02/04/16: visitamos el inmenso Châteaux de Versailles y el Centre Pompidou

Día 2: día de caminata sin pausa y de visitar lugares que quedaron en el tintero…

Esta noche ha sido genial, ¡nada de tos! Que viva la droga que me dio el farmacéutico 😛 Nos levantamos a las 8,30h y tras arreglarnos y taparnos un poco porque todavía hace frío en París, salimos a desayunar.

Hoy vamos a una pastelería que hay cerca del hotel dónde tomamos un menú de 4,5€ pp que incluye café con leche, zumo y dos croissants que ¡están de vicio!

Cogemos el RER en la estación de Luxembourg hacia Châtelet y allí hacemos transbordo hacia la línea C con dirección a Châteaux de Versailles – Rive Gauche (aprox 4€ pp). En unos 35 minutos llegamos al primer destino del día y que quedó en el tintero la primera vez que visitamos la ciudad, vamos a visitar el Palacio de Versalles 🙂

Caminamos unos 5 minutos desde la parada del RER siguiendo a toda la troupe que se dirige hacia allá, menuda rasca hace hoy… El cielo está bien encapotado, esperemos que no llueva…

¡desde aquí ya se ve inmenso!

Compramos la entrada por internet hace unos días (25€ pp todo), así que podemos entrar directamente por la zona A sin hacer colas. A pesar de que recomiendan visitar el palacio a partir de las 12h para poder disfrutarlo con menos gente, hace bastante frío, por lo que decidimos empezar por aquí y esperar que al salir hacia los jardines haya subido un poco la temperatura.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco hace más de 30 años, el Châteaux de Versailles constituye una parte importante de la historia de Francia, sede oficial del poder francés hasta 1789. Construido originalmente como pabellón de caza por el Rey Luis XIII, en 1682 su hijo Luis XIV los transformó y renovó con gusto creando el Palacio que es hoy, e instaló la Corte y el Gobierno de Francia. Desde entonces y hasta la llegada de la Revolución Francesa, distintos monarcas se fueron sucediendo en el trono y embelleciendo su palacio hasta crear la joya que es hoy.

Se pueden visitar la mayoría de las estancias, las más famosas la capilla y los grandes aposentos del Rey y la Reina. Pero sin duda hay una sala realmente importante aquí y es la Sala de los Espejos, una impresionante galería de 73 metros de longitud que posee 375 espejos, y lugar en el que en 1919 se pondría fin a la Primera Guerra Mundial con la firma del tratado de Versalles.

Capilla

una de las estancias de las infantas

Es un poco rollo hacer la visita con tantísima gente porque tienes que hacer cola para poder ver cada sala, pero aún así el Palacio es realmente bonito y nos gusta poder visitarlo. Si me tengo que quedar con una estancia, es la Sala de los Espejos sin duda. ¡Es impresionante!

P1110327 còpia

A eso de las 12h salimos hacia los jardines. Ya desde la explanada del Palacio nos queda claro que se trata de una basta extensión. Nada más que unas 800 hectáreas ¬¬’

Las obras para su creación se iniciaron en 1661, aunque costó 40 años poder finalizarlas y es que el terreno estaba ocupado por bosques y pantanos por lo que se necesitó del trabajo de miles de hombres para transportar tierras, crear los distintos parterres y jardines que hay, y plantar las variedades de árboles de todo tipo que encuentras en los jardines del Palacio.

al fondo, el Gran Canal

Visitamos los parterres y los bosquetes de la derecha del Palacio hasta llegar al inicio del Gran Canal. Muy cerca de aquí encontramos una pequeña cafetería y nos compramos un par de cafés para entrar en calor (4€) porque hace bastante frío a pesar de ser mediodía y además empieza a chispear…

Tras otra buena caminata, llegamos al Pequeño Trianon. Madame de Pompadour, que quería “distraer al rey”, fue la instigadora de este pequeño palacio edificado por Ange-Jacques Gabriel entre 1763 y 1768. Para complacer a la marquesa, siempre a la vanguardia de la moda, el arquitecto del rey rompió con la estética de la época y lo construyó con forma cúbica y líneas puras, al más puro estilo griego que empezaba a despuntar entonces. Hacemos una pequeña visita a las salas más importantes del “pequeño” Palacio.

Decidimos no visitar los el resto de Palacios de Trianon a pesar de tenerlos incluidos en la entrada, estamos un poco saturados a estas alturas 😛 Así que nos vamos derechos a la Dominio de la Reina María Antonieta. Se trata de una aldea al estilo inglés la mar de bonita dónde la esposa de Luis XVI, María Antonieta, poco amante de las grandes pomposidades disfrutaba de una vida sencilla y campestre. La verdad es que debía estar bien tranquila la Reina en esta zona del Palacio 🙂

La casa principal está en obras de restauración por lo que no se puede apreciar… pero si disfrutamos del resto de edificaciones que hay aquí.

En condiciones normales, hay varias entradas al parque y los distintos puntos de interés, pero hace pocos días hubo un nuevo atentado terrorista en la ciudad y está activado el Estado de Emergencia anti-terrorista en nivel V, por lo que tan solo hay un acceso de entrada y salida del recinto…, así que nos toca volver hacia el Palacio. La verdad es que estamos cansadísimos, hemos andado ya varios kilómetros hoy y no tenemos ganas de caminar los 2-3 km de distancia que hay de aquí al Palacio, así que pagamos 4€ c/u y subimos al trenecillo que une los distintos puntos (si haces i/v son 7€). Se puede subir y bajar tantas veces como quieras.

Decidimos bajarnos junto al Gran Canal para echar alguna foto ya que antes no lo hicimos porqué había un pelotón de turistas aquí…

se pierde la vista…

Cuando acabamos, faltan todavía 20 minutos para poder coger el siguiente tren, así que decidimos ir a comer a un restaurante que hay frente a la parada ya que son más de las 14h y hace horas que desayunamos. Tomamos un fish & chips y un bistec por 29€, aunque no mata demasiado, nos saca del apuro.

Salimos del restaurante cuando justo llega un trenecillo y allá que vamos sin pensarlo para que nos acerque al Palacio. Una vez en el edificio principal, caminamos hasta la salida y de vuelta a la estación del RER. Compramos el billete de vuelta (7€ los dos) y en unos 35 minutos estamos en París de nuevo.

Son las 16h y aprovechando que el tren para en Châtelet-Les Halles, decidimos ir a ver esta tarde el Museo Nacional de Arte Moderno, más conocido como Centre Georges Pompidou.

Tenemos que hacer un poco de cola para acceder porque hay controles de seguridad anti-terrorista aquí también, pero una vez pasado, compramos las entradas en las máquinas (14€ pp) y accedemos a la gran galería de arte que es el Pompidou.

Mi marido es muy fan de Jackson Pollock, así que le localizo sus cuadros en la app del museo y allá que vamos ¡sin dudarlo!

El museo es enorme y cuenta con muchísimas salas de exposición, echamos un vistazo a las obras más relevantes que acoge. A eso de las 18,30h y agotados tras todo el día de pie y caminando, decidimos darnos un capricho. Nos tomamos un capuccino y un pastel de zanahoria buenísimo en la cafetería del museo (12€).

