Emperador Supremo del Cielo del Norte o del Cielo Misterioso.

img_9510-copia

La entrada es gratuita y vemos que contiene artesanía de madera bañada en oro de la época de la dinastía Qing (1644-1911) y una espada de hierro de la dinastía Song (960-1279). Cuenta con dos pequeños altares, y podemos disfrutar del lugar a solas.

img_9515-copia

img_9516-copia

El segundo templo que visitamos es el de Kwan Kung, situado en una pequeña colina en el centro de la isla, construido recientemente (1973) cuenta con una estatua del dios Kwan Kung elaborado a partir de una pieza entera de madera de alcanfor. El templo está bastante deteriorado, construido entre casas, apenas cuenta con un pequeño altar actualmente.

Volvemos al paseo marítimo y viendo que no nos convence ningún sitio para comer (mucho calor, sin aire y marisco -que a mi marido no le va nada-) decidimos coger el Fast Ferry que sale en 10 minutos y volver a HK.

 

img_9526-copia

 

Éste es bastante más rápido que el ordinary, y en 35 minutos estamos en el muelle cercano a Central.

Cogemos el metro hasta la parada de Jordan, y al llegar a la zona del hotel echamos un vistazo a los restaurantes que hay, pero son más de las 15h y muchos o han cerrado o no nos convence nada la comida, así que decidimos ir a un combini y comprarnos comida preparada (fideos, unas salchichas y nos bollos rellenos, más unos refrescos por 80HKD) y subimos a la habitación del hotel a comer.

img_7324-copia

nuestra comida improvisada

Decidimos echarnos una siesta y descansar un poco, hoy el calor está apretando y se hace muy pesado estar en la calle.

Cuando nos despertamos, recogemos las cosas y empezamos a hacer las maletas, y a eso de las 19.30h nos acercamos a Temple Street de nuevo a hacer unas compras que le hemos cogido el gustillo al regateo 😛 Por cierto, os dejo una foto sacada de internet de la calle vista desde un edificio alto, para que os hagáis una idea 🙂

img_8991-copia

Hoy arrasamos… compramos 5 monederos pequeños por 120HKD, otro monedero más grande de imitación de Mulberry por 110 HKD, una cartera de piel por 70 HKD y un pack de 5 imanes por 35HKD. ¡Espero que no nos paren en la aduana porque vamos cargados! 😛

Se nota que se acerca diciembre y con ella la Navidad, y que Hong Kong es un país consumista, porque empezamos a ver decoración navideña por todas partes 🙂

img_7331-copia

Sobre las 21h volvemos al hotel y decidimos subir a cenar al restaurante del hotel. Pedimos 3 platos, uno de fideos, otro de soja con verduras y uno de ternera con verduras, más unas bolitas rellenas de pasta dulce, y té por 444HKD. ¡Cenamos de vicio y somos incapaces de terminarlo todo!

img_7333-copia

img_7335-copia

Tras la cena, volvemos a la habitación. Nos damos una ducha y a dormir… que mañana nos espera un largo viaje de regreso a casa 😦

Anuncios

21/11/15: recorremos la zona de Central y nos lanzamos al regateo en Temple Street

Día 4: recorremos la isla de HK y nos echamos unas risas con las compras del día…

Hoy nos levantamos con calma, hemos dormido algo mejor que las noches anteriores pero aún así tenemos sueño acumulado y estamos de vacaciones… tras tomar el desayuno en el bufet del hotel, decidimos que hoy destinaremos el día a conocer aquellos lugares más emblemáticos de la isla de Hong Kong. Así que bajamos hasta la parada de metro Jordan y allí lo tomamos hasta la estación Central.

————————————————————————————————————————

Tomada por los ingleses en 1840, la isla de Hong Kong es la zona más moderna de la ciudad y concentra la mayor parte de las empresas de la región administrativa de Kong Kong. En el norte de la isla se encuentra la Bahía Victoria, donde se localizan los edificios más famosos de Hong Kong. Cuenta con uno de los skylines más impresionantes del mundo y resulta un auténtico
placer contemplarlo tanto de día como de noche.

————————————————————————————————————————

Esta zona es muy diferente a Kowloon, con altos edificios, calles nuevas bien pavimentadas y mucho más limpias. Caminamos por el paso elevado entre los edificios hasta llegar al Two International Finance Centre.

Su construcción finalizó en 2003, y cuenta con 415 metros de altura en 90 plantas.  Fue el edificio más alto de Hong Kong hasta la reciente construcción del International Commerce Centre en Kwoloon. En el cine es conocido por ser escenario en Tomb Raider y en El Caballero Oscuro.

img_9255-copia

En la planta 55 se encuentra la sede de la Autoridad Monetaria de Hong Kong, el banco central del país que además de ofrecer una exposición de billetes y monedas a lo largo de su historia, cuenta con una pequeña exposición fotográfica de cómo era la bahía hace años y, cuenta con unas vistas excelentes de la zona.

Subir al mirador de la planta 55 es gratis, pero debes solicitar una tarjeta de visitante en la recepción del edificio. Es imprescindible presentar el pasaporte original ya que la tarjeta es nominativa. Tras hacer el trámite, pasamos por el control de bolsos y detector de metales, y subimos con el ascensor que nos indican. El edificio se nota que es nuevo y que cuenta con varias plantas de oficinas, porque hay un montón de gente trajeada por aquí… Recomiendo ir vestido “decente”.

