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16/11/17: descubrimos el bello barrio de Belém

Día 1: Torre de Belém, Monasterio de los Jerónimos, Monumento a los Descubridores y una fabulosa cena lusitana con vino verde

Nos levantamos con toda la calma del mundo, desayunamos en el apartamento los dulces y zumos que compramos ayer, y sobre las 11h salimos hacia el barrio de Belém, lugar dónde el río Tajo se funde con el Atlántico, y des de donde los descubridores portugueses se hicieron a la mar.

Paramos un momento en el metro de Chiado a recargar las tarjetas de transporte Viva Viagem con 5€ cada una, y seguimos caminando hasta la Plaza del Comercio dónde tomamos el tranvía 15E.

A diferencia de todo el mundo bajamos en la parada Largo da Princesa que deja a unos 5 minutos de la Torre de Belém. Caminamos hasta la orilla desde dónde hay una de las mejores estampas del lugar.

Pagamos 6€ cada uno de entrada y accedemos a la fortaleza construida entre 1515 y 1519 por Francisco de Arruda, con estilo manuelino, y declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1983. Lee el resto de esta entrada

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05/03/18: último día en Nápoles recorriendo sus calles, sus alturas y su museo más importante

Día 4: visitamos el Museo Arqueológico, el Castel Sant’Elmo y acabamos de recorrer sus callejuelas

Hoy es nuestro último día en Nápoles y hasta las 22h no sale nuestro vuelo, así que podemos aprovechar para acabar de visitar la ciudad. Nos levantamos sobre las 9h y vamos a tomar el desayuno que como cada día nos prepara Toni. Hoy nos deleita con un cornetto de crema y frambuesa realmente delicioso.

Tras un poco de charla con él, nos ponemos en marcha. Vamos a Garibaldi a coger la línea 1 del metro para ir hasta la parada Muzeo. Compramos dos billetes de un día por 3,5€ pp y bajamos al andén, dónde alucinamos en colores al ver el gentío que hay, ¡que ni cabe en el andén! Lee el resto de esta entrada

03/03/18: nos maravillamos en Herculano y descubrimos la Nápoles escondida

Día 2: excursión de medio día a Ercolano y Napoli Sotterranea

Hoy nos levantamos con toda la calma del mundo ya que el catarro de mi marido apenas nos ha dejado dormir en toda la noche. Desayunamos a las 9h como quedamos con Toni (el gerente del hotel) y luego volvemos un ratito más a la cama.

A las 11h y un poco más recuperados, nos encaminamos bajo la lluvia y el viento hacia la Estación de Trenes Garibaldi, la estación central de la ciudad. De camino mi paraguas es baja y va derecho a la primera papelera que vemos. Pocas cosas odio tanto como viento y lluvia a la vez 😦 Suerte que estamos cerca de la estación cuando me quedo sin paraguas y no acabo demasiado mojada… En la misma estación vemos una galería comercial, y en una de las tiendas me hago con uno nuevo (15€).

Compramos billetes de ida y vuelta para el tren a Ercolano (2,2€ los dos) y cogemos el primer tren que pasa en dirección a Sorrento. Conseguimos ir sentados todo el trayecto que dura unos 20 minutos. Lee el resto de esta entrada

02/03/18: descubrimos el patrimonio que esconde Nápoles…

Día 1: y nos deleitamos con su deliciosa gastronomía 😛

Nos levantamos a las 8,30h habiendo dormido a trompicones desde las 6h, ya que se escucha todo el ruido del tráfico de la calle y jaleo en el hostal.

Anoche quedamos con Toni (el gerente del hotel) a las 9h para tomar el desayuno que tenemos incluido. Nos deleita con un zumo de naranja natural, un buen café italiano y unos sfogliatella, unos dulces típicos napolitanos que ¡están deliciosos!

Con las pilas cargadas nos ponemos en marcha. Hoy dedicaremos el día a conocer el centro histórico de la ciudad. Lee el resto de esta entrada

01/03/18: comienza una nueva escapada por Europa, ¡nos vamos a Nápoles!

Día 0: con ciertas dificultades… conseguimos volar a Nápoles

Hoy hacemos jornada intensiva en el trabajo para poder salir a las 17h hacia el aeropuerto del Prat. Nuestro vuelo con Vueling está previsto para las 19,25h. Cogemos un taxi (25€) hasta la terminal 1 y tras pasar el control de seguridad sin problemas, vamos a merendar mientras esperamos la hora del embarque.

