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22/09/17: nos despedimos de Xi’an y volamos a Chengdu, nuestro próximo destino en China

Día 10: con buen sabor de boca dejamos Xi’an… Chengdu y sus pandas ¡nos esperan!

Hoy nos levantamos pasadas las 9h. Desayunamos en la habitación lo comprado ayer y después de cerrar las maletas, hacemos el checkout. En el hostal nos guardan las maletas hasta las 12.30h que sale el transporte hacia el aeropuerto que contratamos con ellos por 30Y pp.

Decidimos acabar de conocer los alrededores. Comenzamos visitando un templo budista que está junto al hostal (sorry no recuerdo el nombre, pero era el templo del barrio). Los locales nos miran extrañados hasta que ven que me sumo a sus rituales de oración. No deben estar muy acostumbrados a ver a una occidental budista por estos lares 🙂

El lugar es muy tranquilo, alberga estatuas realmente bonitas y se respira una paz inmensa 🙂 Lee el resto de esta entrada

16/09/17: nuevo día de grandes caminatas conociendo los grandes templos de Beijing

Día 4: Templo de los Lamas, Templo de Confucio, Templo del Cielo y Qianmen Pedestian Street

¡Por fin una noche de dormir del tirón! Nos levantamos a las 8,30h y como ya es costumbre, bajamos a desayunar al Starbucks que hay frente al hotel (94Y).

Cogemos el metro línea 5 hasta la parada Yonghegong. Salimos a la calle hacia el Templo de los Lamas. Pagamos 25Y c/u y entramos al recinto del templo rodeados por una nube de incienso que me recuerda porqué me gustan tanto los templos budistas 🙂

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21/12/14: callejeamos por los barrios judío, chino, Jordaan, y Spui descubriendo fabulosos rincones de Amsterdam

Día 3: canales, puentes, templos budistas, mercados, iglesias, museos y memoriales…

Un nuevo y frío día amanece en Amsterdam… nos levantamos sobre las 9h y después de abrigarnos bien salimos a la calle a buscar dónde desayunar. Nos decantamos por un Starbucks que hay en la Plaza Dam (13€). Con las pilas cargadas, tomamos el tranvía 14 hasta Spui. Desde allí caminamos hasta Benjihof, que visitamos de pasada con el free tour el primer día en la ciudad y hoy vamos a verlo con calma.

Como os explicaba el convento de Benjihof está formado por un conjunto de casas fundado en 1346 para albergar a la hermandad de las beguinas, una hermandad femenina católica laica. Aquí se halla el edificio más antiguo de la ciudad que data de principios del S. XVI construida con una bonita fachada de madera, y la Engelse Kerk, construida en el S. XV, siendo la primera iglesia católica por lo que la construyeron de forma clandestina. Pero hoy tampoco podemos entrar porque están haciendo misa… aunque recorremos el recinto del convento disfrutando de sus bonitos edificios. Lee el resto de esta entrada

09/10/16: último día en Chiang Mai descubriendo templos en la cueva y su mercado dominical…

Día 9: pasamos nuestro último día en Chiang Mai de relax, entre templos, masajes y paseos por sus calles convertidas en mercado…

Hoy es el último día completo en Chiang Mai y decidimos tomárnoslo con calma. Nos levantamos pasadas las 9h y como se nos ha pasado la hora del desayuno en el hotel, nos acercamos a un 7/11 a comprarnos algo. Lo tomamos en la habitación y a eso de las 10h salimos a buscar un tuk-tuk. Pactamos 300 baths por ida y vuelta al Wat Umong, a las afueras de la ciudad.

Tardamos casi media hora en llegar, y ya nos veis a nosotros en nuestro tuk-tuk entre decenas de coches por la especie de autovía de 3 carriles por sentido que hay para salir de Chiang Mai, ¡¡éstas cosas solo se ven en Asia!!