La exposición de monedas y billetes está bien, con muchísima información en inglés, no solo a nivel de moneda si no que también de la economía del país y cuenta algo de historia también. Pero lo que realmente merece la pena son las fabulosas visitas de la isla de Hong Kong y de la bahía que hay desde aquí arriba 🙂

img_9236-copia

img_9235-copia

img_7245-copia

Y el “antes” y el “ahora” de la isla impacta de veras…

img_9239-copia

img_9247-copia

Una vez recorremos la exposición, volvemos a la calle y seguimos conociendo la zona de Central. Vamos caminando hasta la Catedral de St John, hay un paseo de unos 15 minutos. Decidimos seguir caminando por el paso elevado y vemos que éste se introduce en centros comerciales y los altos edificios y que los cruza por sus hall.

img_7246-copia

Los centros comerciales son una pasada y realmente te das cuenta que el consumismo aquí, al igual que en Japón y seguramente en las otras grandes ciudades chinas, está por las nubes… puedes encontrar de todo en sus CC, incluso un ¡gran carrusel!

img_7247-copia

Tras el paseo entre tiendas y coches de lujo y mucha gente trajeada que va de allá para acá, llegamos a la elegante y antigua Catedral de St John que entre tanto rascacielos, choca muchísimo encontrar este edificio rodeado de un bonito parque.

img_9256-copia

La catedral ha desempeñado un papel simbólico y perenne en la historia de Hong Kong. Se trata del edificio eclesiástico occidental más antiguo que queda en la ciudad. La primera piedra fue colocada por el Gobernador Davis sólo seis años después de que los Británicos tomaron posesión de Hong Kong. Desde entonces, la “isla estéril” que China cedió a Gran Bretaña en 1841 se ha convertido en uno de los principales centros de comercio del mundo. St John sigue sirviendo con diligencia su importante congregación anglicana, resguardada por los rascacielos del distrito financiero.

Los comentarios que habíamos visto por internet decían que el lugar merece la pena ser visitado, que su estilo anglicano es digno de una visita, pero nosotros nos encontramos con que se está celebrando un entierro de un párroco… por lo que nos parece totalmente fuera de lugar entrar. Así que la rodeamos para verla por fuera y seguimos con la ruta prevista para hoy, antes por eso, nos sentamos 10 minutos en un banquito del parque a descansar un poco del calor bochornoso que hace entre los edificios.

img_9278-copia

Seguimos con la ruta hacia el Bank Of China, que también cuenta con un mirador en su planta 43 de acceso gratuito y que tan solo necesitarás el pasaporte para acceder. Pero cuál es nuestra sorpresa cuando llegamos y vemos que está cerrado…

El edificio fue construido en 1989 según los planos del arquitecto chino Leoh Ming Pei, con un asombroso diseño y una iluminación espectacular. Mide 367 metros de altura, tiene 72 plantas y está construido con aluminio y cristal. Cuando finalizó su construcción se convirtió en el edificio más alto de Asia, récord que se mantuvo hasta 1992 cuando finalizó la construcción del Central
Plaza. También fue el primer rascacielos fuera de Estados Unidos en superar la barrera de los 300 metros.

La gran torre es fácil de reconocer por las líneas que recorren el edificio con formas romboides y triangulares y es uno de los que más resalta por la noche.

img_9254-copia

Hacemos parada en un combini cercano a comprarnos unas bebidas frescas por 11,50 HKD que pagamos con las tarjetas Octopus del metro, ¡me encanta ese sistema por que te olvidas de tener que llevar moneda pequeña!

Tras hidratarnos entramos en uno de los centros comerciales adheridos a la estación de metro Admiralty para parar en boxes y luego cogemos el primer metro que pasa hacia Sheung Whan. Caminamos un par de calles y llegamos a la entrada del Templo Man Mo, escondido entre altos edificios.

img_9272-copia

Se trata del templo taoista más importante de Hong Kong, fue construido en 1847 por mercaderes chinos en honor a los dioses de la literatura (Man) y de la guerra (Mo) y sirvió como tribunal arbitral para las disputas locales. Fue el centro de la vida civil de la isla en el S. XIX, cuando el nivel de confianza entre lugareños y colonos era mínimo ya que los británicos habían impuesto una
política de segregacionismo para evitar que los chinos se mezclaran con ellos.

Si no estás acostumbrado a visitar templos taoistas como es nuestro caso llama mucho la atención… con esas cientos de lámparas de incienso colgando del techo y dando aroma al lugar, ahora asmáticos andaos con cuidado porque la humareda es considerable… Hay varios altares repartidos por el edificio, con tiendecitas de amuletos, y también cuenta con la puerta original del templo en su interior.

img_9263-copia

 

img_9261-copia

 

 

img_9259-copia

img_9267-copia

Tras la visita al templo, nos dirigimos a la cercana calle de Cat Street, dónde se encuentra el Mercado de Antigüedades que reúne tiendas de antigüedades,  galerías de arte, pequeñas tiendas y puestos de amuletos y de objectos de segunda mano que permiten encontrar muebles, elementos decorativos,  artículos artesanales y algunas piezas de jade o productos bordados y de seda. La pega es que hay cosas de dudosa autenticidad… así que a pesar de que echamos un vistazo a fondo a distintas tiendas, finalmente no compramos nada aquí.