Luego salimos a la calle, está chispeando de nuevo pero aún así decidimos ir hasta el hotel dando un paseo y disfrutando de poder volver a recorrer estas calles tan entrañables del centro de París. Entramos en algunas tiendas a chafardear, y vamos reconociendo calles y lugares visitados durante el 1r viaje.

A eso de las 20h llegamos al hotel. Subimos a descansar un poco y a las 21,15h bajamos a cenar. Ahora llueve un poco más y hace bastante más frío, así que nos decantamos por un restaurante chino que tiene buena pinta y que está justo la lado del hotel. Cenamos la mar de bien, unos platos que nos recuerdan a los que comimos en Hong Kong por 34€. Tras la cena, regresamos al hotel. Toca ducha y un merecido descanso tras todo el día de pateo.

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01/04/16: la magia de Disney y mi amiga nos esperan :)

Día 1: volvemos a ser niños por un día en Disneyland Paris

Vaya nochecita de tos he pasado… Apenas hemos podido dormir, ¡uff! Debí coger frío en el avión y me levanto con una buena galinpandria… Aún así hoy nos espera un día muy guay y es que nos vamos a … ¡¡Disneyland Paris!!

Nos levantamos a las 7,15h y tras arreglarnos salimos a desayunar. Vamos a una cafetería entre el hotel y la parada del RER Luxembourg que tenemos al lado. Tomamos un par de capuccino y unos muffin buenísimos por 12€.

Bajamos a la estación del RER y compramos los billetes hasta Disney. (7,5€ pp). Debemos hacer transbordo en la parada de Châtelet, hacia la línea A, una vez allí son unos 45 minutos del centro de la ciudad al parque. Se nos pasa el trayecto bastante deprisa, vamos animados viendo las caritas de los niños que suben al tren disfrazados de sus personajes de Disney favoritos y con esa ilusión en la mirada 🙂 Yo debo estar igual, después de muchos meses me voy a rencontrar con mi mejor amiga que vive aquí y trabaja en el parque desde hace unos años.

Al llegar a la estación de Disney, ella ya nos espera con los brazos abiertos 😀 Tras unos achuchones de bienvenida nos da la buena noticia que ¡entraremos gratis a los dos parques! ¡Esto si es una suerte porque la visita a los dos parques son 90€ por persona! Empezamos la jornada por el parque Walt Disney Studios y tras dar una vuelta, Sandra nos recomienda subir a la atracción Studio Tram Tour que muestra algunos de los efectos especiales que utilizan para sus pelis de acción. Es la mar de curiosa, os la recomiendo 😉

Al bajar de la atracción caminamos hasta el parque Disneyland. Hace un frío tremendo pero el lugar merece una visita 🙂 Decidimos empezar por la atracción que más nos llama, la Space Mountain (15 minutos de espera). Aunque no se puede comparar con las grandes montañas rusas de Port Aventura a las que estamos acostumbrados, es de lo más curioso el hecho de ir a oscuras mientras la vagoneta avanza.

Pasamos por las calles principales de Main Street y vemos su gran castillo en el centro. Una curiosidad, ¿sabíais que es el único castillo de Disney que no es blanco? Si os fijáis es de color rosa y esto es para que destaque en el cielo gris de París. Y es que la lluvia y el mal tiempo en París es bastante más habitual de lo que se sabe… Siempre digo que es el secreto mejor guardado de los parisinos 🙂

Después seguimos recorriendo el parque hasta llegar a la zona de Adventureland, dónde subimos a la “montaña rusa” de Indiana Jones (30 minutos de espera), y la pongo entre comillas porque es para niños, y si te van las atracciones de alto voltaje como a nosotros pues te parecerá una parida de atracción 😛

Intentamos entrar a hacernos una foto con Mickey pero hay 1h de cola…  lo siento, no soy tan fan suya 😛 Después del “fiasco” de la última atracción, decidimos dedicar el tiempo a pasear por el parque más que a subir a atracciones, primero porque hace frío para estarse quieto haciendo cola. Segundo, porque son atracciones para ir con niños y sin ellos das el cante en la mayoría 😀 Pero disfrutamos de la ambientación del parque y de sus decorados, están muy logrados, y sobretodo de la compañía de nuestra amiga a quién hace varios meses que no veíamos.

Se nos hace mediodía y decidimos ir a comer a una cantina mexicana, 3 menús nos cuestan 32€ con el descuento para trabajadores, ¡un lujo! Pasamos un buen rato de sobremesa charlando y poniéndonos al día.

De allí nos vamos de nuevo a Walt Disney Studios, dónde subimos al Hollywood Tower (45 minutos de espera). Esta atracción nos gusta muchísimo y si no fuera por la cola que hay, repetiríamos sin duda. Es una atracción de caída libre, pero en lugar de ser como las típicas que te sueltan y ya, esta va subiendo y bajando de forma totalmente inesperada, además está súper bien ambientada como si fuera un antiguo hotel en ruinas con sus fantasmas y demás seres, así que nunca sabes cuál va a ser el siguiente paso. Totalmente recomendable 😉

Entramos en algunas tiendas y con su descuento me compro un pañuelo para el cuello que agradezco un montón porque hace frío a pesar de estar en abril y mi trancazo va en aumento por momentos… y un peluche del Rey León para mi colección de peluches viajeros 🙂

Volvemos al parque principal y vamos a hacer un café mientras esperamos a que sean las 17.30h para ver la cabalgata con los personajes Disney que hacen en Main Street a diario.

no me canso de mirar el castillo 🙂

La cabalgata es muy entretenida, en ella están los clásicos de Disney como Blancanieves o la Cenicienta, algunos de “edad media” como el Rey León, y también personajes más nuevos como Olaf. La canción es súper pegadiza, y aviso que acabarás cantándola tú también 😀 Lo mejor del momento, es ver las caritas de los más peques disfrutando mientras saludan a sus personajes al pasar, me acuerdo un montón de mi sobrino y me encantaría haberlo traído (modo amor de tía ON) 🙂

la carroza del Rey León es la que más me gusta y me traslada a mi infancia 🙂

Tras ver todas las carrozas, subimos a la atracción de Piratas del Caribe en la que no hay nada de cola. Y resulta ser ¡de lo más divertida!

Luego caminamos hasta Frontierland y entramos a la Phantom Manor, la casa del terror.  No es que dé demasiado miedo pero está muy bien ambientada y eso hace que mole un montón. También la recomiendo 😉

Damos una vuelta por las áreas que aún no hemos recorrido para ver la ambientación de todas, está muy currado todo. Nos hacemos algunas fotos divertidas como por ejemplo frotando la lámpara del genio de Aladdin 🙂

A las 19,30h empieza a oscurecer y a hacer más frío, mi tos va a más y el cansancio hace mella. Así que con mucho pesar, nos despedimos de Sandra hasta su próxima visita y vamos a buscar el tren (7,5€ pp hasta París). Antes echamos un último vistazo a Mickey y su castillo 🙂

Hoy ha sido un día muy chulo y seguro que siempre lo recordaré 😀

Al salir del RER, veo una farmacia y vamos a comprar medicinas para la tos o esta noche tampoco dormiremos… El farmacéutico muy amable me da un jarabe y unos caramelos. En estos momentos agradezco enormemente hablar francés para poderme entender con él.