La entrada al templo es gratuita. El Wat Umong o templo de la cueva se encuentra situado a faldas del monte Doi Shutep en un entorno estupendo, rodeado de bosques y vegetación. Fue construido en el momento de esplendor del Reino Lana que tenía su capital en Chiang Mai alrededor del año 1297 por el famoso Rey Manglai y reúne todas las características de la cultura lana de la época con esas claras referencias a sus orígenes y raíces del norte de la india pues una de la parte más famosa del templo es su réplica del Pilar de Ashoka similar al existente en la antigua ciudad india de Vaishali y que encontramos en la entrada al templo.

Este es un lugar curioso en el que hay túneles excavados en la roca, repletos de budas y altares en cada esquina. Encontramos que están grabando una peli y no podemos recorrerlos por completo, debemos hacerlo a tramos, aún así la visita merece la pena. Los túneles fueron creados a finales del siglo 14 en un espacio abierto que quedada a la vera de la montaña de Chiang Mai, creando uno a uno los pasadizos que se cruzaban entre sí.

La historia cuenta que un monje lo creo por órdenes del rey Manglai y quería hacerlo un poco distinto a los demás, levantando estos túneles que representan lo compleja que es la vida y la mente humana. Tras fallecer su monje, el templo quedo abandonado hasta el año de 1940 en que los habitantes de la ciudad empezaron su restauración, manteniendo la parte principal tal y como estaba antaño, con plantas y musgo cubriendo sus paredes de ladrillo, lo que le da un aspecto mucho más auténtico.

Subimos a los jardines que hay sobre las cuevas por una gran escalinata de piedra custodiada por dragones.

Arriba encontramos una gran estupa de piedra rodeada por bonitos jardines con un gran estanque.

Vemos que junto a la gran estupa, hay otras capillas de menor tamaño a las que no entramos porque hay gente orando. Nos hace gracia encontrar aquí una estatua de los tres monos sabios (los monitos del Whatssap) y que tienen origen en el Santuario Toshogu de Nikko (Japón) y que visitamos en 2013.

Tras 45 minutos de visita, vamos al lugar dónde nos espera la tuk-tukera para volver a la ciudad. Le pedimos que nos deje en el hotel ya que vamos a visitar un pequeño templo budista que hay en frente, el Wat Dok Ueang.

En el interior del edificio central hay un gran buda dorado y en sus paredes hay pintadas escenas de la vida de alguno de los grandes reyes de Chiang Mai, pero no podemos saber mucho más ya que no hay información sobre el lugar. Encontramos también a unas mujeres preparando ofrendas para una ceremonia que harán más tarde.

Hoy hace un calor tremendo, 34ºC con sensación térmica de 38 y a éstas horas no se puede estar en la calle… así que decidimos volver al hotel e ir un rato a la piscina. En remojo se lleva mejor el calor…

A las 15h, vamos a buscar un sitio dónde comer. Nos decantamos por un restaurante de comida local dónde comemos un par de platos de arroz por 200 baths. Tras la comida, vamos a darnos un capricho y entramos a un local de masajes, yo me hago la pedicura más masaje de pies y mi marido, un masaje de pies y piernas por 500 baths todo.

Nos dejan ko, y aún falta un rato para que abran el mercado de los domingos, así que vamos a descansar un rato a la habitación. Antes pasamos por un 7/11 a comprar algo de picoteo, encontramos Kit Kat de te verde que ¡nos chifla!

Tras una siestecilla, sobre las 17,30h salimos hacia la puerta Tha Phae, una de las entradas principales de la ciudad amurallada y uno de los puntos de inicio del Sunday Market.

motos, tuk-tuk y songthaew… los medios de transporte de la ciudad 🙂

Recorremos buena parte del mercado, en él encuentras ropa, cosas para casa, tallas de madera, cuadros, comida, etc… vamos caminando hasta llegar a la plaza con el Monumento a los Tres Reyes. Nos damos una buena caminata entre cientos de puestos con productos de todo tipo y un gentío considerable. De tanto en tanto encontramos algún pequeño templo entre los puestos.