Cuando la puerta de embarque sale anunciada, vemos que tenemos que ir al final de la zona B. Tras más de 15 minutos atravesando toda la zona B, llegamos a la puerta que ya aparece el mensaje de inicio del embarque, pero al poco vemos que han quitado el anuncio del vuelo de la pantalla de la puerta, y eso me llama la atención. Muchos pasajeros siguen haciendo fila… pero yo voy a las pantallas más cercanas y como me temía, ¡han retrasado el vuelo! Ya podían avisar en la puerta de embarque de ello… tomamos asiento de nuevo y según la app de Vueling se debe a las inclemencias del tiempo y es que estos días una ola de frío siberiano azota toda Europa… lo malo, ¡¡es que la nueva hora de salida son las 21h!! Lee el resto de esta entrada

3ª visita a Italia dónde conocemos a la “decadente” Nappoli…

Este año tardamos un poquito más en arrancar a viajar que el pasado que empezamos viajando ya en enero a Budapest… En marzo conocimos un nuevo destino y es que volvimos a Italia por tercera vez, esta vez a conocer…

¡Nápoles!

En 2010 visitamos Roma y en 2012 Venecia (viajes que tengo pendiente de explicaros) y esta vez tuvimos 4 días para conocer la decadente Nápoles y las supervivientes Pompeya y Herculano, sepultadas bajo la lava del Vesubio. Lee el resto de esta entrada

la 2ª escapada del 2018 está a la vuelta de la esquina…

Y es que después de haber pasado 4 días en Nápoles en marzo (tengo pendiente contaros), volvemos a tener un mono viajero intenso… así que nos hemos decantado por un retorno a Alemania para celebrar nuestro aniversario de boda 🙂

Y es que en breve, vamos a conocer otra ciudad del estado de Baviera:

Núremberg

Después de haber disfrutado de lo lindo en Munich en 2012 y de Berlin en 2014, volvemos a Alemania con muchas ganas, a descubrir toda la historia que esconde la capital de la región de Franconia. Y es que Núremberg, destruida en su práctica totalidad durante la II Guerra Mundial, y reconstruida con mucho gusto en pocos años, a día de hoy todavía guarda muchísima historia entre sus calles y su gente, y mantiene vivo lo que el nazismo hizo para evitar que caiga en el olvido y vuelva a ocurrir algún día. Lee el resto de esta entrada

15/06/15: visitamos el Museo del Comunismo y la torre del Reloj en nuestro último día en Praga

Día 4: acabamos de descubrir la ciudad de Praga antes de volver a casa

Nos levantamos a las 9h. Desayunamos en el hotel aprovechando que lo tenemos incluido. Cerramos las maletas y hacemos el check-out, hoy es nuestro último día en la ciudad de Praga. Nuestro vuelo no sale hasta la tarde por lo que pedimos que nos guarden las maletas en el hotel que lo hacen gratuitamente. Es un alivio porque así podemos aprovechar la mañana para acabar de conocer la ciudad 🙂

Cogemos el metro hasta Nové Mesto o Ciudad Nueva, fundada por Carlos IV en el año 1348, siendo actualmente una de las zonas más extensas de Praga. Damos un paseo por sus calles hasta llegar a la primera visita de hoy, la Casa Danzante (Tančící dům).

Se trata de un edificio de estilo deconstructivista ubicado junto al río Moldava. Representa a un hombre y una mujer bailando (Fred Astaire y Ginger Rogers). Es realmente curioso de ver.

Encontramos una parada de tranvía y cogemos el 14 hasta Mustek. Vamos a visitar un curioso museo formado por los objetos de colección de un amante de la historia, al ser un lugar pequeño y no muy conocido cuesta un poco encontrarlo… está en el primer piso de un antiguo edificio en el callejón del Casino Palace Savarin, en el número 10 de la calle Na Příkopě. Se trata del Museo del Comunismo, que narra los años de régimen comunista de la actual República Checa, desde la implantación del modelo político en 1948 hasta la caída de éste en 1989, en la Revolución del Terciopelo. Pagamos la entrada (190 CZK pp) y accedemos a la primera sala.

A lo largo del recorrido distribuido en seis secciones, el museo toca todos los aspectos del comunismo en Praga, desde la vida diaria hasta la propaganda y la censura, pasando por las distintas fases del comunismo: los orígenes, el sueño, la realidad, la pesadilla, los personajes históricos y la Revolución del Terciopelo. Encontramos fotografías, objetos y escenas de la época comunista acompañadas siempre de paneles informativos que incluyen explicaciones en español.