Nos acercamos dando un paseo de unos 15 minutos hasta la zona de muelles. Decidimos entrar en el centro comercial que hay junto a la terminal del ferry a Macau, dónde buscamos sitio para comer. Nos decidimos por un restaurante dónde comemos dos platazos de arroz con verduras y unos niguiris la mar de ricos por 250 HKD.

img_7250-copia

Tras la comida, vemos que tenemos el metro de Sheung Whan al lado, así que allí lo cogemos y volvemos a Admiralty. Desde allí caminamos hasta llegar junto a la bahía dónde se encuentra el Centro de Convenciones y Exhibiciones de Hong Kong, un gran auditorio que en parte recuerda a la ópera de Sidney. Están celebrando un evento y no podemos acercarnos demasiado al edificio.

En esta zona también encontramos grandes rascacielos y tenemos una buena vista del sur de Kowloon. De todos modos, visto desde aquí, el centro no impresiona tanto y llegamos a la conclusión que mucho mejor verlo desde la otra orilla, sobretodo si dispones de poco tiempo. Entramos en un Starbucks a tomarnos un frapuccino bien fresco y después volvemos al metro.

img_9274-copia

Cogemos el metro directo hasta Jordan y volvemos al hotel a descansar un poco. Llevamos horas caminando bajo un sol abrasador y un bochorno importante…

La idea era ver hoy el espectáculo de luces nocturno, pero nos quedamos dormidos y cuando llegamos es tarde y ya ha terminado. Vigilad si queréis verlo porque apenas dura unos minutos y hay que ir con tiempo para encontrar un hueco (aquello de llena de ¡hordas de gente!). Damos una vuelta por la zona y de nuevo disfrutamos de la vista del skyline con todos sus edificios iluminados en la noche.

img_9283-copia

img_9286-copia

img_9298-copia

img_9302-copia

Entramos en el CC iSquare pero no nos llama ningún restaurante para cenar, así que decidimos coger el metro y volver a Jordan, e ir a Temple Street Market.

Hoy si que nos lanzamos al regateo y a las compras y nos hacemos con una figura de un león Fu tallada en madera y 2 reposa-palillos por 125 HKD (la figura costaba 180 y lo otro 10 c/u).

img_9833

Y después de un buen rato de regateo, compramos dos monederos -suponemos que de imitación, aunque está muy lograda- de “marca” Jimmy Choo por 120HKD cada uno (partíamos de 90 HKG por cada uno) 😛

img_7259-copia

Cuando nos damos cuenta, son las 22.30h y ahora si, aprieta el hambre. Damos una vuelta por los puestos de comida callejera del mercado pero no nos inspiran mucha confianza… así que vamos a un combini y compramos cena, una cerveza y una cola por 50 HKD. Lo bueno de los hoteles asiáticos es que generalmente tienes hervidor de agua en la habitación, así que te puedes apañar alguna cena en la habitación comprando por ejemplo cajas de fideos a los que solo hay que  echarles agua hirviendo para prepararlos.

img_7255-copia

Tras la cena, nos echamos unas risas grabando un vídeo para los nuestros al estilo “El precio justo” enseñándoles los monederos que hemos comprado e intentando que averigüen si son de verdad o imitación y el precio que hemos pagado… 😀 Tengo que decir que pensé que por  7€ los monederos apenas me durarían… pero estaba equivocada, llevo encima desde entonces el gris y está impecable y el lila lo guardo de reserva envuelto en su funda y lo mismo 😀

A lo tonto, son las 24h cuando nos vamos a dormir, por suerte mañana no tenemos pensado madrugar demasiado 🙂

23/05/2011: conocemos la dura Hiroshima y la mística Miyajima…

Día 8: acabamos acongojados con la cúpula de la Bomba atómica y el museo de la Paz, disfrutamos de los mejores yakisoba y nos enamoramos de la pequeña Miyajima…

 

 

Hoy nos levantamos bien pronto para tomar el Shinkansen hacia Hiroshima. Hacemos el check-out del hotel, compramos desayuno para llevar en la estación, y a las 7,20h estamos en el tren rumbo a nuestro nuevo destino en Japón: Hiroshima.

P1010952

P1010954

nuestro Shinkansen entrando en la estación JR Kyoto

El camino se hace ameno ya que viajar en un Shinkansen es una verdadera maravilla… 300km/h sin una sola vibración 🙂 Un auténtico placer para los amantes del mundo ferroviario 🙂 Aprovechamos para comernos algunos dulces típicos de Kyoto que compramos en la estación.

P1010955

P1010960

Llueve prácticamente todo el tiempo y mucho nos tememos que seguirá así cuando lleguemos a destino. Aún así, tenemos muchísimas ganas de conocer Hiroshima, un lugar de lo más relevante en la historia del mundo, y la cercana isla de Miyajima, un paraje del que nos enamoramos ¡solo viéndolo en foto!

P1010962

Como siempre llegamos a la hora exacta que marca el billete. No nos cuesta nada encontrar el hotel porque está adherido a la estación central de trenes. Para nuestra estancia en esta ciudad, escogimos el Granvia Hiroshima éste es un hotel de 4* que reservamos a pocos días de cerrar el viaje. Es una cadena hotelera japonesa que tiene alojamientos en todas las ciudades importantes de la ciudad, y siempre adheridos a estaciones de tren relevantes. Ya lo habíamos visto cuando buscamos el resto de alojamientos y se iba de presupuesto, pero con el tema del tsunami vimos que había bajado considerablemente el precio y no dudamos en escogerlo para esta noche. Mucha gente duerme en Miyajima, realmente debe ser toda una experiencia dormir en un ryokan allí, pero nosotros abogamos por la comodidad ya que mañana tendremos que coger el tren bien temprano también y preferimos estar cerca de la estación.