Vamos a cenar a un italiano que hay cerca del hotel. Lo bueno de estar alojados junto a la universidad más importante del país es que en los alrededores encontramos un montón de restaurantes y muchísimo ambiente. Tomamos unas pizzas riquísimas con una cerveza por 44€.

Tras la cena, volvemos al hotel. Ducha, charla con la familia y antes de ir a dormir me tomo un chupito del jarabe que me han recomendado en la farmacia cruzando los dedos para que esta noche podamos dormir…

31/03/16: con bastantes dificultades volvemos a París 8 años después :)

Hace ya un tiempo que este viaje está el tintero, compartí con vosotros los preparativos justo antes de partir, y hoy comienzo el diario de ruta con todo los momentos. Recordad que era nuestra segunda visita a la ciudad del amor, así que muchos de los imprescindibles no estarán en este viaje ya que los visitamos en 2008 -os lo explicaré también- 🙂

El 1r susto lo tenemos a 3 días de nuestro viaje, cuando nos escriben desde Airbnb diciendo que han cancelado la reserva del apartamento que teníamos hecha ¡OMG! Por suerte encontramos una oferta en Booking y reservamos un hotel de 2* en el barrio latino, justo al lado de la Universidad de la Sorbonne por 333€ las 4 noches.

Día 0: en medio de una huelga general en Francia se nos ocurre ir a su capital…

Hoy hemos trabajado, pero conseguimos salir un poco antes y como dejamos las maletas hechas ayer, salimos directos hacia el aeropuerto del Prat dónde llegamos sobre las 17,30h. Pasamos el control de seguridad sin incidencias y vamos a tomar un café.

Malas noticias para nosotros, esta misma semana han convocado huelga general en Francia para hoy y ya veremos si conseguimos llegar al país vecino… este viaje empieza un poco accidentado, ¡esperemos que mejore! Por suerte volamos con Air France y ante cualquier imprevisto al no ser una low cost nos dicen que se harían cargo de la cancelación/retraso. Nos dicen que está previsto que podamos embarcar a las 21h, así que decidimos cenar ya por lo que pueda pasar. Nos zampamos un par de hamburguesas en el McDonald’s de la terminal 1 y esperamos cruzando los dedos, las piernas y todo lo que podemos para que salgamos como está previsto…

Por suerte, ¡conseguimos salir a las 21h como nos dijeron! Durante el vuelo nos dan un tentempié que nos guardamos para más tarde porque después de la hamburguesa no tenemos demasiado apetito ahora. El avión va bastante vacío y podemos ir los 2 en una fila de tres, así que vamos bien anchos y aprovechamos para dar una cabezada ya que llegaremos tarde y hoy hemos madrugado.

Llegamos a las 22,30h al aeropuerto Charles de Gaulle en París. Intentamos coger un tren que nos lleve al centro pero no hay servicio de transporte público por la huelga, ni servicios mínimos… Así que no queda más remedio que coger un taxi. Tienen una tarifa plana de 55€ del aeropuerto al centro, con maletas y plus nocturno incluidos. Es algo caro pero no tenemos otra opción, aún dando gracias de que hay taxis.

Tardamos casi 45 minutos en llegar, hay bastante tráfico a pesar de la hora que es… vaya que nos dan casi las 24h cuando llegamos al hotel Cluny Sorbonne. Hacemos el check-in, y tras avisar a la familia, nos damos ducha y a dormir que mañana toca madrugar… y tras varios meses, volver a reencontrarme con mi mejor amiga 🙂

22/12/14: nos despedimos de la ciudad navegando por sus canales…

Día 4: …y con una interesante visita al Sex Museum 😉

Hoy es nuestro último día en la capital holandesa, así que nos levantamos con la calma a las 9,30h. Tras envolvernos en varias capas de ropa como una cebolla -hoy el día es más frío y gris que los anteriores-, hacemos el check-out del hotel pagando 25€ de tasas turísticas. La verdad es que hemos estado súper cómodos en el hotel, el WestCord City Centre Hotel, muy confortable y céntrico. Además nos guardan las maletas hasta mediodía ya que nuestro vuelo no sale hasta la tarde.

Decidimos volver al Starbucks de ayer en la plaza Dam a desayunar (13€) y luego caminamos hasta la estación central de trenes dónde se encuentran los embarcaderos de los tours por los canales de la ciudad. Nos decidimos por el tour que ofrece Gray Lines de 1h por 10€ cada uno con audio en español.

En primer lugar sale hacia el gran lago que tras la estación central en la que se tiene la sensación de estar en el mar. Y poco a poco nos vamos adentrando por los distintos canales del Amstel que conforman la ciudad. Es bien curioso ver la ciudad desde este punto de vista y lo recomiendo encarecidamente. Podemos disfrutar de la arquitectura y decoración de los puentes más antiguos de la ciudad, de otro ángulo de los grandes edificios, y de la vista de los 15 puentes que ayer vimos desde tierra 🙂

el Magere Brug

bajo el puente de los 15 puentes

Tras la hora a bordo del barco, llegamos al embarcadero junto a la estación central de nuevo. Muy cerca de aquí encontramos el Sex Museum y ya que la ciudad se presta, decidimos entrar. Pagamos 4€ de entrada y realizamos una visita de lo más curiosa.

Sobre las 12h volvemos al hotel a recoger las maletas y luego de vuelta a la estación central para coger el tren al aeropuerto (10,50€ los dos comprando los billetes en las máquinas). Llegamos a las 13,30h al aeropuerto de Schiphol. Como vamos con tiempo, decidimos comer antes de pasar el control. Nos decantamos por el restaurante Per Tutti! dónde tomamos un par de platos de pasta (28€).

Tras la comida, pasamos el control de seguridad sin problemas. No podemos irnos de Amsterdam sin comprar sus conocidas galletas de caramelo 😛 así que compramos un par de cajas por 5€. Con nuestros dulces en la maleta, nos tomamos un café mientras esperamos a que sean las 16,20h que empieza el embarque… supuestamente… ¡porqué nos dan las 17,45h! Y es que resulta que hasta esa hora no se presentó la tripulación. Estaba el avión preparado pero no había cabin crew… Volamos con KLM y la verdad es que todas las veces que hemos hecho el trayecto Amsterdam-Barcelona con ellos hemos salido con retraso de allí… es curioso.

El vuelo transcurre tranquilo, la verdad es que vamos más cómodos de lo previsto porque las azafatas nos piden un cambio de asiento ya que un bebé va en los asientos de emergencia, así que tenemos más espacio para las piernas sin pagar más 🙂  A mitad de camino nos sirven un sándwich con pollo de kobe (porque según la caja son pollos cuidados y mimados como si fueran vacas wagyu) 😀 con un zumo y un té.