Y lo que más nos sorprende de todo es que ¡tienen un trozo del Muro de Berlin en el interior del museo! Lo que nos recuerda muchísimo nuestra visita a la ciudad de Berlin del anterior año (tengo pendiente hablaros de ella).

Tras una hora y media recorriendo esta curiosa colección privada, salimos de nuevo a la calle y caminamos hasta la  Plaza de Wenceslao. Lugar donde dio inicio la Revolución del Terciopelo y la caída del Comunismo en 1989, es la plaza de mayor tamaño de la ciudad y ha sido escenario de grandes acontecimientos de la historia reciente del país.

homenaje a las víctimas de la Revolución del Terciopelo

El edificio más famoso de la plaza es el Museo Nacional de Praga, terminado en 1890. Justo enfrente se encuentra la estatua del patrón de la República Checa: San Wenceslao a caballo como homenaje al mercado de caballos fundado en 1348 que se encontraba en esta plaza antiguamente.

Accedemos al metro y vamos hasta la parada de Republiky Namesti. Salimos hacia la Torre de la Pólvora y desde ahí caminamos hacia la Ciudad Vieja. Recorremos de nuevo sus calles disfrutando del ambiente de la ciudad.

Se nos hace la hora de comer, así que nos decantamos por el restaurante Kolonial que nos recomendó el guía del free tour que hicimos el primer día y que se encuentra a las puertas del barrio judío. Comemos un solomillo a la pimienta con patatas y unas cervezas negras por 380 CZK, todo delicioso y el personal súper amable. Lo recomendamos encarecidamente.

Desandamos nuestros pasos hasta la Plaza de la Ciudad Vieja. Tenemos un asunto pendiente antes de dejar la ciudad: subir a la Torre del Reloj Astronómico (entrada gratis con la Prague Card).

Como os expliqué, el Reloj Astronómico de Praga construido en 1490, es el reloj medieval más famoso del mundo. En la torre puedes ver el interior del reloj y su funcionamiento, conocer los planos de la maquinaria, visitar la capilla, así como subir al mirador desde el que hay unas bonitas vistas sobre los tejados rojizos de la ciudad.

la maquinaria es de lo más curiosa

sin duda la mejor última visita 🙂

Al bajar de nuevo a la calle entramos en un Starbucks a tomarnos unos frapuccino mientras hacemos un poco de tiempo antes de ir a recoger las maletas al hotel. Vemos una tienda con figuras de cristal de bohemia preciosas y compramos una figura de un caracol y una bola (395CZK) para nuestra “decoración viajera”. No sé si os lo he contado alguna vez pero el 99% de los objetos que tenemos en casa como decoración son recuerdos viajeros que hemos ido trayendo de los distintos destinos que hemos conocido 🙂

Caminamos hasta el hotel dónde recogemos nuestro equipaje y ponemos rumbo al aeropuerto. Para ello, cogemos el metro en Republiky Namesti y hacemos transbordo a la línea roja hasta Havlov Namesti.

Allí cogemos el Airport Expres (nos entra en la Prague Card). Llegamos al aeropuerto a las 17,45h justo cuando empieza a caer un tormentorro. Pasamos los controles de seguridad y pasaporte, de nuevo me hacen el control antidrogas (no sé cuántas veces me lo han hecho este año…) y toca esperar hasta las 20,30h que empieza el embarque… pero el avión despega con una hora de retraso por la tormenta. Viendo que llegaremos a las tantas a casa y que mañana toca madrugar para ir a trabajar, decidimos comprarnos un par de bocatas con unos refrescos en el avión, así llegaremos cenados.

Al fin a las 00,30h aterrizamos en Barcelona. Cogemos un taxi hasta casa poniendo fin al viaje. Venimos cargados con recuerdos en la memoria y la sensación de haber disfrutado muchísimo de Praga. Sin duda, es una ciudad que recomendamos visitar.

14/06/15: conocemos el barrio judío, subimos a lo más alto de Praga y caminamos por la calle más estrecha

Día 3: recorremos el barrio judío, alcanzamos la cima en Petřín y conocemos rincones con encanto en Kampa

Nuevo día en la histórica ciudad de Praga y hoy vamos a conocer el barrio judío. Nos levantamos sobre las 9h y tras tomar el desayuno incluido, salimos caminando hasta Josefov.

