Archivo de la categoría: TAILANDIA 2016

15/10/16: último día en Bangkok de compras en Chatuchak y paseos por Chit Lom

Día 15: últimas compras antes de volver a casa

Penúltimo día en Tailandia y decidimos tomárnoslo con calma… nos levantamos a eso de las 9h. Desayunamos en la habitación lo comprado ayer y tranquilamente salimos hacia el BTS Mo Chit para ir a recorrer el mercado de Chatuchak que abre los fines de semana. Es el mercado más grande de Asia y cada fin de semana recibe unas ¡200.000 visitas!

Nos perdemos durante dos horas por sus cientos de puestos y compramos un imán, unas figuras de elefante en madera, un mini-tuk tuk para casa, y un cuadro. ¡Nos vamos bien cargados!

Nos compramos un batido de te verde con grass jelly para refrescarnos un poco porque hace un calor terrible, y luego volvemos al BTS, de Mo Chit a National Stadium por 45 baths pp. Vamos al hotel a descargar y descansar un poco de tanto calor.

Decidimos comer aquí, hacen sets por 159 baths cada uno, el mío es de ensalada con pad thai y agua, y el de mi marido de ensalada con espaguetis y agua. Comemos de maravilla 🙂

Subimos a la habitación y nos echamos un rato. Después vamos a darnos un baño a la piscina del hotel. Los planes iniciales para hoy eran otros, pero el fallecimiento del rey tiene el país paralizado… así que tarde de relax que también nos viene bien 🙂

A eso de las 18h, salimos de nuevo a la calle y recorremos los centros comerciales que hay desde National Stadium hasta Chit Lom… en ellos encuentras sobretodo grandes marcas a un precio estándar, y aunque no compramos nada pasamos una hora y media de paseo. La verdad es que hoy entre que estamos cansados, que hace un calor y una humedad terrible y que no logramos saber qué está abierto y qué no, se nos hace un poco rollo… ya tenemos ganas de volver a casa.

el tráfico en Bangkok es terrible…

scalextric!

aprovechamiento del espacio: en las alturas metro y peatones, en la calle tráfico a motor

pasarelas peatonales de Chit Lom

Decidimos ir a cenar al MBK, así estaremos más cerca del hotel. De nuevo escogemos un restaurante japo dónde sirven sets de sopa, arroz y tonkatsu o sopa y katsudon con una pinta tremenda… pedimos dos sets de tonkatsu, té verde para beber y helado por 420 baths. Cenamos de maravilla… siempre digo que si me quieres hacer feliz, ¡dame de comer japonés! ¡Me pirra!

Pasamos por un 7/11 de camino al hotel a comprar desayuno para mañana. Hacemos las mochilas y aunque llevamos menos ropa porque siempre aprovechamos para ir dejando por el camino las camisetas pasadillas, hemos comprado tantas cosas que tenemos que hacer Tetris 😛 Y sobre las 23h nos vamos a dormir, mañana nos espera un día eterno…

14/10/16: volvemos a Bangkok tras el reciente fallecimiento del Rey de Tailandia

Día 14: volvemos a una Bangkok apagada…

Nos levantamos sobre las 6,30h  ya que hoy toca coger un vuelo temprano para volver a la capital. Tomamos el desayuno que tenemos incluido en el restaurante del hotel y luego hacemos el check-out.

Preguntamos por la posibilidad de hacer el transfer hasta el aeropuerto con el hotel como hicimos a la ida pero no nos aseguraban barca hasta más tarde, así que decidimos hacerlo por nuestra cuenta. Caminamos por la orilla con las mochilas a cuestas hasta la zona dónde están las barcas que van a Ao Nang. Los barqueros nos dicen que si la barca se llena con 8 personas son 100 baths pp, pero viendo que a éstas horas no hay nadie más por la zona, no nos queda otra que pagar los 800 baths para ir los dos ya que no aceptan regateo… con mucho pesar nos despedimos de esta fabulosa zona en la que hemos estado sumidos en un estado de relajación extremo los últimos días. ¡Lo necesitábamos!