Y al fin llegamos a Barcelona a las 19,45h. Cogemos un taxi hasta casa poniendo fin a esta escapada que nos ha gustado mucho y de la que hemos disfrutado. Recomiendo encarecidamente la visita a la ciudad y volvemos con el pensamiento que tarde o temprano, repetiremos 😉

21/12/14: callejeamos por los barrios judío, chino, Jordaan, y Spui descubriendo fabulosos rincones de Amsterdam

Día 3: canales, puentes, templos budistas, mercados, iglesias, museos y memoriales…

Un nuevo y frío día amanece en Amsterdam… nos levantamos sobre las 9h y después de abrigarnos bien salimos a la calle a buscar dónde desayunar. Nos decantamos por un Starbucks que hay en la Plaza Dam (13€). Con las pilas cargadas, tomamos el tranvía 14 hasta Spui. Desde allí caminamos hasta Benjihof, que visitamos de pasada con el free tour el primer día en la ciudad y hoy vamos a verlo con calma.

Como os explicaba el convento de Benjihof está formado por un conjunto de casas fundado en 1346 para albergar a la hermandad de las beguinas, una hermandad femenina católica laica. Aquí se halla el edificio más antiguo de la ciudad que data de principios del S. XVI construida con una bonita fachada de madera, y la Engelse Kerk, construida en el S. XV, siendo la primera iglesia católica por lo que la construyeron de forma clandestina. Pero hoy tampoco podemos entrar porque están haciendo misa… aunque recorremos el recinto del convento disfrutando de sus bonitos edificios.

Salimos del recinto y decidimos callejear y perdernos por sus calles. Pasamos frente a un famoso coffee-shop, el Oceans 12, que está cerrado a estas horas, y seguimos caminando hasta el “puente de los 15 puentes“.

¿Y porqué se le llama así? pues porque desde él se pueden divisar 15 puentes sobre el Herengracht, aunque en realidad la mejor forma de verlos todos es en barco desde el canal. Aún así el lugar es curioso y te hace ser consciente de la cantidad de canales y puentes que tiene esta ciudad, por algo se conoce como “la Venecia del norte”, aunque hay otras ciudades como Brujas (de la que tengo pendiente hablaros) que también se conoce así. El puente se encuentra en la esquina de las calles Reguliersgrach y Herengracht. Cuando sube el puente sobre el Reguliersgracht, estando de espaldas a la plaza Thorbeckeplein, se divisan seis puentes de arcos uno tras otro, a mano izquierda hay otros seis puentes seguidos sobre el canal Herengracht, y a mano derecha los otros dos. Dirás, eso suma 14… ¡el quince es el puente sobre el que estamos! 😉

Seguimos caminando hasta llegar al Magere Brug, o puente delgado. Originalmente, este elegante puente levadizo construido en madera era tan estrecho, que resultaba difícil de atravesar por dos personas al mismo tiempo. Con el incremento del tráfico sobre el río Amstel, el puente original fue sustituido por un puente más amplio en 1871 y realmente creo que es el más curioso de Amsterdam.

Desde aquí se divisa una de las esclusas de la ciudad…

Seguimos caminando hasta llegar al barrio judío dónde a orillas del canal Nieuwe Keizersgracht, encontramos un pequeño homenaje a las víctimas del holocausto nazi, el Shadow Wall. Son placas con los nombres de los judíos asesinados en la ciudad durante la II Guerra Mundial frente a las que fueron sus casas. Sobrecogedor.

Seguimos en dirección al centro de la ciudad y llegamos al Nieuwmarkt. Esta plaza está dominada por el edificio conocido como el Waag o Castillo de 7 torres, una de las puertas originales de las murallas medievales de la ciudad, convertida en una casa de pesaje tras el derribo de las murallas en el siglo XVII. La plaza se creó cuando los canales de todo el Waag se rellenaron en 1614, y fue utilizado como un mercado (de ahí el nombre). En la Segunda Guerra Mundial, la plaza fue utilizada por los nazis como punto de recogida de judíos que iban a ser enviados a los campos de concentración.

Actualmente en la plaza hay más de 20 cafeterías y coffee-shops y se celebra un mercado diario, y los domingos de verano hacen un mercado de antigüedades. Es también el corazón del actual barrio chino de Amsterdam. Y como ya sabéis que Asia y su cultura me tiran y mucho, no podíamos dejar de descubrir esta parte de la ciudad 😛

Callejeando por el barrio encontramos un templo budista al que no podemos resistirnos a entrar 😀 Ubicado en el 116-118 de la calle Zeedijk, el templo budista de Guan Yin fue el primer templo tradicional de culto budista que se instauró en Europa. Sus obras terminaron en el año 2000 y está dedicado a Guan Yin, la forma de Buda a la que los japoneses conocen como Kannon y los hindúes como bodhisattva, también conocido como dios de la misericordia. La entrada es gratuita y yo disfruto un montón de poder acceder a él 😀

Compramos unas barritas de incienso (1€) para poder hacer unas oraciones frente a Guan Yin, y un libro con enseñanzas budistas (3€) para poder aprender un poquito más sobre esta religión y de paso practicar el inglés 😉

Tras pasar un rato de lo más agradable aquí, proseguimos con el paseo hacia el barrio rojo y la Oedekerk. Desde los puentes cercanos a la antigua iglesia, se divisa la estación central.

En esta zona tomamos el tranvía 17 hasta Westerkerk, la iglesia protestante más grande de Amsterdam que acoge los restos de Rembrandt.

Seguimos recorriendo calles bordeadas de canales y puentes. Es mediodía y empieza a apretar el hambre después de toda la mañana caminando, así que nos decantamos por un restaurante italiano llamado Venezia del Nord en la que tomamos una lasaña deliciosa.

Seguimos el paseo y compramos un pack de 4 imanes por 10€ para regalar a los nuestros. Luego vamos hacia la casa de Ana Frank ya que compramos las entradas online desde casa cuando preparábamos el viaje.

Debido al régimen anti judío establecido por Hitler, la familia Frank intentó protegerse escondiéndose en la parte trasera del edificio donde el padre de Ana tenía el almacén de su negocio. Poco tiempo después, se unieron a ellos cuatro personas más, pero al cabo de algo más de dos años, alguien los delató y fueron enviados a campos de concentración del cual sólo sobrevivió Otto Frank, el padre de Ana. La historia de Ana Frank y su familia es conocida gracias al diario que la pequeña escribió durante aquellos años escondidos en casa, y que su padre publicó años después.

Escogimos la entrada con visita guiada para poder aprender un poquito más sobre la familia Frank y las implicaciones del holocausto nazi en Holanda. A lo largo del recorrido por la casa, además de muchísimas explicaciones, puedes ver los objetos que guardan de la familia así como el almacén, los despachos de los trabajadores de Otto que les ayudaron durante su encierro y las habitaciones donde vivieron las ocho personas escondidas. Salimos dos horas después con el corazón encogido por las barbaries del régimen nazi sobre el pueblo judío, como os dije, aunque hemos visitado diferentes museos, memoriales y hasta un campo de concentración, es algo que no deja de impactarme muchísimo. Hasta dónde puede llegar la maldad del ser humano… No permiten fotografiar el interior de la casa, así que no hay fotos. Os dejo de unas del barrio 🙂

Cogemos el tranvía 13 que nos deja cerca del hotel y vamos a descansar un poco y a entrar en calor que hace un frío que pela en la calle y llevamos todo el día a la intemperie.