Como os comentaba en la entrada del 1r día, Josefov se originó tras la unión de las dos comunidades judías que había en Praga en la Edad Media, una se encontraba alrededor de la Sinagoga Staronová (Vieja-Nueva) y la otra en la Española. Durante los siglos XVI y XVII y debido a las acusaciones de los cristianos, todos los judíos debían llevar un identificativo amarillo. Fue después de muchísimos años de discriminaciones y de considerarlo un gueto, finalmente en 1850 se integró en Praga como un barrio más. A finales del siglo XIX las autoridades reformaron totalmente la zona conservando solamente las sinagogas, el cementerio y el ayuntamiento.
 A todo este conjunto monumental se lo conoce hoy como el Museo Judío de Praga. Entramos gratuitamente a las Sinagogas y al Cementerio con la Prague Card, excepto la Sinagoga Antigua que tiene entrada a parte de 200CZK que compramos, así como una audio-guía por 180CZK.

Comenzamos visitando la Sinagoga Vieja-Nueva, siendo la más antigua de Europa en funcionamiento, data de 1270. Reconstruida en 1694, encontramos en su interior una gran colección de textos hebreos y dibujos de niños cautivos en el campo de concentración de Terezín. Aquí podemos observar claramente la separación del edificio por sexos para las ceremonias. A la entrada al edificio a mi marido le ofrecen una kipá para cubrirse la cabeza, a la salida la guardamos para acceder al resto de edificios que visitaremos hoy.

En el Ayuntamiento del barrio judío encontramos dos relojes, uno de ellos de estilo tradicional marca las horas con números romanos y el otro, muestra los números en hebreo y sus manecillas giran en sentido contrario por lo que da la “hora al revés” 🙂

Caminamos hasta la cercana Sinagoga Pinkas que marca la entrada al Cementerio. Fundada en 1479 es una de las más relevantes de la ciudad. En sus paredes encontramos inscritos los nombres de los 77.297 judíos checoslovacos asesinados por los nazis durante el holocausto. Terrible.

Accedemos al patio interior de la Sinagoga que conforma el Cementerio Judío de la ciudad, dónde durante más de 300 años fue el único terreno en el cual se permitía enterrar a los judíos. La primera lápida data de 1439. El terreno era escaso para albergar a todas las personas que fallecían por lo que amontonaban las lápidas unas sobre otras llegando a alcanzar hasta más de 10 filas. Actualmente se puede apreciar su carácter y forma originales por lo que hace del lugar una de las visitas más interesantes que hemos hecho por Europa a pesar de estar en un lugar de sepultura. A día de hoy se pueden ver más de 12.000 lápidas, por lo que estiman que debe haber unas 100.000 personas enterradas aquí.

Tras un buen rato recorriendo el Cementerio, salimos por la puerta trasera que da a la pequeña Sinagoga Klausen y a la sede de la hermandad del cementerio.

Caminamos hasta la Sinagoga Española. Construida en 1868 adquiere el nombre de “La Española” debido a su decoración morisca, con un aspecto similar a La Alhambra de Granada. El interior del edificio es realmente bonito.

Continuamos hacia la Sinagoga Alta, edificada en el siglo XVI y financiada por Mordechai Maisel, cuenta con dos plantas: en la superior alberga una colección de telas, cortinas y objetos de plata, mientras que en la planta baja hay una pequeña tienda de recuerdos.

Proseguimos el recorrido visitando la Sinagoga Maisel que data de finales del siglo XVI. La sinagoga sufrió un grave incendio en 1689, siendo posteriormente reconstruida con estilo barroco, y remodelada a finales del siglo XIX en estilo neo gótico. Desde 1960 contiene una gran exposición con objetos judíos como libros, objetos decorativos, telas, orfebrería, etc.

Nos acercamos al Moldava e intentamos coger un barco para dar un paseo por el río y ver la ciudad desde otra perspectiva pero son las 12.15h y hasta 13h no sale, así que nos vamos al hotel a descansar un ratito y sobre las 14h nos dirigimos al Centro Comercial Palladium a comer. Nos decidimos por un restaurante de comida típica en el que pedimos un plato de goulash y otro de pollo empanado con patatas, con un refresco y una cerveza por 525 CZK. Comemos de maravilla, lástima que no recuerdo el nombre del local.