Lo malo que tienen la mayoría de hoteles en Japón, es que son estrictos con la hora del check-in y además suele ser a partir de las 14-15h… como no podemos hacerlo hasta la tarde, pedimos que nos guarden las maletas porqué sinceramente no me veo yendo a Miyajima con ellas… así que dejamos allí las maletas y nos llevamos con nosotros las mochilas. Volvemos a la estación JR Hiroshima, y mi marido se piensa lo de ir cargados los dos con las mochilas, así que decide dejar su mochila en una consigna de la estación e irnos solo con la mía que es dónde llevo todos los gadgets (iPad, cámara, documentos, etc.). Tras esta pequeña gestión,  tomamos un tren regular de la línea JR Sanyo hasta la estación JR Miyajima-Guchi dónde enlazamos con el ferry que lleva a la isla de Miyajima. El trayecto en el tren y el ferry nos entran en el pase Japan Rail Pass.

 P1010966

Desde la orilla en que se toma el ferry ya se ve la archiconocida torii flotante de la isla así como santuario que hay junto a la orilla. El trayecto es de lo más relajante y en 10 minutos ya estamos en Miyajima.

P1010976 (1)

En el Ferry, al fondo se ve la torii flotante de Miyajima

En esta isla se encuentra uno de los iconos más conocidos de Japón: la gran torii flotante (torii en japonés significa puerta sagrada e indica la entrada o cercanía a un lugar sagrado).

En la terminal del ferry hay una oficina de información donde nos dan un mapa en español de la isla. Vemos unas máquinas de bebidas y nos compramos unas latas de café caliente que ¡están riquísimos! Probamos varios a lo largo de los dos viajes, y me quedo con los de la marca Coca-Cola®. En Japón está mal visto eso de comer o beber por la calle, así que nos tomamos el café sentados en un banco junto a la terminal y una vez terminados, empezamos a descubrir esta maravillosa isla. Por el camino nos encontramos con una agradable sorpresa y es que aquí ¡también hay ciervos en libertad!

P1010999

Sabemos que la isla sufre grandes mareas a lo largo del día (es una de las islas del pacífico afecta por las mareas más fuertes), y en función de la época y de la hora, podrás ver la torii bañada por el agua si hay marea alta y el santuario “flotando”, o bien podrás acercarte hasta ella y hacerte unas fotos debajo de ella si la marea está baja. Puedes conocer las horas de las mareas a través de esta web: http://tbone.biol.sc.edu/tide/tideshow.cgi?site=Itukusima,+Hirosima,+Japan

Nosotros preferimos descubrirla bañada por el agua, como en las típicas postales de la zona. Es por ello que decidimos visitar la isla por la mañana. Desde el mismo paseo que rodea la orilla de la isla, nos hacemos unas fotos con la torii flotante de fondo. La O-torii tiene una altura total de 16 metros, con unos pilares de 10 m. de circunferencia  y fue construida en 1875.

Y la pregunta del millón es: ¿porqué la torii está en el mar? Pues muy sencillo… el Santuario Itsukushima, del cuál es la puerta sagrada, está dedicado al dios shintoista que vigila el mar y se supone que para llegar de forma “pura” al santuario, se debe hacer por mar, pasando bajo la gran torii y atracando en alguno de los pasadizos elevados sobre el mar del santuario 🙂

 P1010994 (1)

P1010996

Nos encontramos haciendo fotos por allí y disfrutando de esa estampa cuando veo sentados en un banco a ¡la pareja con quién iniciamos nuestro viaje! ¡Menuda sorpresa! Nos acercamos a saludarlos y ellos también alucinan de habernos encontrado allí. Nos explican que han pasado la noche en Miyajima y hoy vuelven a Kyoto. Charlamos un rato con ellos y nos dan a probar unos dulces típicos que han comprado en la isla… de repente unos cuantos ciervos se acercan a nosotros para que les demos galletas ¡jajaja! ¡Menudos golosos y menudos interesados son estos ciervos!

P1020004

Tras un rato de charla con ellos, seguimos descubriendo la isla. Vamos a ver el Santuario de Itsukushima (entrada 300¥ pp). Construido sobre el mar en el 593 y remodelado en 1168.

P1020007

Fue nombrado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1996. Tiene una construcción muy peculiar de estilo Shinden en las que todas las salas y capillas que conforman el santuario está conectadas por unos pasillos sobre el mar con una longitud total de 300m desde los que se puede disfrutar de las vistas sobre el mar con su torii flotante.

P1020016

P1020023

mientras visitamos el santuario comienza a bajar la marea… toda esta zona queda bañada por el mar cuando la marea está en el punto más alto.

Vemos montones de barriles de sake y arroz, otra estampa típica de Japón. Se trata de donativos que ofrecen los fieles al santuario.

P1020020

Desde su jardín se ven el templo Senjokaku o sala de los mil tatami, y la pagoda, construida en 1407 con cinco pisos y más de 27 m. de altura, es una de las más altas de Japón. Con mucho pesar no los visitamos puesto que queremos ver un poco de Hiroshima y teniendo en cuenta la paz que se respira en el ambiente de la isla y que nos faltará también por conocer el templo budista Daisho-in y el monten Misen, nos queda claro que habrá una nueva visita al lugar en un próximo viaje…  Muy feliz

 P1020034

P1020028

P1020025

 

P1020035

Eso si, de camino de vuelta a la terminal del ferry nos enamoramos aún más del lugar, entre sus jardines, sus templos y esas callejuelas comerciales tan típicas niponas repletas de tiendas y restaurantes, que nos vamos encontrando por el camino. Además huele a las mil maravillas ya que la isla es conocida por sus galletas con forma de pez y rellenas de lo que quieras (anko, chocolate, crema, etc.). Además, como las producen allí mismo, se puede ver todo el proceso artesanal de elaboración de los dulces a través de los escaparates. Antes de zarpar compramos unas galletas típicas para traer a nuestra familia y un par de cajas para nosotros que seguro caerán durante el viaje porque ¡¡están buenísimas!!