Sobre las 19h salimos a cenar. En Foursquare recomendaban el restaurante Fogata en las cercanías del hotel y decidimos probar su parrilla de carne y verduras que está deliciosa.

Tras la cena, volvemos al hotel dónde imprimimos los billetes del vuelo de mañana (ahora esto ya no es necesario puesto que el aeropuerto de Amsterdam acepta billetes electrónicos desde los smartphone) y después de una buena ducha nos vamos a dormir. Mañana acaban nuestros días por esta fabulosa ciudad que nos está encantando.

20/12/14: visitamos el museo Van Gogh y hacemos unas compras en el Mercado de las Flores

Día 2: día entre cuadros, esculturas, tulipanes y escaparates…

Nos levantamos a las 8,30h. Nos vestimos con las varias capas de ropa habituales en estos días de frío invierno centro europeo y salimos a la calle. Nos cuesta un poco dar con la parada del tranvía que nos llevará hasta el primer punto de la jornada pero al fin damos con él y aprovechando que tenemos la tarjeta de transporte, subimos. En el tranvía se está calentito y los pocos minutos de trayecto nos sirven para entrar en calor 😛

Algo antes de las 10h llegamos a la parada del Museo Van Gogh, dónde tenemos las entradas compradas para las 10h. Como os comentaba en la entrada sobre los preparativos del viaje, compramos con anterioridad las entradas mediante su web, cuestan 15€ por persona y aunque no hay descuento comprándolas online, te evitas las largas colas que se suelen formar en las taquillas.

Todavía no hemos desayunado así que decidimos acercarnos a la cafetería del museo a tomar algo y luego hacer la visita. Tomamos un par de dulces con unos cafés la mar de ricos (16€). Y ya con las pilas cargadas, iniciamos la visita.

Aunque no somos grandes amantes de la obra de Van Gogh, se trata del museo más importante que recoge su obra casi completa con más de 200 piezas originales repartidas en tres plantas en las que se puede ver su obra en las distintas etapas de la corta vida del pintor holandés.

Salimos un par de horas después tras recorrer el museo y nos echamos unas fotos con la escultura “I Amsterdam”.

Volvemos al tranvía y tomamos el primero que pasa hasta Singel. Vamos a visitar el Mercado de las Flores con calma ya que ayer nos gustó lo que vimos 😉 Compramos unos paquetes con bulbos de tulipán holandés y un imán (15€) así nos tendremos un trocito de Holanda en nuestro balcón 🙂

Junto al mercado vemos una tienda en la que venden “magic mushroms” y entramos a cotillear. La verdad es que tienen todo tipo de productos relacionados con la marihuana y otras drogas alucinógenas, y aunque es tentador -por aquello de la facilidad de acceso a ellas que hay- no compramos nada, tampoco lo podríamos llevar a casa ya que en España todo esto es ilegal, así que nos quedamos un poco con las ganas 😛

Caminamos junto a los canales hasta la Plaza Dam. Es curioso cómo cambia esta plaza entre el día y la noche… aunque sin duda la prefiero iluminada en la noche 😉

Y de allí caminamos hasta la cercana Oude Kerk (Iglesia Vieja), construida en 1302 y edificio más antiguo de la ciudad. Pagamos los 10€ que cuesta la entrada y disfrutamos de su interior, sobretodo de los altos techos abovedados construidos en madera, sus grandes vitrinas originales y el gran órgano.

Son algo más de las 13h y tenemos hambre así que buscamos un sitio dónde comer. Nos decantamos por el restaurante Dam Steackhouse en la calle Damstraat, en el que tomamos un par de bistecs con salsa de queso y patatas con un par de copas de vino (37€). Estamos comiendo de lujo en este viaje, la comida holandesa nos está encantando 😛

interior del restaurante

Ayer vimos que los guías de Sandemans organizan también un tour por los coffee shop de la ciudad y salen de la plaza Dam a las 15h pero no hay suficiente grupo para salir y además empieza a llover fuerte y no llevamos paraguas, por lo que desistimos y volvemos corriendo al hotel que tenemos a pocos pasos a echarnos una siesta.

Sobre las 17,30h salimos de nuevo a la calle y vamos al número 7 de la calle Singel dónde se encuentra la casa más estrecha del mundo y que tenemos a un corto paseo del hotel.

Me gusta esta ciudad de noche ya que todos sus edificios están iluminados, lo que le da un ambiente mágico cuando cae el sol…

Volvemos a la plaza Dam y entramos al Centro Comercial Bijenkorf dónde nos tomamos un par de cafés y una tarta de manzana deliciosa (9€). Aunque ha dejado de llover hace un frío tremendo y no apetece mucho estarse por la calle. Aún así, damos otra vuelta por el barrio rojo que tanto nos sorprendió ayer.

Para cenar, volvemos a acercarnos al hotel. En la misma calle encontramos un local llamado Oud Holland dónde tomamos un par de bistec de buey con salsa de vino y verduritas con un par de copas de vino que están buenísimos (41€).

Volvemos al hotel y tras una ducha para relajarnos y entrar en calor vamos a descansar, hoy hemos hecho otra buena caminata por la ciudad 🙂

19/12/14: conocemos el centro histórico de Amsterdam y recorremos el Barrio Rojo por la noche

Día 1: los chicos de Sandemans nos descubren grandes rincones

Nos levantamos a las 8.30h. Nos cubrimos con varias capas de ropa, gorro, guantes, bufanda y abrigo ya que estamos a unos cuantos grados bajo cero… Desayunamos en un Mc Donalds cercano por 5€ los dos y nos dirigimos a la estación central de trenes dónde está la oficina de transporte más cercana, a comprar un billete para las próximas 48h por 12€ pp. Así tendremos billetes ilimitados para todos los transportes de la ciudad sin tener que preocuparnos por andar comprando billetes sencillos.

Le damos una vuelta a la zona de la estación mientras nos maravillamos con el edificio al cual ayer no le prestamos ninguna atención al llegar. Nos parece una pasada estar disfrutando de la vista de los canales de la ciudad después de tanto tiempo queriendo venir a Amsterdam.

estación de trenes

Desde aquí salen los free tour de Sandemans a las 11h, así que ya hacemos tiempo y nos unimos al grupo en español. Comenzamos a caminar hacia la Plaza Dam dónde comienza el tour.

La Plaza Dam es el lugar en torno al cual fue creada la ciudad por lo que en ella encontramos monumentos y edificios históricos, los más importantes el Monumento Nacional construido como un homenaje a los soldados caídos en la II Guerra Mundial, y el Palacio Real, construido en 1648 y 1655 con estilo neoclásico.

De aquí caminamos hacia la Oude Kerk (Iglesia Vieja) construida en 1302 y considerado el edificio más antiguo de la ciudad que curiosamente se encuentra ubicada en el justo centro del Barrio Rojo, el barrio más “emblemático” de Amsterdam.

Es pleno mediodía así que la mayoría de escaparates y locales están cerrados a estas horas, aunque alguno si que permanece abierto. Se dice de la prostitución que es la profesión más antigua del mundo, y aquí ya hace muchos años que es legal y está regulada, con cobertura por la seguridad social holandesa y con todas las prestaciones que pueda tener cualquier otra profesión. A muchos les sorprende, yo creo que si esto fuera así se acabarían las mafias y los trafiqueos de personas de forma ilegal. El/la que se quiera dedicar a ello bien hecho, ¿porqué cuestionarlo, criticarlo o juzgarlo? A mi nadie me dice nada por ser enfermera, ¿no?