Con las pilas recargadas, cogemos el tranvía nº5 hasta Malostranke Namesti, y allí el 20 hasta Újezd, dónde hacemos transbordo al Funicular de Petřín (gratis con la Prague Card). Hace una parada intermedia en la que hay varios restaurantes, pero nosotros seguimos hasta lo más alto del Monte Petřín, a 138 metros sobre la ciudad de Praga.

Damos un corto paseo hasta la Torre Petřín construida en 1891 para la Exposición Nacional de Praga, tiene una cierta similitud con la Torre Eiffel. La entrada está incluida en la Prague Card. Se puede subir andando hasta la terraza superior a 51 metros de altura o bien pagar 60CZK por persona para coger el ascensor. Nosotros nos decantamos por la segunda opción, hace un calor terrible como para andar subiendo los varios pisos de altura que tiene la torre. El ascensor tiene unas compuertas metálicas que le da aire de bunker…

Desde arriba tenemos unas vistas fabulosas sobre la ciudad, a 200 metros de altura sobre el río Moldava. Pasamos un buen rato aquí arriba contemplándolas. La bajada la hacemos por las escaleras, lo que nos permite seguir disfrutando de las vistas.

Castillo con la Catedral en el centro

Una vez abajo queríamos entrar al Laberinto de los Espejos, otro resquicio de la Exposición de Praga de 1891 pero hay una cola tremenda y pasamos de largo. Nos compramos unos helados (85 CZK los dos) y nos los tomamos sentados en un banco a la sombra en el parque. Se está bien a gusto aquí arriba, vemos a varias familias con sus peques y a jóvenes echando la tarde. El Monte cuenta con un parque inmenso y muy bien cuidado.

Tras un ratito de esparcimiento aquí, volvemos al Funicular y una vez en Újezd de nuevo, cogemos el tranvía 12 hasta la Plaza de la Ciudad Nueva. Callejeamos hasta el Puente de Carlos. A pocos metros encontramos la calle más estrecha del mundo que tiene hasta un semáforo porque es imposible cruzarse con nadie aquí. La encontraréis en el nº24 de la calle U Luzického Seminare.

Tras pasar por ella, caminamos hasta la Isla de Kampa, situada bajo el Puente de Carlos, entre el río Moldava y el riachuelo Čertovka, un brazo del Moldava cuya traducción podría ser “río del Diablo”. La leyenda dice que el nombre del río proviene de una malhumorada lavandera que blanqueaba la ropa en este río.

puente de Carlos

Hay unas bonitas vistas del río desde aquí, y encontramos unos bancos con buenas vistas, nos sentamos un ratito a descansar y disfrutar de la vista.

Seguimos recorriendo la pequeña isla hasta llegar al Muro de John Lennon, importante durante la protesta pacífica contra el régimen comunista en el que escribían frases de protesta. Actualmente está repleto de grafitis y junto a él, encontramos un puente repleto de candados y el Molino del Gran Prior, con una rueda de 8 metros que data de la Edad Media.

Callejeando encontramos una parada del tranvía nº20 que nos deja en Malostranke, dónde hacemos transbordo al 5 hasta Republiky, de allí caminamos hasta el hotel. Nos cogemos un par de cafés en la máquina gratuita que hay en la recepción y nos los subimos a la habitación. Descansamos hasta la hora de cenar que volvemos al CC Palladium, esta vez nos decantamos por el Old Town Restaurant en el que comemos un par de pizzas con unas cervezas por 350CZK.

Tras la cena volvemos al hotel. Toca hacer maletas ya que mañana es nuestro último día en la ciudad. Ha sido un día agotador entre la caminata y el calor que hace a pesar de estar solo en junio, pero hemos disfrutado muchísimo de los rincones que esconde esta ciudad.

13/06/15: visitamos el Castillo, disfrutamos de las vistas sobre la ciudad y como colofón, unos fuegos artificiales

Día 2: conocemos los grandes monumentos de la ciudad con un buen fin de fiesta 🙂

A las 9,30h ya estamos en marcha después de desayunar unas tostadas en el hotel. Cogemos el tranvía 5 hasta Malá Strana. Fundado en 1257, es uno de los distritos más antiguos e históricos de Praga. Aquí hacemos transbordo al tranvía nº22 hasta la entrada principal del Castillo.

El Castillo de Praga es uno de los castillos más grandes del mundo y el más importante de la República Checa. Construido por el príncipe Bořivoj Přemyslovec en el siglo IX, se dice que la ciudad de Praga se fundó con su construcción, ya que fue alrededor del Palacio que se comenzaron a levantar las primeras casas.