Otro manjar típico de la isla son las ostras y las sirven cocinadas de mil maneras. No las probamos, a mi marido no le gusta el marisco ni similares y a mi no me gustan las ostras :p

Expuesta en una de las tiendas se halla la pala de girar el arroz más grande del mundo 🙂 cosas de japos que les gusta hacer las cosas a lo grande 😀 Por el camino vemos a unos cuantos ciervos intentando atracar una tienda ¡jaja qué graciosos!

P1020039

P1020037

Al igual que en Nara, aquí también hay carteles con ciertas normas de conducta con los ciervos…

Y ahora si, con mucho pesar salimos pitando para el ferry y de vuelta a Hiroshima. Una vez en la ciudad, desandamos nuestros pasos hasta la estación de tren, dónde de nuevo tomamos un tren de la línea JR Sanyo hasta la estación JR Hiroshima. Vamos con un poco de prisas porque a las 17h cierra todo en Hiroshima y son más de la 1h, así que decidimos comer en plan fast food en un McDonnalds®. Luego salimos de la estación y junto a ella, tomamos un tranvía hasta la zona del Castillo de Hiroshima, primer punto que conoceremos de esta ciudad.

P1020041

ferry que nos llevó de vuelta a Hiroshima

Pero antes de continuar con el relato del viaje, os cuento un poquito sobre la ciudad… Hiroshima es la capital de la prefectura de Hiroshima y la ciudad más grande de la región de Chugoku con 1 millón de habitantes. Enclavada junto al río Ota, se encuentra separada en nueve islas, tantas como brazos tiene el río. Hiroshima significa literalmente isla ancha y está construida sobre una serie de islas arenosas en el delta del Ota-gawa. Fue fundada a finales del siglo XVI y se convirtió en centro urbano durante la época Meiji. Desgraciadamente es mundialmente conocida por ser el escenario del primer bombardeo atómico en la historia al final de la II Guerra Mundial.

Como os decía, cogimos un tranvía en Hiroshima Sta. (líneas 1, 2, y 6) que nos lleva hasta la parada Kamiya-cho. De allí caminamos unos 10 minutos hasta llegar al Castillo de Hiroshima. Construido en 1589 por el clan Mori,  fue completamente destruido por la bomba atómica, pero se reconstruyó gracias a una donación privada (las obras finalizaron en 1958). No es un gran castillo ya que tampoco lo reconstruyeron al completo, si no que tan solo una parte de la muralla y algunas torres, y aunque es un lugar bonito, es totalmente prescindible su visita a no ser que seas un gran amante de los castillos japoneses :p

P1020049

Entramos gratis a una de sus torres que alberga un museo con una exposición de ropa, armas y una reproducción de habitaciones de como había sido el castillo en su época.

P1020076

Tras esto, nos vamos a recorrer un trocito del jardín Shukkeien, de acceso gratuito. Y aunque parece un lugar interesante y es enorme, es un rollo visitarlo con el aguacero que está cayendo… y sinceramente, preferimos visitar la zona de la Cúpula y el Museo de la Paz antes de que cierren.

P1020068

jardín Shukkeien

Apenas hay unos 15 min a pie del parque de la paz, pero como diluvia, volvemos a la parada del tranvía y cogemos uno que nos deja frente a la zona 0. Ya desde la parada del tram se intuye lo que allí hay…

P1020109

Pero conforme te acercas a la Cúpula de la Bomba Atómica, te quedas literalmente sin palabras y un escalofrío te recorre el cuerpo. Impresionante lugar. Pone los pelos de punta ver hasta qué punto es capaz de llegar el ser humano… muy muy impactante, de verdad.

P1020081 (1)

Me impresiona tanto que hasta me sabe mal sacar la cámara para tomar unas fotos. Al ver esos gruesos hierros que hay en el interior de los pilares de hormigón del edificio retorcidos por el calor, pienso en aquél 6 de agosto de 1945 y en el horror que vivieron los habitantes de esta ciudad y sus alrededores. El fenómeno se conoció como el Pika-Don (resplandor – ruido) porque en Hiroshima se produjo un increíble resplandor y a cientos de km se oyó un ruido ensordecedor, por lo que unos vivieron el resplandor y otros solamente el ruido. Hubo más de 250.000 muertos en aquel fatídico día, una ciudad casi al completo aniquilada en pocos segundos. Desde entonces se ha convertido en una ciudad comprometida con la paz y la abolición de las armas nucleares y cada 6 de agosto hacen una gran ceremonia con este fin.

P1020095

P1020094

El edificio, antigua Exposición Comercial de la Prefectura es el símbolo de la destrucción infligida a Hiroshima y fue uno de los pocos edificios que quedaron en pie tras la explosión. Declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1996. Sus ruinas apuntaladas, incluso iluminadas de noche, permanecen como eterno recordatorio de la tragedia. Fue el epicentro de la bomba, que estalló a unos 100m de altura sobre él.