En unos 20 minutos estamos en destino. Allí esperábamos encontrar los shuttle que van al aeropuerto pero no hay manera de dar con ellos por más vueltas que damos… pactamos precio con un conductor de songthaew que por 600 baths y en 35 minutos nos deja en el aeropuerto.

Aún falta 1h para el embarque, así que tras pasar el control de seguridad, nos compramos un par de cafés (155 baths) y nos sentamos a esperar. De nuevo volamos con Air Asia. Con solo 10 minutos de retraso, salimos hacia Bangkok.

Llegamos a la capital a las 12h. Al no facturar el equipaje conseguimos salir directos, justo a tiempo de coger el bus A1 por 30 baths cada uno hasta la parada de BTS Mo Chit (metro), es un bus cochambroso pero nos hace el apaño por 4 duros. Se paga al revisor una vez a bordo.

En el metro de Mo Chit hay una cola impresionante tanto para las máquinas como para las taquillas para poder coger el ticket, al fin lo logramos… pagamos 42 baths cada uno para ir hasta la parada National Stadium, haciendo transbordo en Siam. El metro en Bangkok es una maravilla, rápido y eficaz. Aunque hay gente a bordo no tenemos sensación de agobio y eso que vamos con las mochilas a cuestas.

Cuando llegamos a la parada, caminamos unos 8 minutos hasta nuestro último hotel en Tailandia, el Happy 3. Entre pitos y flautas son casi las 14h, con lo que nos dejan subir a la habitación ya. Es la única cosa que detesto de los hoteles en Asia que el check-in siempre es a partir de las 14h con lo que si llegas por la mañana te quedas en la calle hasta esa hora… por suerte esta vez podemos descargar las cosas en la habitación y refrescarnos un poco, ¡menudo calor hace en Bangkok!

Cuando veníamos hacia el hotel hemos visto de camino un McDonalds y nos vamos derechos a él para comer, desde que desayunamos a las 7h estamos hambrientos.

Tras la comida, vamos caminando hasta el centro comercial MBK que tenemos al lado. Mi marido se tiene que cambiar el móvil y quiere mirar aquí, pero tras preguntar en varias tiendas vemos que no vale la pena, aún intentando regatear no conseguimos un precio más bajo de lo que cuestan en España, así que desistimos. Damos una vuelta por las diferentes plantas del centro y vemos que aquí venden literalmente de todo, por supuesto hay fotos del rey y algún altar para dejar las condolencias.

Son las 16,20h y pensamos en volver al cat café del otro día, así que volvemos al BTS National Stadium y vamos hasta la parada de Sala Deng, en la zona de Si Lom. En el Cat pedimos un par de tés helados y vamos a ver a los gatitos (200 baths los dos), hoy están más despiertos y juguetones que el otro día.

Conocemos a una mejicana agenciada en Bangkok desde hace 15 años que nos cuenta un poco de la vida en Thai. Pasamos más de una hora aquí y luego decidimos volver a Chinatown. Así que cogemos el metro en Si Lom hasta Hua Lampong (19 baths c/u).

No os he comentado nada aún, ayer falleció el Rey y se ha decretado un mes de luto oficial… la verdad es que hemos visto la ciudad mucho más apagada que los primeros días del viaje. Nos sorprende muchísimo ver a todo el mundo vistiendo de negro, en todos los altares del Rey que encuentras por doquier hay banderas negras y ofrendas… ¿Y qué significa el luto oficial a la población? Pues que no están permitidas las fiestas, ni el alcohol, todos deben vestir de blanco o negro, las banderas estarán a media hasta como mínimo ese tiempo y la gente se acerca a los distintos puntos que se han preparado a dejar sus palabras en los libros de condolencias. Para los funcionarios del estado, el luto se alarga a un año… y la televisión y prensa local publica en blanco y negro. Es increíble. Todo el mundo en la calle camina en silencio, vestido de blanco y negro, y se ha perdido parte del bullicio que caracteriza a esta gran urbe.

Como os decía, llegamos a Hua Lampong. Caminamos unos 10 minutos hasta la calle principal de Chinatown y cuál es nuestra sorpresa cuando vemos que ¡¡todo está cerrado!!