La entrada son unas 300CZK pero con la Prague Card entramos gratis. Tan solo tienes que enseñarla en taquilla y te dan el ticket de acceso a los distintos edificios que conforman el Castillo. Os dejo la web del castillo para tener más información de cara a preparar su visita porque su reciento es realmente inmenso.

El castillo está conformado por varios edificios de alta relevancia en la historia de Praga. Fue la residencia de los Reyes de Bohemia desde su construcción y desde 1918 es la residencia oficial del presidente de la República Checa.

El primer edificio que visitamos es la Catedral de San Vito, el edificio religioso más importante de Praga.

Su construcción comenzó en 1344 por orden de Juan de Luxemburgo pero no se finalizaron las obras hasta el siglo XX, abriendo sus puertas al público en 1929. Vaya, una obra más larga que la Sagrada Familia de Barcelona y ¡ya es decir!

La catedral alberga la tumba de Wenceslao IV (El rey bueno), las Joyas de la Corona, y es el lugar de coronación de los reyes de Bohemia. Si el edificio por fuera ya es bonito, por dentro lo es más. Sin duda recomiendo su visita. Se puede acceder a una de sus torres con más de 99m de altura, aunque nosotros desistimos porque hay una cola eterna para subir.

Tras la visita a la Catedral, nos acercamos al Palacio Antiguo, creado en el siglo IX como un primitivo palacio de madera, sufrió importantes renovaciones hasta convertirse en el impresionante edificio que se conserva en la actualidad.

De aquí pasamos a la Basílica de San Jorge, fundada hacia el año 920 por el príncipe Vratislav I, hoy tan solo se conservan algunas partes del edificio. El interior de la basílica es de estilo románico, austero y monumental, y alberga las tumbas de los miembros de la dinastía Premyslid, entre ellos la del príncipe Vratislav I, padre de San Wenceslao. En la actualidad la zona del convento que hay en la Basílica, acoge la colección de arte bohemio del siglo XIX de la Galería Nacional de Praga.

vista trasera del monasterio de San Jorge

Desde aquí hay una bonita vista de la parte trasera de San Vito.

Tras esta visita recorremos el Callejón del Oro, una calle estrecha en el recinto del Castillo que debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII.

Conformada por casitas de colores que fueron construidas en los muros del castillo a finales del siglo XVI para cobijar a los 24 guardianes del palacio, pasaron a ser ocupadas un siglo más tarde, por el gremio de los orfebres que las habitaron durante varios siglos. Hacia el S. XIX fueron habitadas por mendigos y delincuentes hasta que ya en el S. XX fueron desalojadas y reconvertidas en pequeñas tiendas de artesanías y productos típicos en un intento de honrar a sus inicios. Aquí también encontramos tiendas de armaduras y armas medievales que son bien curiosas de visitar, y un pequeño museo de la tortura en el que se muestran algunos de los objectos usados para la tortura en la edad media.

En el nº22 encontramos la casa dónde vivió Franz Kafka, uno de los escritores más influyentes del siglo XX. Se puede acceder a su interior dónde han creado una especie de mini museo con objetos pertenecientes al escritor de Bohemia.

Paramos en un pequeño bar a tomarnos un helado y comprar una botella de agua por 150CZK y descansar un poco que llevamos toda la mañana de caminata por el recinto del Castillo. Desde aquí tenemos una bonita vista sobre la ciudad de Praga.

Luego tomamos la salida del Callejón del Oro y bajamos callejeando junto a las murallas del Castillo hasta llegar a la parada del tranvía 20 que nos lleva a la plaza de la ciudad pequeña de de Malá Strana.

Esta plaza es el corazón del barrio desde su fundación, en 1257. La mayoría de las casas aunque están reconstruidas, datan de la Edad Media. En el centro de la plaza encontramos la Columna de la Peste, una columna de 20m de altura dedicada a la Santísima Trinidad erigida en 1713, como símbolo de gratitud tras el fin de la epidemia de peste negra que azotó Praga consumiendo a buena parte de su población.

Cumplimos con nuestra tradición viajera de “McDonalds por el mundo” tomando dos menús por 225 coronas.