Continuamos la ruta hacia el aledaño barrio de Jordaan, en el que se puede visitar uno de los canales más bonitos de Amsterdam, el Brouwersgracht. En la esquina del “canal de los cerveceros” con el canal Herengracht se encuentra la Casa de las Indias Occidentales, sede encargada del gobierno de la colonia Nueva Amsterdam (actualmente, Nueva York). Aquí también se encuentra la casa más estrecha del mundo (en la foto, la de la fachada rojiza).

Con un nombre difícil de pronunciar, Grachtengordel es la denominación del anillo de los tres canales más importantes de Ámsterdam que fue diseñado en el S. XVII para soportar el aumento de la población que había en la ciudad. Los canales que lo componen son el Prinsengracht, Keizersgratch y Herengracht (de fuera a dentro), siendo el último el más llamativo de la ciudad ya que a sus orillas se encuentran algunas de las mansiones más hermosas de la ciudad.

Hacemos una pausa de unos 30 minutos para ir al baño y tomar algo, y mientras los chicos del tour nos cuentan que ofrecen otras caminatas por la ciudad para conocer más a fondo algunas zonas o aspectos de la capital holandesa. Decidimos hacer el tour nocturno por el barrio rojo que hacen esta misma noche para conocer mejor esa zona, así que ya lo contratamos.

Continuamos con el paso y nos adentrarnos en la plaza Spui. Esta zona marcaba el límite dónde terminaba la ciudad y estaba cubierta de agua, hasta que en 1882 la “rellenaron” de tierra para convertirla en el agradable barrio que conforma hoy, muy cercana a la Universidad de la ciudad.

A pocos pasos encontramos el convento Begijnhof. Se trata de un conjunto de casas fundado en 1346 para albergar a la hermandad de las beguinas, una hermandad femenina católica laida. Aquí se halla el edificio más antiguo de la ciudad que data de principios del S. XVI construida con una bonita fachada de madera.

Dentro del recinto, visitamos la Engelse Kerk, construida en el S. XV siendo la primera iglesia católica por lo que la construyeron de forma clandestina. Entramos en su interior pero nos quedamos a las puertas porqué están oficiando una misa.

Proseguimos el camino hasta el Mercado de las Flores o Bloemenmarkt, inaugurado el 1862 y construido sobre barcas flotantes en el canal, es el lugar favorito de los holandeses y turistas para comprar flores y plantas. Nos gusta lo que vemos, así que sin duda aquí volveremos a hacer unas compras 🙂

De aquí caminamos hacia el cercano barrio judío, uno de los más masacrados en Europa durante el holocausto nazi. Llegamos frente al 267 de la calle Prisengrancht dónde se encuentra la casa de Ana Frank, una joven judía holandesa (una de los millones de judíos que fueron perseguidos) que en su diario nos contaba los acontecimientos, sus miedos y sus pensamientos que vivió entre julio de 1942 y agosto de 1944. Tenemos compradas las entradas online para poder visitar la casa con calma y seguro que es una visita que nos marca… mientras, el guía nos explica un poquito sobre la historia de Ana y su familia, así como de las consecuencias del nazismo sobre los judíos asentados en Holanda. Hemos estado en otras ciudades dónde se vivió la represión nazi sobre el pueblo judío, y no deja de impactarme todo lo que aquella gente fue capaz de hacer… piel de gallina. Y con estas reflexiones frente a la casa de Ana Frank, terminamos el free tour.

La particularidad de esta empresa es que no ponen un precio fijo al tour por el centro histórico, si no que dejan que cada uno les pague lo que considere que “se han ganado” con su arte como guía turístico. Les pagamos 20€ junto a una felicitación por lo bien que nos ha expuesto la historia y la cultura de la ciudad a lo largo de estas casi 3h de caminata.

Volvemos caminando hacia la Plaza Dam y comemos en un Mc Donalds (12€) cumpliendo con nuestra tradición viajera de “Mc Donalds por el mundo” 😀

Son casi las 16h y estamos muertos de sueño y de frío, así que regresamos un rato al calorcito de la habitación del hotel dónde nos echamos una siestecilla, ¡que se note que estamos de vacaciones! 😛

A eso de las 18h y ya más recuperados, nos cubrimos con varias capas de ropa y salimos al frío de la calle. Volvemos hacia la plaza Dam que tenemos a menos de 5 minutos y paramos en un par de tiendas a comprar unos souvenirs, unos chupa-chup de marijuana y un gorro rastafari para echar unas risas (todo 16€), las calles están iluminadas por las cercanas fiestas y hay mucho bullicio de gente haciendo compras en esta zona. Volvemos al hotel a dejar las compras en la habitación.

Luego volvemos hacia la Plaza Dam dónde se encuentra el punto de salida del tour por el barrio rojo que contratamos esta mañana con los guías de Sandemans. Mientras esperamos a que los grupos estén formados echo unas fotos de la plaza iluminada con su árbol de Navidad encendido 🙂

Sobre las 19h nos ponemos en marcha, caminamos hasta la cercana Old Church dónde comienzan a explicarnos la historia del barrio rojo y el estado actual de la prostitución en Holanda.

El guía que nos ha tocado es un cachondo y nos cuenta un sinfín de historias y datos sobre el barrio mientras lo recorremos cargado de notas de humor y bromas, lo que hace que el tour sea súper ameno. Durante las dos horas que dura el tour, nos enseña algunos escaparates dónde hay mayoritariamente chicas -también vemos alguno con chicos-, entramos a algunos sexshop, pubs y clubes, y aprendemos muchísimo sobre el barrio y su gente, en el que no sólo hay trabajadoras/es del sexo comercial si no que también viven familias con niños a los que les enseñan que el sexo es algo natural y de lo que no hay que taparse ni avergonzarse. No hay fotos del tour por respeto a la gente que trabaja aquí, supongo que lo entenderéis.

Son cerca de las 21h cuando acabamos el tour tras tomarnos una cerveza con el grupo. Hace mucho frío así que decidimos acercarnos al hotel para cenar. Tomamos un par de pizzas con una copa de vino (27€) en un Steackhouse frente al hotel -¡sorry no recuerdo el nombre!-.

Tras la cena, volvemos al hotel dónde nos damos una buena ducha para entrar en calor. Hoy hemos aprendido muchísimo sobre los holandeses y su capital. Y el tour por el barrio rojo lo recomiendo encarecidamente, creo que sin él no hubiéramos entendido la filosofía ni la cultura del lugar y su gente.

18/12/14: 3, 2, 1… despegamos hacia la capital holandesa :)

Hace 3 años por estas fechas inauguraba el blog anunciando el que sería nuestro próximo destino, un lugar que hacía mucho tiempo que estaba en la lista de ciudades a visitar. Os contaba los preparativos de la escapada a Amsterdam en esta entrada. Ya sabéis que al blog le dedico mi poco tiempo libre, así que con mucho más retraso del que me hubiera gustado, hoy comienza el relato de nuestra incursión en la capital holandesa.