Alucinamos en un momento dado, cuando empieza a sonar un himno y todo el mundo se queda paralizado honrando a la música que suena…

Aquí podríamos haber cenado en alguno de los muchos puestos de comida, pero apenas pasan las 19h y no tenemos demasiada hambre… así que seguimos caminando hacia nuestro hotel. Paramos a cenar en un restaurante de comida occidental que vemos a pocos metros del alojamiento, necesitamos cambiar un poco de dieta… nos tomamos un par de chuletas con verduras y un refresco cada uno por 490 baths. Es carillo pero cenamos bien y podemos comer algo “normal” que tanto noodle, arroz y picantes empiezan a hacer mella…

Y ahora si, a eso de las 20h volvemos al hotel. Hacemos las mochilas y nos vamos a dormir pronto, mañana cambiamos de zona… iremos a ver si el paraíso existe como dicen 😛 Nuestro vuelo sale muy temprano y tocará madrugar de lo lindo.

08/10/16: visitamos el P. N. Doi Inthanon, sus templos, sus poblados y sus cascadas

Día 8: recorremos los lugares más importantes de Doi Inthanon, al norte de Chiang Mai

Nos levantamos a las 7h y bajamos a desayunar. Hoy también tenemos tour contratado con Tu guía en Chiang Mai, pero esta vez para ir a visitar el Parque Nacional de Doi Inthanon, al norte de Chiang Mai. Nos recogen sobre las 8.30h con una minivan y pasamos a buscar a otras parejas por sus hoteles; cuando estamos todos nos ponemos en marcha. Menudo grupo variopinto… unos flilipinos, unos ingleses, tres parejas de chinos y nosotros, esta furgo parece una convención de la ONU 😛

Tras unos 40 minutos de trayecto paramos en una estación de servicio, nos compramos un par de cafés por 26 baths, y aprovechamos para ir al baño también. Tras 10 minutos de parada en boxes, nos volvemos a poner en marcha y tras una hora de camino por una carretera de montaña bordeada de un bonito paisaje, llegamos al Parque Nacional. Hay que pagar una tasa de 300 baths pp (nos va incluido en el tour). El guía que llevamos es un tailandés que habla inglés y chino, así que va haciendo las explicaciones por partida doble, primero en inglés y luego en chino, es un tipo algo particular aunque amable y muy atento con todos, durante el trayecto nos ha ido explicando la historia de su país, de su ciudad y de cómo llegó el Doi Inthanon, siendo la montaña más alta de Tailandia con 2565m de altitud, a ser considerado Parque Nacional.

La primera parada es la cascada Sirithan. Se trata de un salto de agua de unos 40 metros de altura bien bonito. Se llega al mirador por una escalera entre la vegetación. No hay mucha gente aquí, así que podemos disfrutar de las vistas.

Volvemos a la van y la siguiente parada es en la zona de Mae Klang, en un poblado Karen, formado por un grupo de gente proveniente de Myanmar por motivos políticos (imaginamos que refugiados políticos) que se afincaron en esta zona de Chiang Mai.

Son campesinos y artesanos, se dedican al cultivo de arroz y a tejer ropas que luego llevan a vender a la ciudad.

hay unos bonitos arrozales en esta zona a los que nos podemos acercar…

Entramos en uno de los talleres dónde podemos ver cómo las mujeres usan los telares y la seda. Puedes comprar alguno de los productos que hacen pero no te obligan como ocurre con algunos tours programados. Si quieres bien, y si no solo los visitas y te despides con una sonrisa 🙂

Algunas casas ofrecen café que producen en la zona, y podemos probarlo gratis en una de ellas. Aquí vemos uno de los escarabajos más grandes que he visto en mi vida.., ¡qué impresión!

De allí vamos hacia la cascada Wachiratan. Se trata de un salto de unos 100m y parecer ser que es de las más grandes del país. El entorno es espectacular, entre vegetación y cascadas más pequeñas… cae con tanta fuerza el agua que parece que llovizne. También aquí hay pocos visitantes, así que podemos disfrutar del entorno con calma.