Aquí es cuando nos damos cuenta de la gravedad del asunto que ¡¡hasta los chinos cierran el chiringo!! Un local se nos acerca, supongo que al ver nuestra cara de asombro, y como puede nos explica que debido a la muerte del rey muchos mercados y comercios están cerrados hoy. Nosotros lo sentimos mucho por el monarca, pero nos llevamos un buen chasco, pensábamos hacer algunas compras aquí y picotear los dulces que hacen. Decidimos coger un tuk-tuk de aquí al hotel, nos cuesta 100 baths y tardamos unos 20 minutos a toda mecha entre los coches. Aquí da más impresión ir en tuk-tuk que en Chiang Mai con tanto tráfico…

Pasamos por un 7/11 que hay cerca y compramos algo de picoteo para tomar ahora y desayuno para mañana. Vamos un rato al hotel a descansar y sobre las 20h volvemos al MBK para cenar. Nos decantamos por un japonés que vemos con muy buena pinta y muchos japoneses degustando dentro, el Kibune. Tomamos unos yakisoba cada uno, y una tapa de tonkatsu y de gyozas con refresco por 400 baths.

Tras una cena deliciosa, volvemos al hotel. Nos damos una buena ducha y a dormir pronto que estamos ko tras el madrugón de hoy.

13/10/16: descubrimos las fabulosas playas de las islas Phi Phi

Día 13: Bamboo Island, Monkey Beach, Phi Phi Don, Phi Leh Bay, Viking Cave, Lohsamah Bay y Maya Bay… ¡no sé con cuál me quedo!

A pesar de que hoy el tour empieza más tarde, a las 7,30h ya estamos en pie. Desayunamos en el restaurante del hotel (lo tenemos incluido) y a las 8,45h estamos en Railay West Beach dónde nos recogerá el barco que nos llevará a recorrer algunos puntos de Koh Phi Phi, con el tour que contratamos hace un par de días a través de la agencia del hotel.

Sobre las 9h llega un barco grandote, un speed boat. A bordo ya hay algunas personas que han recogido en otro embarcadero. Nos dan un chaleco salvavidas a cada uno y zarpamos, ¡menuda velocidad coge este chisme!

Las islas Phi Phi son uno de los mayores reclamos turísticos de esta zona del mar de Andamán, y también pertenecen a la provincia de Krabi. Son un archipiélago de pequeñas islas, siendo las principales Koh Phi Phi Don, Koh Phi Phi Leh, Koh Pai o Bamboo Island y Koh Yung o Mosquito Island. Estan consideradas Parque Nacional y tan solo está habitada Phi Phi Don por lo que para recorrerlas se debe pagar una tasa de 400 baths por persona que abonamos en el momento de embarcar a los guías del barco quienes hacen el pago cuando llegamos a la primera isla que visitamos.

En unos 40 minutos llegamos a Bamboo Island y tras echar el ancla en la playa nos dicen que tenemos 40 minutos para disfrutar de un baño en esta isla de playas de arena súper blanca y agua cálida, ¡un verdadero placer para los sentidos!

nuestro barco

Nos reímos bastante con un grupo de chinos que hay cerca nuestro que nos sorprenden bañándose con los chalecos salvavidas en la orilla, pero vaya que el agua no les llegaba ni a las rodillas y ellos con su chaleco 😀 Viendo sus reacciones, ¡creo que no habían visto el mar en su vida!

Cuando ya es casi la hora de embarcar de nuevo se empieza a nublar de lo lindo, vienen unos nubarrones enormes y muy negros hacia nosotros que amenaza con descargar en breve…

Tras un baño de lo más agradable, volvemos al barco y nos dirigimos al siguiente punto justo cuando empieza a llover… en este momento todos los que vamos a bordo nos apretamos los chalecos salvavidas e intentamos sujetarnos dónde podemos porque el  barco pega unos botes considerables… y es que ¡menudas olas con la tormenta! De nuevo, los chinos nos llaman la atención porqué gritan como histéricos con cada salto que da el barco 😀

Tras 20 minutos de viaje movidito, llegamos a Phi Phi Leh y paramos frente a la Vicking Cave, la cuál vemos desde la proa del barco. Se trata de unas cuevas en los acantilados de una minúscula isla que están habitadas. No se visitan por respeto a sus habitantes pero si que permiten que los barcos se acerquen para que veamos cómo viven entre rocas.