Día 0: Barcelona – Amsterdam

Hoy hemos trabajado con normalidad y al salir hemos pasado por casa a buscar las maletas que ya teníamos preparadas de anoche. Vamos con el tiempo algo justo, así que tomamos un taxi al aeropuerto (30€). Llegamos con más tiempo del previsto ya que el vuelo sale con 30 minutos de retraso, así que nos da tiempo a tomarnos un café antes de hacer el embarque.

Como os contaba, es nuestro primer vuelo con la compañía KLM y lo bueno de volar con “una de las grandes” es que te dan piscolabis a bordo, un sandwich de queso gouda delicioso con un zumo. Así pasamos las 2h y 20 minutos de trayecto un poco más entretenidos. La primera experiencia con KLM es más que positiva, a pesar del retraso en la salida han embarcado rápido al pasaje y no hemos salido con tanto retraso como esperaba, la tripulación es extremadamente amable y atenta, y el avión es confortable. Creo que repetiremos con ellos…

Son las 22,30h cuando llegamos al aeropuerto de Schiphol, en la capital holandesa. Se nota que faltan pocos días para Navidad porqué todo el aeropuerto está decorado con luces, guirnaldas y árboles de navidad 🙂

Decidimos cenar en la terminal antes de coger el tren, mi marido se decanta por un solomillo y yo, un bocata (24€). Aprovechamos el wifi gratuito del aeropuerto para avisar a los nuestros que hemos llegado y confirmar los horarios de los trenes al centro de la ciudad mientras cenamos.

Compramos los billetes a Amsterdam Central en las máquinas (5€ pp) y cogemos el tren en el andén 3, validando los billetes antes de bajar a la zona de andenes. ¿Porqué Barcelona no dispone de servicio de contactless para el transporte si es lo mejor que han inventado? :/

En 30 minutos estamos en la estación central de la ciudad, salimos a la calle y ¡madre del amor hermoso qué frío hace aquí! Y eso que somos de Lleida y estamos acostumbrados al frío húmedo… por suerte nuestro hotel está a solo 5 minutos a pie de la estación y a paso ligero creo que llegamos antes 😛 Para las siguientes 4 noches, escogimos el WestCord City Centre Hotel.

Es tarde, así que hacemos el check-in sin demora, nos damos una ducha y a dormir, mañana comenzaremos a conocer la ciudad 🙂

CURRICULUM VIAJERO

Mi currículo viajero no es muy extenso aún… pero espero ir añadiendo destinos visitados a la lista.

Como comenté, no me dedico profesionalmente a viajar, si no que es mi gran pasión. Y no me gusta viajar por tachar lugares del mapa si no que siempre he sentido curiosidad por conocer lugares, su historia, su gastronomía, su cultura… vaya a crecer viajando, porque aunque a algunos les parezca una chorrada, viajando se aprende y mucho. Uno aprende a moverse, a ser autónomo, a relacionarse, a salir de apuros, a disfrutar, a sentir, a conocer, a uno mismo, al que te acompaña… a vivir.

Excepto el viaje a Egipto, todos mis viajes son por libre. Es por ello que necesitan tiempo de preparación y mucha documentación. Viajar por libre puede ser arriesgado en el sentido que debes espabilarte para visitar los lugares, moverte y encontrar un buen alojamiento, pero te da la libertad de crear tus propias rutas, de buscar aquello que te interesa, salir de lo habitual y te permite perderte en cualquier momento, dedicarle el tiempo que quieras a cada visita y modificar la ruta in situ en función de lo que más te apetezca en cada momento.

Muchos creen que viajar es caro. Yo aseguro que por libre se ahorra mucho y que cuanto más viajas, más trucos aprendes para ahorrar 😉 Puedes viajar a muchos sitios con presupuestos ajustados, pero necesitarás tiempo para prepararlo…

A día de hoy, la vista global en Google Maps de mis viajes es ésta:

Muchas veces nos empeñamos en irnos a la otra punta del mundo y olvidamos que a pocos kilómetros de casa podemos encontrar lugares maravillosos. El mapa de mis viajes por España es éste. Debo decir que no están incluidos en él los lugares visitados en Catalunya, mi tierra, tendré que ponerme a ello…

esp

Europa esconde grandes ciudades y bonitos rincones, nos acerca a la historia más reciente y nos enseña mucho de nuestro día a día. Conocemos varias capitales del “viejo continente” y esperamos poder seguir recorriéndolo… hasta la fecha, hemos estado en Francia, Suiza, Bélgica, Italia, Vaticano, Reino Unido, República Checa, Portugal, Alemania, Andorra, Hungría y Holanda.

Mi primer gran viaje fue en 2005. Viaje de final de estudios, 11 compañeras nos aventuramos durante una semana a conocer el antiguo Egipto. Fue un viaje que costó mucho decidirse por el destino y cuando lo hicimos, estábamos como locas porque llegara la fecha de partir… fue un viaje inolvidable y que algún día repetiré con mi marido. Aunque se puede hacer por libre, preferimos pagar un poco más y hacerlo organizado por agencia, aunque disfrutamos de dos días por libre en El Cairo y alrededores. Os hablaré de él…

egipto copia

Asia es un continente muy rico a mi parecer. En 2014 nos aventuramos por el sureste asiático por primera vez, pasamos 25 días en Indonesia. Un país de contrastes. Naturaleza en estado puro, playas, fauna, flora, volcanes y, cultura… conviven budismo, islam, hinduismo y cristianismo así que imaginad la riqueza de su cultura y sus templos. Fue el viaje más largo que hemos hecho, 27 días en total recorriendo algunas de sus islas para conocer los grandes templos y volcanes de Java, ver orangutanes en su hábitat en Borneo y a los dragones de Komodo en Flores, y disfrutar de los templos hinduístas y las playas de Bali. Os cuento nuestro día a día en destino aquí.

fuente Google Maps

En 2015 volvimos a Asia… y es que los que me conocéis ya sabéis que Asia me tira y mucho 🙂 Esta vez, primera incursión en territorio chino aunque con ciertas peculiaridades. Disfrutamos de 6 noches/7 días en Hong Kong y de nuevo por libre. Viaje organizado en menos de 15 días… si, si lees bien. Fue un destino al que le teníamos ganas desde hacía tiempo y que no nos defraudó. Rascacielos, luces de neón a un lado de la calle y mercadillos con puro regateo al otro. Ese contraste entre moderno y tradicional que me recordó en ciertos aspectos a Japón, pero que a la vez también me recordaba en ciertos aspectos a Indonesia… creo que si es tu primer viaje a Asia, Hong Kong puede ser una muy buena opción 😉 Aquí tenéis el diario con todo tipo de detalles 🙂