P1020100

P1020083

Ambos en silencio y ensimismados en nuestros pensamientos, vamos dando un paseo bajo la lluvia hacia el  Parque Conmemorativo de la Paz.

P1020111

El parque se construyó como lugar de conmemoración del lanzamiento de la bomba sobre Hiroshima para promover la paz mundial y está ubicado dentro del área del epicentro de la explosión atómica, entre la Cúpula y el Museo. En el centro está situado el Cenotafio por las víctimas de la bomba atómica que contiene una lista de toda la gente que murió por la explosión o como consecuencia de la radiación. En el parque también puedes encontrar el monumento a los niños y el cenotafio por las víctimas coreanas. Lo recorremos bastante rápido porqué cada vez llueve más fuerte y nos lo pone difícil…

P1020114

Entramos al Museo Conmemorativo de la Paz (entrada 50¥, incluye audioguía en español) y desde el mismo momento en que cruzas el quicio de la puerta ya empiezan a ponerse los pelos aún más de punta de lo que ya los llevas…

P1020126

Aún se me encoge el corazón al pensar en todo lo que el museo muestra… es un lugar duro, que muestra lo cruel que puede ser el hombre y la injusticia de las guerras, cuánta gente inocente murió o quedó herida… impactante, no puedo decir más.

Junto a la entrada hay dos grandes maquetas de la ciudad, una antes de la explosión y otra de cómo quedó Hiroshima tras el bombardeo. Escalofriante.

P1020130

Antes…

P1020127

Después…

La audioguía te resume la II Guerra Mundial, los bandos que había y el motivo de que los americanos lanzaran la Little Boy sobre Japón y en concreto sobre Hiroshima, así como el posterior bombardeo atómico sobre Nagasaki pocos días después. Lo espeluznante es que uno de los objetivos que tenían para lanzar la segunda bomba era Kyoto. ¿Os imagináis que hubieran aniquilado todo su patrimonio? Además de sus gentes, of course… Hay varios vídeos en Youtube y varias páginas que explican todo esto, si os interesa la historia y en concreto la II World War como a mi, seguro que os apasiona y a la vez os enfurece.
La audioguía también te explica el cómo aconteció aquel 6 de agosto y los días y meses posteriores. Y todo esto te lo explica mientras vas recorriendo salas repletas de fotos y objetos que se encontraron entre las ruinas, lo que te provoca una sensación de acongoja impresionante.
Hubo un momento en que no podía más y dejé de escuchar la audioguía y de mirar aquellas vitrinas. Soy una persona muy empática y sufro con el sufrimiento de otros, sentía un gran dolor y un gran malestar… Así que personas empáticas, sensibles y/o aprensivas, os aviso, lo pasaréis mal en el museo pero aún así creo que todo el mundo debería visitarlo para ser conscientes de lo ocurrido y evitar que una atrocidad así vuelva a ocurrir.
P1020143

Son casi las 18h cuando salimos del museo (hora del cierre) con una mezcla de sentimientos entre pesar, furia y con el corazón en un puño… Junto a la salida escuchamos a una coral de jóvenes japoneses que cantan con tanto sentimiento que nos pone los pelos más de punta de lo que ya los llevamos. Lo comparto con vosotros.

Continua lloviendo a cántaros… regresamos a través del parque de la paz hacia la parada de tranvía que hay junto a la Cúpula. Allí tomamos un tranvía de nuevo para volver al hotel. Al igual que los buses de Kyoto, debes subir por la puerta de atrás.

Aquí nos pasa algo curioso y que nos tiene bastante rallados hasta llegar a la estación… en teoría, cuando subes a un bus/tranvía, junto a la puerta hay una máquina que saca un papel con el número de parada en la que subes y luego al bajar, te cobran en función del trayecto… pues bien, resulta que aquí la máquina no saca papel y todo el mundo pasa una tarjeta contactless por un lector, y claro nosotros nos quedamos ¿¡y cómo lo hacemos nosotros?! Chocado . Estuvimos rallados hasta llegar a la estación que era nuestra parada y también la última de esa línea, así que decidimos esperar a que bajara todo el mundo para poder ir con calma y explicarle al conductor como pudiéramos dónde habíamos subido para que nos cobrara el trayecto… así lo hicimos, y por suerte (¡es lo bueno de ser guiri!) nos había visto subir y nos dijo que no pasaba nada porqué no tuviéramos papel de subida, que nos cobraba lo que valía el trayecto que habíamos hecho. ¡Uffff qué susto! Muy feliz Muy feliz Le dimos las gracias con un sonoro “domo arigato” como ellos suelen hacer y ahora si, nos bajamos relajados del tranvía.

Luego con el tiempo además nos enteraríamos que hay una zona de tarifa plana en Hiroshima. No sabemos si nos cobró lo que tocaba por ese motivo o porqué realmente nos había visto subir en aquella parada 😀  Ya veis, anécdotas de viajero ¡jaja!

P1020048

Tram de la ciudad

Llegamos a la estación y recogemos la mochila de mi marido de la consigna y luego vamos hacia el hotel dónde hacemos el check-in y subimos a la habitación. Si el hall del hotel ya es chulo, ¡la habitación es increíble y enorme! ¡Y menudas vistas sobre la ciudad desde la habitación! Lástima de los nubarrones y la lluvia que no permiten disfrutarlas al máximo…

 P1020157
P1020162

Después del madrugón de hoy, estamos bastante cansados a estas horas ya… así que perreamos un poco en la habitación, aprovechamos para hacer copia de seguridad de las fotos, hablar con los nuestros y cuando se da la hora de ir a cenar, decidimos ir a lo cómodo por lo que vamos a buscar un restaurante en la misma estación.