Tras visitar la cascada, el guía nos dice que vamos a comer aquí (también incluido). Nos sirven una sopa de jengibre con setas, tortilla, pollo picante con judías verdes, revuelto de verduras y arroz. No está mal aunque es todo muy picante para mi gusto.

Tras una hora para disfrutar de la comida con calma y poder ir al baño, volvemos a la furgo. La siguiente parada es la cima del Doi Inthanon (2565 m.) y el único lugar de Tailandia donde puede helar, de hecho al bajar de la furgo se nota un descenso de temperatura respecto al resto de lugares dónde hemos estado y un cartel indica que hay ¡8ºC!

Caminamos hacia la estupa del rey Inthawichayanon que se encuentra en la cima. Se trataba del último rey de Chiang Mai, quién logró la paz en la zona de Chiang Mai y unificó Tailandia. Por lo visto estaba tan enamorado de esta montaña que invertía grandes esfuerzos para preservar sus bosques, y pidió que parte de sus cenizas fueran enterradas aquí.

Recorremos un pequeño sendero de unos 20 minutos, conocido como el Ang Ka Luang.

Es un paraje bonito, entre árboles cubiertos de musgo… nos encontramos en el punto más alto de Tailandia… el guía, quién se hace llamar David, nos explica que esta montaña además de ser la más alta del país, es la última de la cordillera del Himalaya.

Volvemos al coche y nos llevan a visitar el templo más grande del Parque, dedicado al rey Bhumibol Adulyadej y a la reina Sirikit. Cuenta con dos grandes pagodas gemelas la Phra Mahathat Napha Methanidon y Phra Mahathat Naphaphon Bhum, decoradas con bonitos relieves dedicados a Buda y otras divinidades, y rodeadas de vistosos jardines de estilo oriental.

Empezamos por la gran pagoda de la izquierda. Hay una buena escalinata aunque vemos que junto a ellas hay unas mecánicas, así que no dudamos mucho que a pesar de la altura del lugar, hace un bochorno tremendo… Rodeamos la estupa y entramos a su interior dónde encontramos un gran Buda.

Bajamos y nos dirigimos hacia la pagoda de la derecha, a la que también puedes acceder por unas escaleras mecánicas. Hay una buena vista del entorno, de la otra pagoda y de los jardines traseros. También tenemos la vista de unos nubarrones que se acercan y amenazan con descargar…

Aquí estamos unos 45 minutos. Tras la visita, volvemos a la furgo y nos llevan al Kun Mae, un lugar dedicado al cultivo de flores y café (es la única plantación de café del país).

Tiene unos bonitos jardines y cuenta con la única plantación de café del país. Puedes tomar uno recién hecho y comprarlo para llevarlo a casa. Nos tomamos un café cada uno por 45 baths mientras charlamos con el guía y los filipinos del grupo.

Sobre las 15,20h volvemos a la furgo y ponemos rumbo a Chiang Mai, dónde nos dejan en el hotel sobre las 17,30h tras haber repartido al resto del grupo en sus respectivos alojamientos. Pasamos un momento por la lavandería a recoger la ropa que dejamos ayer y que ya está lista y ahora si, vamos a descansar un rato.

A las 19h salimos buscar un tuk-tuk para ir al bazar nocturno de nuevo, pactamos 80 baths con una tuk-tukera que lleva a una niña de unos dos años sentada en su falda mientras conduce, situación surrealista…

Damos una vuelta por la zona del mercado que nos faltó la otra noche, pero no vemos nada que nos llame la atención… nos apetece cenar pizza y el único restaurante que vemos es súper caro (400 baths el plato), así que cogemos otro tuk-tuk por 80 baths y vamos a cenar a un restaurante italiano que hay justo debajo del hotel y con buenos comentarios en Google, La Bella Italia. Cenamos un par de pizzas deliciosas, con refresco y cerveza por 500 baths. No es barato pero un caprichito de tanto en tanto no está mal 🙂

Tras la cena, subimos a la habitación… estamos a la mitad del viaje y el cansancio hace mella, así que nos vamos a descansar.