Luego visitamos la Iglesia de San Nicolás de Malá Strana (entrada 35CZK pp). Construida entre 1673 y 1752 por orden de los jesuitas, está considerada como la mejor joya del barroco de Praga. En el interior encontramos un gran órgano que fue tocado por Mozart en varias ocasiones, y bonitas obras de arte de la época. Se puede acceder a lo alto de su torre.

Bajamos caminando por las bonitas calles de Malá Strana hasta llegar al Puente de Carlos cuando empieza a diluviar, nos resguardamos en un soportal cercano. El puente de Carlos es el monumento más famoso de Praga y comunica la Ciudad Vieja (Staré Město) con la Ciudad Pequeña (Malá Strana). Tiene más de 500m de largo y 10 de ancho, y en su día contaba con hasta 4 carriles destinados al paso de carruajes, actualmente es peatonal. Construido por orden del Rey Carlos IV en 1357, encontramos 30 estatuas a lado y lado del puente con gran simbolismo. Son las 15h cuando amaina un poco la tormenta y salimos hacia el Clementinum cruzando el histórico puente y pasando frente a una de sus torres de vigilancia.

el siempre abarrotado de gente Puente de Carlos

El Clementinum data del siglo XI en que los dominicos ocuparon la Iglesia de San Clemente y construyeron su monasterio. En 1556 llegaron los jesuitas y, tras comprar el edificio, comenzaron una ampliación que duraría casi 200 años. Alberga en su interior la Biblioteca Nacional desde hace más de 2 siglos. La entrada cuesta 220CZK por persona pero tenemos 25% de descuento con la Prague Card.

La visita se hace acompañada por un guía que te va llevando por las estancias más importantes del edificio mientras te explica la historia del lugar. El primer punto que visitamos es la Capilla de los Espejos que recibe su nombre de los múltiples espejos que hay en las paredes y techo de la sala. En la planta superior se encuentra el órgano original del siglo XVIII donde tocó W.A. Mozart, el guía se enrolla y viendo que solo somos 4 personas en el grupo nos deja subir a verlo de más cerca (normalmente está prohibido el paso a la sala superior). Es todo un honor poder estar frente al órgano que más tocaba Mozart en sus conciertos.

De ahí pasamos a la Biblioteca Nacional, que aunque no permiten acceder a la sala si no que hay que observarla desde la puerta, es una pasada ver los miles de libros que albergan sus estanterías, algunos son auténticos manuscritos con cientos de años de antigüedad.

Por último accedemos a la Torre Astronómica, usada en sus orígenes como mirador y posteriormente usada para realizar observaciones astronómicas (desde la mitad del siglo XVIII)s. Con 68m de altura, la Torre Astronómica ofrece una vista de 360 grados sobre el centro histórico de la ciudad lo que es una verdadera maravilla para la vista.

lo que os decía, el Puente de Carlos siempre atestado de gente

De bajada visitamos la Sala de los Meridianos, la estancia tiene dos grandes cuadrantes que sirvieron para medir la altura de las estrellas y los movimientos celestes.

Nos ha encantado poder visitar este lugar tan histórico y sin duda sus vistas desde lo alto de la Torre son fabulosas, recomendamos encarecidamente visitar el lugar.

Caminamos hasta la Plaza de la Ciudad Vieja y entramos a la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn. Damos un donativo de 50CZK y accedemos al interior. La iglesia cuenta con 52m de largo y 28 de ancho, aunque su parte más destacable son sus torres de más de 80m de altura.

Al salir, nos tomamos un helado riquísimo en una pequeña heladería en la calle lateral a Tyn y compramos un poco de agua fresca también (140 coronas). Nos vamos al hotel a descansar un rato después de todo el día de caminata bajo un bochorno terrible. Tras el merecido descanso, salimos a cenar a un restaurante cercano un poco de comida típica con unas cervezas.

Decidimos aprovechar que se está de vicio en la calle ahora para disfrutar de la ciudad iluminada en la noche. Nos acercamos hasta la Plaza de la ciudad vieja de nuevo a disfrutar del reloj de Praga de nuevo.

Luego caminamos hasta el Puente de Carlos dónde vemos una bonita puesta de sol.

Callejeamos un poco por la zona y cuando menos lo esperamos empieza un espectáculo de fuegos artificiales del que disfrutamos de lo lindo con el Puente de Carlos y el Castillo como telón de fondo.

Tras casi 20 minutos de fuegos, volvemos al hotel dando un agradable paseo por las calles del casco antiguo. Hoy ha sido un bonito día 🙂

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