Nos decidimos por uno de yakisobas y okonomiyakis que es bastante pequeño pero que ¡huele que alimenta desde fuera! Nos sientan en la barra, frente a la plancha. Al principio nos pareció un poco rollo eso de estar frente a la plancha pero luego nos encantó porque pudimos ver el arte que tenía el chef con las paletas y cómo se hacen los yakisoba y los okonomiyaki de Hiroshima y ya me veis a mi tomando buena nota de ello para luego hacerlos yo en casa. Si, mis yakisoba caseros son al estilo de Hiroshima 😀

Lo siento, no tengo fotos del momento, me dejé la cámara cargando y mi móvil de entonces echaba unas fotos de kk… 😦

Pedimos un yakisoba y un okonomiyaki para compartir y así poder probar ambos platos porque tenían una pinta estupenda los dos. Y os aseguro que ¡no los he probado mejores en mi vida! El lugar es 200% recomendable y si algún día volvemos a Hiroshima, tenemos claro que ¡¡volveremos a comer a allí!! No recuerdo el nombre del lugar ni sé si seguirá abierto, pero si alguien quiere indicaciones de cómo llegar, decidme.

Tras una cena exquisita y de comer hasta reventar, pasamos por la oficina de la Japan Railways y reservamos los billetes del Shinkansen para mañana, y volvemos al hotel. Hemos tenido un día agotador y toca dormir que mañana ponemos rumbo bien temprano hacia la capital, ¡¡si, nos vamos a Tokyo!!

P.S: si tuviera que volver a hacer esta excursión, sin duda hubiera visto lo que nos interesaba de Hiroshima por la mañana y luego hubiéramos ido a Miyajima, tal y como lo hicimos tuvimos la sensación de no poder disfrutar demasiado de la isla. Con el tiempo que disponíamos nos sobraba el castillo, así hubiéramos podido dedicar un poco más de tiempo al resto.

¿Lo ideal? Visitar Hiroshima por la mañana, luego ir a Miyajima y hacer noche allí, así puedes ver la torii con marea alta y marea baja. Por la tarde visitas el santuario, las calles comerciales y al día siguiente por la mañana, haces el ascenso al monte Misen y visitas el templo Daisho de bajada. Luego ya, siguiente destino 😉

18/09/14: Nos movemos a Java y empiezan los marrones…

Día 3: Seminyak (Bali) – Ketapang (Java)

 

Amanece un nuevo día en Indonesia y hoy cambiamos de isla para hacer el tour por los volcanes de Java. Nos levantamos temprano y como cada día nos embadurnamos de repelente para mosquitos y vamos a por el desayuno que tenemos incluido. Hoy de nuevo, buffet de dulces que está riquísimo. Volvemos a la habitación, recogemos las cosas y hacemos el check-out en el hotel. A las 8h llega el conductor que nos trajo del aeropuerto, con quién quedamos para que nos lleve al puerto de ferries de Gilimanuk.

Durante el trayecto del aeropuerto al hotel el día de llegada, pactamos que nos llevaría por 800.000 IDR pero hoy se presenta diciéndonos que no se acordó de decirnos que hay que pagar una tasa por entrar al puerto y que nos cobrará 1 millón de rupias. Ya nos mosquea el tema, le revocamos pero nos dice que o eso o nada… y claro, no es plan de ponernos a buscar otro conductor ahora cuando nos espera el guía a mediodía en Java y por lo que vimos por internet, un taxi oficial sería mucho más caro… así que aceptamos a regañadientes y emprendemos el viaje de 3h y pico que tenemos por delante hasta el puerto del ferry.

En realidad es poca distancia, 130km, que por una carretera de las nuestras nos lo haríamos en un pis-pas… pero allí nos costó ¡¡casi 4h de viaje!! Sus carreteras principales son estrechas, atestadas de coches y motos, cruzan puertos de montaña, su velocidad máxima es 70km/h y su velocidad media de conducción son ¡¡20-30km/h!!! ¡Qué desesperación! aquello no acababa nunca… por suerte el conductor era majo y hablaba un inglés decente, por lo que pudimos empezar a descubrir cosas sobre los balineses.

IMG_2768 copia

puesto de fruta móvil, Bali

A mitad de camino, encontramos la carretera cortada. Y de repente, vemos a un montón de gente llorando y en procesión ¡portando un ataúd! Por lo que nos cuenta el conductor, allí cuando muere alguien todo el pueblo hace una procesión desde la casa del difunto hasta el templo del pueblo y si es necesario se corta la carretera. Tras el funeral en el templo, incineran al cuerpo y echan las cenizas al océano en la playa más cercana. Le pregunto si puedo hacer fotos o está mal visto y me dice que sin problema, así que consigo sacar alguna instantánea desde el coche.