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Entre Indonesia en 2014 y Hong Kong en 2015, nos picó el gusanillo del sudeste asiático… así que en 2016 hicimos nuestro primer viaje con mochila poniendo rumbo a Tailandia. Disfrutamos de 15 días completos para descubrir rincones alucinantes del país. Bangkok, la gran urbe del sudeste, es un auténtico caos. Cuenta con algunos lugares realmente bonitos, pero en esencia son tuk-tuk, puestos callejeros y mercados dónde regatear 🙂 Ayutthaya, la antigua capital del país conserva algunos de los grandes templos, otros quedaron en ruinas en la guerra con Birmania, pero aún así merece una visita. Chiang Mai esconde rincones alcinantes como el Doi Suthep y vivimos una de esas experiencias que quedarán en nuestra mente para siempre: pasar un día ayudando a cuidar elefantes. Pero si algo tiene Tailandia que no olvidaré jamás, son sus fabulosas playas de arena blanca y aguas cálidas y transparentes, el paraíso está en las islas del mar de Andamán. ¡Aquí tenéis el diario de viaje con mucha info!

thai

Y en 2017 conseguimos al fin cumplir el deseo de visitar el “gigante asiático”, pasamos 22 días recorriendo un trocito de China. Tras hacer todo el papeleo para el visado en el Consulado de China en Barcelona, entramos al país por Beijing dónde pasamos 5 días, haciendo excursión de un día a Muntianyu para recorrer unos kilómetros de la Gran Muralla China. Cogimos un tren de alta velocidad hacia la mística ciudad amurallada de Pingyao dónde tuvimos la sensación de estar en la edad media china. Siguiente punto en la ruta fue Xi’an con sus Guerreros de Terracota y su ciudad amurallada. Tras dos noches en la ciudad volamos a la verde Chengdu, rodeada de bosques de bambú dónde pudimos disfrutar de la visita a una reserva de osos panda y al gran Buda de Leshan. De allí, nuevo vuelo interno hasta Guilin, “pequeña” ciudad entre paisajes kársticos formados por el río Li, con su crucero hasta Yangshuo dónde dormimos en un retiro junto al río. Toda una experiencia. Y acabamos nuestros días por China en la cosmopolita Shanghai rodeados de 3000 millones de chinos celebrando su fiesta nacional y sus vacaciones… Un viaje intenso por la complejidad de éste y la gran barrera idiomática pero muy enriquecedor y que nos ha hecho crecer mucho como viajeros y como personas. Cuando acabe de digerirlo, os hablaré de él… mientras, os dejo los preparativos para aquellos que queráis visitarlo.

Pero si algo tiene Asia es mi país favorito: Japón. Su cultura, su gastronomía, su gente, su naturaleza, sus ciudades, sus templos, sus parques, su religión… todo en Japón me apasiona. Creo que si existe un país superior en este planeta, sin duda es Japón. He estado dos veces allí, y volvería con los ojos cerrados cada año. Kyoto, es mi ciudad favorita en el mundo; encontrar un templo o un parque en cada esquina es maravilloso. Tokyo, es para mi la GRAN capital, lo tiene todo: ocio, transporte, facilidades, tiendas, templos, tradición, modernidad… Pero Japón no es solo sus dos capitales, si no un sinfín de ciudades, pueblos y lugares que esconden verdaderas maravillas. Tenéis el relato diario de los dos viajes (2011 y 2013) y un montón de trucos para preparar un viaje por libre al país del sol naciente.

fuente Google Maps

Pero también hemos estado en los ¡USA! 🙂 Creo que todo aquél que se considere viajero, debe poner los pies alguna vez en su vida en la big city, es todo un imprescindible y no podía faltar en nuestra lista de lugares visitados. Así que en septiembre de 2015, volamos al otro lado del Atlántico para conocer  la “capital” de Estados Unidos y casi que del mundo (por lo archiconocida que es)… ¡New York! Pasamos 6 días/5 noches en la ciudad y pudimos disfrutar de todos sus barrios, pero sobretodo el gran Manhattan. Esa sensación de dejà vu continua que tienes caminando por sus calles es alucinante. Reconocer escenarios de pelis y series, emociona. Y subir a sus grandes miradores -a los tres- fue toda una experiencia. También fue un viaje que organizamos de forma bastante exprés, en apenas 20 días montamos nuestro viaje por libre… es lo que tiene coger el pasaporte a menudo, ¡que cada vez necesitas menos tiempo para comprar billetes, reservar hotel y salir pitando!

nyc

Espero poder hablaros de todos ellos, con todo detalle, y que la lista ¡nunca deje de crecer!

¿Me acompañas a recorrer mundo y a crecer viajando?

¡¡Nuevo destino recién salido del horno!! Nos vamos a…

Pues como veis tenemos nuevo destino a la vuelta de la esquina… Vamos a visitar la capital del país ¡nº20! de nuestra lista de visitados. Será la práctica pero cada vez preparamos los viajes con menos antelación y es que en pocos días partimos hacia…

¡LISBOA!

Este destino estaba en el tintero hace ya demasiado tiempo y por fin, vamos a conocer la capital de nuestro país vecino. Teníamos prevista hacer la escapada en enero pero por motivos laborales se ha adelantado la posibilidad de coger unos días, y como no sabemos estarnos en casa pues tardamos menos y nada en mirar vuelos hacia un nuevo destino. Dudábamos entre hacer alguna capital más centro-europea para intentar ver algún mercado navideño o tirar hacia las Canarias de nuevo, pero vimos unos precios muy buenos a Lisboa y no nos lo pensamos dos veces. Viajaremos con Vueling por 160€ los dos i/v, llegando a primera hora de la mañana a la ciudad y volviendo a última de la tarde tras pasar 4 días completos.

Con los vuelos en mano, entramos como siempre en Booking y aprovechando el descuento de Genius, reservamos apartamento para las 3 noches por 297€ justo al lado de la Plaza Rossio, vaya en el centro, centro.

Ya hemos estudiado cómo funciona el transporte público en Lisboa, entre metro, bus, eléctrico (tranvía) y elevadores (funiculares), así como que la mejor opción es comprar una tarjeta de prepago 7 Colinas (Viva Viagem) en el quiosco del aeropuerto e ir recargándola con bonos diarios por 6,15€ de manera que tengamos transporte ilimitado que nos ayude a superar las empinadas calles y a cubrir las distancias entre lugares a visitar.

Recordando otros viajes por capitales europeas, entramos en la web de Sandemans y ¡bingo! allí también hacen free tours, así que ya tenemos los horarios apuntados para hacer el “aperitivo” la mañana que llegamos a la ciudad.

Hemos estudiado la Wikitravel para saber todos los trucos, lugares que visitar, cómo moverse, qué comer y beber, qué comprar… vaya, cómo disfrutar al máximo de nuestra estancia en Lisboa. ¿Nuestros imprescindibles? Sin duda el barrio de Bélem con su torre, su monasterio de los Jerónimos y sus dulces; Baixa y Chiado con sus bulliciosas plazas; Alfama y sus fados; la cosmopolita zona del Parque de las Naciones dónde se ubicó la Expo… y disfrutar de cada rincón de la ciudad. Al disponer de 4 días, también tenemos pensado dedicar uno a la cercana ciudad de Sintra para disfrutar de su patrimonio declarado por la UNESCO como el Castillo da Pena.

Y poco más os puedo explicar con tan poca antelación, tenemos muchas ganas de conocer y disfrutar del destino, desconectar a tope y de seguir creciendo con mis viajes, ¿nos acompañas?