Seguimos hasta Pi Leh Bay, una laguna natural formada entre grandes acantilados. Y de nuevo llueve… esperemos que se mejore un poco el día. Aún así, las vistas son espectaculares, de lo mejorcito que hemos visto nunca 🙂

Tras unos 20 minutos de navegación a saltos por el oleaje, llegamos a Maya Bay. Escondida entre formaciones rocosas y acantilados, esta isla es famosa por ser el escenario de la película The Beach protagonizada por Leonardo DiCaprio.

La playa es preciosa pero está abarrotada de gente y de barcos… nuestra guía nos dice que al otro lado de la isla hay otra playa menos visitada, así que nos dirigimos hacia allá. Se tarda unos 5-10 minutos en llegar por un camino entre la densa vegetación de la isla, entre la que encontramos un pequeño altar con ofrendas.

En el otro extremo de la pequeña isla, encontramos un acantilado en el que han colocado una cuerda para bajar y subir del agua, pero no vemos muy claro el baño en esta zona ya que hay bastantes corrientes, así que echamos algunas fotos porque el lugar es bonito y volvemos a la playa principal.

Aquí tomamos alguna instantánea más para el recuerdo y luego nos damos un buen chapuzón de nuevo bajo la lluvia.

Tras 30 minutos en la isla volvemos al barco, y en unos 15 minutos llegamos a Monkey Island, una pequeña isla que se han agenciado un buen grupo de macacos con mala baba que se intentan subir a los barcos en busca de comida.

Algunos pasajeros de otros barcos echan comida a los monos de la playa, pero nuestros guías nos lo desaconsejan ya que se suelen poner agresivos y dicen que han visto a algún mono atacar a turistas… así que evitando problemas, nos quedamos todos quietecitos limitándonos a ver a los monos intentando subir a los otros barcos.

Tras unos minutos proseguimos hacia Hin Klarng, una zona de corales a mar abierto dónde anclamos para poder hacer un rato de snorkel, nos dejan gafas y tubos y nos dicen que bajemos con los chalecos puestos para mayor seguridad. Me sorprende ver como solo bajamos a hacer snorkel 4 o 5 personas de las 12 que vamos a bordo, la mayoría se quedan a bordo… pero nosotros no nos lo pensamos ya que estábamos esperando esta parte del tour y disfrutamos de 45 minutos de un snorkel chulísimo 😀 Vemos bonitos corales, peces de todo tipo, incluido ¡un pez trompeta! Los peces se acercan a ti si te quedas quieta y como el agua está templada invita a quedarte quieto observando.

Pongo el móvil en la bolsa hermética que llevo y grabo un poco, aunque apenas se ve nada en el vídeo, el agua está transparente y cálida, ha dejado de llover y luce un sol radiante… es uno de esos momentos viajeros que pasarán al top 10 🙂

Os dejo el vídeo, aunque no es muy bueno os podéis hacer la idea de los pececillos que había 🙂

Después de esta experiencia genial, volvemos al barco y en unos 10 minutos llegamos a Phi Phi Don dónde vamos a comer. Tenemos la comida incluida en el tour y hoy toca bufet. La mayoría de la comida que ofrecen es thai, pero vemos que hay espaguetis y salsa de tomate y no nos lo pensamos mucho 😛

Tras la comida y un café, vamos a dar una vuelta por la zona, repleta de tiendas de souvenirs y algún alojamiento (recordad que esta es la única isla habitable de la zona) y a las 14,30h volvemos al barco.

Tras un día genial conociendo las maravillas que esconde el mar de Andamán, volvemos a Railay. Tenemos unos 45 minutos de trayecto de nuevo entre grandes botes por las olas y es que en algunas zonas llueve.

Cuando llegamos a Railay West, decidimos pasar la última tarde en este paraíso en su mejor playa, así que caminamos unos 20 minutos hasta llegar a Pranang Bay. Nos damos un buen baño en su agua cálida y disfrutamos de la puesta de sol aquí, metidos en el agua. Mañana volvemos a Bangkok y la verdad es que nos da una pena tremenda dejar este lugar… ¡si el paraíso existe, aquí tiene un pedacito!