IMG_2770 copia

funeral hinduista en Bali

Tras un viaje interminable, conseguimos llegar al puerto de ferries de Gilimanuk, en el extremo de la isla de Bali. Pagamos al conductor y nos despedimos de él. Compramos el billete del ferry a Ketapang (el puerto de Java) por 8.000 IDR cada uno y pasamos a la zona de embarque. Decir que es todo bastante caótico, hay pocas indicaciones y las que hay están en indonesio… nos cruzamos con un empleado a quién preguntamos a qué ferry nos tenemos que subir y nos lo indica. Desde luego, ni la pasarela para acceder al ferry ni el ferry en sí está preparado para ir con maletas… ¡menudos socabones! Y en el ferry sudamos la gota gorda, la zona de pasajeros está en el 1r y 2º piso y para acceder a ellos, hay unas escaleras súper estrechas y muuuuy empinadas, por las que nos cuesta un montón subir las maletas, pero claro, a ver quién es el listo que las deja abajo dónde los coches y allí tampoco nos podemos quedar porqué hay una humareda insoportable de los coches y camiones. Así que como podemos, subimos al 1r piso.

El trayecto dura 1h y las vistas del estrecho son muy chulas, sería algo similar al estrecho de Gibraltar pero sin apenas oleaje y el agua muuucho más tranquila. Ves una isla desde la otra. Lo que parecía que sería un trayecto tranquilo se convierte en una pesadez en pocos minutos, y es que un señor monta un chiringuito en la zona de pasajeros, dónde vende productos varios y los anuncia por megafonía al más puro estilo Tele-tienda. ¡Qué horror, el tío no se calla ni debajo del agua! 😛

Mi marido aprovecha para escribir al guía que tenemos contratado para hacer el tour por los volcanes de Java, Aidey de Travelife, para decirle que ya estamos en el ferry. Habíamos quedado que nos recogería en el puerto de Ketapang sobre mediodía, pero ahora nos dice que no puede venir a buscarnos y que nos manda a un colega suyo, nos facilita el nombre, el teléfono y la matrícula del coche. Esto nos mosquea mucho, pero esperamos que sea solo a buscarnos y que mañana hagamos el tour con él tal y como teníamos apalabrado.

Al llegar al puerto de Ketapang, ya en Java, nos recoge el colega de Aidey (no recuerdo su nombre) y nos lleva al hotel Ketapang Indah, el cuál tenemos incluido para la noche de hoy en el precio del tour. Son las 12h y hasta las 15h no podemos hacer el check-in, de nuevo se nos pone la mosca detrás de la oreja, porqué de haberlo sabido no hubiéramos madrugado tanto para llegar pronto… ya nos podría haber avisado Aidey… en fin, nos guardan las maletas y nos dicen que podemos esperar en la piscina o en el bar del hotel a que se haga la hora. El hotel está genial, son todo cabañas repartidas por un gran jardín.

IMG_2777 copia

Hotel Ketapang Indah

Lo malo es que está retirado de la ciudad, por lo que necesitas transporte para salir, y después de 4h de coche más la hora de ferry no nos apetece coger más transportes. Así que nos tomamos unos batidos de frutas mientras se hace la hora de comer con unas bonitas vistas al jardín pero con la sensación de que algo más pasará…

A eso de las 13,30h, nos pedimos un plato de arroz blanco con pollo en salsa (no recuerdo el nombre) y unas chips de frutas tropicales más unos refrescos (130.000 rupias todo, incluidos los batidos). Y cuando nos disponemos a empezar a comer, se presenta el colega de Aidey que nos ha venido a buscar al ferry con otro tipo. Nos dice que Aidey no podrá venir mañana porqué le ha surgido un imprevisto pero que nos llevará él con el guía local (el otro tipo) para hacer el ascenso al volcán Kawah Ijen, que nos recogerá a la 1h para poder ver el blue flame.  ¿¡Cómo que le ha surgido un imprevisto y nos deja tirados con un tío que no sabemos ni quién es?! ¡¿y no nos lo podía decir él cuando hemos hablado por el whatsapp?!¡¿pero qué poca palabra tiene la peña?! el “colega” nos ve súper mosqueados y llama por teléfono a Aidey que nos dice que le ha surgido un imprevisto, que mañana nos acompaña su colega al Ijen y que por la tarde nos vemos en el hotel del Bromo. Con un mosqueo monumental, accedemos, no hay más remedio… ¿a ver qué hacemos si no?

Se van y nos dejan comer… ¡a ver quién es la guapa que come ahora con el mosque que llevo encima! Mi marido en un ejercicio de autoconvencimiento, me intenta tranquilizar pero yo tengo un enfado monumental porqué algo me dice que mañana tampoco le veremos el pelo al amigo Aidey y seguro que algo más surge en este tour.

IMG_2779 copia

Con el rollo se nos han hecho las 15h. Hacemos el check-in y nos acompañan a nuestra cabaña. Es muy sencillita pero cuenta con una habitación amplia y cuarto de baño con ducha para nosotros. Nos ponemos el bañador y nos embadurnamos de protección solar y nos vamos a la piscina, a ver si se nos despeja la mente y nos afloja el cabreo 😛 Junto a la piscina, hay un pequeño acceso para la playa que hay junto al hotel, aunque no nos podemos bañar porqué son todo piedras y está muy sucia, es de arena volcánica y se puede ver el extremo de Bali dónde se encuentra el puerto de Gilimanuk.

P1100123 copia

playa del hotel

P1100121 copia

Nos damos un buen chapuzón en la piscina, y a eso de las 17,30h empieza a anochecer y nos vamos a la cabaña antes de que nos coman los mosquitos. Nos damos una ducha y volvemos a la zona del bar, esta vez bien embadurnados de repelente. Nos tomamos algo tranquilamente y cenamos pronto (80.000 IDR los dos con bebida y postre).

IMG_4289 copia

A eso de las 21,30h nos vamos a dormir, para ver el blue flame nos tenemos que levantar a las 00,30h!!