Cuando anochece, volvemos a la habitación, nos arreglamos y tras embadurnarnos bien de repelente de mosquitos salimos hacia la calle comercial que hay detrás del hotel dónde hay tiendas de souvenirs, bares, restaurantes y agencias de turismo. Decidimos cenar aquí, mi marido se pide un steak con salsa de champiñones, verduras y patatas fritas con una cerveza, y yo una pizza con un refresco (860 baths todo). Está todo delicioso… aquí los precios son algo más altos que en las grandes ciudades, se nota que es más turístico.

Después de la cena, volvemos a nuestra villa. Hacemos las mochilas y nos damos un baño en el jacuzzi para despedirnos de él 😀

Justo cuando nos íbamos a dormir, mirando las redes sociales nos enteramos que el Rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej, ha fallecido esta tarde. Nos quedamos bastante preocupados puesto que no sabemos cómo nos afectará al resto del viaje… mañana volvemos a la capital del país, y esperamos no tener problemas puesto que vemos que se ha decretado un duelo oficial ¡sin fecha de fin!

12/10/16: islas, acantilados, cuevas, cascadas… en el Ao Phang-Nga National Park

Día 12: recorremos el Ao Phang-Nga NP y descubrimos sus rincones

Hoy toca madrugar un poco ya que tenemos contratado un tour para casi todo el día. Desayunamos en el bufet del hotel y a las 7,50h vamos a la oficina de turismo que hay en el hotel como acordamos ayer. Nos acompañan hasta Railay East dónde cogemos un barco hasta el embarcadero de Ao Nammao. Allí nos espera un empleado del hotel que nos lleva en un cochecillo eléctrico hasta su oficina, dónde a los pocos minutos nos viene a buscar una furgo. Van 4 personas ya en ella y vamos hacia un punto de encuentro a buscar a otras 4. De nuevo popurrí de nacionalidades: unos ingleses, dos alemanas, un filipino, un chico de Yemen y una pareja de Israel. El guía que llevamos es un cachondo y nos va explicando el plan para hoy con bromas entre medias, como que comeremos sopa de mono porque vamos a ver el templo del mono, broma que alguno se traga viendo las caras 😀

Tras unos 40 minutos de camino, paramos en una estación de servicio unos minutos para poder ir al baño y comprar algo para desayunar. El guía nos dice que el grupo de hoy es grande y vamos repartidos en tres vans.

Seguimos con la ruta, y tras otros 40 minutos llegamos al embarcadero de Phang-Nga Bay, la puerta de entrada al Ao Phang-Nga National Park. Allí tomamos una long boat hacia el primer punto del día. Tardamos aproximadamente 30 minutos en llegar a través de una bahía repleta de islas y rodeada por manglares. Las vistas son espectaculares.

Cuando llegamos a la James Bond Island, nos dicen que tenemos 30 minutos para disfrutar de esta pequeña isla que cuenta con unas pequeñas grutas muy chulas.

Y de las vistas hacia el peñasco dónde en 1974 se rodó la peli de James Bond, El hombre de la pistola de oro, que vimos de nuevo antes de partir para ir abriendo boca 😛

Aquí hay montones de puestos dónde comprar souvenirs, pero no vemos nada que nos llame la atención. Tras la media hora, volvemos al embarcadero y subimos a bordo de la long boat de nuevo. Ésta vez acabamos todos empapados ya que el viento arrastra el agua que levanta la barca…

Tras unos 15 minutos llegamos junto a la isla Hong, y subimos a bordo de un gran barco desde el cuál salen las canoas para recorrer las Limeston Cave. Nos colocamos el chaleco salvavidas y montamos a bordo de una canoa dónde un local nos lleva, qué fiasco pensábamos que teníamos que remar nosotros…

El lugar es muy muy bonito y el paseo es relajante…

Tras unos 20 minutos en la canoa, volvemos al barco que hace de embarcadero y nos sirven una bebida fresca.

Después de refrescarnos un poco, que menuda chicharrina cae hoy también… volvemos a la long boat que nos lleva hasta la isla Koh Panyi.

Nos llevan a un restaurante en la isla y es que ya son más de las 14h… toca comer. Hay varias mesas y nos van repartiendo por ellas, encontramos platos de arroz, tortilla, pollo adobado, pollo con anacardos, verduras, sopa, pescado rebozado y piña.

Nos toca en una mesa en la que la tensión se puede cortar con un cuchillo… a un lado tenemos a una pareja de árabes, al otro dos chicas rusas y en frente las alemanas que van en nuestra furgo, con las que cruzamos miradas de “vaya tela” y es que las otras parejas solo hablan entre ellos, no miran a nadie de la mesa y solo se dedican a arrasar con la comida que hay para todos, sin importarles si todos comemos de todo… no sé, una actitud muy hostil… con lo bueno que sería poder hablar entre nosotros y compartir experiencias… En fin, cuando vamos a buscar un café nos encontramos con una pareja de españoles que iban en la long boat, y entablamos conversación con ellos. Son un par de sevillanos que viven en Málaga y que están de viaje de novios. Nos caen bien y es agradable poder hablar un poco en castellano después de varios días por Tailandia…. seguimos el resto del tour juntos compartiendo experiencias.

Tras el café, volvemos a la long boat que nos lleva de vuelta al embarcadero Phang-Nga Bay.  Allí subimos a las furgos y nos llevan al Wat Suwan Kuha, más conocido como el Monkey Temple (entrada 20 baths, incluida en el tour).

El templo, además de estar invadido por macacos, está construido dentro de una cueva enorme. Cuenta con un gran buda reclinado. Siento la calidad de las fotos de hoy, pero son hechas con el móvil y no da para más…

Además puedes visitar una buena parte de la gruta. Aconsejable llevar calzado cerrado con suela de goma o sandalias cerradas porque el suelo está mojado y es muy resbaladizo.

Al salir del templo, encontramos a varios monos merodeando por la zona. Hay algunos puestos dónde venden comida para dársela, aunque el guía lo desaconseja ya que pueden ser agresivos…

Tras la visita al lugar, volvemos a las furgos y nos dirigimos al último punto del día, las cascadas Ton Tai. Tardamos unos 20 minutos en llegar hasta ellas.

Aquí de nuevo se hace imprescindible llevar sandalias cerradas, el suelo resbala muchísimo. Recorremos un corto sendero y vemos 3 de las 6 cascadas que hay en la zona, las otras no se visitan porque hay más se 1h de camino montaña arriba y es peligroso su acceso…

Entre la 1ª y 2ª cascada, y entre la 2ª y la 3ª hay zonas dónde se permite el baño. Muchos no lo dudan y se dan un baño refrescante, yo no lo veo tan claro, más que nada porque luego hay casi 2h de coche hasta el embarcadero del hotel y tendría que ir empapada… pero si me acerco al agua y me refresco un poco, mi marido si se echa al agua sin pensarlo mucho a pesar de estar helada.

De vuelta a las furgos, los guías sacan refrescos y galletas para todos, se agradece la merendola porque la comida fue algo escasa con los ansias aquellos… y sobre las 16,30h, partimos hacia los embarcaderos y hoteles de cada grupo. El camino se hace distendido charlando con la gente y el guía del grupo que vamos en la van.

A nosotros nos dejan en el embarcadero de Ao Nammao, y  de allí zarpamos en un barco hacia Railay East, de camino disfrutamos de una bonita puesta de sol…

Luego caminamos los 5 minutos que nos separan del oeste y nos vamos directos a darnos un baño en la playa mientras vemos acabar de ponerse el sol.

A las 18,30h vamos a la habitación, nos duchamos y salimos a cenar. No tenemos muchas ganas de dar vueltas, así que nos pedimos un par de platos de pollo empanado con patatas fritas y dos refrescos por unos 700 baths en el restaurante del hotel. La comida occidental encarece bastante la cuenta, pero no puedo comer más picante…

Y ya con la panza llena, volvemos a la habitación y nos vamos a dormir pronto, el madrugón de hoy hace mella y ¡mañana nos esperan más islas!